Mi alma gemela 10

Mi alma gemela 10

Holaaaa gente linda! como han estado? espero que bien, ahora les traigo el capi número 10, como creen que despertara Bill y Tom juntos? seguirán solos en su casa? querrán hacer algo más? no se lo pierdan, que lo desfruten….

Mi alma gemela” Fic Twc / Toll de Aura Johannessen

Capítulo 10: La increíble Mamada

Esa mañana, el sol entró por la ventana directo a mi cara. Desperté, pensando que era un día bastante normal como todos, solo en casa, y sin nadie más aparte de mí. No recordaba nada del día anterior. En ese momento, sentí algo tocar mi piel, algo que me erizaba la piel, una sensación muy suave, caliente y acogedora que me sostenía con cariño y se apoyaba en mi pecho como si yo fuera una almohada. Miré hacia mi pecho, y allí se encontraba la criatura más hermosa, tierna, sexy y única en todo el mundo, mi Billi.

Se encontraba durmiendo en mi pecho abrazándome con sus largos, esbeltos y suaves brazos que tocaban mi piel dulcemente. Parecía en un dulce ángel. En ese momento, al ver su hermosa sonrisa mientras dormía, recordé el ayer. Esas sensaciones, la pasión que sentía, esos roses de su piel contra la mía, esos dulces y húmedos besos, sus gemidos y jadeos que soltaba, todas esas sensaciones tan excitantes volvieron a mi solo con ver su dulce sonrisa. Recordé esa noche en que estábamos solos los dos, disfrutando cada uno del cuerpo del otro, toqueteándonos desesperados, esa noche fue la mejor parte de toda mi vida.

Miré el reloj, eran las 8:00, sería mejor que me levante, pero sin dejar a mi lindo pelinegro atrás, lo mejor sería despertarlo, pero me gustaba verlo dormir, era tan tierno, decidí observarlo un buen rato antes de despertarlo.

8:30, sería mejor dejar de verlo y despertarlo, habían pasado 30 minutos y no me aburría de verlo. Es que era tan lindo. Acaricié su espalda y baje lentamente haciéndolo estremecerse.

—Bill, despierta— dije con una voz muy dulce. No respondió. Decidí acariciar sus brazos y darle un beso en su cabeza. Se movió un poco pero luego volvió a dormirse.

—Bill, vamos, levántate, despierta Billi— Se movió un poco.

—Mmmm, no, mmm no quiero mmm— dijo con una voz muy somnolienta.

—Vamos Billi, despierta, estamos solos, los dos— dije mientras me acercaba a sus labios y empezaba a besarlo con ternura. Separé nuestros labios pero sin alejarme mucho de él. En ese momento, despertó con una dulce sonrisa y mirándome directo a los ojos.

—Humm Tomi, me gustan tus besos— dijo mientras se revolcaba en la cama tratando de acercarse más a mi.

—¿Quieres otro?— pregunté provocativo.

—Sí, eso estaría muy bien— dijo con su dulce y tierna voz.

Volví a besarlo, pero esta vez con más pasión, me coloque arriba de él mientras lo acorralaba poniendo mis brazos en sus dos costados mientras seguía besándolo. Rosamos nuestras lenguas entrelazándolas excitándome con su piercing, acaricié su cabello y baje hasta su cuello tocando esa suave piel.

—Ah, Tom—

—¿Sí, Bill?—

—Hueles un poco mal, porque no te vas a dar un baño, así tal vez ese olor de semen se te quite— dijo con una cara muy pícara.

—Y tú olerás a rosas, está bien, pero, acompáñame, báñate conmigo Billi, así tal vez podríamos divertirnos un poco— dije mientras mordía su cuello.

—Me parece una buena idea Tomi, quiero divertirme con esa enorme polla que tienes— dijo mientras llevaba su mano hacia mi miembro. Gemí al sentir que me masturbaba.

—Oh Bill, tú siempre haces que las cosas sepan mejor— gemí dejándome llevar por la pasión que me hacía sentir.

Justo en ese momento cuando más lo disfrutaba, Bill se levantó de la cama dejándome ahí como un idiota mientras que el se dirigía al baño y se encerraba. Otra vez me dejó como un estúpido en la mejor parte, me encantaba que haga eso, me hacía querer más.

Escuche el agua de la ducha correr, seguramente Bill ya se estaba bañando. Me imaginaba esa suave piel mientras el agua le corría por todo su cuerpo, gotitas llegar hasta su miembro lentamente, su cabello mojado, que sexy. Mientras pensaba en eso, me masturbé un poco hasta llegar al pre—orgasmo, lo demás lo dejaría para Bill, pero estaba bastante duro, necesitaba atención, y mucha.

me dirigí al baño y entre por la puerta, Bill ya estaba dentro de la ducha, abrí la puerta de vidrio y entre junto a él acogiéndolo con mis brazos. Bill me beso nuevamente, mientras que yo lo acorralaba contra la pared. Nos besábamos con pasión y estábamos completamente desesperados devorando la boca del otro. Mi pelinegro acarició mi piel hasta llegar a mi entrepierna donde volvió a masturbarme fuertemente.

—Oh, Bill, síiii— gemí.

—Tomi, quiero tu enorme polla dentro de mi boca, quiero saborearla, Tomi— dije masturbándome más fuerte.

—Oh síi Billi, hazlo, me vendría bien una buena mamada— dije entre gemidos.

Bill me azotó contra la pared, me miró a los ojos con una mirada asesina y pícara, mientras bajaba lentamente hasta quedar arrodillado frente a mi polla. Comenzó a masturbarme nuevamente.

—Tomi, eres todo un pervertido, ¿sabías? Cuando te dije que te tenías que darte un baño, tú quisiste que entrara contigo, estoy días eh notado que estabas loco por meter tu hermosa polla en mi, hasta que lo lograste, y por lo que veo quieres más, jamás te cansas— dijo con su dulce voz.

—Es cierto, pero es que tú eres muy sexy, tus besos, la forma en que me pides sexo, en realidad tú haces primero el trabajo, y yo lo termino—

—Tienes razón— dijo sonriéndome.

Después de haberme masturbado un poco, dio un roce a mi polla con su lengua, lo cual me hiso sentir, porque sentí su piercing tocarme. Volvió a hacerlo varias veces dibujando algo con su piercing, seguramente su nombre, pero en ese momento no me importaba, lo único que quería era sentir placer.

Después de esos increíbles roses, metió la punta de mi polla en su boca, y fue metiéndola lentamente hasta tenerla entera en toda su boca. Fue tan rápido su movimiento, que me hiso gemir y jadear de placer. Bill comenzó a hacerlo rápidamente como si estuviera chupando una paleta de helado, se notaba que lo disfrutaba, movió su lengua de una forma muy sensual por la punta de mi miembro, y volvió a meterla entera en su boca sin dejarme ni un suspiro.

—Uh, Bill, ¿es la primera vez que haces esto? Ah, ah— gemía. Bill soltó unas cuantas risitas.

—No, ya lo había hecho— En ese momento, me puse muy celoso.

—¿Con quién?—pregunté con una voz bastante celosa. Bill volvió a soltar algunas risitas.

—Con un amigo, creo que está en la escuela a la que voy a entrar— Me puse más celoso, odiaba eso, pero en verdad soy todo un celoso, joder.

—¿Cuántas veces?—

—No sé, unas seis o nueve veces, pero no te pongas celoso, seguramente tú ya habías tenido sexo con más de cinco chicas de enormes tetas, ¿no?— dijo mirándome con una cara bastante pícara. Lo que decía era muy cierto, no sabía como lo hacía, era tan misterioso. Agarre su cara y lo acerqué a mi.

—Bill, ahora tu eres mío y de nadie más, nadie más que yo puede tocarte— dije con el ceño fruncido. Bill me dio un beso, sus labios estaban llenos de mi pre—semen, los cuales lamí sin importarme nada.

—Está bien Tom— dijo mientras volvía a mi polla con una gran sonrisa en su cara.

Comenzó a meter y sacar mi polla como lo hacía antes. Con rapidez y desesperado. Noté que estaba duro, y se masturbo a el mismo con su otra mano mientras no paraba de comerse toda mi polla con sus suaves labios y su excitante lengua. Gemí al verlo masturbarse mientras me daba la mejor mamada que recibía en mi vida.

En ese momento, sentí que muy pronto todo mi semen saldría, traté de contenerlo pero no podía, alejé un poco a Bill de mi polla, pero él era como un imán pegado a ella, no se separaba.

—Ah, Bill, ¿estás seguro? Ah— pregunté tratando de aguantar. Asintió con la cabeza.

Él no paraba de hacerme sentir ese gran placer, que en menos de un segundo, me corrí en su boca. Bill trago todo mi semen sin dejar ni una gotita, ni la más pequeña. Me dejé caer deslizándome por la pared hasta llegar al suelo donde se encontraba mi lindo pelinegro. Estaba agotado y no podía levantarme por esa gran paseó que me había dado Bill. Lo miré, él sonreía, mientras que algunas gotas de mi semen descendían por su boca hasta su mentón donde continuaban hasta llegar a su pecho, era tan sexy.

Después de un buen rato, salimos de la ducha y nos dirigimos a mi cama, donde nos olvidamos de vestirnos y volvimos a besarnos hasta terminar fallando juntos como esa noche. Creo que ese era el mejor día de mi vida, espero que jamás termine, me encantaba sentir el cuerpo de Bill, me encantaba besarlo, y me encantaba follarlo hasta terminar completamente agotado y echado junto a él.

Bill era la persona con la cual más disfrutaba, no podría encontrar una persona como ella, nunca voy a dejarlo ir. Puede que, el sea mi alma gemela que tanto estuve buscando, el amor llegó a mi vida con él, y eso que no creía en el amor, hasta conocerlo. Jamás lo dejaré, lo quiero para mi solito, es mío y de nadie más.

Creo que, lo estoy empezando a amar.

& Continuará &

Awwwwwwwwn, que tierno Tom, si crees que Bill es tu alma gemela no lo dejes escapar por favor. Que les pareció, les gusto esa increíble mamada???? jajajaaja a mi sí jejeje, espero que les haya gustado el capi, muy pronto vendrá el siguiente, aun no tengo muchas ideas de cómo continuarlo, pero si comentan y siguen la historia, me vendrán las ideas y más ganas de seguir escribiendo.

Los invito a comentar, las puertas están abiertas jajajaja, besos.

por Aura Johannessen

Escritora del fandom

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