Mi alma gemela 21

Mi alma gemela 21

Holaaaaaa gente linda!!! como han estado? Hoy les traigo un capi especial de Navidad, espero que les guste.

Mi alma gemela” Fic Twc / Toll de Aura Johannessen

Capítulo 21: Noche de Navidad

Pasaron los días, mi madre estaba casada con el padre de Bill. Vivíamos juntos en una casa, compartía la habitación con Bill, lo cual era bueno para los dos, porque así teníamos las camas cerca y podríamos disfrutar de noches llenas de sexo y amor. Que divertido era pasar las noches con él, me disgustaba cuando terminaban.

Pasaron unos días. Bill se encontraba en el baño, mientras que yo lo esperaba sentado en mi cama. Íbamos a jugar, no hablo de jugar a eso, más bien un simple juego de mesa, ajedrez, como hermanastros normales. En ese momento, el celular vibró, me fijé, era un nuevo mensaje, de la persona que más odio, Chantelle.

Hola Tomi, te invito a mi fiesta, va a ser dos semanas después de Navidad, en el pub Free, ¿lo conoces verdad? Ah, Obvio, ¿quién no lo conoce? En fin, todos los de nuestra clase van a ir, es como una pequeña fiesta para divertirnos un poco antes de volver a la escuela, espero que puedas ir, Te Amo.

Maldita perra, cómo la odio, pero antes me gustaba, antes, cuando tenía 15 años, fué mi novia un buen tiempo y luego me dejó por una chica, me engañó, esa maldita perra, jamás se disculpó, y ahora, quiere que volvamos así de la nada, pues es una pena pero no me junto con jodidas putas lesbianas. En mi vida solo está Bill, y nadie más, aunque me haya engañado de la misma forma, al menos se había disculpado y estamos felices como antes.

El pelinegro salió del baño y se sentó a mi lado, me miro, con una cara como diciéndome: ¿No me olvidaste? Pues había tardado un bueen rato.

—No, Billi, tranquilo, no te olvidé de ti— me burlé de él.

—Ahg— chilló enojado mientras me daba un empujón en el hombro y me daba la espalda cruzando los brazos. solté carcajadas por su reacción.

—No te rías, no quería que respondas, además, ¿cómo te diste cuenta de lo que estaba pensando?—

—Bill, te conozco, sé distinguir tus caras, eres único— dije mientras le besaba el cuello.

—N—No, no más marcas— dijo tratando de alejarse— ¿Recuerdas que ayer mi padre descubrió la marca y tuvimos que buscar una escusa? ¡Le dijimos que me dormí en la ventana cerrada y marcó todo mi cuello! Fue la peor escusa que escuché—

—Jaja, tienes razón, pero, no puedo controlarme, eres tan sexy que siempre quiero más contigo—

—Pero yo no quiero—

—¿Por qué estás enojado conmigo?—

—Por qué muy pronto será Navidad y aún no me compraste el regalo que quería—

—Buen punto, pero verás que lo tendrás— Me encantan sus caprichos.

Comenzamos a jugar, mientras le contaba sobre la fiesta en la que me habían invitado, y como él también estaría en mi misma clase, el también iría. Mierda, Bill me ganó en el juego, siempre lo asía, en todos los juegos, pero en el único juego en el que siempre ganaba, era en el sexo. Bueno, no siempre, a veces Bill me ganaba y lograba controlarme de formas increíbles. ¿Me estoy convirtiendo en su muñeco? Espero que no.

Por la tarde, fui a la tienda a comprar el regalo para Bill, no me importaba que tan caprichoso podría ser ahora que lo había acostumbrado a eso. Pues le estuve comprando, haciendo y preparando todo lo que él me pedía al mismo momento en que lo decía, siempre. Se estaba convirtiendo en mi niño caprichoso, gastaba mis ahorros en él, era un problema, pero no me importaba, amaba a Bill sea como sea. Y haría todo lo posible para que él sea feliz, siempre, no importa el costo.

Volví a la casa y escondí el regalo, mejor dicho, los regalos, son cuatro: Las botas de cuero negras, la chaqueta roja de cuero, un nuevo piercing para su ceja, y, algo especial, que él no sabía, lo había comprado por cuenta mía, para mi Billi, solo quería tres regalos, pero pensé que uno más no sería malo, además se parecía a Bill, le iba a encantar.

Fui hacia mi habitación. Encontrándome con una sorpresa no muy bonita. Bill estaba sentado en la cama, junto a una persona, una persona que no me agradaba, Andreas. Ambos me vieron, mi pelinegro se acercó a mí y me dio un beso en los labios mientras sonreía, pero el rubio me miró con seriedad.

—Tomi, que bueno que hayas llegado—

—¿Qué hace él aquí?—

—Oh, bueno, sus padres no van a estar para Navidad, así que vino aquí con nosotros, y quiere disculparse contigo por lo anterior, para ser amigos—

—Hola, Tom, perdón, ¿puedes aceptarlo?— pregunto acercándose a mí. —Sé que no nos hemos llevado muy bien, pero, podemos hacerlo ahora—

Me lo pensé. —Está bien, pero no vuelvas a hacer eso, no sabes cuánto me dolió ver a mi Billi acostado contigo, eso también va para ti, Bill— dije mirando a los dos.

Pasaron otros días, vaya como se pasa el tiempo. Era navidad, al fin, estaba toda la familia, y Andreas, disfrutando de la noche. Todos juntos como una nueva familia. Hasta que llegó la hora de abrir los regalos, mi hora favorita.

—Primero Bill— dije pasándole los regalos.

—Gracias Tomi— dijo mientras me abrazaba.

Abrió los regalos, encontrándose con el piercing, la chaqueta y las botas, lo mismo que el me había pedido. —Te lo agradezco mucho—

—Hay algo más—

—¿Qué?

Le pasé el regalo, el cual estaba en una canastita cubierto con sábanas. —Supongo que es una mini cama para Bill— dijo Andreas burlándose. No le respondí, solo lo miré con seriedad.

En ese momento, las sabanas comenzaron a moverse, y Bill se asombró, sacó todas las mantas, encontrándose con una hermosa bolita de pelos blancos con una carita llena de dulzura.

—¡Un perrito!— gritó Bill.

—Sí, así es— dije feliz por la reacción de Bill.

—Qué hermoso, no era necesario, ¿por qué?

—Porque sí, quería hacerte feliz, y el perrito me hiso acuerdo a ti, no sabes cómo me costó escondértelo—

—Por eso actuabas tan extraño, hay Tomi— dijo entre risas.

Esta noche era única, aunque no tuvimos ese momento especial con Bill, al menos nos divertimos con la familia. Pero Andreas no me agradaba, aún algo me decía que algo saldría mal. Pero no pienso mucho en eso, solo espero que no vuelva repetirse lo de hace algunos meses.

& Continuará &

Bueno, tal vez estos últimos capis, no son muy buenos, hay mucha felicidad, todo está bien, hay mucho lemon y no hay historia, pero les aseguro que muy pronto volverán esos capis que nos hacen sentir que queremos que venga el próximo para saber que pasa jejejeje. Es que estoy tan estresada con lo del viaje y tengo mucho sueño que no se me ocurre nada, pero tranquilos, muy pronto volveré con mejores capis. Hasta la próxima, besos.

por Aura Johannessen

Escritora del fandom

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