
Hola!!! espero que les guste este capi. Y eso que me tardé en escribirlo jajajajaj. Pero tiene un increíble final sorpresa. No se lo esperarán jajajaja, que comience la lectura!!!!
“Mi alma gemela” Fic Twc / Toll de Aura Johannessen
Capítulo 24: Venganza
Esto se estaba saliendo de control. La última vez que vi a Bill, fue ese triste día cuando me dijo que era novio de Andreas y los vi besuqueándose desde la ventana de su casa. Ahora las únicas veces que podía verlo era cuando estábamos en la escuela, o cuando venía a cenar con su, ahora novio. Ni siquiera cuidaba al perrito que le regalé con todo mi amor, y eso que me costó caro. Yo tenía que cuidarlo por él, es algo tan jodido, aunque me agradan los animalitos.
A veces, mejor dicho, siempre estaba con Andreas, parecía que vivían juntos. Era lo más triste que me pudo haber pasado. Por las noches me acostaba en la cama junto al perrito mientras lloraba sin control. Y para variar, mis mejores amigos no querían saber nada de mí. Amy, Georg y Gustav ahora eran los mejores amigos de Bill, ni siquiera me hablaban. Se alejaban de mi cuando me acercaba. No me daban la oportunidad de reconciliarnos, eran como sus guardaespaldas.
Chantelle seguía en su jodida fantasía de que sea su novio y esas mierdas. Y empeoraba las cosas, porque a veces se lanzaba en mi en frente de toda la escuela, presumiéndome. Eso asía pensar que de verdad era su novio, aunque me daba asco pensar e mí con esa zorra.
De vez en cuando hablaba con mis padres sobre el tema, pero estaban tan ocupados en el trabajo que no me prestaban mucha atención y no llegaban a casa temprano, ni siquiera estaban ahí, nunca. Me quedaba solo, pero con la compañía del pequeño animalito. Mi vida era un infierno. Debí haber muerto ese día en el que me suicidé, no estuviera sufriendo así.
Un día, me encontraba caminando hacia mi casa, pero no estaba solo. Me acompañaba un nuevo amigo. Era nuevo, había entrado a la escuela este año. Y, él tampoco tenía amigos. Por eso decidí serlo. Llevábamos varios meses, tenemos confianza el uno al otro y nos divertimos juntos. Yo conozco a sus padres, el a los míos, y sabe sobre el tema de Bill. Por eso siempre me apoya y me ayuda en los momentos más difíciles. Y no le importa mi homosexualidad, porque me había confesado que él era bisexual.
Su nombre era Andrew Biersack, pero yo le decía Andy, aunque él prefería que le dijera Andy Sixx. Era alto, de hermosos ojos azules, cabello largo y negro como Bill. Tenía mucho parecido con él. Se maquillaba varias veces. Y vestía de ropas oscuras y góticas. Es medio emo, y a veces se queda hablando sin darse cuenta de lo que dice por quedarse en su mundo por tanto pensar. Pero no me importa, porque es buena persona, divertido, gracioso, algo torpe, hermoso, y muy, muy tímido. me asía recuerdo a Bill, era otra de las cosas que me gustaban de él. También era así de delgado como Bill, y tenía tatuajes en sus brazos que lo asían verse como una estrella de rock—metal.
Íbamos hacia mi casa, lo había invitado para que me haga compañía y no estuviera muy solo. Además necesitaba ayuda con la tarea de matemáticas. Él era muy inteligente, y tierno. —Andy—
—Eh… ¿Sí?— preguntó con voz tímida como siempre asía.
—¿Por qué crees que Bill esté así conmigo?—
—Ah, bueno….— Se lo pensó llevando uno de sus dedos a sus labios. —Tal vez es por lo que paso en esa fiesta—
—Pero no fue mi culpa, y él me estaba espiando, debió notar que me quedé sumamente asqueado, y lo que él me hiso fue peor y con intención—
—Tienes razón, es que, yo no soy Bill, aunque me parezca, debes preguntarle a él— sonrió— Aunque, lo que dices es cierto, cómo te puede estar haciendo esto, si él te hiso algo peor, y lo tuyo no fue con intención. Me parece injusto y jodido. No me odies, pero tu hermanastro no me cae nada bien, es como una zorra, pero con una enorme polla, como lo dices tú, porque yo no vi nada. Rompió tu promesa, y creo que ahora la volvió a romper, deberías hacérselo entender. Aunque a veces he pensado que solo te quiere dar celos para volver contigo— dijo perdido en su mundo sin darse cuenta de la parte de la «enorme polla»
Paré, miré hacia el suelo y apreté los puños fuertemente, mientras unas lágrimas me corrían por mis ojos lentamente. —¿Estás bien, Tomi?— preguntó Andy preocupado regresando al mundo real después de tanto hablar.
—No, no estoy bien. Tienes razón, cómo no pude darme cuenta. Está tratando de darme celos para que vuelva con él. Pero no lo logrará, no seré tan fácil de engañar. Quiero venganza— dije frunciendo el ceño con odio.
—Cálmate Tomi, la venganza nunca me pareció buena. Simplemente, habla con él, dense un poco de tiempo y listo, vuelven los besitos— dijo de una forma muy tierna.
—¡No, ya no puedo soportar más esto! ¡Me hiso sufrir de una forma que no se imagina! ¡Lo haremos pagar el precio! ¡Jugaremos con su mismo juego!— grité.
—Ah, «haremos» y «jugaremos» me suena a manada. No me metas en esto Tomi, ¿qué estás planeando?— dijo marcando con sus dedos las comillas.
—Ven, vamos a casa y te explicaré el plan. Y ya estás en él, no puede fallar. ¡Promete que me harás este favor!—
—¿Pero de qué trata el plan?—
—Solo promételo y no lo rompas como lo hizo Bill—
—Está bien, lo juro— dijo besando la enorme cruz que tenía en su collar.
Llegamos a casa, y fuimos directamente a mi habitación, y nos encerré, claro, sin dejar al perrito afuera, lo metí con nosotros. Nos sentamos en la cama, mientras el perrito jugaba tranquilo con su pelotita en su pequeña camita que le había hecho unos meses atrás. —Ahora, ¿qué planeas?— volvió a preguntar.
Estaba a punto de abrir la boca para hablar. Pero en ese momento, escuché la puerta de la entrada abrirse, y una voz que decía: ¡Estamos aquí! Era Bill, y no venía solo, estaba Andreas con él, jodidamente genial. —Espérame, tendremos que improvisar—
—Pero yo no sé qué hacer—
—Lo sabrás, en realidad, cuando empiece, me seguirás la corriente, ya verás— dijo en una voz muy sensual. Lo cual puso a Andy tímido. Bajé las escaleras hasta llegar hacia donde estaban los dos «tortolitos» y los saludé. Pero Bill apenas me hablaba.
—¿Qué hacen aquí? Casi nunca vienen—
—Bill, quería ver una película, el Titanic, y decidió que quería verla aquí, espero que no te importe— dijo Andreas abrazando al pelinegro por la cintura. Grite en mi interior.
—Claro que no me importa, está bien, pero no hagan mucho ruido, estoy con Andy Sixx aquí, va a ayudarme con la tarea de matemáticas— dije apuntando hacia mi cuarto.
—¡Hola Andy!— gritó Bill. El pelinegro luchaba por ser amigo de Andy, le gustaba mucho su estilo y seguramente quería quitármelo como hizo con los otros. Pero al menos, a mi Andy no le caía bien.
—Ah, holi…— dijo tímido.
—Bueno, los dejaré solos— dije mientras me retiraba y subía. Al estar arriba, me encontré con Andy en uno de los pasillos de arriba sentado en el suelo mientras acariciaba al perrito y lo llenaba de mimos. Seguramente estaba en su propio mundo otra vez, porque no se daba cuenta que estaba ahí. Hasta que me acerqué y lo abracé por la espalda, lo cual lo hizo sonrojarse. —Me alegra tener al chico más tierno como amigo— le dijo apoyándome en su hombro. Sonrió tímidamente y siguió mimando al perrito ignorándome.
En ese momento, en el mismo cuando el pequeño animalito se quedó dormido. Escuché los pasos de Bill acercándose por la escalera. Sería el momento perfecto para empezar con mi ingeniosa venganza. Me senté frente a Andy y coloqué a perrito a su lado delicadamente y comencé a acariciar su mejilla sonrojada. —Tomi…— dijo tímido.
—Shhh…— lo callé.
—¿Tom, dónde estás?— preguntó Bill buscándome.
En ese momento, justo cuando el pelinegro volteó y me encontró, sentado frente a Andy muy cerca de él. Me encontraba disfrutando de unos labios tan suaves como la seda, tan dulces como los caramelos, y tan provocadores como el mismo Andy Sixx lo es. Disfrutaba del beso más sabroso que había sentido en mi vida junto a mi hermoso Andy.
—¿To-my?….
& Continuará &
AHHHHHHH!!!!, a que no se lo esperaban. Muy pronto vendré con el siguiente capi. Espero sus comentarios y más lecturas. Besos!!!