
Hola!!!! cómo han estado? Perdón por la tardanza para este capi.
Hoy, subo el último capi de «Mi Alma Gemela» Pues sí, es el final. Qué triste. Les agradezco por todos sus comentarios, sus lecturas y por el apoyo que me dieron en este tiempo. Espero que disfruten este final.
“Mi alma gemela” Fic Twc / Toll de Aura Johannessen
Capítulo 29: Alma
Esperanzas, lágrimas, gritos de dolor, sonrisas, tristezas, amor, familia. Fue todo lo que se formó ese día tan especial. Ese día que nunca olvidaré, ese día en que mis ojos se abrieron a un nuevo mundo, ese día en que la vi, a mi amada hija. Ella, la nueva luz de mi vida. El día primero de septiembre, fue cuando todo eso pasó, el mejor día de mi vida. Todavía recuerdo la cara de mis padres al verla, recuerdo como mis mejores amigos: Georg, Gustav, Andi, Andreas y Amy reaccionaron al verla. Y mi querido Bill. Luchó tanto para traerla al mundo, todo ese dolor que sintió meses atrás, la forma en que se esforzó para traerla aquí, sin él, ella nunca hubiera nacido. Y si no hubiera sido por esa pequeña y hermosa bebé que se encontraba en mis brazos, Bill y yo nunca nos hubiéramos reconciliado, nunca hubiéramos vuelto a estar juntos, nunca nos hubiéramos vuelto a hablar, hubiéramos estado toda nuestra vida así, sin amor ni felicidad, viviendo con la culpa. Pero fue por ella que nos unimos, y al pasar el tiempo, mi pelinegro y yo volvimos a estar juntos, felices y enamorados como antes. Y todo solo por ella, nuestra pequeña hija. Y me prometí, que en la forma en que había cuidado a mi Bill cuando estaba embarazado, con cuidado, paciencia y delicadeza, haría lo mismo con mi nueva hija, me prometí seguir cuidando de Bill, y también de ella. Para siempre.
—¡Bill, es una niña, es una niña!— grité con lágrimas brotando de mis ojos por la felicidad al verla, en mis brazos. Miré a mi pelinegro, quien sonreía a pesar del dolor que había sentido. —Es una niña, y es hermosa, es igual a ti, como un ángel— dije sin parar de sonreír. Se la pasé con cuidado a Bill, quien comenzó a llorar de felicidad al tenerla en sus brazos.
—Oh Tom, es hermosa. Hola bebé, ¿cómo te sientes? Aww es tan linda.— dijo Bill sin parar de sonreír.
—¿Cómo la vamos a llamar?— pregunté. Aunque ya tenía un nombre en mente.
—Ummm, ya sé, Alma.
—¿Alma?— pregunté.
—Sí, es un lindo nombre, además, porque ella fue la que nos hizo darnos cuenta que nosotros éramos almas gemelas, por eso es «Alma»— explicó.
—Es perfecto, ¿sabes? Yo estaba pensando en el mismo nombre, por la misma razón— dije mientras le daba un beso en la frente de mi pelinegro, quien volvió a sonreír.
—Me parece un lindo nombre, Alma Kaulitz Trümper, suena bien— dije haciendo reír a mi pelinegro.
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Días después:
—Sonrían a la cámara— dije mientras grababa a Bill y a mi linda Alma. Quienes estaban juntos echados en una alfombra en el jardín. Porque ese día, celebrábamos el nacimiento de Alma. Todos nuestros amigos y familiares estaban ahí. Mi padre estaba preparando el almuerzo junto a mi madre al aire libre, nuestros mejores amigos se encontraban junto a Alma observándola y mirándola, todavía no abría sus ojitos, así que no nos podía ver, pero sí nos escuchaba. Y todo el tiempo nos pasábamos preguntándonos cómo serían sus ojos.
—Sonríe a papá Alma, sonríe— dijo Bill mientras le sobaba su pancita.
—Es tan linda— dijo Amy mientras se acercaba.
—Es como un ángel— dijo Andrew mientras acariciaba el cabello de Alma.
—Sí, un ángel como tú— dijo Andreas mirando a Andrew, quien se sonrojó al instante.
—Awww, por favor señores, con un bebé es suficiente— dijo Georg haciéndose la burla.
—Me preguntó de qué color serán sus ojos— dijo Gustav.
—Espero que sean como los de mi lindo Bill— dije mientras le daba un beso a mi pelinegro metiéndome en la grabación que hacía.
Pasaban los días, y era una nueva aventura, a veces Alma lloraba de todo y de nada y debíamos levantarnos en la noche para verla, o darle leche de un biberón para calmarla, eso era lo único que no me agradaba, pero era parte de la aventura. Hasta que llegó su primer cumpleaños, el cual fue un verdadero desastre. El payaso que mi madre ordenó que yo no quería, fue de lo más aburrido, hasta que se resbaló con una de las babitas que siempre dejaba caer Alma de su boca, y su cara dio directo en el pastel, y cuando se levanto su cabeza dio contra la de Georg haciéndolo caer contra el equipo de música. Fue gracioso, pero todo nuestro esfuerzo en hacer la mejor fiesta se arruinó, aunque por primera vez, Alma comenzó a reírse, su risa era tan dulce y contagiosa, casi lloro.
Ah, se me olvidaba, esa vez en que Alma abrió los ojos fue cuando yo estaba con tanta hambre que por poco me la como, no me había dado cuenta que tenía los ojos abiertos como platos hasta que la vi. Sus ojos eran hermosos, color avellana cubiertos de una capa de miel con la forma de una flor, sus pestañas eran largas, y sus ojos era redonditos y tiernos. Combinaban muy bien con sus largos cabellos negros y brillantes. Era igualitos a Bill, aunque él decía que se parecía a mí.
Cuando quería darle de comer terminaba manchando toda su cara y pecho con su comida, y para colmo yo también me manchaba entero, por eso Bill le daba de comer la mayoría de las veces. Cuando la teníamos que vestir, Bill elegía las prendas y entre los dos le poníamos la ropa, era difícil porque se movía mucho y no queríamos lastimarla. Y como no nos alcanzaba el dinero en ropa para bebé, porque todo lo habíamos gastado en cunas, asientos para bebés, juguetes y hasta en un asiento para ir en el auto. Lo único que encontramos para ponerle, fueron nuestras antiguas ropas de bebés que usábamos cuando éramos pequeños. Por eso siempre vestía como un niño. Pero se veía adorable.
Pero lo peor era, cambiarle los pañales. En eso si que no nos decidíamos con Bill, una vez hasta llegamos a vomitar, hasta enfermarnos. Por eso mamá siempre nos ha ayudado en ese tema. Según ella tenemos mucho que aprender en la vida de los padres, pues sí, tiene razón. Solo teníamos 18 años. Éramos padres novatos. Y también los más jóvenes.
Con el paso de los años, Alma se convertía cada vez en una niña más grande, inteligente y hermosa. Como no teníamos con que pagar para que vaya a la escuela, nosotros le enseñábamos en casa, hasta que aprendió a escribir, hablar bien, sumar, restar, también aprendió a hablar inglés con mucha facilidad. Andrew y Bill quisieron enseñarle a cantar, Gustav le enseñó a tocar la batería, Georg le enseñó a tocar el bajo y el piano, Andreas le enseñó a pintar y dibujar, y Amy, le enseñó a como ser una niña buena, le enseñó sobre la historia de la música, sobre los animales, la historia de las películas, sobre los libros, les enseñó muchas cosas, y de vez en cuando le regala un nuevo libro de suspenso, pues a Alma le encantan. Y obviamente yo le enseñé a tocar la guitarra.
Se convirtió en una niña muy talentosa, inteligente y buena, querida por todos. Además su belleza era grande, y obvio que una parte de su belleza era su bondad. Recuerdo que cuando Bill y yo logramos conseguir un trabajo de medio tiempo y tuvimos dinero suficiente para pagar todo. Decidimos ir con Alma a una tienda de ropa para que creará su propio estilo, también decidimos inscribirla en la escuela en la que nosotros íbamos. Pero no necesitaba eso, los profesores dijeron que era una niña muy inteligente y superdotada. Muy talentosa y especial, siempre traía buenas notas y los profesores nos llamaban a diario para decirnos que era la mejor alumna que habían conocido. La profe de música dijo que sabía tocar muchos instrumentos y tenía una hermosa voz, el profe de arte dijo que dibujaba como una profesional, y los demás profesores de historia, literatura y demás decían que era muy buena en eso y no era necesario enseñarle más cosas, era como si hubiera nacido sabiendo todo del mundo.
Bill y yo estábamos orgullosos de ella. Era la niña más increíble que habíamos conocido, y todo por nuestros esfuerzos y cuidados. Con el paso del tiempo, cuando cumplió los 9 años dio su primera exposición en el museo de artes por las hermosas obras que había hecho. A los 10 años participó en el coro y concierto del colegio como la principal. A los 11 publicó su primer libro de suspenso y fantasía, el cual tuvo mucho éxito. A los 12 años formó su primera banda de rock. A los 13 sacó su primer álbum de música y subió su primer video a youtube, el cual tuvo muchas visitas y se hizo muy famosa. Y a los 14, ahora, es muy querida por todos, muy conocida, buena, con estilo y… No se la puede definir en solo una palabra, es increíble.
—¿En verdad creen eso?— preguntó Alma. Quién miró a sus dos padres quienes habían terminado de contarle toda la historia de su vida. Se encontraban en la pequeña plaza del condominio sentados en uno de los bancos.
—Sí, ¿qué no te das cuenta de lo que has logrado? Eres la mejor— dijo Bill.
—Bill tiene razón, no importa si tus compañeros de clase te molestan porque te gusta la música rock, o si te vistes de negro como hace Bill, ellos están celosos de ti por todo lo que haz logrado— dijo Tom mirándola.
—No tienes que suicidarte por eso, ¿no recuerdas en la historia? Tom trató de matarse, pero, no era lo correcto— dijo Bill. En eso, Alma miró la navaja que tenía en una mano y suspiró.
—Sí, tienen razón— dijo Alma mientras sonreía. En eso, un pequeño niño de 6 años se apareció a su lado y la abrazó. Era Azul, su hermano menor. Alma quiso ponerle ese nombre porque era su color favorito, y Bill y Tom aceptaron porque también era su color favorito.
—Por favor no te mates hermana, te quiero mucho y no quiero que mueras, y si tus compañeros te molestan me avisas y yo voy para que les de una paliza hasta hacerlos sangrar y les arrancaré sus tripas hasta que queden vacíos— dijo Azul, quien sorprendió a sus padres.
—¿Me pregunto que libros le estarás leyendo a tu hermano?— dijo Bill. A lo cual Alma se rió tímidamente.
—Gracias por la historia, me gustó mucho— dijo Alma mientras abrazaba a sus padres.
En ese momento, un chico de cabello negro, ojos azules, alto, vestido de negro y muy lindo salió de una de las casas, y Alma comenzó a verlo con cara de enamorada. —Me parece que nuestra Alma también quiere una alma gemela—dijo Bill al darse cuenta. Haciendo reír a los demás. —Ve tras él— Y en eso, Alma nos dio un último abrazo y se fue junto a ese chico. Quien parecía también gustarle.
—Nuestra hija esta tan grande— dijo Tom. —El tiempo se pasa tan rápido— dio mientras abrazaba a Bill por la espalda.
—Sí, recuerdo cuando era una niña, pero, aún tenemos a un pequeño niño llamado Azul, con el que podremos disfrutar— dijo el pelinegro mientras alzaba al niño y le hacía cosquillas mientras este se quejaba entre risas.
Y la familia volvió a su casa. Felices y disfrutando de las nuevas aventuras que cada día disfrutaban.
& FIN &
Bueno, como dije, ya llegamos al fin. Espero que les haya gustado la historia y para quienes no entendieron el final. Tom le estuvo contando toda la historia de su vida junto a Bill a Alma. Espero que este último capi les haya gustado. Repito, gracias por sus comentarios, lecturas y apoyo. Voy a extrañar escribir esta historia para ustedes.
¡Saludos y muchos besos! Fue un honor escribir para ustedes. Les prometo volver y seguir escribiendo para ustedes, me da pena terminar me gustaría seguir con esta historia, pero bueno, todo tiene un fin. Espero sus últimos comentarios.
Los quiero mucho, gracias por todo!!!! Adiós!!!!