Mi alma gemela 5

Mi alma gemela 5

Hola a tod@s!!! me alegra que les guste mi fanfic, sus comentarios me ponen muy feliz, ahora aquí viene, el quinto capi!!!! que lo disfruten.

Mi alma gemela” Fic Twc / Toll de Aura Johannessen

Capítulo 5: El nuevo plan para la cena

Estaba de regreso a casa después de ese «excitante» beso que tuve con Bill. Todo el camino me la pasé pensando en él desde que salí de su casa, hasta donde estoy ahora, y sigo pensando en él. Fué hasta muy difícil despegarme de él, estábamos tan unidos, que por un momento creí que no lograría escapar de sus dulces labios.

Al llegar a casa, encontré el auto de mamá estacionado en el garaje, lo más seguro era que ya había regresado, además se podía oler un delicioso aroma desde donde estaba. Genial, había llegado justo a tiempo, porque la comida ya estaba lista. Saqué las llaves de mi bolsillo para abrir la puerta. No podía esperar para contarle sobre esa gran cena que se nos ocurrió, mejor dicho, que se le ocurrió, porque la idea fue de Bill. Espero que no me pregunte que más hicimos, porque no tenía muchas ganas de decirle que casi lo mato, y no tenía que contarle lo de los besos. Eso se lo contaría muy pronto, aún no, solo cuando fuera el momento.

Entre por la puerta y volví a cerrarla. Me di un vistazo en el espejo de la entrada. Mi beso con Bill había sido tan tremendamente loco y excitante, que me había quedado despeinado, con la camisa medio abierta, el cierre del pantalón abierto, con las rastas medio sueltas, chupetones en mi cuello, y con los labios algo hinchados. Di un salto de sorpresa, no me esperaba algo así, me había pasado mucho de la raya. Bill me dominó completamente.

Me acomodé hasta quedar normal y sin que mis chupetones se noten, y miré la hora para saber cuánto había estado con Bill.

—2… y… media, ¡¡¡mierda!!!— Me costaba leer un poco la hora, pero lo que sí sabía decir bien, es cuando me enojo. Mierda. Había estado unas 6 horas con Bill, y eso que las sentí rápidas. Espero que mamá no sospeche nada.

Me dirigí a la cocina inocentemente a saludar a mi mamá, era increíble que todo ese tiempo que ya estuve aquí no se habría dado cuenta.

—Hola mami— la saludé con la mano.

—Tom, que bueno que hayas vuelto, justo a tiempo para el almuerzo, ¿cómo te fue?— preguntó con una gran sonrisa en la cara.

—Bueno, todo bien, por poco mato a Bill— se me salió de la boca, y yo más sin vergüenza me pongo una mano sobre la cabeza y sonrió. Que estúpido soy.

La sonrisa de mamá desapareció.

—¡¿Qué hiciste qué?!— gritó preocupada.

Le comencé a contar toda la historia de cómo había pasado la tremenda caída que tuvo Bill en los columpios, también le conté que había ido a su casa para curarlo, pero sin contarle lo del beso. Cuando terminé toda la historia, empezó a reírse como si fuera lo más gracioso en el mundo.

—No le veo la gracia— dije frunciendo el ceño.

—Sí, perdón, es que me dio risa la forma en que se cayó y rebotó, pero lo que más me dio risa, es que a mí me paso lo mismo con una amiga—

Seguía molesto porque le daba risa la forma en que cayó, y eso que no me gusto mucho, pero me sorprendí porque le pasó lo mismo.

Me contó de cómo había pasado y fue lo mismo que nos había pasado con Bill. Eso me puso feliz, porque al menos ella sabía cómo me sentía. Después de hablar sobre eso un buen rato, comenzó con otro tema bastante interesante, y extraño.

—Sabes, hace unos dos días, conocí a un nuevo compañero de trabajo, el va a estar en mi misma oficina, y, bueno, creo que estoy enamorada— Comencé a reírme.

—Así, y, ¿no eres muy grande para estar en estas cosas?—

—Sí, lo sé, pero, enserio es muy guapo, y siempre dijiste que querías un padre—

—Sí, bueno, el amor llega cuando quiere, no importa la edad, todo el mundo se enamora, está bien, me alegra que tal vez muy pronto me des un padre— le dije con una sonrisa. Me respondió también con una gran y dulce sonrisa.

—¿Cómo se llama?— pregunté.

—Oh, perdón, se llama Gordon, Gordon Trümper—

En ese momento, al escuchar el nombre, me atoré con la comida y comencé a toser fuertemente, que tuve que darme golpecitos en el pecho y tomar un poco de agua para calmarme.

—¿Estás bien?— preguntó preocupada.

—¡Santa jodida mierda!—

—¡¡¡Tom!!!—

—Perdón perdón, sí, estoy perfectamente, ya no tengo hambre, voy a ir un rato a mi habitación y luego yo lavo los platos no te preocupes—

—¿Seguro?—

—Sí— dije mientras me dirigía a mi habitación.

Al estar arriba, corrí hasta la habitación de mamá y saqué la tarjeta donde decían los nombres, correos y teléfonos de cada uno de los trabajadores en donde trabajaba mi mamá. Busqué el nombre y memoricé el número. Corrí a mi habitación y me encerré.

Marqué el número como un loco en el teléfono y esperé a que contestaran. Tenía un plan, y ese plan, era llamar a Bill, para avisarle que mi madre estaba enamorada de su padre, la maldita cena se fue a la joda, ellos ya se conocían, ya no habría sorpresa.

Seguía esperando a que alguien contestara, pero nada, no se escuchaba ni una mosca. Estaba por colgar, hasta que por el otro lado de la línea, se escucho la más dulce y tierna voz de todas, era Bill.

—¿Hola?— Escuchar esa voz me ponía las rastas de punta, no podía decir nada, era la primera vez que lo llamaba, estaba muy tímido, pero decidí dejar eso a un lado, porque ya había hablado con él más de una vez y ya me había besado con él más de una vez.

—Hola, Bill, soy…—

—¡Tom!— me interrumpió con una voz bastante aguda.

—¿Cómo lo supiste?—

—Tom, tuve tu boca sobre la mía, la conozco como la palma de mi mano—

—Ah, bueno…— no sabía que decir contra esas palabras tan sexys.

—Espera, voy a ir a mi habitación, no quiero que mi padre se entrometa, además no quiero que nos escuche— volvió a interrumpirme.

Escuché los pasos rápidos de Bill subir por las escaleras, hasta que escuche una puerta cerrarse fuertemente. Seguramente se había encerrado en su habitación así como yo.

—Bueno, ¿cómo y por qué me llamaste?—

—El «¿cómo?» no importa ahora, lo que importa es el «¿por qué?»—

Le conté todo sobre lo que mamá me había contado y Bill no parecía muy feliz.

—Pero si ya se conocen, toda la cena se va a la joda, además mi papá me contó sobre ella y me dijo que también estaba enamorado, ¿qué haremos ahora?— si voz volvió a sonar aguda.

—No lo sé, tal vez tendríamos que olvidar lo de la cena, a no ser que….—

—¿A no ser de qué? ¿Qué estás planeando?— interrumpió.

—Sabes, lo sabrías si dejaras de interrumpirme—

—Uy, perdón—

—Bueno, podemos hacer una cena romántica para los dos, nos presentamos con ambos padres, charlamos un buen rato, y ellos comen solos, mientras que nosotros comemos en tu habitación, ¿te parece?—

—Es una fantástica idea Tom, el sábado nos vemos en mi casa, vamos a cocinar juntos y a preparar todo para ese día—

Seguimos hablando un buen rato hasta que mi mamá me llamó para que lave los platos, tuve que irme. Quedamos con Bill que mañana por la tarde, cuando su padre se haya ido, él vendría a mi casa, ya no podía esperar. Pero por ahora tendría que ubicarme en solo una cosa en especial….

Lavar los platos. Que mierda.

& Continuará &

Espero que les haya gustado el capi. ¿Qué creen que pasará en el próximo capi cuando Bill vaya a casa de Tom? les prometo que pasará algo para chuparse los dedos de la delicia jejeje. Pero lo más importante, ¿Cómo les irá con la cena del sábado? no se lo pierdan… Besos.

por Aura Johannessen

Escritora del fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!