Mi alma gemela 9

Mi alma gemela 9

Holaaaa a toood@s mi gente liiindaaa, jajajajaja xD cómo han estado? espero que bien, les traigo aquí, el siguiente capi… Awwww Billi va a dormir en la casa de Tomi, qué creen que pasará? ahí en los comentarios veía que alguien me estaba pidiendo lemon jajajajaja voy a pensar, pero les aseguro que algún día va a pasar jajjaja, y ahora les traigo: Dormir en mi casa.

Mi alma gemela” Fic Twc / Toll de Aura Johannessen

Capítulo 9: Dormir en mi casa

—Hemos hablado con Gordon, y como nos dimos cuenta que eran muy amigos, decidimos que pueden ir a mi casa a dormir, y nosotros vamos a salir para no molestarlos— Terminó de explicar mi mamá.

—¿Están seguros?— pregunté.

—Sí, y así lo harán, ahora suban a la habitación de Bill, y Tom, ayúdalo a alistar sus cosas— dijo se padre.

—Vamos, Billi— le susurré en su oído mientras subía lentamente. En seguida, Bill me siguió y subimos a su habitación. Entramos y cerramos la puerta. Sacó su mochila y me indicó que debía sacar y acomodarlo ahí dentro. Nos quedamos callados un muy buen rato, estábamos tan sorprendidos con esa idea que no sabíamos que decir. Bajamos con las cosas listas, mientras que ambos padres estaban en la puerta esperando a que salgamos.

—Que duerman bien, nosotros llegaremos tarde, así que pueden disfrutar su noche, pero no es para que estén durmiendo tarde, adiós chicos— se despidió mi mamá. Gordon hizo lo mismo. Y luego, salimos por la puerta dirigiéndonos a mi casa.

La noche era hermosa. La luna brillaba con una hermosa luz anaranjada, no había estrellas, pero con esa hermosa luna sin igual, nada podía faltar. la brisa soplaba fría y suavemente, y las luces entre los pasillos iluminaban suavemente cada rincón. Que noche más hermosa.

Tomé la mano de Bill y comencé a acariciarla suavemente con mis dedos, hasta que los entrelazamos. —¿Tomi?— dijo con su dulce voz.

—Sí, Billi—

—Estoy algo nervioso, es la primera vez que voy a dormir a tu casa— dijo con voz nerviosa.

—Lo sé, pero, es como cuando vas a mi casa, solo que esta vez te quedarás mucho más tiempo, imagina que estás durmiendo en tu casa, no tienes porque ponerte nervioso, mi Billi— le susurré mientras le daba un beso en la mejilla. Bill sonrió.

—Tú siempre me haces sentir mejor— dijo sonriendo mientras apoyaba la cabeza en mi hombro.

Llegamos a mi casa, entramos y nos dirigimos hacia mi habitación. Cerramos la puerta, y como siempre nos sentamos en mi cama. —¿Qué hora es?— Miré el reloj de mi habitación.

—Las 8:30— dije mirando al reloj.

—Aún es temprano—

—Sí

Nos quedamos callados por un buen rato. No dijimos ni una solo palabra. Me estaba poniéndo nervioso. Quería hacer algo, pero no sabía. Hasta que una idea muy traviesa revoloteó por mi cabeza. Vi que Bill suspiraba y miraba hacia el techo con una sonrisa muy pícara.

—¿Qué se te pasa por esa cabecita?—pregunté.

—Nada, simplemente nada— dijo algo sonrojado.

—Pues a mí si se me pasa algo que quiero hacer con todas mis ganas— dije azotándolo contra la cama.

—¿Y qué es?— preguntó nervioso.

—Ya te darás cuenta— respondí mientras me acercaba a sus labios. Bill seguía echado en la cama mientras que yo me acercaba y me acercaba acorralándolo. Hasta que nuestros labios se toparon, y nuestro beso comenzó. Mientras lo besaba apasionadamente, acariciaba su cabello suavemente y bajaba hasta su pecho lentamente. Bill comenzó a rosar su lengua con la mía excitándome con su piercing. Bajé lentamente acariciando todo su cuerpo con mis manos, hasta llegar a su entrepierna en donde comencé a hacer círculos con mi dedo índice.

Luego, bajé a sus piernas y las levanté acorralándome a mí mismo con ellas mientras que las toqueteaba suavemente. —Oh, ¿Tom?—

—Sí, ¿Bill?—

—Ya sé que es lo que quieres hacer— dijo con una gran sonrisa.

—Y, ¿qué crees que es?— pregunté provocativo.

—Ah, simplemente quiero que lo hagas por una maldita vez, Tomi, házmelo, ya, te quiero ahora— gimió Bill. Sus palabras me excitaban, me daban ganas de hacer lo que él decía ese mismo momento, y, ¿por qué no hacerlo?

—Tú sabes que jamás podré decirte que no, siempre voy a hacer todo lo que tú me ordenes, soy tuyo, como tú eres mío, Billi—

Después de esas palabras, comencé a morderle el cuello suavemente, a besarlo, llenándolo de mi saliva y de millones de chupetones, los cuales lo hacían gemir. Le acaricié el vientre, y fui subiéndole la polera descubriendo ese hermoso cuerpo. Bajé mi cabeza hasta él, y besé su tatuaje de estrella. Mientras que con mis dedos escribía: Propiedad de Tom Kaulitz. Y en eso se me ocurrió algo.

Estiré mi brazo hasta llegar a mi escritorio donde saqué uno de mis marcadores negros, y al lado de su tatuaje, escribí lo que estaba haciendo con mis dedos. Bill miró lo escrito y me sonrió. Sus ojos brillaban, de una forma muy especial, solo con esa mirada, pude notar lo que quería, me pedía sexo, no quería esperar más, lo quería ahora, y yo también.

Me saqué la camisa y me solté las rastas, haciéndole descubrir mi cuerpo. —Te ves muy sexy con las rastas sueltas, y tengo ganas de tu cuerpo, Tomi— dijo con una voz bastante atractiva.

—Y yo quiero follarte— Bill sonrió con lo que dije. Y con unos ojos brillantes y tiernos, me volvió a pedir sexo. le saqué la camisa y sus cadenas, mientras toqueteaba sus pezones con las yemas de mis dedos. Con la otra mano le abrí el cierre del pantalón y comencé a masturbarlo suavemente. —Oh, oh, Tomi, síii, quiero más, hazlo ya—gimió Bill.

Me baje el pantalón quedándome solo en mis boxers, mientras que comenzaba a chuparle los pezones desesperadamente. Bill comenzaba a gemir pidiéndome más. Obedecí a sus gemidos, y le bajé el pantalón dejándolo solo en sus boxers, así como yo.

Baje a su entrepierna y comencé a besar su miembro con ternura. Mientras que Bill comenzaba a acariciar mi espalda y mi pecho, toqueteándome con placer. —Tomi, ¿por qué no lo haces de una vez? Por favor, házmelo ya, te quiero en mí, ahora— jadeó Bill.

—¿Estás seguro?— pregunté mirándolo a los ojos.

—Sí, hazlo ya— Obedecí a sus jadeos. Metí mi mano dentro de sus boxers masturbando cada vez más fuerte a Bill, mientras que él gemía de placer. Me estaba comenzando a poner erecto, necesitaba hacer algo. Me saqué los boxers, haciéndole descubrir mi polla a mi lindo pelinegro, el cual comenzó a gemir por verla. —Oh Tomi, tienes una polla bastante linda y grande— gimió Bill. Sonreí por su comentario, y comencé a masturbarme a mí mismo. —Tomi, yo puedo ayudarte con eso— dijo Bill mientras tomaba mi polla y me comenzaba a masturbar.

—Ah Bill, sí, ah, sigue… Oh— comencé a gemir. Parecía que Bill era un experto en esto, lo hacía bastante bien, era tan sexy. —Tomi, me gustaría tener tu polla en mi boca— susurro en mi oído. me ponía cada vez más erecto al escucharlo.

—Oh, Bill, eres muy bueno en esto, ah— gemí ignorando sus palabras— ¿Te gustaría que termine en tí?— pregunté. Bill asintió con la cabeza y se dejo caer en la cama, le baje los boxers descubriendo su miembro tan apetitoso. Bill se relamía los dedos. —Ahora sí, eres mío Billi, ya no te puedes arrepentir, disfrútalo— dije con voz provocativa. Comencé a masturbarlo fuertemente desesperado. Hasta llegar a su entrada, la cual estaba abierta y rosadita esperándome. Le abrí las piernas. Metí mi dedo índice a su boca, y luego metí otros tres, llenándolos de su saliva, excitándome con cada rose que Bill les daba. Luego los metí a mi boca, y lubriqué la entrada con ellos. —Tomi hazlo ya— gimió Bill.

Le obedecí, y metí mi dedo índice por su entrada desesperadamente. —Ah, ah, ah, Tomi, ah— gimió Bill. Comencé a meterlo y sacarlo fuertemente excitándome con sus gemidos de placer. Estaba tan desesperado que de un golpe metí mis tres dedos haciendo que Bill suelte un grito de pasión. —Ahh, ah, ahhh, Tomi, ahhh— gimió.—Mete tu maldita polla en mí—

—¿Seguro? ¿Te gustaría que me corra en tí?— pregunté provocativo.

—Joder sí, ah, ah, hazlo ya, ah, me encantaría oh— dijo ente gemidos.

Saqué mis dedos de ahí y volví a lubricar la entrada. Me masturbe un poco, hasta que unas gotitas de pre—semen bajaron de la punta de mi polla, ya estaba listo. —¿Estás listo?— pregunté.

—Sí Tomi, síiii— jadeó.

Rosé mi miembro con su entrada, el cual estaba bastante duro, haciendo gemir a Bill, fui entrando lentamente por esa entrada tan angosta, mientras que Bill gemía de placer sin parar. Hasta que entre por completo, me hizo soltar un gruñido de placer. cuando comencé a envestirlo, mi pelinegro soltó un grito de dolor, el cual callé con un beso muy húmedo, y lo envestí lenta y suavemente para que no le doliera, apagué la lámpara, y seguí con mi trabajo mientras que Bill gemía entre los besos. Hasta que en una de esas, me corrí dentro de Bill.

Era una noche bastante mágica, no queríamos que se terminara, y tampoco queríamos que mi madre llegara, que por suerte eran las 4 de la mañana y todavía no estaba aquí. Esa noche fué la mejor para mí. Terminamos cubiertos de sudor, cansados y llenos de semen por todo el cuerpo. Terminamos dormidos uno junto al otro en la misma cama, completamente dormidos, y abrazados con nuestros miembros bien juntos.

Te quiero Billi….

& Continuará &

Awwwwwn, alfin, ya era hora Tomi, tanto tiempo estuvieron esperando para esto y al fin lo hacen, que sexys xD. espero que lo hayan disfrutado, espero sus comentarios y muy pronto llegara el siguiente capi, por favor sigan esta historia y dejen sus comentarios, besos, hasta la próxima….

por Aura Johannessen

Escritora del fandom

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