
«My bad boy» Fic Toll de Nathaly Kaulitz
Capítulo 10
By: Bill
Han pasado dos semanas desde que Tom me culpo de haberlo besado, aún no me recuperaba de los golpes que me había dado, aún eran visibles en mi piel blanca, ya no me e topado con el desde ese día y sinceramente tampoco quería verlo, no e salió de mi casa solamente voy a mi trabajo y regreso a en cerrarme.
No sé por qué pero parecía deprimido, no tengo ganas de comer, he empezado a fumar nuevamente, me he sentido muy confundido con todo lo que había pasado con Tom.
Tocaron la puerta, y bufé molesto no quería ver ni hablar con nadie, me puse mi playera para cubrir los moretones que estaban en un color verdoso, Andreas no los había visto y no quería que los viera por nada mundo.
Abrí la puerta y mi hermano está parado frente a ella con un sonrisa amistosa, regrese la sonrisa un tanto fingida.
–¿Qué sucede?.- Pregunto desganado.
–Tu amigo ha venido a verte..- Contesto, y Gustav se hizo presente en mi campo de visión con otra sonrisa amistosa.
–Hola Gustav, pasa.- Dije mientras abría más la puerta para que entrara, el entro y yo serre la puerta tras de el.
-¿Cómo has estado?.- Pregunto, tomando asiento en la cama.
–Bien.- Respondí neutral, sabía de lo que hablaba ya que ayer pedí el día libre por el dolor de la costilla que era insoportable.
–No mientas tío, ¿Qué te está pasando?, últimamente has estado raro en estos días.- Pregunto, se veía la preocupación en su cara.
–Nada, todo normal como siempre.- Dije forzando una sonrisa.
–Bill, a pesar que nos conocemos de muy poco sabes que puedes confiar en mi.
–Claro que lo se, y te lo agradezco mucho pero en verdad no me pasa nada.- Respondí.
–Okey tío digamos que te creo, pero que te parece si vamos a la carrera de hoy.
–No, me duele un poco la cabeza, mejor ve tu.- Conteste, sabía que si iba a esa carrera me encontraría con Tom y era lo que menos quería, Gustav soltó un gran suspiro.
–Bueno, que tal al MacDonalds.- Sugerio.
–No tengo mucha hambre.
–Vamos tío no puedes seguir así, tu
Hermano me dijo que hace dos semanas no sales de tu casa.- Dijo.
–Es que últimamente no tengo ganas de nada, Gus.- Me excuse.
–Está decidido, iremos a la carrera y punto.- Dijo decidido para levantarse y empezar a buscar ropa de mi armario.
–Gustav, en serio no quiero ir.
–No está a discusión Bill, ve a bañarte.- Dijo mientras tomaba de mi brazo y me arrastraba al baño
–Gustav en serio no quiero.- insistí a asiendo un puchero.
–Ya, báñate no seas berrinchudo.- Dijo cerrando la puerta del baño conmigo dentro.
Ya resignado comencé a desvestirme, metí mi cuerpo bajo el chorro de agua tibia que caía por la regaderas, empeze a lavar mi cuerpo evitando tocar mucho las costillas.
Después de veinte minutos salí de la ducha, le pedí a Gustav que me pasará la ropa que el había escogido para vestirme en el baño, no tenía mal gusto eran unos pantalones con cuadros rojos y tirantes y una playera con un estampado de calavera, al terminar de alistarme salí ya solo faltaba maquillarme.
–Vale si que la naturaleza ha sido muy buena contigo.- Dijo Gustav mirándome de arriba abajo.
–¿Por qué lo dices?.- Pregunté curioso.
–Lo digo por tu estilo es….. Diferente a todos los que he visto, pero a ti te queda genial….. Creo que estoy enamorado.- Dijo haciendo que casi me ahogara con mi saliva.
–¿Qué? ¿Cómo?.- Respondi con los ojos abiertos, y Gustav empezó a descojonarse de risa.
–Era una broma para hacerte reír jaja.- Escupió entre risas, inmediatamente comencé a reír con el, me había sacado un gran susto.
–Gracias.- Dije al terminar de reír.
–¿Por qué?.- Pregunto confundido.
–Por haber venido hasta aquí y asarme sonreír.- Respondió y el río.
–No agradezcas tío, para que estamos los amigos.- Dijo feliz.
Nos quedamos en silencio un rato mientras yo terminaba de alistarme, cuando había acabado salimos de la casa pero no ví su moto estacionada solo la mía.
–¿Y tu moto?-Pregunte mirando a Gustav.
–Se me pincho la llanta.- Contesto
–Okey, entonces vamos en la mía.-Dije y nos subimos a mi moto, arranque y solo tardamos media hora en llega estába algo retirado de donde vivía, el ambiente era el mismo de siempre, motos estacionadas en diferentes lugares, música a volumen alto, mujeres con poca ropa, y locales de bebidas de todas clases.
Estacione mi moto entre todo el bullicio de gente, y bajamos para buscar un lugar donde vendían cervezas y compramos una para mí y otra para mí amigo, para regresar al lugar donde había dejado la moto.
Estuvimos disfrutando de la música por un rato, me di cuenta como Gustav y una chica rubia muy linda se miraban en repetidas ocasiones dándose sonrisas discretas, me pareció muy tierno y le di un golpe de hombro a mi amigo.
–Ve a hablarle hermano.- Dije sonriente.
–Tu crees, no mejor me quedo contigo.
–No seas gallina, ve corre.- Dije empujándolo para que poco a poco se acercara a la chica hasta que comenzaron a hablar.
Yo me quedé en mi lugar observando dando sorbos de mi cerveza hasta que una chica alta pelinegra se me acercó.
–Tu eres el chico que le ganó a la Bestia, ¿Verdad?.- Pregunto la chica parando se frente a mi.
–Depende, con quién tengo el gusto de hablar.- Pregunté y ella sonrió.
–Mi nombre es Vanessa.- Respondió estirando su mano, en un saludo.
–Mucho gusto Vanessa, mi nombre es Bill.- Dije estrechando mi mano con la sulla, no me podía negar que era una niña muy hermosa.
–Lo sabía, sabes una cosa, llevo tres años esperando un nuevo ganador, y justamente llegaste en un buen momento.- Dijo ella.
–No entiendo a lo que quieres llegar.
–Trabajo para Dominic Style es el organizador de la “The last roce” es la carrera más importante de cada año.
–Okey, ¿Y que tiene que ver conmigo?.- Pregunté, no estaba entendiendo a lo que queria llegar.
–Nos has sorprendido mucho, en especial has llamada la atención de Dominic, hay posibilidades de que tengas un lugar en la carrera, correrás contras los mejores.- Dijo con una sonrisa coqueta.
–¿Podria pensarlo?.- Pregunté.
–Claro sin presiones bonito, solamente gana más carreras, y por favor no te metas en líos con la policía.- Contesto.
–Entendido, ¿Y como puedo contactarte?.- Pregunté, y enseguida me entrego una tarjeta con su número y datos.
–Llámame cuando te decidas lindo.- Contesto, dándome un beso en la mejilla para irse.
La mire alejarse perdiéndose entre la multitud de personas, mientras guardaba su tarjeta en los bolsillos de mi chaqueta, comenze a sentir un dolor en mi costilla y la tome para relajar el dolor.
–Creí que te había dejado claro que no quería volver a verte, ¿O acaso eres masoquista?.- Esa voz tan conocida sonó a mis espaldas, tome el último trago de mi cerveza tirando la lata vacía.
–Es una lastima, yo no creo en las amenazas.- Conteste Girando el cuerpo para mirarlo.
–¿Te pareció una amenaza?.- Pregunto asercandose cada vez más a mi.
–¿Quieres golpearme? Aslo si quieres, pero te aseguro que esta vez no me quedaré atrás.- Dije mirándolo a los ojos.
–¿Me estas desafiando princesa?.- Pregunto.
–Tómalo como quieras.- Dije firme, sabía que no tenía oportunidad contra el pero no me permitia doblegarme ante su presencia, el iba a desir algo pero la voz de David se escucho.
–COMPETIDORES A LA PISTA.- Se escuchó por el alto parlante.
–Será mejor que te largues ahora, hablo enserio Bill.- Fue lo último que dijo para después irse, rode los ojos fastidiado, si me iría pero a comprar otra cerveza, era un idiota si creía que le aria caso.
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By: Vanessa
Luego de terminar de hablar con Bill y asegurar estar lejos de los demás marque el número de mi jefe.
Llamada…..
Vanessa: lo he encontrado.- Fue lo primero que dije.
Dominic: Esa es mi niña, ¿Qué te ha respondido?.- Pregunto, me sonroje por el apodo
Vanessa: Que lo pensaría.- Respondi, sonriendo.
Dominic: El chico viene de california. – Hablo podía escuchar sus risas.
Vanessa: Sorpresa Sorpresa.
Dominic: Excelente trabajo mi niña, te veo después.- Respondio, y con eso corto.
Fin de la llamada….
“ Espero que digas que si Bill”
Escuche a lo lejos el inicio de la carrera, y me acerque para observarla, pero como siempre el chiquillo arrogante de Bestia era el vencedor.
“ Tu tiempo se acabó cariño”
Continúa…
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