
«My bad boy» Fic Toll de Nathaly Kaulitz
Capítulo 17
By: Tom
Después de salir del motel donde se encontraba Bill llegue a mi casa echo una furia, lo primero que hice al llegar fue tomar un botella de whisky, me tire en el sillón y me puse a pensar en todo lo que había sucedido con el mientras tomaba un trago tras otro, mi cabeza se llenó de imágenes de nuestro primer beso, nuestras primeras caricias, la corriente recorrer toda mi columna, no me podía mentir solo con el había sentido un estallido de emociones y esa maldita necesidad de hacerlo mío.
–¿Por qué se dejó besar ?.- Recordé como Black lo tocaba, como lo besaba, mientras daba un trago más grande de la botella.
Seguí bebiendo mientras recordaba distintas cosas, hasta que el reloj marco las dos de la mañana, me levanté y fui al baño mi cuerpo se tambaleó de lo ebrio que estaba, mire por unos segundos mi reflejo en el espejo y un horrible recuerdo vino a mi mente.
Flashes……
Estaba jugando a hacer un superhéroe, corría por toda la casa y sin querer tropecé con una jarra que cayó al piso rompiéndose en varios pedazos.
–¡Que carajos hiciste ahora.- El grito furioso de mi padre se escuchó tras una fuerte bofetada en mi mejilla.
–Lo siento papá, no fue mi intención.- Dije llorando.
–¡Eres igual de inútil que la zorra de tu madre!.
–¡No le digas así a mí mami!.- Grite Por la manera en la que se expresaba de mi mamá pero al momento me arrepentí al ver su cara descompuesta de coraje.
Dos bofetadas más fueron a parar a mi rostro con más fuerza dándome un dolor insoportable, agarro de mi cabello y me arrastró hasta su habitación.
–¡Papi no por favor suéltame!.- Pataleaba muerto de miedo.
–¡Te enseñaré a respetar!.- Me metió a su habitación tirando de mi al piso mientras serraba la puerta con llave.
–Desnúdate.- Pidió mi padre con voz seria, mi cuerpo temblaba
–Papá no por favor, aún me duele lo de anoche.- Suplique recordando el infierno que pase esa noche.
–¡Que te desnudes mierda!.- Grito con más furia, obedecí con lágrimas cayendo por mis mejillas, y comencé a despojarme de mi ropa despacio, temblé cuando se acercó a mi y me Susurro al oído.
–Esta vez serán veinte por gritarle a tu papi.- apreté los ojos, podía escuchar como se sacaba el cinturón de cuero.
Me doble de dolor cuando sentí el primer azote en mi piel que aún no había cicatrizado de la última agresión que sufrí por mi padre sin piedad haciendo caso omiso de mis súplicas, de mis gritos de dolor.
Otro azote seguido de otro, otro, y otro dando en distintas direcciones de mi cuerpo, el ardor de mi espalda aumentaba pequeñas gotas de sangre llegaban a parar hasta mis manos que se sostenían de la pared tratando de buscar un punto de apoyo.
Me desvanecí en el piso inconsciente esa noche dormí en el piso de su habitación hasta el siguiente día que desperté por los gritos de mi madre que pedía que parará.
Me levanté con dificultad buscando mi ropa y me vestí con mucho cuidado, mi madre gritaba con más fuerza el dolor se podía distinguir de sus súplicas.
Abrí la puerta buscándola con la mirada hasta que di con la escena más traumática y brutal de mi vida, mi madre era cruelmente violada por mi padre mientras el la golpeaba para que dejara de resistirse.
Fin del flashes…….
Ese maldito recuerdo me lleno de ira por dentro, apreté mis puños hasta que los nudillos se volvieron blancos.
–¡Maldito hijo de puta!.- Grite con toda mi rabia dando un puñetazo al espejo haciéndolo pedazos.
Baje mi mano llena de sangre arrodillándome en el piso y rompiendo en llanto por el dolor, pero no era físico si no del que venía de mi recuerdo, llore por varios minutos recordando el dolor de mi madre, el como la había perdido.
Todo paso hasta que unos preciosos ojos almendra, con la sonrisa mas linda y dulce invadió mis recuerdos oscuros.
–Bill.- Susurré necesitaba verlo, me levanté y camine hasta la puerta para ir a su casa.
Llegué corriendo hasta su casa, necesitaba estar con el, ver sus hermosos ojos y su encantadora sonrisa.
Fui directo a su departamento y toque la puerta en repetidas ocasiones pero nadie contestaba, tome la perilla y la abrí despacio hasta poder entrar silenciosamente e ir a su habitación.
Levi dormir pacíficamente sobre su cama, solo llevaba unos boxers camine hasta estar frente a su cama lo mire por varios segundos admirando lo sexy que se veía.
Comencé a desvestirme por completo y me acerque a él hasta acostarme a su lado, acaricie suavemente su pecho, acaricie sus pezones y descendí lentamente hasta llegar a sus boxers, toque su miembro por encima de la tela, el entre sueños soltó un suspiro que me hizo estremecer y comenzar a acariciar con mas velocidad asta que su miembro comenzó a ponerse duro.
–Mhh.- Soltó un gemido aún dormido que me hizo enloquecer por completo.
Me senté sobre su pecho poniendo mi miembro ya erecto cerca de su cara, el despertó sobre saltado y me miró confundido.
–¡Que carajos Bestia!.- Grito al verme.
–Shhhhhh, solo abre tu boca.
–¡Que!.- Me miraba sin entender hasta que su vista bajo a mi miembro sus ojos se abrieron de par en par y volvió a mirarme.
–Solo abre tu boquita nene.- El pareció pensárselo por un momento hasta que comenzó abrirla despacio la boca para poder meter la punta.
El empezó a chupar despacio y algo torpe, eche mi cabeza hacia atrás disfrutando de lo cálido de su boca, chupaba mientras me miraba concentrado en su labor.
–Utiliza más la lengua Bill.- Metí más mi miembro casi por completo y el agarro la parte que sobraba, lamio la punta de mi miembro con su lengua podía sentir el frío metal de su piercing quitándome el aliento.
–Nghm.- Gemí ronco empezando a penetrar su boca con velocidad.- Mhha, mighm.- Gemía con más fuerza al correrme en su boca.
Saque mi miembro despacio de su boca y un poco de mi esencia escurría por sus labios, baje de su pecho poniéndome entre sus piernas con una mano lo tomé del cuello presionando un poco fuerte para acercarme a su rostro.
–Trágalo.- Dije con voz dura y trago todo mi esperma recogiendo los restos con su lengua.- Eres un buen niño.
Me apodere de su cuello y comencé a chupar y a morder cada parte de el dejando, marcas rojizas por toda su clavícula y parte de su pecho, podía escuchar como se deshacía en géminos agudos que eran música para mis oídos, me levanté asta su rostro para acercarme a su oído.
–Te quiero en cuatro.- Susurré mordiendo su óvulo.
El me miraba con ojos brillantes y sin quitar su mirada de mi comenzó a despojarse de sus boxers dejando a mi vida su gran erección, dio vuelta despacio quedando en cuatro totalmente expuesto a mi, entregando su cuerpo por completo, sonreí con malísima contemplando a la hermosa criatura frente a mi, acaricie con mis dos manos su trasero estrujandolo.
–Ahu, ten cuidado.- Se quejo cuando di un azote a su trasero.- Espera, soy virgen.- Esas simples palabras provocaron una sonrisa maliciosa en mi rostro, di otro azote a su trasero observando como las marcas quedaban marcadas en su trasero lechoso.
Con mi dedo índice acaricie los alrededores de su entrada haciendo precio hasta lograr meterlo por completo, un gran gemido se escuchó de su boca y comencé a penetrarlo asta meter los tres dedos, su cuerpo temblaba podía sentir como empezaba a lubricar mis dedos.
–Ahn… No los…. Saques se siente bien.- Su voz se escucha cortada.
–No quieres que los saque para meter una cosa más grande.- Susurré en su nuca, sentí su cuerpo estremecerse.
Saque mis dedos despacio de el y comencé a guiar mi miembro asta su entrada, hice algo de precio asta que pude meterlo poco a poco, casi me corro al sentir sus paredes anales apretar mi miembro.
–Hooo mierda estás tan apretado.- Gruñi metiendo cada vez más y más hasta lograr meter mi miembro por completo.
Me quedé quieto para que su cuerpo se acostumbrara, empecé a besar su espalda y nuca agarrando con firmeza su cintura, después de unos minutos me empecé a mover lento mordiendo su espalda.
–Ahhh S-se…siente bien mhha.- Hablo entre gemidos, sonreí por la forma tan erótica en la que escuchaba su voz.
Seguí embistiéndolo despacio con cierta delicadeza hasta que un recuerdo llegó a mi cabeza del momento cuando se estaba besando con el maldito de Black.
Con una mano levanté aún más su cadera y con la libre tome de su cabello empezando a embestirlo más fuerte provocando ruidos sonoros por toda la habitación.
–Te crees que no vi como te beso.- Dije penetrando con más fuerza.
–Ahhah Ahhah Ahhah Tom…. Duele Ahhah ahhah.
–Dime bebé ya lo hicieron.- Puse su cabeza contra las sábanas profundizando más las penetraciones.
–N-no…. Ahhah solo…tu Tom nghm.- Su cuerpo apretaba con más fuerza mi miembro llevándome cada ves más al éxtasis, yo seguía dándole embestidas fuertes y certeras.- ahhh ahhh Tom… Más fuerte.- Este niño sin duda era masoquista.
–Pareces perra…. En celo mmm.- Dije tocando ese punto que lo hacía gritar cada vez más fuerte.
–Ahhah mmmm, Tom….M-me… Me corro… Ahhah.- Solto su esperma por todas las sábanas, saque mi miembro para girarlo boca arriba y volverlo a penetrar ahora en esa posición
–Tom, Ahhah…. Eres demasiado… Mm grande.- Gemia, y yo sonreí me estaba poniendo aún más.
–Repite mi nombre….. mm otra vez.- El rodeo mi cuello con sus brazos acercándose más a mi oído.
–T-tom nghm eres…. Mmm grande Ahhah.- Sonreí complacido.
–Bebe mmmm eres deliciosamente apretado nghm Bill….mmm.
&
Después de venirme en su interior por tercera vez, el se encontraba recostado sobre mi pecho con la respiración aún agitada, yo acariciaba su espalda húmeda por el sudor mientras fumaba un cigarrillo.
–¿Crees que estuvo bien lo que hicimos?.- Pregunto Bill después de un rato.
–Los dos lo disfrutamos no hay por qué sentirse culpables.- Conteste sacando el humo por mi boca.
–No es culpa, es solo que… No me lo había imaginado nunca.
–Yo tampoco, es solamente… ¿Cómo se dice? Curiosidad.- El se paró de mi pecho para mirarme.
–¿Y que pasaría si alguno de los dos se confunde?.- Mencionó preocupado, yo me rei en su cara.
–Demi no esperes nada muñeco, no quiero estar atado a alguien y perderme de todo lo demás. ¿Y tu?.- Lo mire detenidamente su cara era un poema difícil de leer.
–No lo se.- Agacho su mirada, y alce una mano para acariciar su rostro.
–Si llegas a confundirte solamente tienes que decírmelo.
–¿Y que harás entonces?.- Dijo levantando la mirada para conectar nuestras miradas.
–Desaparecer de tu vida para siempre.- Sus ojos se cristalizaron y me dio la espalda recostándose en la cama, y tapando su cuerpo por completo, tire la colilla aún lado y me recosté a su lado para dormir más que satisfecho.
Continúa…
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Tom, eres un puto imbécil, te odio.