My bad boy 26

«My bad boy» Fic Toll de Nathaly Kaulitz

Capítulo 26

Luego de salir de la fiesta comencé a caminar rápidamente a la casa de Black mi mente no dejaba de pensar en como fue capaz de hacer eso ¿Que clase de ser humano era? Encima de eso se burlaba, le parecía divertido.

Estaba seguro de que algo dentro de el se había movido cuando llame a Black y más aún cuando le dije que iría a su casa, O tal vez estoy confundido pero parecían ¿Celos?.

Me encontraba a pocas calles de llegar a su casa, me mantenía con la cabeza agachada mirando el suelo mientras caminaba perdido en mis pensamientos hasta que un auto freno a mi lado y vi a Tom bajar de el tambaleandse totalmente ebrio y con una mirada psicópata totalmente amenazante que me hizo caminar más rápido.

-¡Bill!.- Grito, caminando igual de rápido.

-¡Lárgate, no quiero hablar contigo¡.- Grite sin voltear a verlo caminando más rápido para alejarme de el pero fue inútil ya que me agarró del brazo con mucha fuerza.

-Escúchame quieres.-Dijo estando a poca distancia de mi cara aturdiendome con su aliento a alcohol.

-¡Ya déjame, no quiero escucharte hablar! .- Le Grite soltandome de su agarre, pero el me volvió a sujetar de ambos brazos con tal fuerza que creía que me los iba a romper, iba a pedir que me soltará pero tan rápido como iba abrir la boca me estampó con gran violencia contra la pared que me hizo soltar un chillido de dolor al sentir mi cabeza rebotar contra ella.

-El imbécil de Black no me va a ganar ¿Entiendes?.- Soltó enojado cerca de mi cara sin soltarme.

-No soy un trofeo por el que compitan idiota, ya sueltame Tom… Me estás lastimado.- Dije igual de enojado forcejeando para que me soltará, pero era inútil ni siquiera podía moverlo.

-Me importa una mierda, Eres lo que yo quiero que seas.- Gruño en mi cara, En un descuido de el pude soltarme y lo empuje alejándolo de mi.

-Lamento decepcionarte, pero yo no soy uno de tus perros falderos.- Dije y di vuelta para seguir caminando, solo pude escuchar como empezó a reír a mis espaldas.

-¿En serio te crees tan especial?.- Soltó burlón riendo a carcajadas.

-Que te jodan Bestia.- Dije mostrándole el dedo del medio.

Seguí caminando sin voltear verlo ya no escuché sus risas pensé que se había rendido y se había marchado pero ese pensamiento fue descartado cuando me volvió a azotar contra la pared poniendo sus brazos a los costados de mi rostro.

-Lamento decirte que te volviste mi perra al dejarte follar por mi las veces que se me dio la gana, no eres más que eso para mí Bill.- Dijo con una sonrisa estúpida plantada en su rostro.

-¿Qué?.- Dije en un pequeño hilo de voz apenas audible, algo se había roto dentro de mi, hizo que todo me callera como un balde de agua helada, ¿Dónde había quedado mi dignidad? ¿Adónde se había ido mi orgullo? ¿En serio fui tan estúpido al creer que en algún momento me iba a querer?.

-¿Bill?.- Una voz me llamo pero no pude saber de quién se trataba, me encontraba en Shock, gire a mi a mi izquierda encontrandome a Black mirando la escena totalmente confundido, Tom también lo miro molesto alejándose de mi.

-¿Tu que mierdas quieres?- Escupió Tom enojado.

-¿Qué carajos le hiciste, Tom?.- Pregunto al verme inmóvil en la pared, se fue acercando a mi sin quitarle la mirada de encima a Tom, los dos se miraban como lobos a punto de atacar.

Yo no podía reaccionar a la situación las palabras de Tom se habían adueñado de mi mente, clavando dagas ardientes en mi corazón una y otra vez destrozando todo sin piedad.

-Mírame Bill, ¿Qué fue lo que te hizo?.- Pregunto con voz tranquila acunando mi rostro entre sus manos con cariño levantando mi mirada para conectar con la suya.

Mis vista conecto con sus ojos azul brillante su simple mirada me llenaba de paz querría llorar como niño chiquito y aferrarme a sus brazos buscando algun tipo de consuelo pero en vez de eso solté un gran suspiro no iba a demostrar lo muy dolido que estaba, solo pude mirarlo y sonreír aún que era una sonrisa triste el la respondió de la misma manera.

-Nada, solo me recordó algo que había olvidado completamente.- Dije casi en un Susurro sin dejar de sonreír.

-¿Estás seguro?.- Pregunto no muy convencido, se notaba que estaba preocupado.

Vámonos Bill tengo que llevarte a tu casa.- La voz de Tom se hizo presente.

-No te preocupes se quedara contigo está noche.- Le interrumpió Black sin mirarlo, al escuchar eso Tom se acercó para jalarme del brazo con fuerza enterrando sus dedos en el, en un movimiento brusco atrayendome hacia el.

-Dije que lo llevaré a su casa.- Demando arrastrándome hasta su auto, sentí como la mano de Black tomo la mía con delicadeza deteniéndonos el paso.

-El no parece querer ir contigo.- Dijo desafiante plantandose frente a Tom y los dos se dedicaron miradas asesinas.

-¿Quién lo va a impedir, tu?.- Dijo Tom levantando una ceja y una sonrisa arrogante en su rostro.

-Si tengo que hacerlo, si.- Respondió.

-¿En serio crees que tienes una oportunidad contra mi?.- Soltó riendo.

-A diferencia de ti, lo hago para proteger a alguien que me importa, estoy más que dispuesto a romper tu cara por el.- Respondio Black sonriendo de la misma manera.

-Inténtalo entonces.- Dijo Tom soltandome de su agarre y acercándose peligrosamente a Black quien no se quedó atrás y también lo encaro.

-Alejate de mi vista.- Soltó Black con coraje.

-¿Qué harás? ¿Demostrarle a Bill que eres todo un hombre?.- Se burló Tom.

-Más que tú seguramente si.- Respondió Black.

-Ya quisieras imbécil.- Soltó Tom ahora serio.

-Lo diré solo una vez, alejate de Bill.- Ordenó Black igual de serio.

-Quiero ver qué me obligues.- Dijo Tom desafiante.

Fue en ese momento cuando Black lo empujó haciendo que retrocediera solo un poco, Tom inmediatamente reaccionó y le lanzó un puñetazo haciendolos caer al piso a ambos y comenzaron a golpearse y gruñendose como perros rabiosos.

-¡Yo soy mucho mejor que tú imbécil!.- Grito Black teniendo a Tom en el piso golpeando su rostro.

Tom esquivo uno de sus golpes y dio un rodillazo en su estómago sacándole el aire teniendo la ventaja ahora, rodaron sobre el piso quedando Tom ensima de el golpeando su rostro asta que la sangre se hizo presente en sus nudillos al golpear a la bes su rostro y el piso cada ves que Black esquivaba.

No sabía que hacer, ninguno de los dos tenía las intenciones de retroceder, cada golpe que deban era con furia. Me acerque a Tom tratando de sujetarlo por la cintura y quitárselo de encima.

-¡Tom, para qué lo vas a matar!.- Grite desesperado al ver el rostro de Black bañado en sangre, pero por más que intentaba apartarlo no me hacía caso seguía golpeando y aún que Black estaba más herido aún se seguía aferrando.

-¡Tom ya para, por favor!.- Grite, y fue donde el paro en seco se giró para mirárme y después miro a Black en el suelo.

-No quiero volver a ver tu estupido rostro cerca de Bill.- Le advirtió, se levantó por completo retrocediendo un par de pasos a su auto.

-¿Bill, dime qué no te irás con ese hijo de puta?.- Pregunto Black al levantarse, iba a responder pero Tom me Interrumpió al instante.

-Vámonos ya Bill, que ya pelié mucho está noche por tu culpa.- Dijo mirándome recargado en el capo de su auto.

-Llévame a casa.- Pedí mirando a Tom que solo asintio y se subió a su auto.

-No vas a conseguir nada bueno si sigues con el.- Advirtió Black mirándome serio.

-Lo se.- Respondí con voz cortada al verlo a si de herido por mi culpa, me acerque a abrazarlo por el cuello y el sujeto mi cintura no quería dejarlo solo para irme con Tom pero si me negaba volverían a pelear y no podría soportarlo de nuevo

-Aún estás a tiempo de arrepentirte y huir conmigo.- Susurro cerca de mi oído sacándome una pequeña risa y terminar con el abrazo.

-Sintiendo mucho lo de hoy, la cena y la pelea, enserio lo siento mucho.- Me disculpe me sentía culpable de todo, el me sonrió y acarició mi mejilla con ternura.

-Nada de esto fue tu culpa, Bill.- Dijo y yo asentí.

-Te veo mañana y cenamos.- Propuse y sonrió ampliamente mostrando lo blanco de sus dientes.

-De acuerdo, te estare esperando.- Respondió más que feliz, me acerque a el dejando un beso en su mejilla.

-Hasta mañana.- Me despedi y comencé a. Caminar al auto.

-Adiós.- Se despidió, subió a su auto y se fue.

Suspire lo más hondo que pude y me subí al auto, al estar dentro mire a Tom que tenía la mandíbula apretada y ambas manos agarrando el volante tan fuerte que sus nudillos se veían blancos, soltó un pequeño gruñido y arranco.

-Llévame a mi casa.- Pedí después de un rato serio, y el río.

-No, iremos a la mía.- Dijo, no respondí solo me quede callado ignorando.- ¿Me jodes que estás enojado por qué golpee a tu noviecito?.- Dijo riendo más fuerte.

-No, no estaba enojado por qué golpeó a Black si no por lo que me dijo antes de la pelea, de como me humillo y me rompió mi corazón sin importarle lo que pudiera sentir y más aún que actuará como si no pasará nada.

-Solo conduce. – Me límite a decir y desvíe mi vista a la ventana.

Me di cuenta que nada de esto tenía sentido y que si seguíamos a si yo iba a terminar enamorándome de el y no quería sufrir.

Después de un corto viaje en silencio llegamos a su departamento, nos bajamos del auto y nos adentramos a su edificio, tube todo el camino para pensar lo que iba a decir. Estaba claro que seguir con esta extraña relación de sexo que tenemos era completamente inútil, no compartimos el mismo pensar sobre la relación.

El solo pensaba en ocuparme para su satisfacción, solo me tomaba como uno de sus tantos perros falderos y era claro que yo no quería que me tomara como uno más o que me tratara como eso no podía permitirlo.

Al entrar a su casa lo primero que hizo fue tirarse sobre el sillón sin importar las heridas en su cara o mi presencia hasta que se giró a mirarme.

-Si vas a hablar se breve, que no estoy de humor para escucharte.- Dijo, tome aire y me senté frente a el con mis dos manos juntas y la mirada en el piso, no tenia el valor suficiente de mirarlo a la cara.

-Yo…. Quiero terminar con esta extraña relación que tenemos.- Solté al fin y una vez más se volvió a reír de mi.

-¿De que carajos hablas?.- Dijo entre risas podía notar que aún seguía ebrio.

-Creo que ya lo dije, no quiero seguir más con esto.- Respondi pero ahora mirándolo a los ojos seguro de mis palabras, sus ojos se conectaron con los míos sonriendo de oreja a oreja.

-¿Esto es por lo que te dije antes de que se metiera el imbécil de tu noviecito?.- Pregunto sin borrar su estúpida sonrisa.

Yo volví mi vista al piso, el sabía perfectamente que lo que me había dicho me había dolió mucho, y solo finjia que no se acordaba.

-El no es mi novio.-Fue lo único que pude decir.

-Si esperas una disculpa de lo que te dije, te vas a tener que quedar esperando por qué eso no va a suceder.- Soltó, lo fulmine con la mirada el solo sonreía era evidente que el imbécil disfrutaba de esto.

-¿Tu no entiendes nada, ¿Verdad?.- Dije serio.

-¿Qué hay de entendible en que un niño caprichoso este herido por qué le dijieron la verdad?.- Soltó, eso fue suficiente para que explotara y me levantara de golpe del sillón.

-¡¡No soy ningún niño caprichoso y para que te enteres el único idiota caprichoso que se cree mejor que los demás eres tu Imbécil!!.- Grite arto de su estupidez.

Soltó un suspiro fastidiado llevándose una mano a la frente masajeando está, ¿Ahora resulta que el fastidiado aquí era el

-¿Por qué siempre tienes que estar gritando?.- Pregunto frustrado.

-¡¿ Y por qué siempre me haces perder la maldita paciencia?!.- Pregunté igual.

-¿No te enseñaron que es de mala educación responder con otra pregunta?.

-No seas sínico Tom, tu eres el menos adecuado para hablar sobre enseñanza.- Respondió serio.

Se puso ambas manos en su cara y después de soltar un gruñido se levantó enojado asercandose a mi.

Pondré las cosas claras, si no quieres seguir siendo mi puta será mejor que te largues y no vuelvas, de lo contrario si aún quieres que te siga follando será mejor que te pongas en cuatro de una puta vez para poder metértela, ¡Por qué ya me estás cansando Bill!.- Grito en mi cara totalmente furioso.

Tome coraje suficiente para cerrar mi puño y dirigirlo contra su rostro sin darme cuenta asiendo girar su cara bruscamente moviendolo de su lugar en el que estaba.

.

By: Tom

Al sentir el gran golpee quedé un poco aturdido solo un poco, rápidamente reaccione y le devolvió el golpe con la diferencia que el si callo al piso bruscamente, lo observé tirado con los ojos cristalizados pero ni siquiera me imute por sus lágrimas solo podía sentir la hira correr por mis venas, este imbécil solo por qué me lo folle unas beses ya se creía que podia pasar por ensima de mi.

Se levantó con un poco de dificultad mirándome con dolor en la mirada, pude ver qué le había roto el labio y la sangre escurrir por este.

Está mierda se terminó.- Dijo girandose a la puerta para salir, pero antes de que pudiera dar un solo paso más lo tomé del cabello jalando hacia atrás bruscamente para tirarlo al suelo.

-Esto no se termina hasta que yo lo decida.- Escupí furioso.

Tome con más fuerza de su cabello y lo arrastre hasta la habitación mientras el Pataleaba y soltaba gritos de dolor suplicando que lo soltará.

-¡Me estás lastimado, sueltame me duele!.- Gritaba sujetando la mano con la que lo arrastraba.

Llegamos a la habitación y lo arroje sobre la cama, cerré la puerta con seguro y me comencé a quitarme la ropa bajo su atenta mirada, me acerque hasta el haciendo que retrocediera pero lo tomé de los tobillos abriendo sus piernas y jalarlo atrayendolo hacia mi.

-¿Q-que vas a hacer?.- Podía ver el terror en sus hermosos ojos almendra llenos de lágrimas.

En otra circunstancia hubiera retrocedido al ver el estado en el que se encontraba, pero estaba tan segado por la ira y el alcohol que ni siquiera era consciente de lo que iba a hacerle.

Nunca le permito a nadie que me tocará, que entrara en mi casa y mucho menos tratar de querer dominarme a su antojo, y tú Bill no eres la excepción.- Dije, comencé a quitarle la ropa por la fuerza y una vez que tubo el torso desnudo ataque su cuello mordiendo al punto de dejar marcas tan notorias que parecían querer sangrar.

-Tom por favor basta, no quiero… Para.- Suplicaba entre sollozos, me separe de su cuello para mirarlo y pude mirar sus ojos llenos de lágrimas que bajaban por sus mejillas sin parar, ni siquiera me inmuté.

-Súplica perra para que te tenga piedad, aún que no creo que te funcione.- Dije burlonamente.

Lo despoje violentamente del resto de su ropa y el al querer impedirlo se levantó para querer empujarme pero le di una fuerte bofetada que hizo que callera otra vez contra la cama llorando con más fuerza, cuando estuvo totalmente desnudo lo voltee boca abajo mientras el gritaba que no lo hiciera.

Nada de eso me importo, estaba totalmente segado en ese momento puede que después de esto pierda a la persona más importante en mi vida pero en este momento mi cerebro no reaccionaba. Tome mi miembro y lo llene hasta su entrada mientras que con la otra mano lo sujetaba de la nuca para que no se moviera, antes de meterlo me acerque hasta su oído y le Susurré.

-Prepararte lindo, por qué verás las estrellas.- Susurré y comencé a dejar besos húmedos en su espalda.

-Tom, para por favor…. Para te lo supl……- Su súplica quedó atrás cuando sintió como lo penetre de buna solo estocada en su estrecha entrada y un grito de dolor se pudo escuchar de su boca.

-Nghm…… Estar dentro de ti se siente increíble.- Gruñi excitado, su cuerpo seguía siendo mi perdición aún en este momento.

Comencé a moverme sin esperar a que su cuerpo se acostumbrara cada embestida propinada era cada vez más feroz, el sonido que hacían nuestros cuerpos al chocar se escuchaban por toda la habitación al igual que sus gritos suplicantes, se aferraba a las sábanas casi rasgandolas con las uñas en un momento a otro sentí un líquido tibio escurrir por sus muslos lubricando su entrada.

Y así fue durante dos horas que lo estuve penetrando sin descanso hasta que me vine en su interior por cuarta vez, después de eso lo deje a un lado de mi acostándome a su lado, trataba de regular mi respiración escuchando como poco a poco paraban sus sollozos.

Después de unos minutos se levantó costándole un poco hasta que pudo sentarse al borde de la cama tomando poco a poco su ropa sin mirarme o decir una sola palabra.

Mire su espalda estaba toda llena de chupetones y mordidas al punto de sangrar, también mire sus nalgas con un color rojizo por los azotes que le había dado, mire más abajo y fue como si me hubieran echado un balde de agua helada, tenía sus muslos bañados en sangre escurriendo asta por las rodillas.

-Bill.- Le hablé con voz temblorosa, pero el ni siquiera me hizo caso simplemente se vistió sin hacer ningún tipo de ruido.

Al terminar de vestirse se limpio las lágrimas y voltio a mirarme, su mirada había cambiado por completo ya no tenía ese brillo tan llamativo que me atraía cada vez que lo miraba.

-No quiero que te me vuelvas acercar no me importa si nos cruzamos, no me vuelvas a hablar, y si es posible muérete para no volver a ver nunca más tu puta cara.- Soltó con desprecio en sus palabras para marcharse tras desir eso.

Pude escuchar el fuerte portazo que dio en la puerta principal, solté todo el aire que había contenido, muriéndome por dentro, termine asiendo lo mismo que hizo el hijo de puta de mi padre cuando violaba a mi mamá frente a mi, arruine la vida de alguien inocente.

-Perdóname mamá te falle, me convertí en la persona que te arruinó la vida tanto a ti como a mi.- Dije con lágrimas en los ojos por la estupidez que había cometido.

«Espero que me puedas perdonar Bill».

Continúa…

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por Nathaly Kaulitz

Escritora del Fandom

2 comentario en “My bad boy 26”

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