
«My bad boy» Fic Toll de Nathaly Kaulitz
Capítulo 31
By: Bill
Salí de la habitación lo más rápido que pude para adentrarme a la mía y serrar de un portazo que resonó por toda la casa.
Maldito imbécil quien carajos se cree para decirme que era de su propiedad, ¡No soy un puto objeto!.
-Maldito infeliz.- Susurré frustrado, decidí olvidar sus palabras tomando ropa deportiva y salir a correr.
Después de salir de la ducha ya cambiado para solo sujetar mi cabello en una coleta, y tomar mi celular junto con las manos libres. Salí de mi habitación encontrándome con Tom sentado en un sillón revisando su celular.
-Aún sigues aquí.- Le dije sin mirarlo dirigiendome a la nevera para sacar una botella de agua.
-No, y no tengo pensado irme aún.- Me sonrió burlón y yo rodé los ojos fastidiado, tome la botella de agua y camine a la puerta de salida.- Bill, ese pantalón te remarca tu lindo trasero.- Dijo antes de que saliera para yo mostrarle el dedo corazón.
Salí de la casa y comencé a correr rumbo aún parque que se encontraba cercas, seguía corriendo unas cuantas vueltas asta que me pare para tomar un poco de agua.
-¿Bill?.- Escuché esa voz llámarme tras de mi, maldije por lo bajo dando vuelta viendo aquí le pertenecía.
-Hola Black.- Salude notando la incomodidad que sentíamos ambos.
-No as contestado mis mensajes.- Contesto Black con algo de tristeza.
-Lo siento, he tenido muchas cosas en la cabeza en estos momentos.
-Entiendo, ¿Quieres hablar de lo que pasó la última vez?.- Pregunto
Parándose frente a mi.
-No entiendo que hay que hablar.- Respondí, sabía que teniamos que hablar pero tenía miedo a que volviera a hacer la misma pregunta y no saber cómo contestar.
-Sabes muy bien de lo que tenemos que habla, no trates de evitarlo.- Dijo, y yo suspiré frustrado.
-Si me gusta o no Thomas, es problema mío Black.- Solté sabiendo que realmente no quería contestarle así pero era lo único que me quedaba para acabar con su insistencia sobre ese tema.
-Okey como quieras, y que hay de mi.- Dijo serio, fruncí el ceño confundido.
-¿Qué hay contigo?.- Dije sin entender de que me habla, y el comenzó a reír sin gracia, literalmente no entendía a qué se refería.
-Me gustas mucho Bill, y es un sentimiento sincero y real.- Respondió Black rodeando mi cintura con un brazo y acercar su rostro al mío para besarme, antes de que pudiera hacerlo agache la mirada evitando su contacto, ¡Mierda! Avía olvidado la confesión que me hizo esa noche.
-Perdón lo avía olvidado.- Dije apenado dando un paso atrás para sacarme de su agarre en mi cintura.
-Tienes a Tom tan metido en tu cabeza, que te as olvidó por completo de mi.
-Esto no se trata de el Black.
-Claro que se trata de el, porque siempre está metido entre nosotros, ¿Por qué te gusta?.- Pregunto acabando con mi paciencia.
-¡¡Basta!! ¡Quieres oírlo, si talvez si me gusta Tom que tiene de malo eso!.- Grite arto de negar lo que centia aún que eso me condenara para siempre. Agradecía que estuviéramos en una parte apartada del parque donde no pasaba casi nadia y nos pidiera escuchar.
-Esto es una puta broma, Bill el no es bueno para ti.
-No es mi culpa que me guste, Okey.
-Acaso no te vasto con que te allá violado.-Su comentario había sido un golpe bajo.
-No menciones esa mierda de nuevo.- Dije acercándome a el con la mirada más sombría que tenía.
-¿Qué acaso con pequeñas palabras de amor ya te hizo cambiar tu pensar así el?.- Dijo burlón.
-Deja de meterte en lo que te incumbe.- Dije empujándolo por el pecho.
-Fui al primero que acudiste para contarme todo y fui yo quien te consoló en ese momento.- Dijo Serio.
-No me reproches mi debilidad en ese momento.- Reclamé.
-¡No te estoy reprochando nada!.- Me grito, gruñi molesto.
-Mejor déjame en paz, lo siento mucho pero no me gustas así que será mejor que te rindas de una vez.- Dije y comencé a caminar dejándolo solo.
-No lo hare ese imbécil no me ganará.- En ese momento supe que el no me quería como desia solo era una estúpida copentencia entre Ton y el, dónde el premio era yo.
Seguí caminando hasta llegar a un puente del parque que cruzaba sobró el rio, apoye mis manos sobre las barras del puentes, suspirando.
No era fácil admitir que me gustaba Tom, sobre todo si estaba siendo presionado para decirlo, muy en el fondo hubiera querido que el que me gustara fuera Black y poder corresponder a sus sentimientos, pero simplemente no podía cambiar lo que sentía.
Realmente no sé que pensar ahora, Tom me confunde mucho y Black no me está ayudando en nada.
-Así que te a destruido a ti también.- Una vos se escuchó aún lado de mi sacándome de mis pensamientos, gire la cabeza para mirar al desconocido que me hablaba. Y pude reconocer al mismo tipo encapuchado que me había advertido de Tom la otra vez.
-¿Qué tienes que decirne está vez?.- Dije.
-Es una lastima que también te allá atrapado como lo hizo con Isabella.- Dijo en un tono melancólico.
-¿Quién es Isabella?.- Pregunté confundido, y el me miró, claramente no podía ver su rostro ni distinguirlo ya que tenía anteojos oscuros y su capucha que cubría la mitad de casi toda su cara.
-Porque no le preguntas a el.- Dijo.
-¿Y tú quien eres?.- Pregunté intrigado, no respondió solo dio vuelta dandome la espalda.
-Pronto lo sabrás, Bill Trümper.- Comenzó a caminar unos cuantos pasos hasta que paro y giro a verme, iso un corto movimiento con la cabeza y pude notar una cicatriz en su rostro o eso creo que era.
-También pregúntale sobre el incendio.- Y con eso volvió a caminar asta perderse de mi vista.
-¿Incendio? ¿Isabella? Eso era todo… si antes estaba confundido ahora lo estaba aún más no podía entender que carajos estaba suspendiendo.
Solo pude sentir la esa sensación de peligro que emanaba de aquel hombre y la extraño sensación en mi pecho de querer proteger a Tom así me cueste mi vida era lo peor.
“Dar asta mi último aliento de vida por el era algo que nunca me creí capaz de poder hacer”
&
Decidí volver a casa luego de dar dos vueltas más en el parque, decidí volver por qué mi cabeza no paraba de pensar en las palabras que había dicho ese hombre.
Al pararme frente a mi casa, ví la moto de Tom aún estacionada en la entrada de mi casa, suspire hondo y entre a la casa, al no verlo por ningún lado decidí buscarlo fuera dónde estaba la piscina.
Me acerque al ventanal que daba vista al patio trasero y pude apreciar el cómo se desvestía para meterse en la piscina.
Fue inevitable para mí no apartar la mirada de su cuerpo, el cómo sacaba su ramera dejándome apreciar su muy trabajada espalda.
Luego saco sus anchos pantalones quedaba solo en boxer, mi cuerpo comenzó a calentarse al recordar que ya había acariciando cada centímetro de su cuerpo con mis manos, que había probado su piel bronceada con mis labios en cada beso, sentí mi respiración agitarse al recordar como el me tomaba entre su brazos y me poseía a su antojo.
Corrí a mi habitación para que no viera el color de mis mejillas que ardían de lo rojas que estaban, no sabía que pensar de Tom, de algo estaba seguro, el me gusta aún sabiendo que era una mala persona, o ahora que sabía de la existencia de esa tal Isabella.
“Tom realmente no sé que pensar de ti, mi mundo a dado vuelta por ti pero claramente tu no eres capaz de verlo”
Continúa…
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