My bad boy 32

«My bad boy» Fic Toll de Nathaly Kaulitz

Capítulo 32

Había nadado en la piscina por un largo tiempo asta que mi cuerpo se cansó y decidí salir y sentarme en unas de las posaderas para tomar el sol.

No podía dejar de pensar en Bill y en lo mucho que necesitaba su perdón, quería olvidarme de ese gran error que había cometido y la única forma de poder hacerlo era si Bill me perdonaba.

El era una persona única que a pesar de toda la mierda que le había hecho me había cuidado en mi borrachera y además me había traído a su casa, acaso…. El….. ¿Se enamoró de mi?.

Sacudí mi cabeza sacando tales pensamientos, eso no podía ser, Bill no podía ser tan imbecil para enamorarse de mi, claramente se lo había advertido desde la primera vez que nos acostamos.

-Aún sigues aquí.- Mire a mi derecha y vi a Bill con los brazos cruzados mirándome parado aun lado de mi.

-No tengo intenciones de irme.- Dije neutral.

-Si sabes que está es mi casa ¿Verdad?.

-¿Piensas echarme?.- Desafíe.

-Si tengo que hacerlo.- Respondió, sonreí por su comentario y me levanté parandome frente a el.

-Últimamente as estado muy valiente.- Dije sonriente acercándome más.

-No me intimidas Tom.- Dijo serio con una ceja arqueada.

-Yo creo que deberías sentirte intimidado.- Dije estando más cerca, pagando mi pecho con el sullo y quedando apoca distancia de sus labios.

-Créeme que no lo lograrás.- Dijo muy seguro de si mismo.

-¿Tu crees eso?.- Tome su mentó con ambas manos levantandolo poco a poco para que nuestras miradas conectarán y quedar hipnotizado por el color de sus ojos, iba cortando la distancia hasta que llegue a escasos centímetros de sus labios sintiendo lo cálido de su aliento.

Hasta poder volver a probar el dulce sabor de su boca, pero el rápidamente aparto la mirada alejándose de mi.

-Lárgate.- Ordeno sin mirarme dando vuelta y entrar a la casa.

Sonreí victorioso, era obvio que le pasaba algo conmigo, tome mi ramera y seguí sus pasos hasta llegar a la cocina donde estaba el sentado sobre la mesa tomando un vaso de agua.

-¿Se puede saber por qué no te as ido?.- Pregunto, me acerque a el y apoye mis manos en la mesa a los lados de su cintura.

-Quiero preguntarte algo, pero….¿Me responderás con la verdad?.- Dije mirandolo a los ojos.

-Si, lo haré.- Contesto seguro con la respiración agitada.

-¿Te gustó?.- Pregunté sin más.

Sus ojos se abrieron de par en par talmente sorprendió, creo que lo he pillado, desvío la mirada lo que me hizo sonreír aun más.

-N-no, no me gustas.- Respondió algo nervioso, claramente pude sentirlo en sus palabras.

-¿Seguro? No te ves muy convencido de tus palabras.- Dije con burla.

-Estoy completamente seguro de lo que digo.- Respondió pero sin quitar la mirada del suelo.

-Entonces, ¿Por qué no me miras a los ojos?.- Dije, y con eso el levanto la mirada.

-No te creas tanto.- Soltó algo molesto.

-Déjame decirte, que lamentablemente para ti lo soy.- Dije, y el comenzó a reír sin gracias.

-¿En serio crees que eres el único?.- Pregunto serio.

-No creo que tengas otro como yo en tu vida.

-Generalmente no estoy rodeado de idiotas engreídos.- Dijo haciéndome reír.

-¿Y que se supone que eres tú?.

-Todo menos un maldito violador.- Mi rostro se volvió serio por su respuesta y el tono frío con el que me lo decia, sabía lo que le habia hecho y que no estuvo bien pero no quería que me lo reprochara y saber que fue algo que ise sin intención.

-Bill, no fue mi intención ábrete hecho eso.- Deje ahora desviando yo la mirada.

-Ahora quién es el que no me mira a los ojos.- Dijo, yo me aleje de el tomando mi distancia y mirarlo serio.

-¿Hasta cuándo me vas a reprochar lo mismo?.

-Reprochar, ¿Te pareció un reproche Tom?.- Contesto serio.

-Se perfectamente que lo que te hice no estuvo bien, y me lo recrimino todos los putos días desde que sucedió Bill.

-¿Por qué lo hiciste?.-Pregunto, con sus ojos cristalizados que no pude mirar, y decidí darle la espalda.

-No quieras evadir la pregunta que te había hecho.- Trate de cambiar el tema pero fue imposible.

-Y tú no evites la mía.- Dijo tomando mi brazo y darme vuelta frente a el.- Respondeme, ¿Por qué lo hiciste?.

-¡Por qué me dio la puta gana!- Grite.

-No Tom, no mientas sé que en esos momentos no eras tú.- Dijo.

-No actúes como si me conocieras.- Solté serio.

-Sabes que no lo hago.- Dijo, me aleje de el queriendo salir de esa casa, me estaba hartando con su maldito interrogatorio.

-¡Hasta que punto quieres llegar!.- Grite.

-¡Hasta que me digas la maldita verdad de porque lo hiciste!.- Grito igual arto.

-¡Bien quieres oirla!.- Grite queriendo acabar con todo eso.

-¡Si, quiero escucharlo de una puta vez!.

-¡¡Estaba enojado por qué tú te querías ir con el imbécil de Black, y no quería que el estuviera cercas de ti, odiaba el hecho de que lo prefieras a él antes que a mí!!.- Grite soltando toda la mierda que había guardado desde lo sucedido.

-¿Estabas celoso?.- Pregunto más calmado y con la boca abierta después de mi confesión.

-No te creas tanto, no eran celos.- Dije calmado.

-Ahora piensas negarlo.- Dijo Bill acercándose más a mí.

-Y tú qué, ¿No piensas admitir que te gustó?.- Pregunte mirándolo.

-Bien, Si sí me gustas….. Me gustas mucho.- Dijo algo avergonzado.

-Esta bien, admito que estaba celoso.- Solté, después de eso ambos nos miramos fijamente quedando en un silencio un poco raro pero ala vez cómodo al sacar toda la mierda que teníamos atrapada.

-¿Entonces?.- Pregunto rompiendo con el silencio que se había formado.

-¿Entonces que?.- Pregunte sin entender su pregunta.

-¿Qué va a pasar ahora?.

-Ni creas que voy a estar contigo simplemente por tu estúpida confesión.- Dije sincero, el agacho la cabeza por mis palabras y soltó un profundo suspiro.

-Te advierto que una vez que me decida a no volver a hablarte o siquiera verte, nunca doy un paso atrás.- Dijo serio, extrañamente sus palabras se sintieron orientes para mí, como si tuviera miedo de que se hicieran realidad.

-Te había dicho que me alejaría de ti si te confundias.- Dije recordándo mis palabras.

-No vas a admitir que tu también estás confundido.- Dijo, me acerque a él quedando a escasos centímetros.

-Tú no me gustas Bill, y creeme jamás saldría con un hombre.- Dije serio, solo pude ver cómo sus ojos se humedecian por las lágrimas y tragaba pesado.

-Bien….. Lárgate.- Dijo con dificultad, yo sonreí y me dirigí a su habitación me puse mi ropa y tome las llaves de mi moto, salí de la habitación caminando hacia la puerta pero antes de abrirla Bill hablo.

-Creeme Tom yo también intenté negarlo.- Dijo con las lágrimas ya saliendo de sus ojos, me quedé quieto mirándolo debatiendo en si quedarme o irme.

Si me marchaba todo quedaría totalmente olvidado, pero si me quedaba ambos podríamos empezar de nuevo. Lo que significaria que podría salí lastimado otra ves y tardar años en remediar estás heridas.

Con una gran fuerza de voluntad abrí la puerta y salí viendo cómo se desplomaba en el suelo totalmente roto, aún que me costará irme tampoco estaba dispuesto a arriesgarme por una persona otra vez, no pienso darle mi corazón a alguien más, nunca más en mi vida.

.

By: Bill

Así que finalmente sucedió el se alejó después de confesar lo que sentía por el, a pesar de que allá decidido alejarse y dejarme totalmente destruido una parte de mi extrañamente se sentía liberada.

Al final pude entender lo que sucedía con Tom y era que me gustaba demasiado talvez el sentimiento se valla o crezca pero ya no podría tener nada con el.

El había tomado su decisión al marcharse y pienso respetarlo aún que me rompa el alma, se que en poco tiempo el vivirá el mismo sentimiento y quizás para ese entonces ya no me importe.

Me levanté del piso limpiando mis lágrimas que inconscientemente salieron de mis ojos, camine asta mi habitación y me tumbe en la cama para dormir un rato, al mirar el techo sonreí.

Es lamentable saber qué te vas a arrepentir.- Susurré y con eso lentamente cerré mis ojos y me dormí.

.

By: Tom

Al llegar a mí departamento avente las llaves sobre la mesa y me tiré en uno de los sillones, pensando en la tristeza de Bill cuando salí de su casa.

No Quería sentir nada por Bill, no quiero no solo por qué sea hombre sino por qué no quiero que se vuelvan a burlar de mi, no quiero sentirme humillado otra vez.

-Maldito imbécil.- Maldije por lo bajo y me levanté para ir a mí habitación por lo único que me ayudaria en estos momentos.

Busque en el cajón hasta que encontré el frasco de pastillas, y tomarme tres de golpe sin necesitar agua para pasarlas, suspiré con pesadez y antes de poder guardar el frasco en su lagar un reflejo del rostro de Bill sonriéndome con tristeza apareció frente a mí para caer inconsciente al piso y no verlo más.

.

By: Georg

Había dejado a mi sobrina al jardín de infantes, y decidí visitar a Tom que no lo había visto desde la fiesta en la playa.

Al llegar a su casa toque la puerta pero nadie respondió así que supuse que está dormido, saque la llave que el me había dado de su departamento y abrí para adentrarme a esta y cerrar la puerta.

-¡Tom levántate flojo de mierda!.- Grite para llamar su atención, generalmente suele insultarme desde la habitación o se levabanta y me golpea con una almohada, así que esperando eso fui a la nevera tomando una lata de Coca-Cola.

-¡Bestia!.- Volví a gritar, pero me comenzó a extrañar que no respondiera así que fui hasta su habitación.

-Tom ya despi….- Mis palabras quedaron atascadas al verlo tirado en el piso. Corrí rapido hasta el tomando su cabeza y levantarla.

-Tom, Tom, Despierta Tom.- Dije sacudiendolo.

-Bill.- Susurro débilmente.

Tente su frente dándome cuenta que ardía en fiebre, lo levanté como pude del suelo para recostarlo sobre su cama.

-Perdóname, Bill por favor perdóname.- Balbuceaba.

-Tranquilo hermano vas a estar bien.- Sabía que había vuelto a tomar esas pastillas de mierda, me prometió que nunca las volvería a tomar.

-Bill….. Bill no te alejes de mí, por favor.-Volvio a balbucear junto a una lágrima que caía por su ojo.

¿Bill? Que es lo que está pasando entre Tom y Bill, por qué lo está nombrando con tanta insistencia, Acaso…… No eso no puede ser Tom no es gay y si lo fuero me lo hubiera dicho antes.

Rebusque entre los bolsillos de Tom para sacar su móvil y llamar a la persona que tanto pedía, al buscar entre sus contactos fruncí el ceño al ver un número que había puesto como Bill Pasatiempo. ¡Que mierda!, se supone que el solo tenía agregados a mi y a mi hermana, por qué demonios lo había anotado como “pasatiempo”

Apartando esos pensamientos de mi mente marqué el número de Bill, luego habría tiempo de hacer las preguntas, timbro dos veces hasta que al fin tomo la llamada.

Llamada

Bill: ¿Tom?.- Se escuchó la voz de Bill al otro lado de la bocina, volví a fruncir el ceño ¿También sabía su nombre real?.

Georg: Bill, Soy Georg el amigo de Bestia.

Bill: ¿Georg? ¿Qué pasa, le sucedió algo a Tom?.- Pude distinguir el tono de preocupación y angustia en su voz, algo que llamo más mi atención.

Georg: Ven a su departamento, es urgente.- Sin decir más corte.

Fin de la llamada.

A los treinta minutos se escuchó la puerta de entrada abrirse y cerrarse al mismo tiempo.

-¿Georg?.- Llamo Bill desde la cocina.

-Estoy en la habitación.- Dije,

Vi a Bill entrar a la habitación casi corriendo, respiraba agitado y se veía más pálido de lo normal, sus ojos recorrieron toda la habitación asta encontrar a Tom sobre la cama inconciente, su rostro se distorsiono a una de preocupación y se acercó sentándose aun lado de el y sin importar mi presencia tomo su mano.

-Bill perdoname por favor.- Seguía diciendo Tom, haciéndo que Bill se acercará más a el acariciando su mejilla.

-Tranquilo ya estoy aquí.- Susurro Bill.

-Tiene muchísima fiebre.- Dije sin poderme creer tal escena.

-¿Qué fue lo que le sucedió? Hay que llevarlo al hospital.- Me miró Bill exaltado.

-No es necesario, en aproximadamente ocho horas despertara.- Dije, conocía a la perfección los efectos de esas pastillas y el cuando dejaban de hacer efecto, pero también sabía los problemas que podrían traer al grado de matar al que las consumía.

-¿Cómo que ocho horas?.- Pregunto Bill confundido.

Antes de poder contestar mi celular comenzó a sonar y tuve que salir de la habitación para atenderlo, era el jardín de infantes al que asistía mi sobrina me habían Llamado para ir a retirarla por qué se sentía mal.

Sin más remedio corte la llamada y regrese a la habitación donde Bill seguía acariciando a Tom con cariño.

-Tengo que irme, no hagas nada estupido, y no sé te ocurra llamar a la ambulancia.- Le advertí.

-No estoy entendiendo nada Georg.

-Solo quédate con el, vendré luego.- Dije y salí corriendo del departamento asta llegar a mi moto montarme en ella.

No sabía que era lo que sucedía entre Bill y Tom pero seguramente el me lo contara en algún momento.

.

By: Bill

Estaba demasiado preocupado por Tom, tenía miedo que algo le pasará y perderlo para siempre.

-Perdoname por favor Bill.- Seguía balbuceando esas palabras mientras las lágrimas caían por sus ojos.

-Si Tom…. Te perdono todo pero por favor despierta.- Dijo igual con lágrimas en los ojos desesperado por no saber que hacer. Mi pecho dolía mucho no podía soportar el hecho de que el estuviera mal, me dolía más de lo que debería su sufrimiento.- Despierta por favor mi amor.- Dije sin pensar en mis palabras saliendo por si solas mientras apoyaba mi frente en la mano a la que me aferraba cómo si mi vida dependiera de ello.

Pasaron alrededor de dos horas en lo que solo podía esperar a que despertara, no sabía que hacer y Georg no regresaba, le había tomado la temperatura y tenía cuarenta de fiebre aún que le pusiera paños mojados para que le bajara, no lograba conseguirlo.

-Tom por favor despierta, no se que hacer por favor ayudame.- Roge a pesar que sabía que no podía escucharme.

Seguí a si hasta que se hizo de noche ya avían pasado las ocho horas que había dicho Georg, pero aún no reacciona, no sabía si llamar a emergencias o llamarle a Georg.

Tome mi celular dándome cuenta que lo tenía apagado sin batería, comencé a buscar un cargador por toda la habitación, me acerque a un mueble buscando asta que pude encontrarlo pero por mis manos que temblaban calló al piso justo debajo de la cama.

Suspiré frustrado y me agache para buscarlo encontrándome con una caja cerca de donde había caído, ¿ Por qué habrá una caja debajo de su cama? Me pregunté, la curiosidad que sentía me ganó así que decidí tomar la caja junto con el cargador.

La coloque entre mis piernas y la abrí encontrándome con fotos de una chica muy linda y entonces recordé lo que me avía dicho aquel hombre desconocido en el parque.

“Pregúntale por Isabella y el incendio”

Mire una vez más la foto de la chica, parecía joven, sintiendo una sensación extraña en mi pecho así que decidí guardar todo y dejarlo en su lugar sabiendo que no era mi asunto y tampoco debería husmear en las cosas de los demás.

Después de poner mi móvil a cargar me dirige a la cocina por una silla del comedor y me la llevé a la habitación poniéndola aun lado de la cama junto a el, me senté tomando su mano y seguí esperando a que despertara.

Continúa…

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por Nathaly Kaulitz

Escritora del Fandom

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