My bad boy 34

«My bad boy» Fic Toll de Nathaly Kaulitz

Capítulo 34

Seguimos teniendo sexo por casi tres horas dónde después de la cuarta ronda nuestros cuerpos callaron exhaustos llenos de sudor y fluidos de ambos.

-Creo que nos pasamos un poco.- Dijo Bill con la respiración agitada acomodándose en mi pecho.

-No, yo creo que no.- Dije sonríen, ambos reímos por mi comentario.

-¿Qué fue lo que pasó anoche?.- Pregunto sentándose de lado para mirarme.

-¿De que hablas?- Pregunté confundido con el ceño fruncido.

-De que estabas totalmente “Desmayado” sin poder reaccionar.- Dijo asiendo comillas con sus dedos.

Suspire frustrado uniera querido que nunca lo preguntara, pero conociendole eso era más que imposible así que me senté en la misma forma que el para poder hablar.

-¿Por qué debería decirte?.- Pregunté mirándolo.

-Por que yo nunca contaría algo privado tuyo o de nadie.- Dijo sonriéndome, y extrañamente solo necesite de ese simple gesto para saber que podía confiar en el.

Me acerque al cajón de mi cómoda para sacar el frasco de pastillas y dárselo. Al principio las miro sin entender pero después de leer la etiqueta me miró con grandes ojos.

-Las tomo desde los 15 años.- Dije.

-Pero… ¿Por qué?.

-No lo se, simplemente me ayuda a poder olvidar que esté mundo existe junto con la gente de mierda.- Explique mientras le quitaba las pastillas de la mano para volverlas a guardar.

-¿Las tomaste por la discusión que tuvimos en mi casa?.- Pregunto.

-Si, no sabía que carajos hacer contigo y vi la única solución de poder olvidar tu existencia por unas cuantas horas.- Dije sincero.

-Yo también quisiera olvidar que existes, pero está claro que no puedo y tampoco lo quiero.- Sonreí por su confesión.

-¿Por qué no quieres olvidarme?.

-No quiero negar la realidad y fingir que no eres importante para mí.- Dijo feliz, levanté la mano para acariciar su mejilla.

-No sabes dónde te estás metiendo niño.- Dije mirando hipnotizado por su hermoso rostro.

-¿Y cuál seria el problema?.- Pregunto con voz sensual.

-Eres irritante y hermoso a la vez.- Me salió sin pensar.

-¿Soy hermoso?.- Dijo coqueto levantando una ceja y con una gran sonrisa mostrando sus perfectos dientes blancos.

-Muchísimo.- Respondí acortando la distancia para acercarme a sus labios.

-Tu también lo eres, y mucho más de lo que crees.

-Eso ya lo sabía.- El río, y por fin terminé con la distancia y junte nuestros labios en un beso dulce donde nuestros labios se acariciaban con ternura.

-Me iré a bañar.- Dijo sobre mis labios dejando un último beso casto.

-Date prisa que aún me quedé con ganas.- Dije pasando mi lengua por mis labios que ya estaban resecos.

Se levantó de la cama sin pudor alguno de mostrar su desnudes ante mi deseosa mirada que se perdía en los movimientos de su cadera y lo largas de sus piernas, me dio una última mirada y dándome un giño con el ojo se adentro al baño.

Me quedé pensando en lo que había sucedido. Realmente me encantaba el sexo con Bill, pero me era difícil admitir un sentimiento diferente a la calentura que tengo con el.

Se que me molesta el hecho de que hable con Black, pero eso cambia cuando está conmigo, es como si solamente lo quisiera para mí y para nadie más, siento la necesidad de tenerlo siempre a mi lado, siempre supe cómo controlar toda case de sentimientos pero cuando tengo a Bill a mi lado es como si mi corazón y mente no escucharán de razones y simplemente se dejarán llevar por la emociones que me hacía sentir.

Todos aquellos pensamientos quedaron en segundo plano cuando mi celular comenzó a timbrar, lo tome viendo que era Georg quien llamada, suspire con pesadez y atendi la llamada.

Llamada

Tom: Hola.- Dije algo nervioso.

Georg: Hola ¿Cómo estás?.

Tom: Mejor, Bill me ayudo mucho, gracias por llamarlo.

Georg: ¿Sabes que tenhemos que hablar, verdad?.- Dijo, y yo solté un suspiro.

Tom: Si, lo sé.- Sabía que lo había decepcionado a pesar que le había prometido no volver a tomar las pastillas, pero más que nada el pedía explicaciones sobre Bill y no tenía idea de cómo decirle lo que pasaba entre nosotros, por el miedo de cómo lo tomaría.

Georg: Okey, hablarhemos luego.

Tom: De acuerdo.- Dije y corte la llamada.

Fin de la llamada

Tire el celular por alguna lugar de la cama y me senté en la punta de esta para pasar mis manos por mi cara pensando en que mierdas le inventaria a Georg, a los pocos minutos salió Bill del baño con una toalla enredada en su cintura, se acercó asta mi y tomo asiento a mi lado.

-¿Con quién hablabas?.- Pregunto.

-Con Georg.- No tuve que desir más para que el me abrazara mostrando su apoyo.

-Tranquilo, es tu mejor amigo el sabrá entender.- Susurro meloso sobre mi oido, Sonreí y lo abrase dando un beso en su pelo.

-Gracias por entenderme y no juzgarme.

-No te juzgo porque se que tienes tus razones para ocultarlo, porque nunca tuviste un apoyo que te allá echo ver otro punto de las cosas.

-Aún no entiendo cómo le haces para ver lo profundo en mi.

-Vivimos entre rejas transparentes, desde dentro no se pueden ver pero desde afuera son tan evidentes.- Respondió tranquilo, lo que yo sonreí dando un beso en su frente.

-Me iré a bañar.- Dije rompiendo con el abrazo.

-Iré haber si tienes algo para comer.

-Grandioso, muero de hambre no me llene con comerte a ti.- Susurré en su oido lo que hizo reír.

Ambos nos levantamos de la cama y nos separamos tomando rumbos diferente, me metí a bañar y después de veinte minutos salí, me vestí y fui a la cocina dónde estaba Bill ya vestido preparando limonada.

-No sabía que tenía para hacer limonada.- Dije cuando estuve frente a el.

-De hecho es lo único que tenías para hacer.- Dijo sin mirarme, yo sonreí y lo abrase de la cintura por de tras.

-Lo siento olvide ir al super.- Dije dando besos en su cuello sacándole risas que pararon al escuchar el llamado de la puerta.

-Pedi comida.- Dijo Bill, yo asentí y fui abrir con una sonrisa, pero para mí sorpresa o desgraciado la que había llamado la puerta era Reichel.

-Hola cariño.- Dijo pasando por un lado de mi.

-Cerre furioso la puerta y cuando di vuelta para echarla ella se abalanzo para besarme y restregarse sobre mi,

-Que carajos te pasa.- Dije furioso, alejándola de mi y ver a Bill que nos miraba serio.

-Más te vale no negarte como la otra vez, por qué en serio vengo con ganas.

-Que no entiendes que quiero que te largues.- Volví a repetir pero ella no daba intenciones de moverse.

-No pienso irme de aquí sin tener sexo contigo como antes, Tom.- Dijo colgándose de mi cuello que volví apartar al ver cómo Bill se tocaba la cien irritado, ella siguió mi mirada asta la cocina y frunció el ceño al verlo ahí parado.- ¿Y este quien es? Cómo sea quiero que se largue para estar a solas contigo.- Dijo con superioridad hacía Bill.

-¡Aquí la única que va alargarse eres tú!.- Grite enojado.

-Tranquilo, será mejor que me valla, no quiero seguir interrumpiendo.- Dijo Bill Saliendo de la cocina yendo hasta la puerta de salida.

-Bill espera.- Dije queriendo ir tras de él pero Reichel me detuvo del brazo.

-Déjalo que se valla.- Volvió a decir y solo escuché como Bill serró de un portazo sonando por toda la casa.

Suspire más que enojada por qué está maldita zorra había arruinado mi día con Bill cuando al fin lo tenía otra vez.

-Lárgate.- Solté tratando de sonar lo más tranquilo posible.

-En serio te vas a enojar por qué ese marica se fue.- Dijo indignada.

-¡¡Lárgate de una puta vez no quiero volver a verte nunca más en mi puta vida!!.- Grite agarrando su brazo con fuerza y sacándola del departamento, y tirarla al piso y cerrando la puerta en su cara.

Corrí a mi habitación para agarrar mi celular y llamar desesperado a Bill pero ya lo había apagado.

-¡¡Mierda!!.- Grite lanzando el móvil a la cama.

Esto no podía estar pasando, no podía volver a perderlo no después de lo mucho que me habia costado.

&

Decidí salir a buscarlo, no debe de estar muy lejos solo tiene algunos segundos que había salió del departamento.

Salí del edificio y comencé a correr en dirección a la suya y ver si lo encontraba en el camino pero al no verlo seguí hasta que llegue a su casa pero tampoco había llegado a esta.

-Mierda.- Gruñi Enojado por no poder encontrarlo y explicar que todo era un mal entendido, extrañamente no lo quería lejos de mi.

Comencé a caminar de regreso a mi casa no sin antes pasar al parque donde Bill suele correr todas las mañanas. Quizás podría estar aquí, me adentre al parque caminando por el pequeño carril hasta que unas voces llamaron mi atención, me acerque un poco de dónde provenian para ver a Bill hablando con Black.

-Lo siento Black, pero ya te dije que no puedo corresponder.- Decía Bill con los brazos cruzados.

-Es por el imbécil de Tom.- Reprochó Black enojado.

-No, no es por el, es por mi de acuerdo no quiero tratar de usarte para olvidar a Tom.- Dijo Bill.

-Es justo lo que trato de hacer Bill, que borres a ese imbécil de tu cabeza y que deje de hacerte daño.

-A ti no te debe de importar si me hace daño o no.- Dijo Bill arto.

-Me gustas mucho Bill, no quiero que te vuelva a lastimar.- Frunci el ceño por la confección de Black, sabía que a ese hijo de puta le gustaba Bill.

-Pues que mal por ti per que no pienso estar contigo.- Dijo Bill dando vuelta para marcharse pero Black lo detuvo del brazo.

-Pero con el si, ¿Verdad?.- Soltó enojado.

-No pienso seguir discutiendo, ya déjame en paz.- Contesto Bill sacando su agarre de un manotazo.

Una vez más comenzó a caminar para alejarse y ví como Black comenzó a seguirlo para agarrarlo por el codo y atraerlo hacia el, junto con una mueca de dolor que hizo Bill por la fuerza con la que lo tenía. Apreté los puños furioso y comencé a caminar para acercarme a ellos.

-Suéltalo.- Gruñi cuando estuve detrás de ellos, Bill giro para conectar nuestras miradas.

-Y supongo que tú me lo vas a impedir después de haber abusado de él.- Soltó Black con odio.

-Black…. Y-ya lo perdone.- Dijo Bill con la mirada en el suelo y Black comenzó a reír sin gracia.

-¿En serio Bill? No me digas que te abrío las piernas para convencerte.- Dijo entre risas, me acerque para poder golpearlo pero fui interrumpido por el puño de Bill que terminó en la quijada de Black haciéndolo caer de espaldas.

-¡Quien carajos te crees para hablarme así!.- Grito Bill.

-¿Acaso no ves que trato de ayudarte?.- Pregunto Black desde el piso.

-No necesito de tu puta ayuda, se perfectamente cuidarme solo.- Dijo Bill enojado.

Sabía que no era el momento para exitarme, pero ver a Bill enojado con el ceño totalmente fruncido tan tierno con las venas sobresaliendo de sus manos por la furia. ¡Mierda! El condenado se veía sexy.

Con toda la intención de echarle más leña al fuego me acerque a Bill para rodear su cintura con mis brazos y pegarlo a mi cuerpo bajo la atenta mirada de odio que me estaba echando Black.

-Será mejor que nos vallamos, el parque se está llenando de gente que solo nos mira.- Dije jalando a Bill.

-¿Te vas a ir con el, Bill?.- Pregunto Black levantándose del piso.

-Lamento decírtelo, pero…- Sonrei burlón.- Yo llegue primero.- Le giñe el ojo y me lleve a Bill para salí del parque e ir a su casa.

-¿Sigues enojado conmigo?- Pregunté cuando nos separamos.

-Se supone que debo responder?.- Dijo serio sin mirarme.

-Bueno acabo de ayudarte en el parque.

-Debo agradecerte que me hubieran tratado como un trofeo que solo quieren ganar.- Dijo molesto, yo tome su brazo y lo frene para que me mirara.

-Tu no eres un trofeo Bill.- Dije serio.

-Pues no lo parece.- Dijo soltándose de mi agarre para seguir caminando.

Llegamos a su casa y ambos entramos, al llegar a la sala el se quitó la chaqueta junto con la playera dejándome ver las rojizas marcas que le había hecho.

Su móvil comenzó a sonar y el lo saco de su bolsillo trasero para ver la pantalla y fruncir el ceño comenzó a escribir lo que parecía un mensaje.

-¿Podhemos hablar?.- Pregunté.

-No, y no se porque sigues aquí.- Dijo despegando los ojos del celular.

-No me he acostado con ella.

-Pero antes si.

-Eso fue mucho antes de conocerte.- Dije desesperado.

-¿Por qué debería de creerte eso?.- Dijo caminando hacia la cocina.

-Porque desde que te conocí no he podido acostarme con nadie que no seas tu.- Solté, el freno de golpe y dio vuelta sobre sus talones para mirarme.

-¿Por qué siempre repites lo mismo?.- Pregunto.

-Porque es la jodida verdad.

-No puedo creerte eso Tom, simplemente se me es imposible de creer.

-¡¡Que mierda quieres de mi!!- Grite ya desesperado, el iba a contestar pero fue interrumpido por el timbre de la puerta.

-En estos momentos solo quiero que te vallas .- Dijo antes de abrir la puerta y recibir comida a domicilio.

Nos habíamos quedado en total silencio por parte de los dos, yo solo viéndolo caminar por la casa sin ni siquiera mirarme. Negué con la cabeza.

-Me iré, llámame después ¿Si?.- Pregunté buscando que me mirara.

-Está bien.- Susurro con un pequeño hilo de vos sin quitar las mirada del piso, volví a negar y salí de su casa sin decir más.

No sabía que carajos esperaba de mi, se que era poco creíble lo que había dicho pero no era mi culpa no poder conseguir una erección con nadie que nos fuera el.

Después de caminar un corto tramo de su casa a la mía ya me encontraba en el ascensor subiendo a mi departamento. Al abrir la puerta de mi casa los pensamientos que tenía de Bill pasaron a segundo plano al tener frente a mi mejor amigo sentado en uno de los sillones totalmente serio prácticamente pidiendo explicaciones con la mirada.

-Tenhemos que hablar.- Hablo Georg con los brazos cruzados sobre el pecho.

-Empieza.- Fue lo único que dije sabiendo que no tenía escapatoria de la que se venía.

-¿Por qué lo volviste a hacer?.- Pregunto y yo suspire.

-Lo necesitaba.- No quería decir la verdad.

-Los dos sabhemos que tú no necesitas de esas mierdas, Thomas.- Hablo enojado.

-Últimamente he tenido muchos problemas, Geo.

-¿Y de casualidad Bill es uno de ellos?.- Sabia que Georg no era tonto el sabía algo o por lo menos lo sospechaba.

-¿Qué es lo que sabes?.- Pregunté pensando lo peor, que en mi inconsciencia Bill se le allá soltado la lengua, el sabía que no tenía que hablar pero si lo iso juro que se lo cortaría si fue capaz de soltarle todo a Georg.

-¿Qué es lo que tengo que saber Tom?.- Pregunto fingiendo curiosidad, solté un gran suspiro era mi fin.

-Nada solo fue una estúpida discusión que pasó a mayores.- Trate de decir.

-¿Y porque le pedías perdón?.- Volvió a preguntar serio.

-Por que lo había golpeado muy fuerte, y me hizo sentir mal.- Menti.

-¿Tu, La Bestia Kaulitz te sentiste mal por golpear a alguien?.- Solto una risa seca.- ¿Acaso crees que soy estúpido?.

-No Georg, no lo eres.- Dije desviando la mirada, ya no tenía más opción que contarle la verdad y esperara su mejor reacción.

-Habla entonces.

-Entre Bill y yo, mmm….- Como explicarle a mi mejor amigo que conocía de años que me metía con otro hombre, simplemente no encontraba las palabras.

-Bill y tú qué, Tom.- Alentó.

-Hemos…. hemos estado follando, lo hemos echo ya por un largo tiempo.- Solté al fin, levanté la mirada por primera vez en todo este tiempo para ver la expresión de su mirada pero era algo imposible de descifrar.

-¿Los dos follan?.- Pregunto, yo solo asentí.- ¿Desde cuándo eres Gay?.

-No soy gay, solo es exclusivo con el y digo exclusivo por qué no me e metido tampoco con mujeres.- Dije sinceró. Estuvimos en un silencio un tanto incómodo por su parte que solo se mantuvo con las manos tapando la mitad de su rostro.

Sin decir nada se levantó del sillón y comenzó a caminar a la puerta de salida indiferente a mi.

-Vamos hermano no piensas decir nada.- Dije parando tras de el y detenerlo del brazo.

-Sabes no me molesta que tengas sexo con otro hombre y si te soy sinceró no me sorprende que ese hombre fuera Bill. – Dijo tomando distancia.- Lo que si me molesta es que no tuvieras la confianza suficiente para contarmelo por qué se supone que más que amigos somos hermanos.

-Lo se, pero…..- Trate de decir pero fui interrumpido.

-No digas nada, solo llámame cuando decidas decirme la verdad de lo que pasa entre Bill y tú por qué ese cuento que solo “follan” yo no telo compro, Okey.- Dijo y sin esperar respuesta salió de la casa dando un portazo.

Con esa misma sensación que sentía en el pecho de desesperación fui a mi habitación para tomar las misma pastillas que me ayudaban en estos momentos, sentía un gran dolor por haber peleado con mi único y mejor amigo, el único que siempre estuvo conmigo en mis peores momentos, no me gusta que se enoje por mentirle en su cara sabiendo que el sabe lo que estoy haciendo.

Abrí el frasco para sacar la misma cantidad de pastillas que antes había tomado. Antes de poder tragarlas me detuve para mirarlas recordando el llanto de Bill y el miedo que tuvo por no poder despertar.

“¿Y si lo volvía a preocupar?”
“ ¿Y si está vez en vendar no lograba despertar?”
“¿Qué sucederá si eso pasaba?”

Todas esas preguntas no paraban de dar vueltas por mi cabeza debatiendome por lo que tenía que hacer con las pastillas aún sobre la palma de mi mano.

Con una gran fuerza de voluntad tire las pastillas lejos de mi y camine a la sala donde estaba mi celular, y marcar su número con urgencia mientras controlaba mi cuerpo que no dejaba de temblar.

Llamada 

Bill: ¿Qué quieres?.- Note su tono aún enojado.

Tom: P-puedes venir.- Dije con voz temblorosa.

Bill: ¿Tom? ¿Qué tienes estás bien?.- Pregunto preocupado dejando aun lado su enojo, sin soportar más comencé a llorar.

Tom: N-no, te necesito… Puedes venir P-por favor….- Dije entrecortado por las lágrimas.

Bill: Iré lo más rápido posible, por favor Tom espérame.

Tom: Apúrate…..- Fue lo único que dije y corte.

Fin de la llamada 

Solté el celular sin importarme que cayera al suelo, para sentarme en posición fetal abrazando mis piernas y escondiendo mi cabeza entre estás, mientras trataba de regular mi respiración y los temblores que atacaban mi cuerpo.

Hace mucho que no tenía este tipo de ataques y la última vez que me pasaron fue el día que había visto a mi madre siendo brutalmente violada por mi padre, era la primera vez en años que me sentía aterrado y la única que sentía que no necesitaba de unas pastillas para poder olvidar, mi única salvación solo era el.

Continúa…

Gracias por la visita. Te invitamos a dejar un comentario.

por Nathaly Kaulitz

Escritora del Fandom

Un comentario en «My bad boy 34»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!