My bad boy 38

«My bad boy» Fic Toll de Nathaly Kaulitz

Capítulo 38

Me había despertado a las diez de la mañana, y después de bañarme y cambiarme, fui a la cocina a desayunar algo rápido, tome las llaves de mi moto y salí del departamento y manejar asta el hospital, al llegar estacione mirando un Ferrari negro que llamo muchas mi atención por lo conocido que se me hacía.

—Mierda.— Gruñi al recordar.

Me adentre al hospital y pregunté a la enfermera en resección donde quedaba la habitación de Bill, cuando me informo comencé a caminar hasta llegar a la sala de cuidados intensivos dónde afuera de la habitación se encontraban el hermano de Bill, Cassie, y el imbecil de Black hablando tranquilamente entré los tres.

—¿Cómo sigue?.— Pregunté sin dirigirme a ninguno en especial, llamando la atención de los tres que me miraron, la rubia me miró con una media sonrisa, pero los otros dos solo con el ceño fruncido.

—Primero se saluda. ¿No crees?.— Respondió su hermano serio.

—Sinceramente el único que me importa se encuentra dentro de esa habitación.— Dije apuntado la habitación a sus espaldas.

—¿Ahora resulta que te importa?.— Soltó Black con saña, sonreí.

—Siento mucho que te moleste, pero no pienso perderlo, así que será mejor que te rindas si no quieres terminar mal.— Advertí burlón.

—No pienso hacerlo, te guste o no siempre estaré para el.

—Que suerte que ya estés acostumbrado a que Bill te rechace.— Fue lo último que dije para pasar por un lado y adentrarme a la habitación.

Sonreí débilmente al verlo, estaba lleno de cables por todo su cuerpo, con un aspecto mas pálido que parecía compararse con la transparencia por como se le notaban las venas, su rostro sin ninguna gota de maquillaje, y su pelo esparcido por toda la almohada.

Me senté frente a el tomando su fría mano y dejar un beso en el dorso de está.

—Hola nene, quiero pedirte perdón y que sepas que al fin entendí lo mucho que te necesito y que odio el haberme dado cuenta en estos momentos solo quiero que me escuches quiero decirte mis palabras más sinceras que jamás le he dicho a nadie, Te amo Bill. – Le dije sonriendo sintiéndome liberado por decir la verdad por primera vez.

Sabía que aún no lo conocía del todo bien pero quería hacerlo, lo quiero, lo necesito ahora más que nunca, solo ruego que acepte mis sentimientos después de todo lo malo que le hice, juraría aprender a quererlo por primera vez como el lo merecía.

Me quedé un rato más mirando, perdido en el chicho hermoso que tenía frente a mi, su pelo largo y sedoso, esa blanca piel suave sin ningún tipo de imperfecciones, sus labios rellenos, suaves y obviamente adictivos con ese lindo color rasado, parecía un hermoso muñeco de porcelana que por mi estupidez había dañado. Bill era la perfección literalmente, aunque sea a mi pesar era el hombre más hermoso del mundo.

Después de permanecer un tiempo a su lado decidí salir de la habitación y darle permiso a los demás en poder entrar, al salir fui directo a la salida del hospital sin cruzar palabra con nadie más, llegue al estacionamiento donde había aparcado mi moto.

—Bestia.— Escuche la voz de Black a mis espaldas, suspiré y me di vuelta para encararlo.

—¿Qué quieres?.— Solté irritado.

—Tenemos que hablar.— Dijo parándose frente a mi.

—¿De que?

—Sobre Bill.— Reí sin gracia.

—Entre tú y yo no hay nada de que hablar, y evita acercarte a Bill a partir de ahora.— Advertí serio.

—No es un objeto Tom, Bill no te pertenece a ti.

—Puedes preguntárselo.— Dije sonriente.

—Solo quiero que me escuches, cuando Bill despierte y el mismo me pida que me aleje lo haré, pero si su decisión es que tú te alejes créeme que voy a hacer todo lo posible para que eso suceda.— Soltó y yo frunci el seño.

—¿Y como piensas alejarme de él?.— Dije desafiante y el me miró ensanchando una sonrisa.

—Llevármelo muy lejos.— Mi expresión cambio a una sería.— No me subestimes Tom, Bill me gusta y soy capaz de todo por el.— Dijo y dio vuelta e irse.

Me quedé de piedra ante sus palabras con el miedo instalándose en mi pecho, ¿Qué pasaría si Bill decidiera alejarse de mi para irse con Black muy lejos de aquí?. Eso no puede pasar, no puedo permitir que el lo aleje de mi, debo hacer todo lo posible para que Bill me siga queriendo tanto que no pueda ser capaz de irse de mi lado.

Subí a mi moto y arranque en dirección a mi casa, sorprendiendo me al llegar al ver después de tanto tiempo a mi mejor amigo sentado en medio de la sala tan tranquilo como siempre.

—Hey, ¿Dónde carajos estabas Tom? ¿Sabes cuánto tiempo llevo esperándote?.— Dijo tranquilo con una sonrisa formada en su rostro.

Pensaba responderle con una mentira pero al pensarlo detenidamente debía de ser sincero por primera vez en mi vida. Si quería recuperar a Bill y tenerlo a mi lado tenía que empezar primero por contárselo todo a Georg, que el supiera de mi relación con Bill y no mantenerlo oculto.

—Estuve con Bill…. En, en el hospital.— Dije con voz temblorosa viendo como su expresión cambiaba.

—¡Carajo! ¿Cómo está? ¿Qué le paso?.— Bombardeo Georg algo ansioso.

—¡Todo esto es mi puta culpa!, el trato de suicidarse, por…. Mi maldita culpa.— Estalle tapando mi cara con las manos evitando que me viera llora.

—¿Tu culpa? Pero, ¿Por qué sería tu culpa?.

—¡¡Por desde que lo conozco siempre me porte como un maldito bastardo con el!!— Tome aire y seguí.— Mi maldito ego nunca me dejó ver qué solo me la pasaba hiriendo al hombre que amo.— Los ojos de Georg casi salían de sus cuencas junto con su quijada que calló al suelo.

—Tom…. ¿Estás enamorado?.— Pregunto cauteloso, el más que nadie sabía que la palabra “amor” no formaban parte de mi vocabulario y menos si se usaban para un hombre.

—Lo amo como no tienes una maldita idea, y ahora que lo encontré tengo miedo de perderlo.— Solloce con más fuerza incapaz de poder detenerme.

En ese mismo instante sentí como los brazos de mi mejor amigo me rodeaban en un fuerte abrazo fraternal palmeando mi espalda con cariños y mostrarme su apoyo. Yo solo pude aferrarme a el llorando como niño chiquito que corria pera ser protegido, me sentía tan desesperado.

Un millón de recuerdos bombardearon mi cabeza con imágenes de todos los momentos que pase a lado de Bill, nuestro primer enfrentamiento, la forma en la que no mostraba miedo ante mi presencia, el primer beso que nos dimos, la primera ves que tome su cuerpo y el se entregó a mi sin protestar, el hermoso sonido de sus risas, la forma tan melosa que tenía de acurrucarse en mi pecho al terminar de acostarnos, sus caricias, su forma con la que me confesó que me quería mirándome a los ojos, las beses que lloro por mi culpa, el dolor en sus ojos cuánto abuse de el contra su voluntad, la última vez que nos vimos y yo lo saque de una forma violenta de mi departamento tirando su cuerpo con crueldad al suelo deseando su muerte.

Ahora me encontraba arrepentido, deseando con todas mis fuerzas haberle dado la oportunidad de explicarme, pero se lo había negado igual que me negue a mi mismo el darme la oportunidad de amar a alguien.

Estuvimos así por un largo tiempo asta que mi llanto paro, Georg fue alejándose de mi de a poco asta que pudimos vernos a la cara y darme cuenta que algunas lágrimas también habían salido de sus ojos. Resoplo para hablar.

—Nunca creí volver a verte de esta manera desde la muerte de Isabella.— Se callo por un momento asta que volvió a hablar.— Pero a diferencia de Bella aún tienes la oportunidad de remendar las cosas con Bill.

—¿Y si también lo pierdo como la perdí a ella?.— Pregunté con terror.

—Eso no sucederá, demuestra cuánto lo amas para que el pueda seguir adelante, y por favor deja de ser un idiota.— Río levemente y no pude evitar reír igual.

—Gracias hermano.— Dije palmeando su hombro.

—Sabes que en un par de meses es el aniversario de la muerte de Bella, ¿Piensas ir esta vez?.— Dijo tranquilo.

—No he ido antes no pienso hacerlo ahora.— Dije con la mirada en el piso.

Aún me culpaba de su muerte, ella prácticamente fue mi primer amor y pensé que siempre estaríamos juntos por toda la vida, compartiendo momentos juntos, tal vez formar la familia que tanto quería, pero todo eso terminó el día que la deje competir a mi lado.

Memories from the past.

Solo contaba con diecisiete años de edad en esos tiempos yo usaba ropas más anchas, con ratas rubias sujetadas en una coleta que era cubierta por una banda y una gorra.

Nos encontrábamos en la línea de salida esperando a que David diera inicio, Isabella me abrazaba sonriente, mientras yo buscaba a Georg con la mirada.

Una Foto mi amor. —Dijo alegre con una pequeña camara digital en sus manos, yo sonreí por su petición y pose frente a la cámara con una sonrisa.

Después de haberla tomado me gire para atrapar sus labios en un beso dulce, nos separamos por culpa de la voz del alto parlare pidiendo alistarnos.

¡CORREDORES LISTOS!

Ella se aferro a mi cintura mientras yo aceleraba la moto haciendo rugir el motor y levantando el polvo.

¡LISTOS…… FUERA!.

Y la carrera comenzó, esquivaba a los demás competidores con agilidad, todos me decían que tenía potencial de corredor y se podía notar en mis primeras carreras donde yo siempre era el vencedor, llevaba poco tiempo en las carreras no sabía nada de ellas, tampoco sabía que en esta clase de carreras la primera regla era que no las había.

En la última vuelta que di, íbamos a la delantera a pocos metros de llegar a la meta y ganar, Isabella estaba muy emocionada gritaba de felicidad, lo último que pude escuchar de ella fue una simple palabra.

—Te amo mucho cariño.

Pero todo eso acabó cuando otro corredor me embistió por detrás haciendo que perdiera el control de la moto y cayéramos al piso de golpe a alta velocidad, al terminar en el piso la mire ella está inconsciente con sangre brotando por su cabeza escurriendo por su rostro, y el dolor me invadió de no poder protegerla o cubrirla del gran golpe que se dio en la cabeza.

Cuando recupere el conocimiento me encontraba en una camilla apunto de que me subieran a una ambulancia, lo último que pude ver de ella fue cuando su cuerpo fue envuelto en una gran bolsa oscura, y una sola persona parado frente a ella, era el mismo corredor que me había embestido provocando el accidente, el la mirada desde arriba y prácticamente era el único que usaba casco de todo los corredores.

Lo miré con rabia por haberme arrebatado a la única persona que tenía en este jodido mundo, y el al sentirse observado me miró, puso ambas manos sobre el casco para retirarlo y cuando lo hizo pude ver el azul de sus ojos, un azul que jamás olvidare. Black me miraba con pena y un poco de lastima por qué al igual que yo también amaba a Isabella. Tanto que fue capaz de arrebatarmela.

Grite desesperado quería matarlo extinguir su vida con mis propias manos, pero me fue imposible tampoco me dejaron verla por última vez. Y el día de su entierro no pude despedirme de ella ya que la policía me tenía detenido por investigación.

End of memories.

—Si quieres empezar de nuevo con Bill tienes que cerrar ese ciclo de tu vida.— Aconsejo Georg.

—Lo se.— Fue lo único que dije.

Después de conservar por un corto tiempo el se marchó dejándome nuevamente solo en mi departamento, suspiré cansado, deseando que todos mis traumas que me rodeaban de niño desaparecieran.

Perdi a la primera mujer que más amaba, aquella que me había dado la vida y fue capaz de dar la suya para protegerme de un viejo enfermo, alcohólico y drogadicto. A mi primer amor por culpa de las carreras y un idiota que siempre trato de tener lo mismo que yo. Y ahora estaba perdiendo al amor de mi vida por que si ame demasiado a Isabella pero no se podía comparar en nada al amor que sentía por Bill, y el ahora estaba muriendo en la cama de un hospital por mi culpa.

Camine a mi habitación y busque la pequeña caja de recuerdos que mantenía escondida. Al encontrarla la abrí y saque la única foto que tenía de Isabella, sonreí acariciando su rostro imprimido en esa foto.

—Perdóname Bella.— Dije con lágrimas cayendo de mis ojos.

Guarde una vez más la foto y seque mis lágrimas, realmente quiero olvidarme de todo lo sucedido en mi vida pasada y empezar una nueva con Bill.

&

Un mes después.

Hoy me levanté temprano como lo he hecho durante todas estás semanas para poder ir al hospital y estar alado de Bill.

Durante todo este mes el a tenido mejoras aún que, aún no abre los ojos, después de varios estudios los doctores dicen que en cualquier momento puede despertar solo teníamos que tener fe.

“Si la fe es lo único que me queda para volver a verte, te juro que la tendré”

Siempre e confía en la fortaleza de Bill y que pronto va a despertar y podré confesarle todo lo que siento por el.

Terminé de bañarme y me vestí, salí de mi habitación para ir a la cocina y prepararme un rápido desayuno.

Al terminar tome las llaves de mi moto y salí de mi departamento, baje al estacionamiento y rápidamente me monte en está y manejar asta el hospital.

Después de un corto recorrido había llegado, estacione en el mismo lugar de siempre dándome cuenta que el auto de Black no estaba, el llevaba varios días en no venir, lo cual agradecía.

Con una sonrisa me adentre al hospital yendo directamente a la habitación de Bill y como siempre encontrándome a Cassie y a Andreas que no se han despegado ni un solo segundo.

—¿Cómo sigue?.— Pregunté a Cassie e interrumpiendo la conversación que mantenía con Andreas.

En todo este tiempo no nos hemos cursado palabra alguna, asta donde sabía el es consiente del tipo de relación que tenía con su hermano, aún que no me acepta del todo, y tampoco es como si me importe, mantenemos la armonía por ahora. Mi vista cambio a la rubia que me miraba sonriente se notaba la feliz.

Bill ha tenido varios movimientos y a reaccionado un poco más, su doctor nos dijo que era probable que en estos días despierte.— Dijo emocionada.

Sonreí y sin pedir permiso me metí a su habitación y ver a mi hermoso muñeco, estaba igual que siempre pero se podía distinguir el cambio en su color de piel, ya no tenía ese color enfermizo aún que su piel era pálida se podía distinguir el rosado de sus mejillas.

Cómo todos los días que venía, me senté a su lado y tome su mano dando besos en cada uno de sus nudillos.

—Hola nene, me a dicho Cassie que probablemente despiertes en estos días, por favor Bill realmente te necesito, te echo mucho de menos.— Dije mientas acariciaba su mano. Solamente deseaba que despierte y por fin poder observar esos hermosos ojos Almendra que tanto amaba.— Te extraño Bill, no sabes cuánto necesito de tus besos y caricias, me siento vacío sin ti.

Cómo todos los días estuve con el durante casi todo el día, algunas beses le hablaba o simplemente me quedaba sentado admirando su belleza, casi apunto de oscurecer Sali de la habitación para darle tiempo con su hermano, realmente me sentía feliz por qué aún que no abriera sus ojos sabía que lo tenía a mi lado.

—Avísame si llega a despertar.— Le dije a Cassie pasando por un lado de ella, comencé a caminar a la salida del hospital pero antes de cruzar la puerta ella me habló.

—¿Tom?.— Llamo, suspiré y volvi a dar media vuelta para darle mi atención.

—¿Qué quieres rubia?.— Dije serio, aún que hablábamos debes en cuando aún me daba un toque de celos saber que ella estuvo con mi chico.

—Gracias por haber venido todos los días a verlo, ahora puedo notar tu cambio de sentimientos que tienes por el.— Dijo feliz.

—Se supone que nos tenemos que abrazar, por qué yo paso.— Dije serio, ella río sin ganas y suspiro.

—Aún eres un hijo de puta, pero ten por seguro que te avisaré si el llega a despertar.— Yo asentí y me fui.

Llegue a mi departamento ansioso por qué llegará esa llamada, pero no llegó, otro día donde Bill dormiría en un sueño profundo mientras yo me parto el alma.

“Despierta por favor Bill”

Continúa…

N/A: Últimos capítulos……..

por Nathaly Kaulitz

Escritora del Fandom

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