
«My bad boy» Fic Toll de Nathaly Kaulitz
Capítulo Final
TU ME CAMBIASTE LA VIDA
By: Bill
Hace dos semanas que he estado en la soledad de la cabaña, en ningún momento e dejado de pensar en Tom. Realmente quiero estar con el pero aún me debatía en no querer salir lastimado y humillado por el otra vez.
No tenía garantía alguna de que no lo volvería a hacer y olvidarme de el sería negar el hecho de que lo amo.
Sus palabras en el hospital aun daban vuelta por mi cabeza, para mí sonaron sinceras, pero si no es así, si todo es una trampa para volver a tenerme en su cama. Quizás una persona razonable de alejaría de el, pero yo simplemente no puedo, no quiero dejar de luchar por esa diminuta posibilidad de ser algo más que solo una noche.
Quiero descubrirlo, quiero conocerlo, quiero llegar a lo más profundo de su ser, y al fin conocer al chico tierno y sensible que se que está en su interior y oculta, mostrando esa estúpida imagen de Bad Boy.
Todos eses pensamientos en mi cabeza salieron cuando mi móvil comenzó a sonar, lo tome de sobre la mesada y me quedé helado al ver el nombre de Tom quien llamaba. Era hora de enfrentar estos sentimientos para resolverlo todo de una buena vez.
Llamada
Bill: ¿Tom?.
Tom: Bill …..— Fue lo único que dijo y los dos quedamos en un silencio.
Bill: ¿Quieres que cuelgue?.
Tom: NO, por favor…. N—no cortes.— Sonreí de lado al escuchar el nerviosismo de sus palabras.
Bill: ¿Qué es lo que quieres?.
Tom: llamaba para saber dónde…… dónde estas.— Dijo aun con nerviosismo que estaba seguro que intentaba ocultar.
Bill: ¿Por qué quieres saberlo?.
Tom: Para ir por ti.— Responde, volví a sonreír.
Bill: No entiendo, ¿Para que?
Tom: Bill por favor, no lo soporto más necesito verte, necesito hablarte, necesito sentirte, por favor no sabes cuánto te necesito.— No pude evitar que una lágrima callera por mis ojos, sus palabras llegaron junto con una oleada de sentimientos, el estaba desesperado por verme, el me necesita, igual como yo lo necesito a el.
El se esta muriendo por ’i tanto como yo me muero por el, lo merecía lo extraño tanto, quiero estar entre sus brazos y decirle cuánto lo amo. Que desde que me fui no a habido día que deje de pensar en el.
Bill: Yaa, ven a buscarme estoy _______.— Le pase la dirección junto con un sollozo que salió de mi boca.
Tom: No llores rey, estaré contigo pronto, por favor no llores por lo menos no asta que este contigo y puede abrazarte.— Dijo y me recargue en la pared con una mano apretando mi pecho.
Bill: Por favor ven, te necesito.— Dije llorando.
Tom: Mañana a primera hora estaré contigo, lo prometo.—Dijo.
Bill: ¿Lo prometes?.— Pregunte.
Tom: Te lo prometo nene.
Bill: Te estaré esperando.— Dije para colgar pero su voz me detuvo.
Tom: ¿Bill?.
Bill: ¿Dime?.
Tom: Te amo.— Dijo y solté un gran suspiro junto con una sonrisa tonta formándose en mi rostro.
Bill: Yo también te amo — Dije y corte.
Fin de la llamada
Por primera vez después de tanto tiempo que lloraba de felicidad y no de tristeza. Y sobre todo por qué Mi chico malo me ha dicho que me ama y eso se sintió real y sobre todo hermoso.
.
By: Tom
Eran las seis de la tarde, no quería esperar más para poder estar con Bill, había tenido suficiente con las dos semanas ya no podía mas.
Rápidamente agarre mis llaves de mi moto junto con mi celular y una pequeña nota dónde había anotado la dirección que Bill me había dado, aun podía escuchar su llanto, no podía dejarlo solo no otra vez.
Salí de mi casa, y baja al estacionamiento, me monte en mi moto y acelere lo más rápido que pude. Lo quería abrazar, necesitaba sus besos ahora, ¡Ya! Sacarle las lágrimas de sus hermosos ojos almendra y poder esa bella sonrisa que tanto me encanta. Lo quiero solo para mí, lo quiero, lo deseo de todas las maneras existentes en este mundo.
Quiero saber asta donde se puede amar a una persona, ¿Acaso se puede amar más de lo que lo amo ahora? Aun no he pensado en esa posibilidad pero estoy seguro que si se pudiera lo aria, y jamás daría vuelta atrás. Solamente será el en mi vida, tal como lo es ahora, solamente el.
Después de un viaje de tres horas había llegado a la dirección, me quedé parado frente la cabaña donde solo había más que naturaleza a su alrededor, baje de la moto y pude ver las luces encendidas que provenían de ella, abrace mi cuerpo por el frío que hacía.
Corri sin importarme nada, no me importaba que sea de noche, no me importaba el frío, solo me importaba llegar a el y poder ver al fin su hermoso rostro. Al estar frente a la puerta de la cabaña toque de esta repetidas veces, estaba demasiado nervioso.
Vi como la puerta se iba abriendo y una hermosa cabecita pelinegra ya reconocida para mí salió algo desconfiado. Nuestras miradas se cruzaron y yo sonreí mientras el solo soltó lágrimas, abrió por completo la puerta y se lanzó a mis brazos, yo lo tome con fuerza de la cintura mientras el envolvía sus piernas en mi cadera.
—T-tu…. Estás aquí.— Dijo entre sollozos.
—Te dije que vendría nene.— Respondí abrazándolo con más fuerza.
Así como estábamos lo metí de regreso a la casa, cerrando la puerta y bajarlo, sin decir ni una sola palabra más el se apodero de mis labios en un beso necesitado, por fin pude sentir sus perfectos labios preciosos y rosados contra los míos.
Podría volverme adicto a ellos sin ningún problema ni queja, lo tome de la nuca para profundizar más el beso metiendo mi lengua en su boca, y justo empezamos un juego con ellas para ver quién controlaba el beso, que cada vez se volvía más intenso, lo acarrale contra la pared y el rápido se trepó a mi y yo lo sujete del culo para mí cintura.
Nos separamos por falta de aire y el condenado comenzó a besar y morder mi cuello con ansias, yo sonreí. Pero tenía que pararlo, tenía que contarle lo que pasó con Reichel primero.
—Bill, tenemos que hablar primero.— Dije algo segado por el disfrute que me estaban dando sus besos.
—A la mierda el hablar, te necesito Tom y está claro que tú también me necesitas a mi.— Dijo pasando sus manos por mi playera y acariciar mi abdomen.
Me estaba rindiendo, solo quería desnudarlo y penetrarlo en este mismo momento, pero las imágenes de Reichel no dejaban de dar vuelta por mi cabeza, así que con mucha fuerza de voluntad lo separe de mi y el me miró confundido.
—¿Qué sucede, Tom?.
—Necesito decirte algo primero.— Insistí, el suspiro y se alejo un poco.
—Bien, dime qué quieres decirme.— Dijo con los brazos cruzados.
—Se que vas a querer odiarme, pero por favor escucha.— Pedí.
—¿Qué hiciste?.— Dijo y ya podía ver la decepción que iba creciendo en sus ojos.
—Me acosté con Reichel.— Solté y el me miró con los ojos como platos, antes de que se quisiera ir lo tome por los brazos.— Escúchame mi amor estaba borracho y cuando ella llegó solo te pude ver a ti, solo fuiste tú al único que pude hacerle el amor, estaba desesperado por volverte a tener.— Solté casi con desespero, pero el seguí serio mirándome fijamente.
Después de unos cortos minutos en silencio, hizo un movimiento que me hizo creer que me echaría de la cabaña, pero en lugar de eso me tomo por el brazo y me llevo hasta la habitación y me tiró sobre la cama.
“ ¡Mierda, Mierda!”
“ ¿Qué va hacerme?”
—¿Qué vas hacer?.— Pregunte confundido, el se tiró sobre mi sin dejar caer todo su peso.
—Tu solamente pensaste en mi, ¿Verdad?.— Asinti con la cabeza.— Entonces debo de quitar la esencia de esa Zorra de tu cuerpo.— Dijo, subió mi playera y comenzó a dejar besos por todo mi abdomen.
Era ahora dónde me daba cuanta que el solo tenía una camisa sin mangas y unos shorts negros muy cortos.
—¿Estás celoso?.— Pregunte con diversión, y el mordió mi abdomen.
—No te imaginas cuánto, pero tú mente solo pensaba en mi así que solo siento lastima por ella, nadie nunca te va atener como te tengo yo ahora.— Dijo serio, saco mi playera y volvió a besar mi cuello.
Comenzó a restregarse sobre mi miembro en un movimiento de delante y hacia tras, jadeé y metí mis manos por los costados de sus shorts para acariciar su miembro ya erecto.
Le di vuelta para quedar sobre el y comencé a desnudarlo por completo, lo volví a sentar sobre mi regazo acariciando cada centímetro de su cuerpo y llenaba su cuello de besos húmedos que dejaban marcas rojizas.
Era increíble tenerlo devuelta entre mis brazos, sentir el calor de su cuerpo y deleitarme con la hermosa vista de su desnudes, acariciar su piel pálida con la yemas de mis dedos este hermoso cuerpo como el de un angel.
Lo recosté con delicadeza en la cama y me coloque entre sus piernas con ambas manos acaricie sus muslos, encantando me como cada parte de el se encontraba sin ningún tipo de bello, su piel era suave delicada, parecía que se cuidaba bastante bien y eso me encantaba.
—¿Cómo es posible que cada parte de ti sea tan hermosa?.— Pregunte sonriendo y el se pinto de rojo asta las orejas.
—Quiero que…. Me t-toques.— Dijo con vergüenza, yo sonreí y mire su duro miembro goteante.
Lo rose con mi dedos y bi como su cuerpo se estremecía, deje pequeños besos en su pelvis, igual a los costados de su miembro, ya no lo hice esperar más y metí su miembro a mi boca haciendo que el arqueara su espalda. Su miembro palpitaba en mi boca, recorri cada centímetro de su extensión con la lengua saboreando el sabor de su pre-semen, sabía que no tardaría mucha en correrse dentro de mi boca.
—Ahaaah…. T-tom.— Gimió agitado por su orgasmo.
—Ni creas que esto terminara.— Dije tragando su semen quitando los restos que quedaron en mis labios con mi lengua.
Con agilidad lo puse en cuatro sobre mi cuerpo, el quedando con vista a mi miembro y yo a su firme culo, el giró un poco para verme sobre su hombro, estaba claro que no entendía lo que tenía que hacer.
—¿Qué vas a hacer?.— Pregunto algo timido.
—Dejate llevar, solo encárgate de atender bien a mi polla.— Dije sonriente.
Bill con un poco de timidez comenzó a acariciar mi miembro para luego meterlo por completo a su boca, y chuparlo lentamente, dejo casi todo su cuerpo inclinado sobre mi pene abriendo más las piernas para mi deleite, puse ambas manos sobre sus nalgas y lo acerque a mi cara para comenzar a lamer su entrada apretando mi agarre.
—Mmmmm Tom… Esto es R-rraro.— Gimió cuando sintió como metí mi lengua en su estrechez.
Empuje su cabeza a mi miembro una vez más con una de mis manos y el trato de seguir chupando de este con gemidos sonoros saliendo de su boca.
La tensión sexual que habían entre nosotros era increíble, entre besos y caricias ambos disfrutábamos tocando cada parte del cuerpo del otro. Sabíamos que ambos necesitábamos esto desde el momento en que nos alejabamos, ambos nos necesitábamos el uno al otro y ninguno de los dos estaba dispuesto a parar esto.
Bill se acostó sobre mi pecho mientras nos besábamos disfrutando del sabor de los labios del otro, acariciaba su espalda asta perderme entre sus nalgas, suavemente mientras disfrutaba ver cómo se estremecía ante mis caricias.
Nos separamos del suave beso , y en sus ojos había un hermoso brillo tan especial que me hizo estremecer, acariciar su rostro recorriendo cada punto de sus lunares.
—Eres tan hermoso.— Dije admirando cada perfecta faccion, tan delicado como una pieza de porcelana.
—No digas eso.— Dijo sonrojado, sonreí por lo tierno que se veía.
—Por que no, si es la verdad.— Dije, y bese sus labios.
El me correspondió en seguida, lo tome de la cintura con fuerza y escuche como jadeaba en mi boca, nos separamos cuando nuestro pulmones reclamaron aire y el escondió su cabeza en mi cuello.
—Te necesito.— Susurro.
Sonreí, sabia que estaba avergonzado y por eso se escondía para no poder ver sus mejillas pintadas de rosa….. Pero me pareció lindo hacerlo enojar un poco.
—¿Qué?.— Pregunte haciéndome el tonto.
—No me hagas repetirlo, por favor.
—No es mi culpa que hables tan despacio.— Segui molestando, sabía lo que el quería pero lo tenía que pedir de mejor manera.
—Dije que te necesito.— Volvió a susurrar clavando sus uñas en los costados de mi abdomen.
—Lo siento no te entiendo. ¿Qué as dicho?.— Dije sonriente, mientras que el se desesperaba.
—¡Joder Tom que me folles de una puta vez!.— Casi grito, y yo rápidamente rode sobre el para quedar encima.
“Tengo que recordarme agradecerle a Black en cuanto lo vea por lo grande y cómoda que es su cama”
—Era eso lo que quería escuchar.— Dije y comencé a besar su cuello, me coloque entre sus piernas y las levanté a ambas con un solo brazo dejándolas sobre uno de mis hombros, tome mi miembro y lo lleve asta su entrada.
—¿Estás seguro de esto?.— Pregunte lamiendo mis labios.
—Ya deja de preguntar y hazlo.— Pidio ya desesperado. Volví a sonreír y lo penetre de una sola estocada, el soltó un gran gemido.
—Ahaaah…. M-mueve.— Gimio.
Comenzó el Bai/Ben lentamente extasiado de lo estrecho y caliente que estaba su entrada.
—¡Mierda Bill! Me estás apretando demasiado.— Jadeé totalmente excitado por la increíble sensación.
—Más… Tom…mueve más.— Gimio Bill.
Comencé a embestirlo con más fuerza, y no supe en que momento Bill se había vuelto tan flexible cuando junte ambas piernas y las flexione casi tocando su frente, cada penetración se volvió más profunda entonces pude sentir como había tocado sus puntos dulce, que hizo a Bill gemir descontrolado.
—Lo encontre.— Dije sonriente, y comencé a penetrarlo con más fuerza y constantemente en esa dirección.
—Ahaaah…. Hmm… T-tom qui-ero más…..Ahaah.— Gemía descontroladamente apretando las sábanas con las manos.
Solté sus piernas, y me incline para besar su cuello sintiendo como su cuerpo se estremecía, y luego de eso como se humedecio mi abdomen. Bill se había corrido sobre mi y después de unas embestidas más también me corrí en su interior.
Sin salir de su interior nos giramos ahora yo recargando mi espalda en la cabecera de la cama y Bill sentado a horcajadas sobre mi regazo y su cabeza recostada en mi pecho con nuestra respiraciones agitadas.
—Espera un momento.— Dije agitado.
El separo su cabeza de mi pecho y me miró mordiéndose el labio, sonrió y comenzó a dar pequeños saltitos con mi miembro aun dentro de el que me hicieron gemir. Trate de tomarlo de la cintura para ayudarlo a marcar el ritmo pero saco mis manos haciéndome gruñir, comenzó a acariciar todo mi pechos junto con mi abdomen sin dejar de moverse con sensualidad.
—Mha…. Muevete mas… Más rápido Bill.— Gemi exitado con mi pene otra vez duro en su interior.
El paro los brincos y me devoró la boca mordiendo mis labios con ansiedad, para después comenzar a moverse de adelante hacia a tras con un ritmo lento, tome con ambas manos su culo acariciándolo y estrujandolo con ganas.
—Eso nene sigue moviendote asi.— Jadie entre sus labios.
El comenzó a moverse con más velocidad para luego de unos minutos volverse a correr en mi pechos, lo agarre de las caderas y lo subí para ahora yo penetrarlo con más velocidad.
—Ahaaah… Ugh…. Sigue Tom… Se siente increíble
—¿Te gusta… Mmm … Cómo te lo hago?.— Decía moviendome con más fuerza.
—S—si, eres muy grande….. Ahaah…— Gimio, di mis últimas embestidas y me corri una vez más.
Se abrazo a mi cuerpo callendo casi medio inconsciente sobre mi, ambos respirabamos agitados y nos encontrábamos empapados de sudor, salí de su interior con delicadeza dejando leves caricias por su culo, y espalda lo recosté en la cama y deje un beso en su hombro.
—Ahora….. entiendo… Por qué te dicen Bestia.— Dijo agitado tratando de regular su respiración.
—Lo se nene, lo se.— Dije con un toque de orgullo en mi voz, me encantaba como me daba cumplidos al terminar de hacerlo.
Me encanta saber cuánto disfruta y también me encanta saber que soy el único que lo hace sentir de esta manera.
—Ponte en cuatro.— Ordene mientras sonreía y el me miró sorprendido.
—Déjame respirar Tom.— Se quejo.
—Yaa, hagamos esto yo te penetró mientras tú descansas.— El iba a protestar pero antes que lo hiciera lo coloque boca abajo contra la almohada y levanté más sus caderas.
Y con eso volví a penetrarlo, seguía igual de apretado a pesar de haberlo hecho dos beses seguidas, literalmente era la gloria estar en su interior y sentir como sus paredes apretaban mi pene.
—Mhmm… Bill no sabes lo bien que te sientes.— Gemi aun moviendome.
—Ahahhh…. Hmmmm… Tom se siente raro….— Gimio.
Seguí dándole embestidas con el sonido seco de nuestras pieles chocando una contra la otra, sus gemidos se volvían descontrolados mientras gemia mi nombre pidiendo mas, quería verlo destruido por el placer.
—Di que eres mio.— Dije muy cercas de su cuello.
—S-si…. Ahaaah tuyo…. Solo tuyo….. Mmmm.— Podía sentir su cuerpo estremecer.
Así duramos varios minutos hasta que me volví a correr en su interior por tercera vez, pero ni nuestra falta de aire, ni el cuerpo tembloroso de Bill me impidió seguir haciéndoselo hasta que comenzó a amanecer. Ambos aviamos acabado más que agotados, mi pequeño pelinegro tenía todo el pecho manchado de su semilla por las veces que se había corrido, sin contar los chorros de sudor que escurrían por su cabeza, pecho y abdomen, era un completo desastre y eso me encantaba.
—Hmmmm…. Tom, ya no…. No puedo correrme más….. Me está doliendo el abdomen.— Decía poniendo ambas manos sobre este.
Yo seguía moviendome y al dirigir mi mirada a sus manos pude ver cómo un bultito sobresalía de su abdomen, entonces pude entender que me encontraba en lo más profundo de el.
—Estás…..muy profundo……Tom se siente raro.— Dijo apunto de desfallecer.
Aun me quería saciar con su cuerpo, quería estar en su interior todo el tiempo que me sea posible, pero entendí que después de estar follando por toda la noche, una pequeña hemorragia que tuvo por mis motivos tan duros y habernos corrido por…… No sé cuántas beses, tenía que dejarlo descansar, así que me vine por ultima ves salí de su interior dejando besos fugaces en su cuello.
—Necesito descansar y ni siquiera siento de la cintura para a bajo.— Dijo Bill agitado.
Me recosté a su lado y lo atraje a mi cuerpo para acurrucarlo en mi pecho y taparnos a ambos con una frazada, y no sentir el frío que comenzaba hacer, nuestras piernas se entrelazaron y nuestro brazos se aferraron al cuerpo del otro.
—Te amo mucho.— Susurro, y yo sonrei.
—Yo te amo mas.— dije y el also la mirada para verme.
—¿En serio me amas? ¿No volverás a lastimarme?.— Dijo y pude ver el destello de una lágrima saliendo de sus ojos.
—Te prometo que de ahora en adelante todo será diferente, solo quiero tenerte a mi lado y no separarme de ti nunca más.— Prometí y el me regaló esa tan hermosa sonrisa que me hacía suspirar.
—Daré todo de mi para que jamás nos separamos, por qué realmente te amo Tom.
—Tu me as cambiando la vida entera Bill.— Dije mirándolo con todo el amor que por primera vez en toda mi vida podía expresar.
—Y tu has mejorado la mía mi amor.
Bese sus labios con suavidad y al separarnos el me sonrió mostrando esos blancos y perfectos dientes, se volvió a recostar sobre mi pecho y serró los ojos para poco a poco empezar a quedarse dormido con esa sonrisa aun plasmada en su rostro.
—Te amo…..— Susurré y me dormí con la misma sonrisa.
F I N
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Linda historia con drama sexo y Toll ame gracias a la autora