
«My bad boy» Fic Toll de Nathaly Kaulitz
Capítulo 6
By: Tom
Llegamos al departamento, y Bill seguía en silencio perdido en sus pensamientos, con la mirada en algún punto perdido en el piso, yo solo lo observaba ¡Que tipo tan extraño!
–Siéntate.- Le dije, ya estando en la sala, el sumiso obedeció y se sentó en uno de los sillones juntando sus manos.
–¿No piensas decirme quienes eran por lo menos?.- Pregunto.
–Ya te dije que no, y deja de insistir.- Conteste, caminando rumbo a la nevera, tome una jarra de agua helada, y un vaso, le serví un poco y se lo lleve.
–Gracias.- Dijo, tomando el vaso.
-¿Ya te sientes mejor?.- Pregunté, mirandolo como tomaba del vaso
–Si…. Ya estoy bien.- Respondió, dejando el vaso sobre la mesa de cristal.
–Es mejor que te des un baño, buscaré si tengo algo que te quede.- Dije, caminando en dirección a mi habitación.
–Bestia.- Me llamo con la voz ya más tranquila, yo me detuve en seco, y voltee a mirarlo.
–Dime.- Pregunté neutral.
-¿Por qué me ayudaste? Digo hace un par de horas casi me matas por confundirme con alguien más, y ahora estás haciendo esto, me gustaría entender el por que.
–Te la debo, tu me ayudaste anoche y te ice pasar un mal momento.
–Okey, digamos que con eso me conformo.- Dijo levantándose despacio.
–Ven.- Dije, tomando su mano para llevarlo a mi habitación, busque la ropa más chica que tenía y se la di.- Báñate y ponte esto, es lo mas pequeño que tengo, ya que yo no tengo cuerpo de señorita.- El rodo los ojos fastidiado por mis comentarios, pero solo me dedico una sonrisa.
–Gracias, al parecer no eres tan malo como aparentas.- Dijo
–No te confundas, no me gusta deberle favores a desconocidos.- Le giñe el ojo, y salí de la habitación para dejarlo a solas.
Después de treinta minutos el salió de mi habitación ya bañado y con la ropa que le había prestado, lo mire de arriba abajo, definitivamente mi ropa le quedaba demasiado grande, suelo usar ropa dos tallas más grandes por mi comodidad ya que me hace más fácil el movimiento, a diferencia de Bill que gusta usar esa ropa súper entallada.
–El pantalón me queda grande.- Se quejo haciendo un pequeño puchero.
–Te lo dije es lo más pequeño que tengo, no es mi culpa que seas tan flanco.-Respondi, y el frunció el ceño.
–Tampoco es mi culpa que tú seas un gorila.- Dijo con el ceño aún fruncido.
Solté una pequeña risa, me resulta tierno verlo molesto con mi ropa puesta.
–Es mejor que no te vayas todavía, quizás siguen por aquí.
–Okey, pero tengo hambre.- Dijo.
–No pienso cocinarte.- Dije caminando a mi habitación.
–¿Puedo pedir comida entonces?.- Pregunto desde la cocina.
–¡As lo que quieras, pero no pienso pagar nada!.- Grite desde mi habitación cerrando la puerta, necesitaba darme una ducha.
Luego de unos veinte minutos salí ya vestido, y Bill estába pagando una pizza familiar, para después serrar con la puerna.
–¿Ya saliste?.- Pregunto caminando por la sala para dejar la pizza en la mesa de cristal.
–No, sigo en el baño, lo que ves ahora es producto de tu imaginación.- Dije lo obvio, el rodó los ojos, bufando.
–Ven, come conmigo.- Dijo sentándose en uno de los sillones.
Yo fui a la nevera y saque una Coca-Cola, me aproxime a la alacena y tome dos vasos de cristal, regrese a la sala donde el estaba ya con un rectángulo de pizza entre sus manos, puse todo sobre la mesa, y me senté a su lado.
–Por cierto, de todo lo que pasó hoy no quiero que se lo cuentes a nadie.- Dije tomando el pedazo de pizza.
–Okey, prometo no decirle a nadie que casi me muero dos veces el mismo día y con el mismo sujeto.- Dijo con sarcasmo, y yo frunci el ceño.
–¿Dos veces el mismo día?.- Pregunté confundido.
–Casi me matas está mañana en tu baño, y a las pocas horas estoy en una persecución.- Dijo, ¡Claro lo del baño lo había olvidado!.
–Lo que paso está mañana, creo que debería disculparme.- Dije en tono neutral.
–Enserio esa es tu manera de disculparte.- Dijo con una sonrisa.
–Supongo que si.
–Siendo así, creo que voy a aceptarla.- Dijo, comiendo un nuevo trozo de pizza igual que yo.
Después de algunos minutos de comer en silencio, lo mire directo a la cara y ví el gran moretón que tenía en su ojo y nariz, el cual no me había percatado antes.
–¿Pudiste desinfectar el golpe?.- Pregunte tratando de no sonar preocupado.
La verdad no era de esos que se preocupaban por las personas a las que que golpeó, pero extrañamente me molesta ese golpe en su rostros.
–Nop, igual no me duele tanto.- Contesto, levantando los hombros.
–Si quieres en el baño tengo medicamento para desinfectar.- Propuse señalando mi habitación, donde se encontraba el baño.
–Ohh, bien gracias.- Dijo con una sonrisa y se levantó para irse al baño.
A los pocos minutos su móvil comenzo a sonar, me incline para mirar la pantalla y pude observar el nombre de (amor ❤️) lo mire detalladamente, algo me molestó dentro de mi, pero tome el móvil y me dirigi al baño donde aún estaba el viéndose por el espejo.
–Tienes una llamada perdida.- Dije recargandome en el marco de la puerta, el miro su móvil en mi mano, y lo tomo para ver quién lo había llamado.
–Es mi ex novia.- Dijo apagando el móvil.
–Solo tu tienes como “amor” a tu ex novia.
–Y eso a ti te importa.- Dijo serio, para continuar desinfectando sus heridas.
–Tu no aprendes nunca Princesita.- Dije con una sonrisa.
–¿No entiendo que es lo que tendría que aprender?.- Pregunto.
–Muchas cosas por tu propio bien.- Conteste aún viéndolo.
–Como por ejemplo saber quiénes eran la persona que nos seguían o quién diablos es Nick.- Dijo mirándome serio, y yo borre la sonrisa que tenía.
-Eso no es de tu incumbencia, princesa.
–Tengo nombre sabes, y es ¡BILL!, ¿Y supongo que tú también tienes uno?.
–¿Acaso te interesa mi nombre?.- Pregunté.
–No te estaría preguntando si no.- Dijo mirando el espejo para poder poner una bandita en la nariz.
–Todo el mundo me dice Bestia, que diferencia hay.
–Bueno, no creo que todo el mundo haya estado en una persecución contigo.- Dijo y yo sonreí.
–Creo que ya no hay nadie rondando la zona.- Dije para cambiar de tema.
–Es una invitación para irme de tu casa.- Dijo con una sonrisa arqueando la ceja.
–Me arias un favor.- Dije igual con una sonrisa, el negó con la cabeza y salió del baño, yo comencé a seguirlo lo mire agarraba una bolsa donde había puesto su ropa.
–Mañana traeré tu ropa lavanda.- Dijo caminando hacia la puerta para irse.
–Es Thomas.- Dije sin pensarlo, el se dio vuelta y sonrió.
–¿Perdón? No escuché bien.- Dijo sonriendo.
–Que mi nombre es Thomas.
–Entonces hasta mañana Tom.- Dijo y asiento con un giño, para después verlo abrir la puerta y salir.
Reí por lo bajo, y me encamine al baño, al entrar vi su móvil sobre el lava manos, lo tomé, era un iPhone 11 igual al mío con la diferencia de que el de él era negro y el mío rojo.
–Por que eras tan despistado princesita.- Susurre, con una sonrisa en mi rostro, ese niño es algo nuevo para mí.
Continúa…
Gracias por la visita. Te invitamos a dejar un comentario.
Besatelo, solo como sugerencia jajaja