My bad boy 9

«My bad boy» Fic Toll de Nathaly Kaulitz

Capítulo 9

Al llegar al edificio donde se encontraba su departamento, estacione el auto, mire a Tom que se mantuvo dormido todo el camino desde que salimos del club, trate de moverlo un poco pero no despertaba.

Despierta Tom.- Le llame mientras lo seguía moviendo.

Ya dejame dormir.- Bulboseo.

Suspire cansado y baje del auto para situarme en su puerta y poder despertarlo o intentar llevarlo hasta su departamento, cosa complicada ya que el pesaba el doble, al abrir su puerta el abrió de repente los ojos y me miró.

¡Prinsecitaaaaaa!.- Grito entre risas.

Ven, te ayudaré a ir a tu departamento.- Dije, mientras le ayudaba a bajar del auto, puse su brazo alrededor de mi cuello mientras yo sostenia de su cintura para ayudarlo a caminar.

Entramos al lovi del edificio, mire a una mujer que al parecer era la recepcionista que al mirarme me sonrió.

Ten cuidado, el elevador está fallando.- Informo la recepcionista, yo asentí con la cabeza, y me dirigí al elevador, correría el riesgo de tomarlo ya que ni en broma iba a aguantar subirlo por las escaleras hasta llegar a su piso.

Al entrar al elevador recargue el cuerpo flácido de Tom en una de las paredes mientras oprimía el botón de su piso, las puertas se cerraron, y en cuestión de segundos comenzamos a subir.

No me había dado cuenta en qué momento Tom se había acercado a mi tomándome de la cara con ambas manos.

Jajaja… Pareces una mujer.- Dijo Tom entre risas.

Bestia, estás muy borracho.- Dije, quitando sus manos de mi cara.

El elevador se freno de repente, y por mi falta de equilibrio mi cuerpo se fue hacia adelante chocando con el pecho de Tom, busque sus ojos con la mirada al encontrarme con ella, ví como su mirada estába fija en mi con sus ojos penetrantes, y jugando con el arete de su labio con su lengua.

Me perdí tanto en el marrón de sus ojos, que no me dio tiempo de reaccionar cuando me recargo contra la pared, con sus dos manos a cada lado de mi cabeza.

Que…. Qué crees que haces. – Apenas salían las palabras de mi boca, podía sentir su calido aliento chocar en mis labios.

La distancia entre nuestros cuerpos era muy poca, el miraba mis labios fijamente, yo deseaba algo pero no sabía que era solo podía sentir el latir de mi corazón queriendo salir de mi pecho, y mi respiración agitada.

Después de unos segundos, el tomo de mi barbilla con mucha brusquedad casi lastimandome, y paso…. Sus suaves labios se movían sobre los míos aún ritmo desesperado, yo por la sorpresa no sabía que hacer.

Sentí como lamía mis labios, en ese momento mi cuerpo me traicionó, rodeando su cuello con mis brazos tomando su nuca para corresponder al beso, el tomo mi cintura con sus dos manos acercándome a su cuerpo.

El calor se volvió insoportable, sentía cada parte de mi cuerpo arder en llamas el beso cada vez más apasionado, yo seguía con mis brazos rodeando su cuello, mientras el bajo una de sus manos hacia mi tracero estrujandolo, mientras que con la otra la introducía por debajo de mi playera acariciando mi abdomen.

Nuestras lenguas se encontraban queriendo explorar la cavidad del otro, el posesivamente rosaba el piercing de mi lengua, solté un gemido desde el fondo de mi garganta, el dominaba el beso que me estaba llevando al climax.

El elevador comenzó a moverse de nuevo, y nosotros rompimos el beso con la respiración agitada, ví sus labios rojos e hinchados, y los míos me dolían por las muchas mordidas que recibí de el.

Que carajos.- Susurré aún sin recobrar el aliento.

Jamás había sentido atracción por un hombre, jamás en mi vida había deseado a ninguno, Tom no decía nada solo se quedo parado inerte.

Las puertas del elevador se abrieron, y el salió sin decir nada, camino torpemente hasta llegar a su casa, y sin mirar a atrás se adentro en ella dejándome solo en el elevador.

Como pude presione el botón para bajar, mi mente estaba en blanco no podía entender lo que paso, al abrir las puertas en el primer piso casi corri para salir del edificio y adentráme enseguida en el auto, me quedé ahí un largo rato con mi cabeza recostada en el volante.

Ahora estaba muy confundido y muchas preguntas azotaban mi cabeza.

“ ¿El es gay?”

“¿Por qué me beso?”

“¿Por qué correspondi al beso?”

“ ¿Por qué mi cuerpo se sintió tan excitado con su solo tacto?”

Seguro que para mañana no se acordará de nada.- Dije para mí mismo, pero extrañamente ese pensamiento me hizo dudar.

“ ¿En verdad quería que lo olvidará? Es que el besa demasiado bien.”

Inconscientemente acaricie mis labios y al percatarme de mi acción sacudí mi cabeza negándome cualquier pensamiento estúpido.

Mañana me olvidare de todo esto.- Dicho eso encendí el auto para dirigirme a mi casa mañana tenía que trabajar.

.

By: Tom

Me desperté con un horrible dolor de cabeza, tome mi móvil para mirar la hora, una quince de la tarde, ¡Mierda! ¿Qué hice a noche?, ¿Cómo llegué? ¿Cuántas veces folle? Me senté al borde de mi cama un rato mientras tomaba mi cabeza.

Después de un rato me levanté para ir al baño a hacer mis necesidades, y darme una ducha con agua helada.

Empecé a refrescar mi cuerpo, pero un recuerdo borroso de aller penetro me cabeza dejándome tieso.

“ Me bese con Bill”

Pensé quedándome estático en mi lugar.

“¿El imbecil me beso?”

“¿Yo lo bese a el? No imposible, seguro fue el, se atrevió a aprovecharse de mi estado alcohólico”

Hijo de puta.- Gruñi furioso.

Salí del baño más que enojado poniéndome unos pantalones anchos negros, una camiseta ancha blanca, con auna chaqueta de cuero negra, mis Nike blancos y la banda en mi cabeza negra, tome las llaves de mi moto y su teléfono y salí del departamento…. Ese bastardo me las pagará.

Subí a mi moto y arranque a toda velocidad hasta que las llantas derraparon en el pavimento, me hice quince minutos y ya me encontraba afuera de su trabajo, baje de la moto y entre al local, se encontraba al frente del mostrador limpiando, yo me pare frente a él, y el me miró como si nada.

¿Qué vas a llevar?.- Pregunto.

Necesito hablar contigo, ahora.- Conteste tratando de no explotar.

No puedo, estoy trabajando.

No me interesa sal.- Repetí.

No lo are.- Dijo, desafiante.

O sales, o te monto un gran escándalo para que te corran.- Amenace cabreado .

Luego hablamos.

-¡Ahora!.- Grite mas firme.

Ahora no puedo, Bestia.

Bien entonces grito.- Dije abriendo mi boca para empezar a gritar.

Espera, está bien hablemos.- Dijo resignado.

En el callejón de aquí a la vuelta.- Dije, y salí del local, me subí a mi moto para llegar al callejón.

Luego de diez minutos el apareció en su moto igual, bajando de ella para caminar hacia mi con la mirada fija.

Aquí estoy, ¿De que quieres hablar?.- Pregunto serio cruzándose de brazos.

Primero que nada no me interesan tus malditos gustos, a mi no me van los hombres Okey.- Solté.

A mi tampoco me van.- Dijo levantando los hombros.

¿Entonces por qué carajos me besaste?.- Pregunté, el abrió los ojos grandes, y comenzó a reír, yo frunci el ceño indignado.

“ ¿Se está riendo de mí el muy hijo de perra?”

¿De que mierda de ríes?.- Pregunté aún más enojado.

-¿ Estabas tan ebrio que ni siquiera te acuerdas?.- Pregunto con ironía.

¿De que me tendría que acordar?.- Pregunté confundido.

De que fuiste tú el que me beso.- Escupió, y yo en un impulso lo tomé del cuello de su chaqueta y lo estampe contra la pared del callejón.

-¡Eso no es cierto!.- Grite en su cara.

No gano nada con mentir.- Dijo, agarrando la mano con la que lo tenía agarrado.

¡Quieres confundirme, que me puedo esperar de un maldito maricon!.- Volví a gritar.

No seas estúpido, acepta que fuiste tú el que me beso a mi.

No me pude contener más y le di un fuerte puñetazo en el estómago dejándolo sin aire, callo de rodillas al piso con sus dos brazos agarrando su estómago.

No quiero volver a ver tu estúpida cara en ninguna parte, ¡ENTENDISTE!.- Grite mientras lo observaba.

¿Tanto te molesta el hecho de que fuiste tú el que me beso?.- Dijo con voz adolorida aún buscando aire, este chico no se aguarda nada de lo que piensa ni estando herido.

Probablemente tu me incitaste a hacerlo.- Dije, y el comenzó a reír sin gracia.

Me estás culpando a mi, yo no tengo la culpa de que tú borrachera allá echo que salgas del closet.- Dijo aún riendo.

Eso me hizo enfurecer a un más, lo tomé del cabello jalandolo para que se pusiera de pie y le di otro golpe en las costillas, y una ves más en el estómago, lo solté y callo al piso nueva mente, saque su móvil de la bolsa de mi pantalón y lo tire a un lado de el para pisarlo repetidas veces asta romperlo.

Me agache a su altura agarrado su barbilla para que me mirara, sus ojos estaban cristalizados, y la mandíbula apretada, se notaba que no podía respirar del todo bien.

Para la próxima que te vuelva a ver juro golpearte hasta dejarte al borde de la muerte.- Dije mirándolo con repulsión, para después soltarlo bruscamente.

Me reincorpore en mi lugar para comenzar a caminar fuera del callejón al llegar a mi moto me monte en ella, se me dio por mirar a dónde había dejado a Bill tirado.

Estaba sentado con la cabeza apoyada en la pared, con un brazo tomando sus costillas, y con la otra en el móvil, de un momento a otro comenzó a golpear el solo su cabeza contra la pared repetidas veces.

Sentí una extraña sensación en el pecho, al ver cómo las lágrimas caían por sus mejillas, y como su mano que sujetaba el móvil comenzaba a sangrar por apretar el móvil con tanta fuerza.

En ningun momento voltio a verme simplemente siguió golpeando su cabeza cada vez más lento, no hice nada para ayudarlo solo prendí mi moto y me fui en dirección a la casa de Georg.

Continúa…

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por Nathaly Kaulitz

Escritora del Fandom

Un comentario en «My bad boy 9»

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