My Boss 19

Espero lo disfruten!

“My Boss” Fic de tomoeandikr

19. PRUEBA DE FE

Buscar clientes que compensen la falta del  contrato con Vera Wang, fácil.

Levantarme todos los días sabiendo que no vería a Bill. No tan fácil.

Había comprobado que las cosas estaban resultando muy complicadas, ir a trabajar era un martirio, entrar a la oficina, ver el lugar de Bill ocupado por la rubia oxigenada era aún peor, decidí mantener la puerta cerrada para concentrarme mejor pero era horrible, la verdad es que el trabajo no era mucho, justo cuando yo quería que hubiera mucho trabajo nada.

Estaba ya decidido a vivir miserablemente hasta que llegó Andreas, y lo que pensé era miseria no era nada.

No creí que Bill estuviera enfermo, me negaba a pensarlo, ¿Podría ser más de telenovela? No, creo que no, la verdad es que lo dudaba mucho, pero aún  así abrí los papeles y los revisé meticulosamente, se veían tan reales. Había registros médicos, análisis, todo, entendía poco pero podía entender lo suficiente para saber que era grave, aún así tenía la duda de si eran reales o no. Voltee a ver mi reloj, aún podía hablar con el médico de mi familia.

—Doctor Patrick, soy Tom — dije algo serio.

—Tom, ¿Cómo estás? ¿hay algún problema?

—Necesito que vea unos papeles para ver si son reales o no — dije tratando que mi voz sonara serena.

—Por supuesto Tom, aún estoy en el hospital, ¿por qué no nos vemos aquí?

—Voy para allá.

Salí de la oficina con los papeles en la mano, Dios podía sentir mi pulso acelerado, odiaba el sentirme así, prefería no pensar en nada, en solo ir manejando y pensar en lo que haría con Andreas cuando descubriera que los papeles eran falsos, por qué tenían que ser falsos. Por mucho que me doliera aceptarlo prefería que Bill fuera un bastardo sin pena a un enfermo del corazón, siendo un bastardo tenía posibilidades de vivir.

El doctor Patrick estaba en su consultorio de siempre, yo lo conocía desde siempre, me había atendido desde que era un adolescente y le tenía confianza.

—Buenas noches Tom, tanto tiempo sin verte ¿Qué te trae por aquí?

—Doctor, le traigo unos documentos que me encantaría que viera para que me diga si son verdaderos o no.

—Por supuesto Tom, déjame verlos.

El doctor tomó los papeles y comenzó a analizarlos, yo estaba casi seguro de lo que saldría, es decir, por más que Bill quisiera engañarme las cosas no podían cambiar mucho ¿o si?

—No tengo idea del por qué piensas que son falsos Tom, estos análisis son verdaderos, un expediente médico de años no es fácil de falsificar Tom.

—¿Es verdadero?

—Ciertamente, esta persona ha estado enferma por años — dijo el doctor pasando las hojas —¿es amigo tuyo? Deberías de traerlo, tenemos un excelente departamento de cardiología.

—Gracias doctor.

No pude decirle nada más, Dios tenía ganas de vomitar, apenas pude salir del hospital para después recargarme en la pared y vomitar, era cierto, Bill estaba enfermo, no era codicia era simplemente amor por la vida, y yo que lo había echado, le repudie, le… no podía pensar en ello, no así, de todos los errores que había cometido en mi vida, este era por mucho el peor.

Esta claro que esa noche dormir, me la pase revisando mis cuentas personales, investigando hospitales, especialistas, costos, realmente me documente sobre la enfermedad y mientras más leía mas culpable me sentía.

Por la mañana sabía cómo afrontar la situación, era una decisión que me rompería el corazón pero era lo correcto, por lo menos para mi ya que no podría ver a la cara a Bill, no después de todo lo que le dije, después de la mentira.

¿Si estaba enfermo por qué no me lo dijo? Pudimos haberlo afrontado juntos, ahora ambos estábamos en el hoyo, el enfermo y sin dinero y yo sintiéndome como cucaracha.

Llevaba ya todos los documentos necesarios, incluso llegué temprano a la oficina, organice todo, y le dije a Natalie que quería ver a Andreas cuanto antes, tenía una reunión lista pero le deje claro que quería ver a Andreas y le deje los papeles del préstamo a Natalie.

Tuve que irme para la reunión pero confiaba en que cuando llegara Andreas estaría esperando por mi.

Y así fue.

Ahí estaba Andreas, de pie esperando por mi fuera de mi oficina, le hice pasar y cerré la puerta detrás de nosotros.

—Jefe, no pensé… es decir yo, realmente estoy confundido — dijo Andreas — esto es mucho dinero.

—Pediste un préstamo, así lo verán todos, pero pagaré el préstamo a tu cuenta.

—Pero eso significara que está pagando todo — me dijo sorprendido.

—No quiero una palabra de esto — le dije serio.

—¡Bill tiene que saberlo! Es decir… ¿quiere que le diga cuándo va a ir? La reconciliación tiene que ser pronto y…

—No va haber reconciliación — le dije seguro. Andreas me miró como si acabara de decir una barbaridad.

—Pero…

—Por esta razón Bill no tiene que saber de dónde viene el dinero

—Pero si estás dando el dinero es por qué lo amas — dijo Andreas olvidando toda formalidad.

—A veces el amor no es suficiente — le dije sin pensar demasiado en ello, dolía demasiado. — solo te voy a pedir que me mantengas al tanto de su condición, si puedes me gustaría reunirme con su madre para darles una asignación mensual.

—Tom, eso es mucho dinero, los medicamentos, la operación, la manutención — dijo Andreas.

—Y puedo costearlo, es todo lo que debes saber, espero que puedas darme reportes de cómo esta.

—Si esa es tu decisión la respetaré, pero creo que Bill tiene derecho a saber.

—Solo encárgate de darme un rato con la madre de Bill.

—De acuerdo.

Andreas fue efectivo y en dos días yo tenía una comida con la madre de Bill en un restaurante del centro, estaba nervioso pero ensaye justo lo que iba a decir por qué no quería que la charla se extendiera demasiado.

Llegué a la hora exacta solo para encontrar a la madre de Bill esperando por mí en la mesa.

—Buenas tardes señora — le dije al sentarme.

—Buenas tardes Tom, me sorprendió cuando Andreas me dijo que quería hablar conmigo, pero después de lo que me contó, bueno…

—¿Cómo esta Bill?— pregunté de inmediato, a decir verdad era la única pregunta que tenía en mente.

—Ya programaron la cirugía, es en esta semana — me dijo su madre — él esta, bueno de un humor un poco mejor, creo que le haría mucho bien el verte.

—No creo estar listo — le dije sincero — no es fácil, de hecho es por eso que quiero hablar con usted, voy a darle una asignación mensual, le tengo preparado ya el número de cuenta y quiero saber si…

—Tom, eso es muy generoso de tu parte pero no es tu obligación, ya estás haciendo demasiado, yo estoy trabajando y cuando Bill se recupere podrá trabajar también, de hecho su hermana está enviando dinero.

—Señora, sé que esto es difícil, pero Bill es importante para mí, quiero tener la seguridad que no va a faltarle nada

—Tom — dijo la señora tomando mi mano para atraer mi completa atención — Si no amas a mi hijo lo suficiente como para tragarte tu orgullo y perdonarle entonces no interfieras con su vida, es un favor que te voy a pedir, Bill tiene que superar lo suyo, te ama, pero necesita superarlo si no van a estar juntos.

No ayudarle a Bill no era una opción que hubiera tomado en cuenta, quería ayudarle, no es que no lo amara pero para mí las cosas estaban siendo complicadas, no sabía si era yo pero no podía volver así, aunque la sola perspectiva de perderle me hacía sentir muy mal.

—Su operación será el viernes, si cambias de opinión esta es la dirección del hospital.

Tomé el papel que estaba en la mesa y la volteé a ver.

—Tengo que irme, Bill tiene cita en una hora, pero gracias por la invitación.

La mujer que una vez me pareció fría estaba cambiando por completo mi visión de ella, era una madre protectora y en parte me tranquilizaba el saber que cuidaría bien de Bill, la cosa era si ir o no, si yo iba, si me presentaba en el hospital significaría que estaba dispuesto a dejar todo atrás y estar con él.

Sobra decir que el resto de la semana estuvo ausente en espíritu, todo el día pensaba en que hacer, no me perdonaría el que Bill sufriera y yo no estuviera a su lado, entonces me arrepentiría, Dios esto era tan complicado, me encontraba entre ir y poder brindarle todo mi apoyo a Bill o el dejarle hacer su vida como quisiera, tenía miedo de no confiar en él por completo, que esto fuera más grande que nosotros, aunque sinceramente yo aún lo amaba y probablemente siempre lo haría.

El viernes no tenía cabeza para nada más, llegué temprano a la oficina, es decir tenía muchos pendientes, podría adelantarlos, podría pero la verdad mi cerebro estaba en otra parte, sabía que la operación a corazón abierto era peligrosa, lo había investigado todo, quería estar al tanto, quería pero el preguntar a Andreas todo el tiempo posiblemente no fuera muy práctico, pero no tendría que ser así ¿cierto?, podría ir, quedarme en la sala de espera y estar al tanto, sería como quedarme en medio, como estar al tanto pero sin tomar una decisión. Era lo mejor.

Salí de la oficina apurado dejando todo de un lado, estando en el taxi recordé que tenía una reunión, tuve que llamar a Natalie para que la reprogramara para otro día, si iba estaba seguro que no entendería nada de la reunión de todos modos.

Llegué al hospital y enseguida vi a Andreas en la sala de espera, se levanto y sonrió al verme.

—¿Ya entró a la cirugía? — pregunté preocupado.

—No, su madre está con él — dijo Andreas — ¿vas a …

—No estoy tomando ninguna decisión, pero quiero estar al tanto — le dije seguro.

Andreas se me quedo viendo y después de unos segundos me sonrió.

—Su cuarto esta al final del pasillo, si quieres puedes ir a echar un vistazo — me dijo y yo se lo agradecí.

—Gracias — le dije antes de ir al final del pasillo.

No entraría, solo le vería, me prometí quedarme afuera, me prometí que solo estaría fuera pero a veces las promesas no son suficientes, a  veces el amor lo puede más, así que cuando yo llegué a la puerta de Bill me costó mucho el quedarme fuera, me costó mucho hasta que le escuché hablando.

“Quiero verlo, ¿crees que vendría si le hablo por celular?” preguntaba a su madre.

“No se cariño, concéntrate en salir bien ¿de acuerdo?”

“No vendría, le hice mucho daño ¿sabes? Pero tengo tantas ganas de verlo, lo peor es que creo que él era el indicado, mamá”

“Entonces lucha por ello cariño, le quieres entonces sal de esta operación y conviértete en esa persona que crees que es suficiente para ganarle”

“Va a tomar tiempo ma”

“Te esperaré”

Antes que pudiera pensar ya había dicho eso, estaba yo parado en la puerta viendo su expresión sorprendida, como dije antes, a veces prometerse algo no es suficiente, sobre todo cuando se interpone el amor.

“Te esperaré, así que será mejor que te conviertas en esa persona”

“Lo prometo” dijo con los ojos brillosos pero una mirada decidida. “Algún día regresaré por ti, y seré alguien digno de estar contigo”

No es que Bill no fuera digno, a mis ojos lo era, yo estaba seguro que Bill sabía que lo amaba, que yo estuviera aquí en el hospital era prueba de ello, o eso quería creer, teníamos que probarnos nuestro amor y nuestra confianza, y que mejor que el tiempo para esto, tenía fe en que lo lograríamos.

Poco tiempo después el doctor vino a avisarnos que tendrían que prepararle, salí de la habitación sin quitarle la vista de encima hasta que cerraron su puerta, saldría bien, estaba seguro, no estaríamos juntos por ahora pero algún día lo estaríamos, Bill volvería a mí y yo le esperaría, sin importar cuantos años tuviera que esperar.

Continuará…

por tomoeandikr

Escritora del Fandom

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