
«Nadie me conoce» Fic de Earisu
Capítulo 27
Zack soltó las maletas en la entrada…
-…Te lo enseñaré todo. – Le dijo al chico desde la entrada/pasillo y fue señalando puertas. – Mi habitación. Cuarto de baño. Cocina…Y al fondo, el salón. Ya está. No tiene pérdida.
Los dos se dirigieron hacia el salón y Zack se dedicó a ir abriendo ventanas para airear.
No obstante, a Bill se le pasó por la cabeza que estaba todo limpio…Ni una mota de polvo… Era extraño, ya que Zack debía llevar sin pisar su casa mucho tiempo.
Y así era…Pero resultaba que el español estaba pagando para que le limpiaran el piso una vez por semana para no darse la paliza cuando él regresara.
Bill estornudó y sintió su cabeza estallar. Estaba algo mareado ahora.
-…Te puedes meter en la cama y descansar si quieres…O tirarte en el sofá y ver la tele. Bueno, la tele no por que no la entenderás mucho, pero tengo DVDs…En fin, que tú…Como si estuvieras en tu casa… No me molesta.
Zack le dijo ésto mientras volvía a la entrada para rebuscar algo en una maleta.
Bill decidió sentarse en el sofá. Se sentía un poco incómodo, o quizá la palabra más exacta fuera »cortado». Pero al final, su debilidad venció a la timidez y se tumbó en el sofá hecho un ovillo, apoyando su cara en un cojín.
Zack regresó con su portátil, que tenía conexión inalámbrica a internet.
Se apoyó en una mesa que tenía cerca de la ventana y encendió el ordenador.
Tenía que llenar la nevera si pretendía quedarse de entrada ‘unos días’ allí… Pero no estaba Bill como para llevárselo a dar vueltas por la calle, y él no se iba a ir de compras dejándole solo.
Así que se metió en la web de un hipermercado y empezó a encargar cosas para que se las trajeran a domicilio…: Fue tecleando sobre leche, pasta, pan de molde, mantequilla…En resumidas cuentas…Sobre una serie de productos esenciales para una casa.
Miró hacia atrás para encontrarse con la imagen de Bill hecho una bolita en su sofá, en completo silencio.
Pensó que también necesitaría medicinas, por que estaba incubando un buen resfriado..
Podría llevarle a el médico para que le recetaran algo… Pero tenía el problema de que Bill no era español y además…
…En fin, que aunque no fuera recomendable, la opción de la automedicación era la más rápida.
Así que buscó por internet el número de la farmacia más cercana… Llamó y estuvo hablando unos segundos con el farmacéutico, y al final encargó unas pastillas que le traerían también al apartamento.
Bill se quedó dormido oyendo a Zack hablar…Sin entenderle una palabra.
&
Tom respiró hondo frente a la puerta de la habitación de David. Movió el cuello hacia los lados para liberar tensión, pero no le sirvió de mucho.
Después farfulló algo así como un »ahora o nunca» para lanzarse y llamó.
-…¡Adelante!… – Su voz le llegó desde dentro.
Tom abrió y entró en la habitación, cerrando tras de si. David estaba mirando por la ventana, dándole la espalda, pero llegaba a ver que tenía un vaso de whisky en la mano.
Kaulitz pensó fugazmente que cómo podía estar bebiéndose eso tan temprano.
-David, tío… Tengo que hablar contigo…Es algo importante.
Jost dejó el vaso en una mesita cercana y se giró para mirar a el de las rastas.
-…¡CO-ÑO! ¡Qué pedazo de arañazo! ¿Cómo te has hecho eso?…
-…Nunca intentes afeitarte con navaja. – Soltó como si tal cosa. – ¿Qué es eso que querías contarme?
David tenía el rostro, el semblante y el tono de voz extremadamente serios. Tom pensó que debía estar cabreado por algo importante y se lo estaba aguantando, guardándolo dentro, en lugar de dejarlo fluir.
Se acojonó…Por que se olía que no era un buen momento.
No se equivocaba. La procesión de David no cesaba en su interior. Se había pasado toda la maldita noche buscando a Bill, sin éxito. Había cometido un error garrafal…El dejarle escapar así.
No temía por el estado de Bill. Temía el que en verdad se fuera de la lengua a pesar de todos sus intentos por amedrentarle, y que se rebelara después de tantos años.
Por que si se le ocurría… Le destruiría pero bien.
-…Ehm…Puedo dejarlo para otro momento si te pillo mal y tal… – A Tom le daba pánico la reacción de David y encima cuando se notaba que no estaba el horno para bollos.
-…Para nada. Escupe.
-…Joder…Bueno…A ver… – Empezó Tom mientras acariciaba nervioso su codo. – … Es sobre Bill.
-… – David alzó una ceja, interesado. – ¿Qué le pasa?…
-…Bill se ha…Ido.
-… – El manager recuperó su vaso de nuevo, intentando parecer casual. – Que se ha ido, ¿adónde?…
-…Ni puta idea. Eso no lo sé ni yo. Pero la cosa es que se ha ido… Y que no regresará en una buena temporada.
-…¿Cómo? – A estas alturas una vena del cuello del hombre se le empezaba a hinchar.
-…David, es que…Mi hermano estaba hecho mierda. Deprimido. Necesitaba desconectar. Un cambio de aires, para pensar en sus cosas y bueno…Eso. Así que ha decidido aparcarlo todo, y se ha marchado…No volverá hasta que se encuentre bien.
Jost bebió un trago de su bebida. Expulsó una gran cantidad de aire por su nariz. Aún así, trató mantener la calma.
-…Tom, hijo…¿Pero qué estás diciendo?… Bill no puede hacer eso. Tenemos una agenda, contratos firmados…No se puede ir así como así… ¿Sabes que se nos puede denunciar si no cumplimos con ellos?…
-…Mira David, eso me da igual. Mi hermano está jodido… Y necesita recuperarse… Me la pela que nos denuncien. Si hay que pagar indemnizaciones, yo las pago de mi propio bolsillo… No me importa… Pero mi hermano necesita…
-…Tom… – Le interrumpió David. – …No es por el maldito dinero, joder. Es una cuestión de imagen. Quizá tú que eres un crío no le des importancia a este tipo de cosas… Pero son muy importantes, ¿entiendes?… Y que tú manches la tuya, y te dé igual, pues mira, vale… Pero la mía, no, ¿entiendes? ¡Es mi puta imagen…!… Llevo desde que os encontré dando la cara por vosotros… Esforzándome para conseguiros lo mejor…¿Y me lo pagáis así?…¿Pero qué coño es ésto?… ¿Es que no pensáis que no podéis vivir como os salga de la punta de la polla?… ¿Que en el mundo de los adultos uno no puede decir »uy, hoy estoy mal, falto a la escuela»?…No, Tom, sois adultos… Tenéis que ser responsables y consecuentes con lo que hacéis… Daros cuenta de que no podéis hacer lo que os dé la gana… Por que vuestras acciones conllevan consecuencias, para vosotros y para los demás… ¿No lo veis?…
-…Lo…Siento.
-¿Que lo sientes?…¡¿Que lo sientes?!… – David se tapó la boca con una mano, intentando tranquilizarse y regular su respiración.
-… Yo no puedo hacer nada.
David le lanzó una mirada astuta.
-…Sí que puedes.
-…¿?
-…Convéncelo de que se está equivocando, y que vuelva.
-…Yo no puedo hacer eso.
-…¿Cómo que no? Claro que puedes. Un teléfono te habrá dejado para que le llames…
-Si no es eso…No puedo hacerlo…Por que sé que mi hermano no se ha ido de vacaciones. Realmente le hace falta salir de lo que sea que está metido. Y sé que perderse durante una temporada puede ayudarle…Puede ser algo bueno para él. Así que no le voy a convencer de lo contrario. Ni dejaré que tú lo hagas tampoco.
Si se pudiera matar con los ojos, Tom se habría vuelto un cadáver en ese preciso momento.
-…O sea, que te la pela todo lo que te acabo de decir. Esto es inaudito… – Rió falsamente el manager.
Tom se sintió molesto. Le parecía muy fuerte que le hubiera explicado la situación a David y que él no mostrara ni una pizca de comprensión ni de preocupación por Bill…Vale que era su jefe, y vale que todos sabemos que esta gente no trabaja por amor al arte, sino por dinero… Pero joder, estaba hablando de una persona…No de una maldita máquina.
-Perdóname, tío… Pero si me das a elegir entre mi hermano y tu puta imagen, qué quieres que te diga, pero me quedo con MI HERMANO…
Se inició un pequeño duelo de miradas.
David se dio cuenta de que Tom no era como Bill en absoluto. A él no podía manipularle tan fácilmente, usando argumentos como el deber o la gratitud a quienes te han ayudado en el pasado.
Tuvo claro que esa batalla estaba perdida.
Así que tuvo que cambiar su modus operandi.
Suspiró, haciéndose ahora el arrepentido.
-…Joder, lo siento…Tom. Tienes toda la razón… Me he…Agobiado ante lo que me acabas de decir tan de golpe… Ésto de golpe…De sopetón…Pues pondría nervioso a cualquiera… Entiéndeme… Yo soy el responsable de vuestra carrera, no puedo permitirme…
-Está bien, David… – Le cortó Tom, ahora más tranquilo.
-Lo siento, de veras. Está bien. ¿Bill necesita unos días?… Pues tendrá unos días. No hay problema. Yo me encargo.
Tom asintió, conforme y complacido.
-Pero ahora cuéntame…¿Qué ha pasado exactamente para que Bill actuara como lo ha hecho?… – David rodeó con su brazo los hombros de Tom y le animó a sentarse con él en un sofá cercano.
-Ya te digo que yo no sé mucho más…Lo único que sé es que esta mañana ha cogido un avión y se ha largado… – Y lo poco más que sabía no iba a contárselo a él, claro está.
David fue asintiendo mientras el de las rastas daba su censurada explicación, y le dio una palmada en la espalda cuando se fue, de un modo paternal, para mostrarle su apoyo.
Cuando se quedó solo, la sonrisa que le había dedicado se esfumó de su rostro.
Cogió su móvil.
-…¿Sven? Mira, tengo un trabajito para ti… Necesito que me des un listado de nombres de todo dios que haya cogido esta mañana un avión, y el destino. ¿Puedes hacer eso?… Ajá…Eso… Exactamente.
Esto no iba a quedarse así.
De ninguna de las maneras.
Continúa…
Gracias por la visita. Te invitamos a dejar un comentario.