Nadie me conoce 34

Nadie me conoce 34

«Nadie me conoce» Fic de Earisu

Capítulo 34

David llevaba una media hora en el gimnasio particular de su casa. En ese momento estaba sentado en uno de los aparatos, levantando peso con ambos brazos.
Llevaba unos pantalones de chándal rojos y una camiseta holgada gris que ya estaba totalmente mojada de sudor.
Concentrado estaba en su tarea cuando su teléfono móvil sonó.

-…Dime, Sven.
-…Les encontré. Di con el piso donde habían estado estos días…Pero cuando llegué, ya se habían ido.
-…¿Cómo que se han ido?…
-…Lo he comprobado…Han hecho las maletas. No puedo confirmártelo todavía, pero posiblemente hayan regresado a Alemania.
-…Maldita sea…Eres un inútil…¿Pues a qué esperas? Confírmalo…Avísame…Y no hagas nada más, anda. Está visto y comprobado que si quieres algo bien hecho, lo tienes que hacer tú mismo. Espero al menos que si ha vuelto lleve poco tiempo aquí.
-…Es lo más seguro, por que…
-…Mira, cállate y ponte con eso. Espero tu llamada.

Jost colgó sin ni siquiera esperar una réplica.
Estaba furioso por que desde hacía un tiempo sentía como todo se le escapaba de las manos y por más que intentaba volver a tener el mando, éste se le escurría entre sus dedos.
Cogió de nuevo sus pesas.
Bueno, no hay mal que por bien no venga. Al menos ahora le tenía cerca, mucho más accesible. Y si se daba prisa en actuar, quizá no hubiera peligro.

&

Tom estaba viendo en DVD toda una temporada de Perdidos, comiendo Doritos y porquerías varias, desparramado en el sofá de su casa.
Llevaba las rastas recogidas de mala manera en un moño y su camiseta enorme blanca llena de migas de gusanitos.
Le habían dejado solo en casa y como estaba en medio de esas inesperadas vacaciones no tenía nada mejor que hacer, así que estaba en plan vago más a gusto que un rey.
Llamaron a la puerta y, perezoso, fue a abrir de mala manera, sacudiéndose los restos de chuchería de su ropa por el camino.
Abrió desganado esperándose quizá a su madre que se le habría olvidado algo, o a alguna vecina, para olisquear.
Pero cuando se encontró con quien se encontró al otro lado, el corazón le dio un vuelco.
-…¡¡¡BILL!!!

En efecto, delante de él estaba un sonriente aunque algo tímido Bill, con nuevo look además.
Llevaba unos pantalones estrechos negros, un jersey igualmente ceñido de cuello del mismo color, y el pelo algo más corto, por los hombros y totalmente liso y fino. Se había quitado las mechas así que su melena lucía totalmente negra.
Como adorno llevaba sólo una cadena muy grande de plata.

-…Hola, Tomi…Jeje.
-…¡¡¡Tío!!! – Tom se abalanzó hacia él y le dio tal abrazo que casi le tira. – ¡Tío! ¡Qué alegría, qué alegría!…
-…¡Tom…! ¡Me estás ahogando!…Jajaja… – Pero Bill no tardó en devolverle el abrazo, encantado.
El de las rastas le cogió de los brazos y le miró de nuevo.
-…¡Bill, ¿cómo estás?…!
-…Bien, bien…Mucho mejor…
-…¡¿De verdad?!
Bill sonrió y asintió algo avergonzado. Tom le abrazó de nuevo, suspirando.
-…Siento haberte preocupado…

Cuando Tom rompió el enlace, tenía lágrimas en los ojos. Se tapó la boca con una mano tratando que no salieran, incómodo.
-…No, Bill…YO lo siento…Siento no haber sabido cómo ayudarte…Siento…
-…No digas eso…Para que alguien te ayude primero hay que DEJAR que te ayuden. Eso lo he aprendido estos días…La culpa fue mía, ¿vale?…No llores, por favor…
-Si no estoy llorando…Es la alergia. – Tom indicó a su hermano que pasara y cerró la puerta mientras se cubría como podía el rostro, abochornado.
-…¿No está mamá?…
-…No, estoy solo…Ha ido a comprar y Gordon está currando…¿Y Zack?…
-…Se ha quedado fuera…
-…¿Fuera?…¿Por qué? ¡Dile que venga…!
-…Está en el coche esperando… Es que…Tengo que hablar contigo…
-…Am… – El de las rastas sin saber exactamente por qué, se puso algo nervioso.

Ambos se fueron sentando en el sofá. Bill frotaba sus manos inquieto, intentado calmarse.
-…Tom…Yo…
-…¿Sí?…
-…Yo…Quiero dejar el grupo… – Soltó a bocajarro.
El de las rastas abrió la boca desorbitadamente, como si le acabaran de dar un puñetazo en el estómago.
-…Pero no te asustes, no es lo que crees…No quiero dejarlo definitivamente. Lo que quiero decir es que…Quiero que empecemos uno nuevo, los cuatro. Que nos cambiemos de nombre si nos lo tenemos que cambiar, que nos cambiemos de discográfica si tenemos que hacerlo… Empezar de cero, rodeándonos de gente nueva, la que nosotros elijamos…Por nuestra cuenta…
-…Pero…Pero…Bill…No lo entiendo…¿Por qué quieres…Hacer borrón y cuenta nueva?…Si ya nos va bien así…
-…A mi no…A mi no me iba bien así.
Los ojos de Tom eran ahora dos platos…Estaba totalmente descolocado.
-…Tom…Yo he…Hecho cosas por el bien del grupo que no me gustaban. Cosas con las que he estado apechugando mucho tiempo…Y que al final me hicieron perder la ilusión, las ganas y todo. Yo no era feliz…He sufrido mucho creyendo que ese era el precio que tenía que pagar y que no me quedaba otra. Pero ahora me he dado cuenta de que eso no es así. Y ya no quiero…No quiero seguir adelante con algo que de alguna forma ha salido de esas…Decisiones equivocadas que tomé.
Por eso, quiero terminar con esa era y empezar otra…Ahora…A nuestra manera.
-…Pe…Pero…¿De qué me estás hablando…? …¿Cosas que no te gustaban?…¿Y por qué no lo dijiste antes?
-…Bueno…Lo estoy haciendo ahora…¿No?
-…Joder… – Tom se llevó las manos a la cabeza. – Pfff…
El hermano mayor intentaba asimilar la bomba que acababan de soltarle… Pero le había pillado tan de sorpresa que estaba completamente desorientado.

-…Tom…Tú sólo di que me apoyas, por favor. Y que me vas a ayudar con Gustav y Georg.

El rapero le miró todavía con las manos sobre su pelo y mordiéndose el labio.
Suspiró y tras unos minutos, después de analizar la situación, se dispuso a responder.

-…Joder, Bill…Si yo te apoyo…A ver qué remedio…Eres mi hermano, y yo lo que quiero es que tú estés bien…Y si me dices que es eso lo que necesitas…Pues que así sea… Pero sigo sin entenderte…
El moreno esbozó una media sonrisa incómoda y le cogió de los brazos para poder tomar sus manos…
-…No sé a qué te refieres… – Siguió el de las rastas, confuso… – No sé qué cosas te han hecho…Sentir tan mal como para… No lo comprendo… ¿No vas a explicármelo?…
-…Pues… – Bill le dio un apretón de manos – …No, Tomi.
-…Pero, ¿por qué?…
-Pues por que…Con que las haya sufrido yo, ya es suficiente.
-…¡Pero soy tu hermano! Yo…
-…Tom…Si te lo dijera, te estaría haciendo un daño innecesario… Innecesario por que yo ya estoy saliendo de eso…Ya no… – Bill miró hacia el techo, escogiendo sus palabras con cuidado, suspirando…Y después siguió. – …Estoy bien, Tomi…Créeme…Y es algo que puedo ahorrarte…Es mejor que sea así…¿Para qué te voy a hacer pasar el mal rato ahora?…
-…Pero… – Los ojos de Tom se habían vuelto a llenar de lágrimas, y los de su hermano más pequeño, también.
-…Tom…Tú ya sabes todo lo que yo quiero que sepas.

El de las rastas asintió algo frustrado…Sabiendo que no iba a sacar en claro nada más.
-…Empezaremos de cero…A riesgo de que…Bueno, nos pueda ir mal…Pero si nos va bien, quiero poder sentirme orgulloso, Tom… Sentirme orgulloso por que esta vez he sido yo, junto a vosotros tres, claro, sólo junto a vosotros…El que lo ha manejado todo…El que lo ha hecho a su manera…
-…Está bien…Está bien…Dios, qué locura…

Bill se puso en pie.
-Ah…Por cierto…Otra cosa.
-…Ah, ¿pero hay más…? – Se sorprendió Tom.
-Te lo contaré por que aunque intentaré que el asunto se trate como confidencial, nunca se sabe y prefiero que te enteres por mi… Voy a denunciar a David.
-¿CÓMO? ¿A David? ¡¿Por qué?!…
Bill forzó otra media sonrisa que más era una mueca, con los ojos llorosos.
-Pues por que ha…Cometido ciertas irregularidades. – La voz se le fue quebrando al final de la frase. Pero mantuvo el tipo.
-…¿Irregu…?…¡La madre que me parió!… – Tom ahora estaba totalmente aturdido.
-…Sí…Y bueno, a eso voy ahora mismo.

El de las rastas se puso de pie también.
-…¿Te…Acompaño?…
-No, no, no…Esta noche o más tarde nos vemos, ¿vale?…
Se dirigieron hacia la puerta.

-…Joder, ven aquí, anda… – Tom fue a darle otro abrazo. Bill se fundió en él sin rechistar. – … Enano.
-…¡Pero bueno!…¡Otro como Zack! ¿Qué os pasa a los dos?…¡Yo soy más alto que vosotros! – Se quejó de broma el otro.
-… – El rubio se rió sin soltarle.

En ese momento la puerta de entrada de la casa se abrió.
-…Dios mío, ¡Bill!
La madre de los gemelos soltó las bolsas de la compra en el suelo y Bill escapó de los brazos de su hermano para lanzarse a los de la mujer…
-…¡Hola, mamá! … – El chico ahora estaba muy emocionado.
-…¡Hijo! ¿Pero cómo no has avisado que estabas aquí?…
-…Acabo de llegar…
-…Por fin te veo, después de tanto misterio…Dios mío, ¡estaba tan preocupada…!
-…Lo siento…Pero ya estoy aquí… Bueno, ahora me tengo que ir, pero…
-¡¿CÓMO QUE TE VAS?! – Simone se separó de su hijo. Ahora los tres hablaban en la entrada. – …¿Acabas de llegar y ya te vas por ahí?…¡De eso nada! Tú te quedas a merendar, jovencito…
-…Pero es que…
-…¡No hay peros que valgan!…
-…Mamá…Es que…He venido con un…Amigo…¡Y me está esperando fuera!…
Bill miró a Tom como pidiendo que le echara una mano, pero al de las rastas parecía que la situación le empezaba a hacer gracia y no estaba dispuesto a perderse la diversión.
-¡AH! Pues si has venido con un amigo, que pase y que meriende también con nosotros, no hay problema.
Ahora Tom directamente se tapó la boca con una mano para disimular una risotada, mientras Bill se ponía rojo.

-…Pero mamá, ¿cómo le voy a… Invitar a merendar aquí?…
-…¿Qué pasa? ¿Qué malo tiene…?
-…¡Nada!…Pero…Le dará vergüenza…
-…¿Vergüenza Zack, con la jeta que tiene?…Jajaja…Esa sí que es buena… – Intervino Tom al fin. Bill le martilleó con la mirada.
-Desde luego…Qué edad más tonta…Anda y haz el favor de decirle que venga…Si no quieres que me enfade…

Bill puso los ojos en blanco y resopló.
-…Está bien…Se lo diré…Ohgdiosmíoenquésituacionesmemetoyosolo… – Iba farfullando mientras salía por la puerta.

Zack estaba sentado en el asiento del conductor de su coche, dando golpecitos al volante con sus manos como si fuera un tambor, siguiendo el compás de la canción que sonaba en la radio pero en realidad bastante aburrido, cuando vio a Bill aparecer a lo lejos.
Éste se acercó a su ventanilla en lugar de rodear el coche para sentarse al otro lado.
El español bajó el cristal.
-…Zack: Ha surgido un pequeño imprevisto…

Continúa…

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por Earisu

Escritora del Fandom

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