
«Nadie me conoce» Fic de Earisu
Epílogo
Bill acabó de cepillarse el pelo…Soltó el cepillo de cualquier manera sobre la cama y frenético, comenzó a mover los dedos mientras pensaba qué le faltaba para estar listo.
Entonces decidió ir a por la caja donde guardaba sus complementos.
Llamaron a la puerta.
-…¡Adelante!…
Zack entró en la habitación casi tan inquieto como él…
-…Pero Bill, ¿todavía no estás?…
-¡Un minuto, un minuto! – Se excusó mientras rebuscaba un colgante determinado.
-…En siete minutos tenemos que estar saliendo, ¿eh?…
-…Vale, vale…Oye, ¿sabes qué?…Ayer en la gala, ¿sabes quién me propuso hacer una canción juntos?
-…¿Quién?…
Bill cogió una revista que también tenía sobre la cama y le mostró la portada a Zack dando saltos con medio brote de histeria, como si ni él mismo se lo acabara de creer.
-¡NO ME JODAS!…¿Sí?…¿Y qué le dijiste?
-Pues le dije que…Tendría que hablarlo con mi manager. – Dijo Bill con voz sugerente.
-…Ah…Pues a mi me parece bien…Pero que vamos, tú puedes hacer lo que quieras. ¿No quieres hacer la canción?
-¡¡¡Claro que quiero!!! Jajajaja…
-¿Y entonces por qué le dijiste eso?
-Pues…Para hacerme el interesante… – Contestó el cantante poniendo los brazos en jarra.
-Anda que…Bueno, Señor Interesante, que tiene usted seis minutos. – Y Zack se dispuso a irse. Agarró el pomo de la puerta.
-Vaaaaaaale…Oiga, y si usted ve a mi novio por ahí fuera, dígale que venga.
-…Bien. Lo haré. – Zack salió de la habitación, cerró la puerta y a la milésima de segundo ya la estaba abriendo otra vez para volver a entrar. – Hola, Enano. ¿Qué quería el pesado ese otra vez?
-…¡Jaaajajaaaja!… – Bill se rió echando para atrás la cabeza… Después se dirigió hacia él para abrazarle. – No seas tan duro con mi pobre manager, estaba haciendo su trabajo. – Contestó meloso.
-…No, no, no…Perdona… – Zack rodeó a Bill por la cintura dulcemente…Y siguió con la pequeña broma. – Es pesadísimo, no sé cómo le aguantas…
-…Ummm… – Ambos se dieron un largo beso en los labios.
-…Aunque también hay que decir que el chaval es atractivo. Una cosa no quita la otra. – Apuntilló Zack sonriendo.
-…Ahhh… – Suspiró Bill poniendo los ojos en blanco. – Creo que pasas demasiado tiempo con Tom.
-…Sí, yo también. – Reconoció el español.
Los dos se rieron y siguieron abrazados y besándose en silencio un poco más.
-…Aunque…No está mal, ahora que lo mencionas. – Comentó travieso Bill cuando el beso terminó.
Zack abrió la boca haciéndose el ofendido…O no.
-…Oye , Bill…Creo que vamos a tener que dejar este juego…
-…¿Por qué? Es muy divertido…
-…Sí, pero voy a acabar con un trastorno bipolar o algo así. No sabía si ponerme celoso o sentirme halagado.
-…Mmmm, ¡jajajaja!…
-¡Ah! Te hace gracia…
-…Sí…
Y volvieron a besarse como antes sin despegarse ni un centímetro…Sus lenguas saboreándose con lentitud…Como si fueran un caramelo que quisieran disfrutar al máximo y muy despacio, para que no se acabara pronto.
Pero tras un momento, la puerta se abrió.
-¡HALAAA! ¡Joder, iros a un hotel! – El vozarrón de Tom se cargó toda la magia.
Bill y Zack dejaron de besarse, pero no rompieron su abrazo.
-…Estamos en un hotel, Tomi. – Puntualizó su gemelo.
-Ah, cierto. Pues encerraros con llave o algo.
-…Tom… – Habló su cuñado ya separándose de Bill y andando hacia él. El de las rastas también se puso en camino. – Hay una cosa que quizá te parezca increíble…¡Pero es que la gente suele llamar a la puerta antes de entrar a un sitio!…
-…¿Llamar a la puerta? ¡Qué barbaridad!
Bill miró al techo negando con la cabeza. Esos dos siempre estaban igual.
Pero fue corriendo a seguirles por que entendía que ya era la hora.
&
Bill frotaba sus manos mientras que oía a los miles y miles de fans que ya coreaban el nombre de su nuevo grupo, impacientes.
Alguien del equipo le tendió el micrófono a Kaulitz y desde su posición, esperaba oír la señal para salir al escenario…O lo que era lo mismo, los acordes de la guitarra de Tom, los del bajo de Georg y los golpes de batería de Gustav.
Por fin, Bill podía sentirse dueño de su propia vida que además había vuelto a la normalidad o al menos dentro de lo que cabía.
Aunque era totalmente feliz…Mentiría si dijera que no tenía pesadillas alguna vez. Pesadillas en las que »él» siempre aparecía para continuar con sus repugnantes torturas: Las mismas que una vez experimentó y que no olvidaría jamás.
Pero ahora había una diferencia…
…Y es que Bill abría los ojos…Y cuando los abría, se daba cuenta de que podía decir lo mismo que si soñara con un espectro, una bruja o con cualquier otro monstruo. Podía decir que David, como ellos, no existía.
Al menos, ya no existía para él…
David cumplía condena en una prisión de la que no saldría jamás…
El asunto se llevó como confidencial y la única explicación que se le dio a los medios fue que David Jost había sido arrestado por un delito de estafa…Esto es, por que se quedaba con más dinero del que le pertenecía en su deber como representante del grupo musical antes conocido como Tokio Hotel…A fin de cuentas, eso también era verdad…Se descubrió tras hacer algunas investigaciones.
Alguna noticia llegaba alguna vez a las páginas de los periódicos…Y es que David Jost no estaba pasándolo demasiado bien en la cárcel.
Tenía bastantes problemas con algunos reclusos y en un par de ocasiones se intentó suicidar colgándose en su celda.
No lo consiguió y se tomaron medidas como la limpieza de su habitáculo para imposibilitarle el atentar contra su vida, para su suerte o para su desgracia.
Bill cogió aire…Empezaba a oír las primeras notas creadas por su hermano.
Miró hacia su derecha, donde Zack le miraba sonriente y le hizo un gesto de ánimo que Bill agradeció sonriendo también.
Suele decirse que nadie conoce a nadie nunca del todo. Que siempre quedan sombras en cada uno de nosotros que no dejamos que los demás vean…La mayoría de las veces por miedo; Miedo al miedo del otro…Por que conocer ciertas verdades asusta y eso es innegable.
Ellos dos habían visto esas sombras. Las sombras de cada uno.
Y ahora sabían que nada da una tranquilidad tan grande como la de conocerlas…Y amar a una persona con ellas, aceptándolas sin más como otra parte cualquiera de ti.
La batería. Bill tenía que salir a escena.
Mientras subía las escaleras, en una enorme pantalla se dibujaba el nuevo símbolo de su grupo.
Muchos debates se habían levantado entre los fans acerca de ese símbolo.
Algunos decían que eran dos números »3» : Uno mirando hacia la izquierda, y otro normal.
Otros decían que en realidad era un »8» partido por la mitad.
Por esa misma regla de tres, había quienes sostenían que debía ser un 33 , sólo que escrito así a posta.
Ninguna teoría era cierta.
Quizá algún día Bill desvelara el misterio. Aunque para él no lo era tanto.
Eran dos simples trazos que imitaban dos alas.
Las dos alas de una mariposa.
» ε3 ».
F I N
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