
Notas: Aquí está el segundo. Enjoy!
Fic TWC de VaneK
Capítulo 2: No me ignores
Al parecer no había nadie en casa, llamó a su Madre, ella no contesto, eso quería decir que no estaba, Bill había salido a comprar con Andreas, así que estaba solo en casa.
Bajó las escaleras, se sentó en el mueble, se disponía a encender el televisión, cuando de repente alguien abrió la puerta de la calle, era Bill y Andreas, traían muchos paquetes y bolsas, al parecer se habían traído toda la tienda
— ¡Hola Tom! — muy alegre Andreas saluda a su amigo
— ¡Hola Andreas!, gusto en verte — dice Tom sinceramente.
— Igual amigo,
— Y ¿Cómo les fue? — levanta una ceja
— ¿Pues como crees?, hay como 20 bolsas mas en el carro —Andreas ríe mientras mira a Bill llevando cuatro bolsas en sus manos, ya no puede con ellas, se le van a caer.
— Tomi, no te quedes allí parado viéndonos ven a ayudarnos, — le dice Bill con voz de mando
Tom arrugo su entrecejo y negó con la cabeza.
— Que testarudo eres hermanito
Bill y Andreas subieron las bolsas hasta el cuarto del primero, les costo un poco pero no fue imposible.
— Bill, saldré un momento, quiero tomar aire libre — le dice Tom abriendo entrando en la habitación de Bill.
— ¡¿Me pides permiso para salir Tomi?!
— ¡Claro que NO!, lo único es que…, — dejó de hablar y cerró la puerta de la habitación de Bill.
Afuera se escucho el ruido de un carro en marcha, eso quería decir que Tom ya se había ido.
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— Estos días Tomi se a comportado muy raro conmigo, — le dice Bill a Andreas haciendo un puchero, se queda callado cuando le hablo, no me ayuda en nada, en los conciertos a veces me ignora, y puedo jurar que hasta se corre de donde yo estoy, pienso que algo malo le hice, pero no recuerdo el ¿que?.
— Bueno Bill, Tom siempre ha sido así contigo, a él le gusta molestarte y verte enojado es su objetivo principal, pero solo lo hace por eso, por molestarte, no creo que sea otra cosa.
— A mi también me gusta verlo enfadado pero no soy tan grosero con él, como él lo es conmigo, lo único que estos días me ignora y eso me duele.
— Vamos Bill, creo que te quieres ahogar en un vaso de agua, no pienses mal, solo compórtate normalmente con él, tal vez solo es causa de las hormonas revueltas, cambiando un poquito el tema, ¿todavía tienes sueños incestuosos con Tom?
Bill hizo una señal de silencio.
— No hables muy fuerte que alguien nos puede escuchar
— ¡Oh Bill! No hay nadie en casa estamos solos, y los vecinos están a mil Kilómetros, nadie va escuchar nada. Andreas agarró aire y Gritó muy fuerte
—“! BILL SUEÑA QUE SU HERMANO LO FOLLA!”
— ahora si te vas arrepentir de lo que has hecho Andreas.
El rubio salió corriendo de la habitación de Bill, bajo las escaleras a toda prisa que casi se cae, Bill iba tras de él, pero el no tuvo buena suerte y resbalo en uno de los escalones, esto hizo que Andreas riera.
Le ayudó a levantarse, y se rieron juntos, pero sus risas callaron al instante
Tom estaba sentado en un sillón, con los ojos cerrados.
— ¿Tomi? Pregunto Bill con cara de miedo, ¡TOM!— Bill gritó, pero este no le respondía,
Le pegó una patada en la pierna, y al instante Tom abrió los ojos.
— ¡¿Que es lo que lo que te pasa Bill!? — Tom se quitó los auriculares de sus orejas, — ¿No puedo escuchar música en mi propia casa?— le dijo a Bill de mal humor
— Pe… perdón Tomi, es que me asuste cuando te vi ahí.
— ¿Asustado? — ¡asustado quede yo al ver tu fea cara!
— Te recuerdo Tomi, que somos iguales
— Yo no veo lo igual, ¡me largo a mi cuarto!
— ¡Eh! —Tomi— , ¿Por qué no saliste?
— ¿Que? — ¿Te molesta que este aquí?
— ¡Claro que no!, pero me habías dicho que te ibas…
— Pues no me fui ¿verdad? — Tom subía las escaleras con su cara sonrojada, entró en su habitación y se tumbo sobre la cama
Se sentía triste por lo mal que trató a Bill, pero esa era la única manera de poder controlar un poco el amor que sentía por su hermano, no había salido de la casa por que sus celos no lo dejaban, después de todo él sabia que a su hermano le atraían los muchachos, y que Andreas le simpatizaba mucho.
Así que como su mente maquina cosas para mal, se quedo para vigilar a su hermano, que éste no hiciera nada incorrecto, le daría un poco de libertad diciéndole que se iba, pero no lo iba hacer.
Metió su mano bajo el colchón de su cama y saco algo, como una libreta, con pocas hojas, y un lápiz con muchos cortes.
Y Con esos sentimientos, empezó a escribir en aquella libreta secreta, aquella en la que escribía sus más ocultos deseos, era como un diario, pero sin serlo, ya que no escribía todo lo que le pasaba, solo escribía sentimientos.
Sentimientos prohibidos para él, lo tenia desde que empezó a sentir cosas extrañas por su hermano.
¡No solo Bill tenia un cuaderno donde escribir sentimientos!, también Tom lo tenia, y bien escondido solo para èl.
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— ¡Andreas eres un tonto!, —decia Bill mientras se arreglaba la camisa— Tom pudo haberte escuchado.
— Él estaba escuchando música, o por lo menos eso es lo que me pareció, así que es imposible se enterara de algo.
— ¡Eso espero!
— No te preocupes Bill, que tu secreto está bien guardado conmigo, pero piensa en serio, y dile a tu hermano lo que sientes por él.
— ¡nunca se lo diré!, me moriré con este sentimiento, mas ahora que él a cambiado conmigo, a cambiado para mal, cada palabra que me habla en mal, me duele muy profundo en mi corazón,
— Tu hermano es un pervertido Yo que tú le digo que lo amo.
— ¿Tú lo amas? Andreas, — le pregunta Bill riendo.
— ¡No!, claro que no, aunque no te niego que Tom esta bien guapo, si tú no te decides, ¡pueda que te lo baje!
— Tom no se va con cualquiera.— Bill hacía un puchero.
— Yo no soy un cualquiera, — cambiando el tema, ¿irán mañana a la fiesta verdad?
— ¡Claro que si, no me la perdería por nada del mundo!
— ¿Y Tom, irá?
— Con su actitud de pocos amigos, no sé si irá, ya sabes no puedo preguntarle nada.
— Los espero no me queden mal, ya me tengo que ir Bill,
— Te acompaño al carro.
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Bill salió con Andreas de la casa, Andreas se despidió con un Beso en la mejilla de su amigo
Abrió la puerta del carro se puso su cinturón de seguridad lo encendió, sonó el claxon de su carro a modo de despedida y enseguida se fue.
Tom estaba en la ventana, viendo cada movimiento de su hermano, muriéndose de celos, y queriendo ser Andreas mientras le dio el beso en la mejilla.
El pelinegro miro hacia la ventana del cuarto de Tom, suspira cuando vio la cara de éste asomándose entre las cortinas, Bill le regala una sonrisa, pero éste lo ignora y da media vuelta, se pierde entre las cortinas.
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— Típico de Tomi, siempre ignorándome, — siente su corazón acongojarse, pero no quiere llorar, ya no quiere derramar mas lagrimas por él, no se las merece, aun así se sale una que otra lagrima de sus ojos.
Subió hasta su habitación, la cerro con llave, no quería que nadie lo molestara, se acostó en su cama y se quedo dormido. La voz de su Madre hizo que volviera a la realidad.
— Bill es hora de cenar, llama a tu hermano y bajen enseguida. Le gritaba Su Madre al otro lado de la puerta.
Bill se levantó de su cama, con cara de pocos amigos, pero no podía quedarse en su cuarto, tenia que obedecer a su Madre. Se puso sus chanclas y se encamino hacia la puerta, la abrió y en el momento en que salía, Tom aparece delante de él.
— Tomi a comer — le dice sin muchas ganas.
— ¿Y por que crees que me levante?, para verte a ti no fue.
Bill, gruñó
— ¡Tomi Malo! — le dio un empujón que hizo que Tom se tambaleara, y casi se cayera, tuvo suerte que pego contra la pared del corredor.
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Caminaron juntos hasta la cocina, se sentaron en la mesa para cenar.
Al terminar de cenar, Simone le dijo a Bill que lavara los trastos que habían utilizado en la cena, a Tom le dijo que limpiara la mesa, barriera y trapeara la cocina, y que dejaran mejor de lo que ella lo haría.
Los gemelos se quedaron mirando, no podían negarse, casi no estaban en casa, aunque solo la idea de limpiar les agobiaba un montón.
Bill pensó que seria buen tiempo para hablar con su hermano ya que éste siempre estaba encerrado en su cuarto, en la calle, o simplemente lo ignoraba, casi no le miraba a la cara, si no fuera por que sus ojos son idénticos a los suyos, ¡no los recordaría ya!
Tom por su parte pensaba en seguir ignorando a Bill, por lo menos hasta que esa locura y perversión de querer besas a su hermano se le fuera de la mente, y del corazón, por que lo tenía clavado allí, como espina. Empezó a limpiar la mesa con una mantita de cocina.
Bill miró a su hermano con mucha ternura, se miraba tan lindo haciendo los que áceres, con las rastas amarradas con una coleta y esa camisa que era mas pequeña que las que por lo general usaba, dejaba ver la delgadez y buen cuerpo de su hermano mayor, ve como una gota de sudor baja desde un lado de su frente y recorre su mejilla, esto hace que se le caiga un vaso en el lavabo.
Tom se asusto mucho cuando escucho el sonido del cristal roto, voltio y miró a su hermano, este le estaba viendo con la boca abierta.
— ¡Bill! ¿Te has cortado?, — Grita, ¡BILL! — Grita más fuerte — éste no le respondía.
Sintió una punzada en su dedo índice eso lo hizo reaccionar, sus mejillas se tornaron color rosa, al parecer se había quedado estático ante semejante escena de su hermano limpiando la mesa con la toallita de cocina.
— ¿Eres idiota o que? — Le pregunta Tom exasperado, ¿en que o en quien piensas?— el tono de su voz se vuelve como regaño.
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Bill bajó su mirada y salió corriendo de la cocina, pensando en por que Tom era tan malo con él, tan grosero, el solo lo estaba contemplando. ¿Qué había de malo en eso?
No le hacia daño a nadie, esperaba que lo curara con un beso, pero fue todo lo contrario, lo corrió de ahí, lo alejó mas de él, eso hacia que otra lagrima saliera de sus ojos, no pudo contenerlas, y al entrar en su habitación.
Se tiró a su cama y comenzó a llorar como un niño cuando le quiebran un juguete, pero a él no le quebraron un juguete, si no su corazón, él dolor en su pecho hizo que se olvidara de las punzas de la cortada en su dedo.
En la cocina Tom limpiaba el desastre, levantó los pedazos de vidrio que estaban esparcidos en el lavabo, y observó una que otra gotita de sangre. Esto lo hizo reflexionar sobre su acción.
— Eh sido muy duro con Bill, —se dijo a sí mismo— esa era mi oportunidad de darle mi amor, era la oportunidad de curarlo, calmarlo, abrazarlo, ¡pero NO!, Tom Kaulitz siempre se hace el duro.
Pero es que no podía ser diferente con Bill, tengo miedo de demostrarle mi amor, y que él me tenga miedo, que me mire como un enfermo y se aleje de mi, no lo soportaría, es mejor que yo me aleje de él, y el calvario de este amor prohibido solo sea para ¡mi!.
Terminó de limpiar todo, quedó muy bien para haberlo hecho él solo, contempló su obra unos momentos y apago la luz eléctrica.
Se aseguro que la puerta que daba a la calle estuviera bien cerrada, y camino hacia su habitación, pero antes de llegar a ella, paso por la de Bill, se paró un momento, pego su oído a la puerta para poder escuchar algo dentro de ella, para saber si Bill estaba bien.
Tom sintió un nudo en la garganta cuando escucho un sollozo ¿estaba llorando su hermano?, ¿tan mal lo había tratado? o ¿había sido muy profunda la herida?
Nunca lo sabría, no por que no quisiera, si no por que no tenía el valor suficiente de tocar la puerta.
Estuvo diez minutos Ahí parado frente a la puerta, ¿esperando que éste saliera?, ¿o nada más se quería sentir cerca de él?, o tal vez se estaba convenciendo así mismo para entrar en aquella habitación, sea lo que sea, esa noche seria muy larga.
Continúa…
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