Noche de Halloween

Noche de Halloween

Resumen: Bill hace travesuras con su disfraz de Halloween. Prepárate Tom para ser castigado en el nombre de la luna 😉

«Noche de Halloween»

(One-Shot de Xim_Alien)

Natalie seguía ayudándome con el corsé de mi disfraz, a Tom lo seguían maquillando, y me sentía a cada segundo, un poco más celoso porque muchas manos lo estaban tocando, muchos ojos lo estaban viendo, y yo no estoy ahí para ayudarlo con su disfraz, un maldito disfraz que ella eligió y al cuál él no pudo negarse.

—Bill, respira profundo, por favor —me pidió una vez más porque no se podían anudar las tiras.

Me quejé nuevamente porque ella tiraba hacía sí más y más.

—Listo, por fin quedó —dijo dejándome en paz al fin—. Dime qué te parece.

Di unos pasos hacia el espejo, miré mi reflejo y aparecieron miles de preguntas en mi mente, todas y cada una de ellas de la misma naturaleza: ¿Qué le parecería mi disfraz? ¿Le gustaría? ¿Le gustaré cuando me vea? ¿Querrá hacerme el amor en cuanto me mire? ¿Querrá acariciar mis piernas si me ve con falda? ¿Le gustará verme como una Sailor? Porque que yo recuerde, era nuestra caricatura favorita, y para él Sailor Moon era la más hermosa.

—Me gusta… No, la verdad es que me encanta.

—Qué bueno, porque es súper tarde, nos toca irnos, ¡pero ya!

Nati guardó todo su maquillaje en su valija, y los dos salimos de mi casa, ella condujo hasta la dirección donde se llevaría a cabo la alfombra roja del show, y deseaba con todas mis ganas que él se quedara boquiabierto al verme. No fue así al inicio, él ya estaba ahí con ella, posando frente a las miles de cámaras que tomaban sus fotos para imprimirlas al día siguiente en las revistas con un encabezado sensacionalista, y postearlas en las redes sociales para que todo el mundo pudiera comentarlas.

Luego de las fotos, Tom vuelve hacia mí, y me llena de ilusión que haya logrado que me mire y que me sonría, y que trate de morderse el labio, aunque no deba, porque las cámaras pueden captar algo. Aún así, entiendo cada uno de sus hermosos gestos.

Llegó el momento de que cada camarógrafo dispare sus obturadores contra mí, me la paso genial cuando es momento de que me tomen fotos, entrevistas, cuando soy el centro de atención, me llena la idea de seducir la cámara, la gente que me esté viendo y que esté por verme, y al mismo camarógrafo, los cuales en su mayoría son hombres, y me encanta provocarlos, a veces sonríen, a veces aprietan los labios, los he visto mojarse y morderse el labio inferior, los he visto avergonzarse también y vi a uno, uno solamente, tener una erección en medio de una sesión fotográfica, y fue increíble, ya que me siguió hasta mi camerino para probar suerte, lamentablemente para él, soy totalmente fiel a Tom. En mi cuerpo no entra nadie más que Tom, ah, y por supuesto que Tommy, mi dildo en casa, es una réplica exacta de Tom en silicón. Él me lo dió de regalo cuando le tocó irse de viaje con Heidi, aún recuerdo que lo hicimos antes de que se marchara, me lo dio en una caja y cuando me enteré de qué era, volví a la cama con él entre mis manos.

Como sea, mi disfraz de hoy ha tenido varías respuestas por parte de la gente, mis amigos enloquecieron, les encantó; Tom se sorprendió, ya quiero que me diga al oído que le parece y lo que le provoca hacerme; y los camarógrafos, no puedo percibir deseo, sorpresa, solo vergüenza, pero trato por todos los medios de que eso no me importe. Incluso recuerdo que las miradas llenas de morbo aparecieron en más cantidad con mi personaje drag de Ariel. Sí, tal vez debo aceptar que me equivoqué en la elección de este disfraz. A pesar de sus reacciones, vivo con la mayor euforia que puedo este día.

Dejan de tomarme fotos y la prensa convoca a toda la familia de ella, sus cuatro hijos al frente, junto a Tom, junto a ella y junto a mí, tres de ellos quedan junto a Tom, la chica negra junto a mí y a su madre, claro, sin dirigir una sola parte de su cuerpo en mi dirección, toda ella está en dirección a su madre y no que queda de otra que realizar una pose completamente para mí, en mi propio espacio personal, no puedo interactuar con nadie del grupo, y eso me hace sentir fatal en cierto modo, porque no me importa agradarles, ni siquiera me importa lo que puedan llegar a pensar de mí, solamente estoy aquí por él, apoyándolo, tratando de que estos momentos pesen lo meno que puedan pesarle, y entonces la miro a ella, y pienso en la reacción de la verdadera Medusa si pudiera verla, si supiera que ella se atrevió a “replicar” su historia, su imagen, la maldición que una diosa griega le provocó al enterarse de que un dios griego la había violado en su propio templo. ¿Qué haría la verdadera Medusa? ¿La convertiría en piedra por hacerla parecer una serpiente enorme? No, ni siquiera parece una serpiente, luce como un gusano asqueroso, no creo que Medusa piense que hizo un buen trabajo, vamos, es la víctima en toda su historia de horror, en lugar de haber castigado a Poseidón por haberla violado, la castigó a ella, ¡a ella!

En fin, no, esperaba que la verdadera Medusa pudiera venir en cualquier momento y convertirla en piedra, a ella y a todos sus hijos, así podría quedarme con mi hermano como siempre quisimos estar, juntos en nuestra casa, él yendo a hacer música nueva en el estudio, y yo a su lado, provocándolo para terminar haciéndolo ahí mismo.

La sesión de fotos termina y da comienzo la fiesta de halloween del año, todos bailan y beben alcohol, comen de los aperitivos servidos y otros solamente platican con personas que tal vez no volverán a ver sino hasta la siguiente fiesta de Halloween.

—¡Hola! —grita por encima de la música, y me hace bajar mi vaso con ginebra.

—¡Hola! —lo saludo y me río por su drifraz, se ve totalmente horrible.

—¿Por qué te dejaste hacer una cosa así?

—Lo firmé, ¿recuerdas?

Asiento al mismo tiempo de que tomo un sorbo más de mi ginebra.

—¿Quieres ir a otro lado? —pregunta sonriendo, dejando su espada y su escudo en la otra parte del asiento.

—Antes de eso, dime una cosa, pero sé sincero.

—Por supuesto, dime.

—¿Te parezco lindo?

—Bill, sabes que Sailor Moon es mi personaje de anime favorito, lo veíamos diario solo por ella.

—Y por Sailor Mars.

—Claro.

—¿Te provoco algo con este disfraz?

—Bill, ¿ese es el problema?

—Es que creo que he dado más cringe que sorpresa.

—Que eso no te afecte, amor.

—Lo sé, no me afecta, solo quiero saber qué te provoco, si te provoco algo y si te parezco lindo así.

—Ven, acompáñame.

Toma mi mano y me arrastra con él hasta los baños, se asegura de que no haya nadie y pone el seguro de la puerta. Me toma la cara y pone sus labios sobre los míos, ya no necesitamos gritar, solo susurrar.

—¡Me pareces la persona más hermosa en todo este lugar! Ven.

Termina de besarme y de jugar con mi lengua, me gira para que le dé la espalda, e instintivamente detengo mi cuerpo con mis manos en los lavabos.

—Mírame —dice y me giro solo un poco hasta ver lo que quiere que vea, y es su pene, erecto y duro, no lo sostiene él, tan solo se ha quitado la parte delantera del disfraz y su miembro se levanta por sí solo.

—Oh Tommy —digo excitado—, déjame chuparla.

—Adelante, es toda tuya.

De rodillas frente a él, abro la boca y él la mete poco a poco, empiezo com mi trabajo y luego tan solo disfruta de verme hacia abajo, metiéndola en mi boca, y no resisto por mucho tiempo, mi falda tiene también un abultamiento obvio, me masturbo un poco al mismo tiempo y él cierra los ojos, abre la boca y echa la cabeza para atrás, diciéndome que su placer lo está haciendo llegar.

—Levántate, cariño, déjame cogerte.

—Háblame sucio, Tom, por favor —digo con una voz afeminada.

—¿Sucio? —asiento al tiempo que me levanto y me pongo delante de él dándole la espalda.

—Dime lo que vas a hacerme.

—Te voy a coger porque eres mi putita, con falda y me encanta ver que estás lista para mí —dice levantando mi falda y ver que no traigo nada encima más que ese pedazo de tela satinada en azul rey.

—Todo lo que quería hacer esta noche es esto, Tom, quiero que me cojas, quiero que me llenes de tu lechita.

Se concentra en mi cuello, lame mi mandíbula y mi clavícula, y por fin la siento en mi entrada, golpea mi glúteo izquierdo y por fin la mete hasta dónde es capaz de hacerlo.

—Ahí quédate un momento —suplico.

—Amo tu cuerpo, pero ¿sabes qué hubiera estado genial?

—¿Un par de senos?

—Sí, también eres capaz de darme lechita, ¿sabías?

—Chupamelas, mamalas y ordeñame con tu boca.

—Entonces déjame cogerte —dice y empieza a moverse en mi interior, empieza a meter y a sacar su verga dura, jugosa y palpitante por mí, por estar dentro de mí. El choque de nuestros cuerpos y nuestro reflejo en el espejo me están llevando a la locura, y no puedo creer que lo estoy viviendo en su propia fiesta de halloween, con su esposo, con el hombre que cree estar casada por amor, más que conveniencia. Pobre imbécil, mientras él me está deseando a mí, cogiéndome a mí, a ella solo le llegan las migajas.

—Más Tom, más papi, dámela toda, papi, métemela y déjame tu lechita ahí dentro, la quiero calentita porque soy tuya, soy tu gatita, papi.

—Oh, Bill, te voy a marcar para que todos en esta fiesta sepan que me perteneces, que eres mía y que eres mi gatita que se traga toda mi leche que le doy.

—¡Oh sí!

Y entonces, lo siento, todo su líquido calentito y viscoso entra en mi agujero, y lo detengo con ambas manos en sus caderas, aún dentro de mí, le suplico que se quede ahí.

—Te amo, Tom —digo viéndolo por el reflejo en el espejo.

—Y yo a ti, mi hermoso, Bill.

Me vuelvo a él una vez que lo saca, y besos sus labios, él me rodea con sus brazos y ambos jugamos con nuestras propias lenguas en un beso húmedo y apasionado.

—¿Sientes chorrear?

—Sí, un poco.

—No lo limpies, quiero que te huelan a mí.

—Sabes que tus deseos son órdenes.

—Sí, obedéceme.

—¿Vas a chuparme los pezones?

—¿Tenemos tiempo?

—Sí, anda, hazlo, ¿Sí, por favor? —suplico y él abre mi disfraz del pecho hasta liberar uno de mis senos, lo chupa y jala el arete en mi pezón las veces que quiere, tengo otra erección, me masturbo y luego chupa el otro seno, juega con mi arete y entonces vuelve a girarme para metérmela una vez más, no necesita mucho tiempo, y vuelve a correrse en mi interior. Los dos terminamos sin fuerza, chorreando sudor de nuestras frentes, y entonces vuelve a besarme.

—¿Quieres oír una idea para la fiesta de navidad de este año? —pregunta frente a mí y solo soy capaz de morder mi labio inferior.

—Soy todo oídos.

—Bueno, quiero cojerte en la cama donde duermes con ella.

—¿Crees que le guste la idea si llega a enterarse?

—Me bastaría con que se muera de un infarto.

—Bien, no puedo esperar a que llegue ese día.

Salimos del baño con nuestros disfraces intactos, pero claro, solo yo chorreaba su lechita, sentía cada gota correr por el largo de mis piernas, no me hacía sentir nada más que orgullo, puro y hermoso orgullo de pertenecerle a él, a mi hermano gemelo. Quería que todos fueran capaces de olerme, de saberlo.

F I N

¿Qué les pareció? Están todos invitados a comentar 🙂 Y gracias por la visita

por Xim_Alien

Escritora del Fandom

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