Personal Maid 16

Personal Maid 16

Personal Maid”Fic Twc / Toll escrito por Park Min Yeon

Capítulo 16: Nuevos

– Estoy tarde! Estoy tarde! Tom me asesinara y me cortará en pedacitos para dárselo de comer a los leones del zoológico – corría Bill hacia la pastelería.

Se había quedado dormido y estaba llegando 10 minutos más tarde de la hora acordada. Corrió lo más rápido que sus tacones le permitieron y cuando llegó deseo jamás haberlo hecho.

– ¿Qué estás haciendo aquí? – gritó con los ojos totalmente abiertos, la respiración agitada por la carrera y apuntando con el dedo al castaño que estaba dentro de la pastelería.

Tom miro a Bill con la mirada más fría e intimidante que tenía levantando la muñeca con el reloj indicándole que había llegado tarde.

Inmediatamente Bill bajo la cabeza maldiciendo a todo el mundo por haberle tocado esa maldita suerte.

– ¿Sabes lo que es la puntualidad Hilly? – habló Tom mirándole fijamente.

Bill sentía su mirada perforar cada partícula de su ser sin siquiera levantar la mirada para verle, porque sabía que si lo hacía terminaría muerto.

– Yo… me quedé dormida, lo siento mucho – habló bajito.

– La puntualidad es un valor muy indispensable para la formación de la buena conducta de una persona… y al parecer… tú careces de ella en lo absoluto.

¿Buena conducta? ¿Y qué hay de él? Él no es para nada amable que digamos, así que no me venga con sus lecciones de vida…

– Encima de fea y roba novios eres una persona que carece de valores – se escuchó la voz de Georg.

Inmediatamente Bill levanto la mirada enfadado mirando al castaño.

– ¿Roba novios? ¿Fea? Tú ni siquiera sabes que son valores idiota ladrón de bolsos – escupió Bill furioso.

– Escúchame bien chica fea – Georg se acercó a Bill con el ceño fruncido – Gustav es mío ¿entendiste?

Tom se llevó la mano al rostro frotándose el puente de la nariz mientras cerraba los ojos dejando salir un pesado suspiro.

– Se callan los dos de una buena vez – dijo con voz autoritaria – no sé qué es lo que estás haciendo aquí – refiriéndose a Georg – y quiero que me des una explicación ahora mismo si no quieres que te demande por el robo de la otra noche

– Ni siquiera me lleve el bolso y ¿me va a demandar? – se ofendió el castaño.

– Eres un idiota – le empujo Bill con el codo haciendo que Georg se tambaleara.

– Eh! no me empujes chica fea

– Chica fea tu madre ¿me oíste idiota?

Tom rodó los ojos queriendo asesinar a alguien en esos momentos.

– Los dos se callan de una buena vez – otra vez habló fuerte Tom para callarles.

Los dos se quedaron mirándole como si de un par de niños reñidos se tratase.

– Bien – Tom miro a ambos – ¿tú que haces aquí? – le preguntó a Georg.

– Estoy buscando trabajo, y sé que usted está buscando personal para su pastelería

– Pff! ¿Es que ya estas mal de la cabeza? – bufó Bill – ¿Crees que te contratará a ti?

– Silencio – habló Tom – ¿Por qué piensas que yo te daré trabajo a ti? – le pregunto serio a Georg.

– Pues porque usted necesita a personal ¿no?

– Puedo conseguir personal donde sea y que esté capacitado, ¿tienes alguna experiencia en el trabajo?

– Para todo hay una primera vez ¿no? – dijo el castaño –

– Me lo voy a pensar, quiero ver que tal sabes realizar un trabajo

Bill abrió los ojos como platos.

– ¿Acaso le está dando pase a una oportunidad a esta…. – mira a Georg- a esta cosa?!

– Soy el jefe, yo mando, yo decido, yo contrato a mi personal

– Pero… pero…

Bill fulminó a Georg con la mirada mientras el otro le sacaba la lengua y sonreía.

– Wow… si aquí parece que alguien está un poco furiosa eh…. – se escuchó la voz de Samuel entrando a la pastelería junto a Mika.

– Tú de nuevo? – esta vez fue Mika quien habló mirando a Georg.

Tom solo les miró y rodo los ojos llamando a Samuel para que se acercase a él mientras cogía unos papeles que había puesto en una mesita, lo único que quedaba en la pastelería ya que todo iba a ser remodelado a partir de ese día.

– Debemos conseguir personal para la inauguración – habló Tom mostrándole unos papeles que tenían varios nombres de algunas personas que podían servir para el trabajo.

– Personal? – la voz de Bill interrumpió la conversación.

Ambos miraron a Bill que miraba curioso el papel que tenía Tom en las manos.

– Estaba hablando con Samuel – dijo Tom mirando a Bill con seriedad.

– Vaya! ese chico es muy malo haciendo pasteles – le ignoró – no deberías pensar en él…

– Quién? – intervino Mika esta vez.

– Se acuerda de Robert? – dijo Bill mirando a Mika quitándole el papel de la mano a Tom para llevarlo donde Mika.

Samuel sonrió un poco divertido ante la escena para luego ver a Georg que estaba jugando con los vidrios de la ventana.

Tom dejo salir un suspiro más mientras se masajeaba el puente de la nariz y caminaba a recuperar el papel.

– Tienes razón… estabas pensando en contratarlo a él? – preguntó Mika a Tom – si es así, esto se irá a la mierda.

– Más de lo que ya estaba no lo creo – dijo Tom con fastidio arrebatándoles el papel.

– Eh! que mis pasteles son buenos…

– Los mejores de Hamburgo – sonrió Bill.

– Claro que sí!

– No importa el sabor se tus pasteles… si no tienes un buen local, no hay clientela por más buenos que sean tus productos – habló Tom mirando fijamente a Mika.

– La calidad de un pastel es lo más importante. El cómo lo preparas…. El sabor que le brindas… no solo es seguir una receta sabías? Es mucho más que eso – se defendió Mika bufando y cruzándose de brazos para apoyarse en la pared.

– Debes enseñarme repostería Mika – habló Bill mirándole con los ojitos brillantes.

– Claro que lo haré! – exclamó emocionado.

Tom solo se llevó la mano al rostro queriendo gritar de frustración, de repente odiaba profundamente a su abuela por haberle hecho hacer eso. ¿Por qué justamente tuvo que tener esta idea?

– Hilly~! – se escuchó una voz desde afuera que Bill reconoció inmediatamente.

Por la ventana apareció Gustav sonriendo ampliamente.

– Hilly~… – le llamó a su hermano.

– No se supone que deberías estar en el instituto? – le rió Bill mientras caminaba hacia él bajo la atenta mirada de todos los presentes.

– Gusi? – la voz de Georg hizo que el rostro de Gustav se descolocara por completo.

– Tú?! – miro rápidamente a Georg quien se acercaba a esa ventana con rapidez – que rayos haces aquí?

– Largo! No te vino a buscar a ti tonto – Bill le empujo para acercarse a su hermano – que sucede? Y qué haces aquí?

– Necesito dinero – extendió su mano sonriendo.

– Dinero? – Bill abrió los ojos grandemente viéndole – por qué me pides dinero y para qué lo quieres?

Samuel miraba un poco desilusionado la escena, al parecer “Hilly” ya estaba ocupada.

Tom solo volvió a bufar, mientras que Mika se acercaba hacia donde estaban Gustav y Bill para sacar su billetera y darle algo de dinero a Gustav.

– Ya vete… meterás en problemas a Hilly, está trabajando – le dijo Mika cerrando la ventana dejando a Gustav afuera.

– Hey! – exclamó Gustav desde afuera.

– Oye! Por qué le hiciste eso a mí Gusi?! – bramó exaltado Georg acercándose a la ventana.

– Tu Gusi? – intervino Bill .

Tom, cansado de oírles dejo los papeles en la mesa.

– Hilly – le llamó con la voz autoritaria – nos vamos

– Eh? – Bill volteo a verle.

– Nos vamos – dijo por última vez saliendo de la pastelería.

Los demás le vieron salir de la pastelería, luego Bill reaccionó y corrió tras él antes de que se enfadase de nuevo. Gustav ya se había ido y Georg se había quedado discutiendo bobamente con Mika mientras Samuel se quedaba viéndolos como si de un espectáculo se tratase.

Afuera estaba la moto de Samuel, Tom tenía las llaves y le tendió el casco a Bill.

– Eh? por qué el casco? – preguntó Bill cogiéndolo.

– Solo póntelo de acuerdo? – dijo mientras se subía a la moto.

Bill le miró subirse y luego miró el casco en sus manos.

– Tanto demoras en ponerte un casco y subir? – Tom ya había encendido la moto, esperando a que Bill se subiera.

– Eh? oh.. si, si – se colocó el casco rápidamente mientras se acomodaba el vestido para poder subirse a la moto detrás de Tom – siento que me caeré… o se me verá más de lo debido.

– Acomódate bien y nada malo pasará, pero date prisa.

– Aish ya, ya… lo hago lo más rápido que puedo.

Se subió a la moto y se aferró a la espalda de Tom para no caer y luego la moto tomo camino hacia la plaza central.

– A dónde vamos? – pregunto Bill.

– A buscar al pastelero

– En serio contratarás a Robert?

– Tienes una mejor opción?

Tom bajó un poco la velocidad de la moto para escuchar si respondía algo.

– Claro que sí… pero tienes que dar vuelta más allá – señalo una calle y Tom asintió.

Llegaron hasta la cadena de centros comerciales. Y Tom vio a un montón de chicas en uniforme escolar rodeando una camioneta.

– Qué es eso? – pregunto Tom internamente mientras se acercaba un poco en la moto.

– Oh.. es él, es él! – dijo Bill emocionado.

– Quién?

– El de la van… – Bill señalaba sonriendo al chico de la van.

Tom saco un poco la cabeza por la ventana del auto pero lo único que vio fue una chica rubia vendiendo pasteles desde la van.

– Y en donde está él? – pregunto confundido tratando de ver.

– Ahí ciego! – le señalo Bill a la “chica rubia”.

– Él?! Pero si eso es una chica!

– Ush.. pero si de verdad que eres idiota

– Eh.. cuida tu boca señorita, soy tu jefe y puedo despedirte cuando quiera sin darte ni un solo centavo y luego te llevaré a la policía para que te arresten por ladrona

– Que no… – se detuvo y dejo salir un pesado suspiro – no vale la pena discutir nuevamente con usted… es un necio que sigue pensando que soy una ladrona cuando NO lo soy!

De pronto las chicas que rodeaban la van comenzaron a chillar llamando la atención de Tom y Bill quienes vieron como el “chico/chica” guardaba todo rápidamente para luego poner la van en marcha.

– Qué está esperando? – habló Bill mirando la van que se marchaba.

– A qué?

– Sígale!!! – gritó antes de perderlo de vista.

Tom por alguna razón comenzó a seguir la van del chico deteniéndose un poco a su lado para alcanzarle. Bill bajo la ventana y le golpeo un poco la van con la mano para que le viese.

El rubio volteo a verles para luego mirar hacia atrás por si no venía ningún patrullero.

– Qué cosa? – habló fuerte el rubio mientras manejaba.

– Detente! – le dijo Bill desde el auto

– Qué? – el rubio no le escuchó nada.

– Que te detengas! Estaciónate! – le indico esta vez hablando y haciendo señas.

Tom miraba a Bill como si se hubiese vuelto loco. Rodo los ojos queriendo salir del lugar, pero sabía que si lo hacía, conseguiría que Bill se pusiese a hacer uno de sus dramas de mujer incomprendida.

Para asombro de Tom, el rubio se aparcó un poco más lejos de la calle en donde estaba antes. Y bajo de la van esperando a que le dijera lo que tenía que decirle.

Bill obligó a Tom para que se estacionara detrás de la van del rubio y salieron ambos del auto. Bill camino sonriendo hacia el rubio mientras que Tom solo iba tras él sin saber exactamente por qué estaba ahí en ese momento.

– Cuál es tu nombre? – le pregunto Bill al rubio.

– Para qué quieres saberlo? – inquirió el rubio un poco desconfiado.

– Él es Tom – Bill señalo a Tom- es dueño de una nueva pastelería ahora, y estaba buscando a un buen pastelero… – explicó Bill sonriendo.

– Cómo dices? – habló esta vez Tom – a él?

– Él es mil veces mejor haciendo pasteles que ese tonto de Robert

– Mis pasteles son únicos – habló el rubio.

Tom dejo salir otro suspiro masajeándose la sien y los miro a ambos.

– Cómo te llamas? – le preguntó al rubio.

– Andrej…

– Muy bien Andrej… por qué vendes pasteles en una van si eres tan buen pastelero?

– Porque no me gusta invertir mi tiempo en estúpidos locales que solo sirven para reñir a sus trabajadores… mis pasteles son buenos y a la gente le gusta, gano mucho dinero con ellos…

– Bueno pero… en esta pastelería no tendrás muchos problemas y ganaras mucho…

– Me lo tengo que pensar…

– Pues claro… – Bill le quito una tarjetita de presentación del saco a Tom y se la dio a Andrej – así sabes cómo ubicarnos – sonríe ampliamente.

Tom bufó al verlos y regreso al auto sin siquiera despedirse.

– Hey…. – Bill le miro y luego volvió al rubio – ya sabes… no pierdes nadita intentándolo – sonrió Bill mientras se encaminaba al auto también.

Andrej vio como Bill volvía a subir a la moto y Tom arrancaba como si estuviese apurado.

Regreso a su van y siguió su camino mirando la tarjetita que le habían dado antes…

&

– Él es una buena opción para tenerlo como pastelero – hablaba Bill mirándose en el espejo del auto.

– Quieres… quieres dejar de hacer eso?

Tom se empezaba a sentir frustrado e incómodo cuando veía a Bill actuar tan… “femenino”. Se trataba de concentrar en la calle pero el que Bill estuviese a su lado le imposibilitaba eso.

– Dejar de hacer qué? – Bill le miró fijamente y Tom tuvo que escapar la mirada hacia el frente.

– Eso… solo… quédate quieta y tranquila hasta que regresemos a la pastelería.

– Estoy quieta y tranquila… – Bill insistió y volvió a verse en el espejo acomodándose unos cabellos mientras tarareaba una canción.

– Hilly! – habló Tom exaltado.

– Qué?! – habló en el mismo tono.

– Basta!

– De qué?!

– De eso!

– Qué cosa?!

– ESO! actúa como una persona normal

– Estoy actuando normal… que problema tienes?

– No estas actuando normal.. estas… estas… – presionó el volante mientras dejaba salir un suspiro cansado – solo… quédate quieta y tranquila en el asiento, no hagas nada más que ver la calle, es una orden.

– Pero… pero qué clase de orden es esa? No hacer nada? Y que debo hacer? Estar como un robot en el asiento?

– Si! Digo.. no… qué?

– Qué?

– Ugh!! – Tom frenó y se estaciono para luego pasarse las manos por el rostro – me estas frustrando!

– Pero yo qué he hecho?! – contestó indignado sin saber por qué Tom se comportaba así.

– Estas.. estas perturbando mi paz.

Bill arqueó la ceja mirándole.

– Perturbando tu paz? Pero qué clase de explicación es esa? No estoy perturbando tu paz para nada.. estas imaginando cosas… no estas durmiendo bien verdad?

– Qué? Eso que tiene que ver?

– Que si no duermes bien empiezas a imaginar cosas por el cansancio y …

– Hilly! Ya basta! Quédate en silencio por un minuto! Por Dios…

– Pero que hice ahora?

– Hilly!

– Ya!! – grito cursándose de brazos en el asiento sin decir nada más.

Tom cerró los ojos y se frotó los ojos para luego volver a poner el motor en marcha para regresar a la pastelería esperando que Bill no dijese nada.

Por alguna razón… el escucharle le hacía sentir extraño… muy extraño…

& Continuará &

por Park Min Yeon

Escritora del Fandom

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