Por ti 3

Por ti 3

Fic TWC de lyra

Capítulo 3. Plan B

Sintiendo como le toqueteaban, cerró los ojos con fuerza y no pudo impedir que se le escapara un gemido por sus resecos labios, que puso en alerta a su hermano.

— ¡No le toques!—gritó Tom levantándose.

El atracador se movió con rapidez, sacó la mano del bolsillo y cogió la escopeta, apuntando al joven que jadeaba sin moverse del sitio con los puños fuertemente apretados a ambos lados del cuerpo.

—Siéntate y no des problemas—le ordenó con calma.

Sin dejar de mirar fijamente a su hermano, Tom le obedece de inmediato antes de poner más nervioso al que le tenía cogido, no siendo que se le disparase el arma estando su hermano tan cerca.

—Buen chico—rio el atracador bajando el arma.

La dejó donde estaba y siguió por donde lo había dejado. Metió e nuevo la mano en el bolsillo trasero de los pantalones del cantante y le sacó el móvil, que se guardó en un bolsillo antes de soltarle.

—Ya está bien de bobadas—intervino el otro atracador dirigiéndose a su compañero—Encárgate de que la puerta de atrás está cerrada y luego vigila la entrada. Y tú—añadió señalando al tembloroso cantante—Siéntate al lado del héroe y no te muevas.

Bill también obedeció de inmediato, dejándose casi caer en el hueco que le hico David al lado de su hermano.

— ¿Estás bien?—susurró Tom poniendo una mano en su rodilla.

Asintió con la cabeza, sentía la garganta reseca y no podía casi ni hablar, ni respirar con normalidad. Jadeaba al recordar la manera en la que le había recorrido el cuerpo y tenía el estómago revuelto.

No era para nada comparado con lo que sintió cuando el productor le cubrió la boca con su mano, o el calor que sentía extenderse por todo su cuerpo empezando por la rodilla que le estaba tocando su hermano.

No sabía que le estaba pasando, solo que sentía mucho miedo en esos momentos, y no tenía que ver con el atraco para nada. Porque al lado de su hermano, se sentía seguro y a salvo…se sentía querido…. ¿y correspondido?

El tiempo pasaba con lentitud y los rehenes se iban cansando de estar sentados. Sentían calambre en las piernas y las espaldas les mataba. Pero cualquiera se quejaba o decía nada….

Miraban a los atracadores, que apenas se habían dirigido la palabra en la casi media hora que llevaban. Paseaban por la tienda mirando la calle y luego a ellos, se les notaba cada vez más nerviosos y eso era peligroso.

—No sé por qué no nos vamos ya—escucharon decir al que registró al cantante.

—Lo que hemos cogido es una mierda, hay que esperar a que sean las 9 y venga el encargado, él tiene la llave de la caja fuerte y en ella guarda la recaudación del fin de semana—le explicó su compañero en voz baja.

Las miradas de los rehenes se dirigieron a la cajera. Habían escuchado la conversación, y vieron como la chica asentía con la cabeza. Eran las 8 y media y a las 9 en punto el encargado vendría y si las cosas salían como habían planeado los atracadores, se podrían ir a sus casas y trata de olvidar lo pasado.

Los chicos miraron al productor al escucharle resoplar. Le vieron ver la hora en su reloj de pulsera y maldecir por lo bajo. Sabían que estaba pensando, ya deberían de haberse dado cuenta de que seguían en la tienda, y que a esa hora se suponía que deberían estar ya en la carretera, pero conociendo al chófer que llevaban en ese viaje, se habría echado una larga cabezada y seguramente que roncaba sin enterarse de nada.

—Tenías que haberte ido cuando te lo dije—murmuró David mirando al cantante—A estas horas la policía nos habría sacado, y tú estarías a salvo.

Bill solo puede resoplar resignado, se merecía su regañina, pero si retrocedieran en el tiempo, se volvería a quedar a su lado. ¿Cómo dejarle sin saber si le iba a volver a ver o no? Eran dos hombres, armados y nerviosos, en un momento dado les podía dar por ponerse a disparar y las cosas terminarían de una trágica manera.

Suspiró negando con la cabeza, debía mantener la esperanza y no dejarse llevar por sus locuras.

Su suspiro solo hizo que el atracador que el cogió le mirase sonriendo y se le acercara de nuevo. Se quedó ante sus pies, asintiendo con la cabeza al mismo tiempo que le señalaba con un dedo.

—Te conozco de algo, eres famoso—dijo con firmeza.

Nadie le contestó, todos le miraban en alerta, dispuestos a correr a buscar refugio si las cosas se torcían.

—Sales mucho en las revistas esas de niñas de 15 años que suspiran por el guaperas de la portada—continuó diciendo—No sé cómo no me di cuenta antes al verte con esas pintas, eres el cantante de no sé qué grupo…Tokio….

—Hotel—se le escapó a Bill en un murmullo.

Sintió como le dieron dos codazos en sus costados, lo que le hizo gemir por lo bajo y mirar de reojo primero al productor y luego a su hermano.

—Sí, ese. Tokio Hotel—asintió el atracador sonriendo.

— ¿Qué pasa?—preguntó su compañero acercándose.

—Son famosos, los cuatro—le explico señalándolos.

—Vaya, vaya….hoy es nuestro día de suerte—rio el otro atracador.

Los chicos se miraron entre ellos tragando saliva con esfuerzo. Las cosas estaban empeorando cada vez más, si a los atracadores les fallaba su plan, ya tenían otro del que tirar.

Continúa…

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por lyra

Escritora del Fandom

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