Por ti 4

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Fic TWC de lyra

Capítulo 4. Un giro inesperado

Cogiendo a su compañero por el brazo, los atracadores se alejan unos pasos y hablan en voz baja entre ellos, dejando que los rehenes cambiaran expresiones.

—No te podías haberte quedado calladito, ¿eh?—riñó Tom a su hermano en voz baja.

—Lo siento, se me escapó—se disculpó Bill con un hilo de voz.

Maldiciendo por lo bajo, Tom miró con firmeza a su hermano. Se le notaba arrepentido, a punto de echarse a llorar de un momento a otro… ¡típico de él! Meter la pata sin tener en cuenta las consecuencias y luego llorar cuando ya no había remedio.

Si fueran otras circunstancias, le abrazaría y consolaría. Pero eso era mucho más serio, sus vidas corrían peligro si a uno de esos locos se les iba la cabeza y actuaba sin pensar.

Estaba a punto de decirle algo, cuando vio que el productor pasaba un brazo por encima del hombro de su hermano y le daba el consuelo necesario.

—Tranquilo Bill, todos estamos nerviosos—calmó David al tembloroso cantante—Ha sido un desliz.

—Han sido sus ganas de darse a conocer aun estando en una situación de vida o muerte—estalló Tom sin poderse contener.

No sabía que le pasaba, fue ver como el productor le abrazaba, y a su hermano le cambio el gesto al momento. Si antes estaba a punto de llorar, en esos momentos esbozaba una débil sonrisa.

— ¿Cómo puedes decir eso? Tu hermano está muy nervioso, le han apuntado con un arma en la cabeza—le recordó David abrazando con más fuerza al cantante.

—Si no se puede controlar, que no diga nada—siguió Tom en su empeño—Así los demás tendremos una oportunidad de salir vivos de aquí.

Sabiendo que lo mejor era no decir nada más, dio media vuelta y le ofreció la espalda a su hermano. Alzó las rodillas y se las abrazó suspirando, mirando como los atracadores seguían hablando como si nada. ¿Hasta cuándo les tendrían retenidos?

Y no parecía ser el único en pensar lo mismo. Sus compañeros, dos clientes que estaban con ellos en el momento del atraco y la chica que estaba en la caja se removían incómodos en sus duros asientos.

Como si les hubieran leído las mentes, los atracadores se separaron y mientras que uno de ellos se quedaba vigilándolos, el otro iba al fondo de la tienda a asegurarse de que la puerta de servicio estaba candada a cal y canto.


—Necesito ir al baño—murmuró la cajera a Gustav, el que tenía más cerca—Pero me da miedo….ellos tal vez…

Gustav la miró sonriendo e imitando al productor, levantó un brazo y la abrazó.

—Resiste unos minutos más, esto terminará enseguida—la trató de calmar.

Pero un ruido en la puerta de la tienda les hizo levantar la cabeza. Apoyándose en el cristal, tratando de ver a través de él estaba el chófer del autobús. Desde donde estaban sentados no les podía ver, ni a los atracadores.

— ¿Y ese quién es?—preguntó el atracador mirando a sus rehenes.

—Trabaja para mí—respondió David soltando al cantante—Es nuestro chófer, tendríamos que habernos puesto en marcha hace 10 minutos, se preguntará dónde estamos.

Maldiciendo bien alto, el atracador llamó a su compañero mientras le hacía una señal al productor para que se levantara.

—Vigila a estos mientras me encargo de una cosita—le ordenó cogiendo al productor por el brazo—Iremos a hablar con él, hazle pasar sin llamar la atención, no quiero que pase un coche por la gasolinera y vea algo raro.

David asintió pensando en hacer todo lo que pedía, los chicos estaban a su cargo y si algo salía mal no se lo perdonaría en la vida. Caminó al lado del atracador hasta la puerta, cogió la llave que le pasó y tras dejarle seguir solo, el atracador se escondió bien cerca de él.

Cogió aire profundamente y usando la llave abrió la puerta de la tienda y se enfrentó al chófer.

— ¿Pasa algo, señor Jost?—le preguntó extrañado—Si no nos ponemos en marcha enseguida llegaremos muy tarde.

—Lo sé, lo sé…. ¿por qué no entras y me ayudas con los chicos? No se deciden que comprar y yo ya no puedo con ellos—dijo David lo primero que se le pasó por la cabeza.

—No soy su niñera, sabe que mi trabajo es solo conducir. Les espero en el autobús, luego no me pidan que pise el acelerador si se les hace tarde para peinarse y maquillarse—gruñó dando media vuelta.

Viendo que se iba sin remedio, David miró con miedo al atracador que le vigilaba muy de cerca. Se había levantado al escuchar que no le había logrado convencer para que entrara y ya preparaba el arma, amartillándola.

No se lo pensó dos veces, nadie iba a morir si él podía impedirlo. Cogió aire profundamente y se puso en medio del camino de una posible bala.

— ¡Corre! ¡No te detengas!—le gritó al chófer.

No escuchó el disparo, solo sintió como si alguien le hubiera golpeado con violencia en un hombro haciéndole caer hacia adelante. Escuchó el ruido sordo que hizo su cuerpo al caer sobre el suelo. Y no sintió más. Ni que le llamaban, ni que le abrazaban….ni que le pedían entre lágrimas que aguantara…

Continúa…

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por lyra

Escritora del Fandom

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