Que seas feliz 24

Que seas feliz 24

Fic Slash de lyra

Capítulo 24

Las palabras salieron de sus labios y sintió como se quitaba un peso de encima, o eso era lo que él creía. Veía como su madre no quitaba los ojos de la mano que entrelazaba con la del productor, apretándola con fuerza para que la suya dejara de temblar.

Sabía que debería decir algo más, pero ver la decepción en los ojos de su madre le impidió seguir hablando.

—Señora Kaulitz…Simone…—empezó a decir David—Solo queremos que comprenda…

— ¿Qué te estás acostando con mi hijo pequeño?—estalló Simone sin querer evitarlo.

—Mamá…por favor…—suplicó Bill.

— ¿Qué? ¿Me vas a decir que no es cierto?—se encaró Simone con su hijo pequeño.

—No, David y yo llevamos juntos unos meses—explicó Bill por encima—Llevamos tiempo queriendo decírtelo…

— ¿Antes de que me enterara por la prensa?—interrumpió Simone a su hijo—Bill, me has decepcionado.

Sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas ante las palabras de su madre. Decepcionarla era lo último que quería hacer.

— ¿Cómo has podido hacerlo?—estalló Simone, esa vez dirigiéndose al productor—Te hemos encargado el cuidado de nuestros hijos, los conoces desde que eran unos niños y has abusado de uno de ellos…

—Ya no soy un niño, tengo la edad suficiente para saber lo que es estar enamorado—contestó Bill rompiendo a llorar sin poder evitarlo—Amo a David, solo quería que lo supieras porque me dolía mantenerte engañada, que pensaras que me gustan las chicas cuando no es cierto, que supieras que al fin he encontrado a alguien con quien compartir mi vida y no sentirme tan solo como siempre me he sentido.

Guardó silencio ante las palabras de su hijo. Nunca había pensado que se sintiera así de solo, le veía tan feliz cumpliendo su sueño… Pero ver como se llevaba la mano a los ojos para secar sus lágrimas, le hacían ver que había estado ciega, y muy equivocada.

—Siempre has sabido que los rumores eran ciertos, pero te negabas a creerlos—siguió diciendo Bill.

—No le he obligado a hacer nada que él no quisiera, siempre le he respetado—se defendió David—Nos hemos enamorado sin poder evitarlo, y la diferencia de edad nunca ha sido un problema.

Se quedaron en silencio esperando a que su madre dijera algo, pero ni ella ni su padrastro separaron los labios. Les miraban con una expresión enfadada en la cara, al igual que su hermano. Pero de él ya estaba acostumbrado….

—Tenemos que hablar en privado—murmuró Simone levantándose.

David lo comprendió de inmediato y soltando la mano del cantante se puso en pie. Sabía que eso podía suceder, que le pedirían tiempo para hablar a solas con su hijo. Le dolía dejarle solo tras haber soltado la bomba, pero era necesario. Salió de la casa sin mirar a nadie. Tenía el coche aparcado en la acera de enfrente y se metió en el a esperar.

—Tom, déjanos por favor—pidió Simone a su hijo mayor, que se había mantenido en silencio todo el rato.

Tom asintió, dirigiendo una mirada a su hermano. Sin el productor al lado se le veía muy pequeño, e indefenso. Salió del salón y echó a correr escaleras arriba encerrándose en su habitación. Se tumbó en la cama y cerró los ojos con fuerza, pensando intensamente en su hermano…en esa tristeza que sentía ahogarle…

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A solas ante sus padres, Bill se frotaba con nervios las manos. Esperaba que le interrogaran, odiándose por tener que mentir a su madre…

— ¿Estás seguro de lo que haces?—preguntó Simone sentándose al lado de su hijo—Te dobla la edad, es tu productor. Si las cosas no salen bien no te quedará más remedio que verle todos los días sufriendo…

—Le amo mamá, lo siento pero no puedo evitarlo—interrumpió Bill—Es cierto que hemos tenido nuestras peleas, pero como cualquier pareja normal, como tú y Gordon…

Dejó de hablar, esperando a que interviniera su padrastro. Estaba muy callado, y siempre había sido quien intercedía por él o su hermano cuando cometían alguna travesura, salvándoles de la ira de su madre.

Pero eso no era una simple travesura…

—Bill, no me molesta que seas gay—dejó Simone bien claro—Es tu decisión y la respetamos, pero que me hayas mantenido en la ignorancia…creía que entre tú y yo no había secretos, siempre nos lo hemos contado todo.

—Esto no sabía como decírtelo…me ha costado más de lo que piensas—susurró Bill.

— ¿Cuánto tiempo lleváis saliendo?—preguntó Simone suspirando resignada.

—Unos meses—contestó Bill, sin especificar cuantos—Es el primero con el que he estado…el único…

Se mordió los labios nada más decir esas palabras. ¿Su madre seguía pensando que era virgen? No le había pedido esos detalles, y él se había precipitado…

—Bueno—dijo Simone carraspeando—Tu hermano tampoco es que sea un santo…

Miró sonriendo con esfuerzo a su hijo pequeño, desde que se fueran de casa para hacer realidad su sueño, daba por hecho que no iban a faltar las chicas en la vida de sus hijos….o los chicos. Si hasta en las entrevistas su hijo mayor se jactaba de con cuantas se había acostado…en cambio el pequeño siempre guardaba silencio. Pensaba que era por lo tímido que aparentaba, no por el secreto que guardaba…

— ¿Estás enfadada?—preguntó Bill en voz baja.

Negó con la cabeza. Solo se sentía algo decepcionada, pero con el tiempo aprendería a aceptar la decisión de su hijo. Suspiró y le abrazó con fuerza, besándole en su húmeda mejilla.

— ¿Eres feliz con David?—preguntó Simone a su vez.

—Mucho—contestó Bill sonriendo sin poderse contener.

—Pues eso es lo que importa—dijo Simone poniendo fin a la conversación.

Se separó de su madre secándose las lágrimas que sentía resbalar por sus mejillas. Se levantó del sofá sin poder evitar mirar por la ventana, veía el coche del productor aparcado delante del jardín de su madre, esperándole.

—Ve con él—dijo Simone con una sonrisa—Dile que lo comprendemos y que siempre será bienvenido en esta casa.

Bill esbozó una amplia sonrisa y tras besarla en la mejilla corrió escaleras arriba.

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Entró en la habitación que compartía con su hermano y nada más verle se paró en seco. Estaba tumbado en la cama, interrogándole con la mirada, deseando saber que había pasado abajo…el porque de la sonrisa de sus labios…

— ¿Mamá lo ha aceptado?—preguntó Tom sin podérselo creer.

—Si, al principio le ha costado, pero dice que mi felicidad es lo más importante—contestó Bill entrando en el baño.

Se miró al espejo maldiciendo por lo bajo. Tenía el maquillaje corrido, lágrimas negras bajaban por sus mejillas. Se las limpió con cuidado de no estropearlo más, viendo como su hermano se asomaba a la puerta del baño y le miraba desde ella.

— ¿Te vas con David?—preguntó Tom en voz baja.

—Sí, me espera abajo y mamá me deja—contestó Bill girándose.

No se esperaba lo que sucedió a continuación, su hermano dio un paso y le abrazó con fuerza.

—Yo sólo quiero que seas feliz—susurró Tom con esfuerzo.

—Lo soy…lo soy—dijo emocionado Bill.

Siguiendo un impulso, alzó la cara y besó con suavidad la mejilla de su hermano. Era normal que se enfadara con él, sólo lo hacia porque estaba preocupado. Pero le había demostrado que no había nada que temer, que había encontrado una persona con la que envejecer al lado…que había crecido y ya no era ese hermano pequeño e indefenso.

Se separaron con esfuerzo y tras coger su cazadora bajó las escaleras reuniéndose en el coche con el productor, que consciente de que les vigilaban desde la ventana arrancó sin decir nada. Solo cuando dieron la vuelta a la manzana aparcó de nuevo y se fundió con el cantante en un profundo beso.

&

Una vez que salió su hijo pequeño, Simone subió a ver al mayor. Quería atar algunos cabos con él. Le encontró de pie ante la ventana, desde la que había observado como se alejaba su hermano…

— ¿Tom?—llamó en voz alta.

Se dio la vuelta suspirando y se sentó a los pies de la cama., donde su madre le hizo enseguida compañía.

— ¿Tú ya lo sabías, verdad?—preguntó Simone en voz baja, viéndole asentir con la cabeza—¿David es bueno con él?

Le vio asentir de nuevo en silencio, suspirando sin poderse contener.

—No han hecho nada de lo que te debas preocupar—susurró Tom en defensa de su hermano—Tengo constancia de que en el apartamento no han hecho nada, por respeto a los demás y sobre todo a mi.

Escuchó a su madre suspirar aliviada. Se maldijo por tener que mentirla, para que no se enterara de que había sido todo lo contrario, la de noche que había pillado a su hermano entrando o saliendo de la habitación del productor…

—Sé que siempre habéis estado muy unidos y era normal que te lo dijera a ti primero—dijo Simone sacándole de sus pensamientos.

—Me lo contó un día Bill—explicó por encima Tom—Porque a veces sentía la necesidad de hablar con alguien y yo era el más indicado, y porque entre nosotros nunca ha habido secretos.

«Solo que yo le amo sin poder evitarlo»—pensó suspirando.

—Eres un buen hermano—afirmó Simone levantándose—Cuidas muy bien de Bill, preocupándote de que sea feliz.

Tom asintió en silencio viendo como su madre salía de la habitación. Claro, la felicidad de su hermano era lo primero, pero… ¿qué pasaba con él? ¿Nadie veía las lágrimas que derramaba?

Continúa…

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por lyra

Escritora del Fandom

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