
Fic Slash de lyra
Capítulo 25
La semana de descanso terminó demasiado deprisa, o al menos para el cantante. Decidió aprovechar esos días para retomar la relación con su hermano que tanto se había deteriorado. Desde que le contara su secreto, dejando a un lado que le hubiera besado, le veía decaído. Ya no pasaban tanto tiempo juntos como antes, y no quería verle tan triste como le veía últimamente.
Salían a pasear todos los días, comían juntos en el centro comercial al que su hermano le llevaba y esperaba con paciencia a que se probara toda la ropa que se pensaba comprar. Luego él mismo pagaba la cuenta y le invitaba a comer. Se sentía mal por aceptar sus regalos, era como si le tuviera que resarcir por algo, cuando era al revés.
Por eso no se pudo contener cuando en una tienda vio unos colgantes que le llamaron mucho la atención. Eran en forma de medio corazón, que juntándolos formaban uno completo. Compró los dos y una noche le dio el suyo a su hermano con una amplia sonrisa en los labios.
— ¿Y esto?—preguntó Tom extrañado.
—Quiero que sepas que la mitad de mi corazón te pertenece—explicó Bill sonrojándose—Que aunque esté con David, sigues siendo muy importante para mí.
Tom le miró sin saber que decir, solo pensando que aunque ocupara solo medio corazón de su hermano, el suyo era totalmente para él. Le agradeció con una sonrisa el regalo y lo guardó con mucho cariño en una cajita plateada en la que guardaba sus posesiones más preciadas. Nunca llevaba colgante alguno al cuello como su hermano, pero sabía que algún día se lo pondría, cuando sintiera que estaba solo y que nadie le quería…
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David fue a comer otro día, sorprendiéndose por el cambio producido. La madre le trataba como si fuera uno más de sus hijos, dejando en el pasado el enfado que tuvo cuando se enteró de lo que pasaba entre él y su hijo pequeño.
Aprovecharon para ponerla al corriente de sus planes. Querían compartir piso, uno cerca del apartamento si era posible por motivos de trabajo y porque Bill no podía estar muy lejos de su hermano.
— ¿Y pensáis hacerlo público?—preguntó Simone de repente.
—De momento no—contestó Bill por el productor—Solo se lo diremos a nuestros amigos mas íntimos, puede que con el tiempo…
—Solo queremos poder amarnos en nuestra intimidad, no ver las noticias llenas de fotos nuestras besándonos y cogidos de la mano—explicó David—Ya no por el que dirán, si no porque eso pertenece a nuestra privacidad.
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Regresaron al apartamento y lo primero que hicieron fue reunir a sus amigos y contárselo esa misma noche. La cara de sorpresa que pusieron les hizo sonreír, no se lo podían creer.
—Pero… ¿con David?—bromeó Georg— ¡Con la de chicos guapos que hay sueltos! Has tenido que escoger al más feo.
Gustav le dio un codazo para que se callara, pero la sonrisa del productor le mostraba que no estaba enfadado. Tras esos dos años conviviendo con los cuatro chicos ya estaba acostumbrado a sus travesuras y bromas.
—Esto me recuerda una cosa—dijo Georg de repente—Aquella vez que pillamos a David desde la ventana… ¿eras tú?
Bill asintió sonrojándose de los pies a la cabeza.
—Joder, si Tom no hubiera echado la cortina… ¿por eso te enfadaste tanto?—preguntó Gustav esa vez.
—Hay cosas que es mejor no ver—contestó Tom sonriendo con esfuerzo.
Tomaron su respuesta como parte de la broma y felicitaron de nuevo al cantante, deseándole toda la felicidad del mundo.
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Esa primera noche en el apartamento decidieron pasarla juntos. Se despidieron hasta el día siguiente y entraron esa ven en la habitación del cantante, desnudándose con rapidez en cuanto cerraron la puerta tras ellos. Se metieron en la cama y Bill se sentó a horcajadas sobre el productor con una amplia sonrisa en los labios.
—Se te ve tan feliz—susurró David mientras llevaba las manos a sus caderas y se las alzaba para entrar en su cuerpo.
—Porque lo soy—contestó Bill gimiendo.
Apoyó las manos en su pecho moviendo las caderas al compás de las embestidas, pensando que últimamente todo el mundo se preocupaba de su felicidad. Mordiéndose los labios para no gritar, aceleró el ritmo de las embestidas haciendo reír a David mientras que su miembro se frotaba contra su estómago derramándose sobre el al tiempo que el productor lo hacía en su cuerpo.
Una vez saciado su apetito, se tumbó al lado del productor, que le atrajo en sus brazos y se quedaron dormidos profundamente de inmediato con una amplia sonrisa en los labios. Se acabó el seguir ocultando lo mucho que se amaban y seguirían haciéndolo.
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Días después actuaban en un programa. Todo el mundo fue testigo de la emoción con la que el cantante interpretaba una gran balada….»Heilig», terminando llorando de felicidad en el escenario. En la entrevista el presentador no pudo evitar sacar ese tema, preguntando si la canción se la había dedicado a alguien especial.
Sonriendo al lado de su hermano, no le quedó más remedio que confesar que si. Que desde hacia un tiempo su corazón tenía dueño.
«Para ser exactos, dos»—pensó suspirando Tom, llevándose una mano al cuello y acariciando la mitad del corazón de su hermano que le correspondía.
Su suspiro llamó la atención del presentador, que le preguntó si él también se veía con alguien especial.
— ¿Tom? Lleva unos meses de celibato absoluto—contestó Georg riendo por su compañero.
Todos rieron ante lo que pensaban que era una broma, esperando la verdadera respuesta del guitarrista.
—Eso no es del todo cierto—contestó Tom tratando de mantenerse calmado—La verdad es que… ya he encontrado mi amor verdadero, solo que esa persona aún no lo sabe y estoy dándole tiempo…
No pudo evitar mirar de reojo a su hermano, que sentado a su lado tenía la mirada puesta en bastidores, desde donde el productor le miraba a su vez con una amplia sonrisa en los labios. No había escuchado la confesión pública que le acababa de hacer, diciendo al mundo entero que era su amor verdadero…que se reservaría solo para él…
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Semanas después David encontró el piso perfecto. Los de la discográfica no pusieron ninguna pega a que se mudara, los chicos ya era todos mayores de edad y no necesitaban un «niñero». También estaban al corriente de la relación que mantenía con el cantante, y solo les pidieron discreción.
Pasaron tres días de mudanza, bromeando con que iban a necesitar más armarios en vista de la cantidad de ropa del cantante. Cuando Bill vio la gran cama de matrimonio que iba a compartir con el productor todas las noches, no pudo resistirse a probarla esa misma tarde.
Llegó el día de la despedida, todas sus cosas estaban ya en el piso en el que iba a empezar una nueva vida al lado del productor. Se había despedido ya de sus compañeros de grupo, pero de su hermano quería hacerlo en privado.
Entró en su habitación y le cogió con fuerza de las manos, mirándole a sus tristes ojos.
—No estaré muy lejos de aquí, y nos veremos todos los días, cuando ensayemos—le dijo a modo de consuelo.
Tom solo pudo asentir con al cabeza, sentía que si separaba los labios diría algo que no debiera…que le amaba demasiado, que estaba obsesionado…
Viendo que su hermano esperaba que le dijera algo, solo pudo abrazarle con fuerza suspirando al estrecharle en sus brazos.
— ¿No tienes nada que decirme?—preguntó Bill en un susurro.
—Que…que seas muy feliz, Bill Kaulitz—murmuró Tom con los ojos cerrados.
Le soltó con esfuerzo, pero su hermano no se separó. Solo alzó la cara y le miró con una sonrisa en sus dulces labios, pasándose la lengua por ellos…invitándole a besarle…
Bajó la cara y cuando sus alientos se rozaban…desvió los labios y le besó con suavidad en la mejilla. Luego retrocedió un paso y esbozó una sonrisa con esfuerzo. Escuchó como suspiraba su hermano y tras quedar en que le llamaría esa misma noche y todas las demás antes de acostarse, le vio salir de su habitación con paso lento.
Se asomó a la ventana de su habitación viendo como su hermano caminaba hacia el coche y se giraba como si le hubiera presentido, levantando una mano y despidiéndose con una amplia sonrisa en los labios.
Levantó su mano y le devolvió el saludo suspirando. Le vio meterse en el coche al lado de David, que arrancó llevándose a su hermano de su lado.
Bajó la mano y la metió en el bolsillo de su sudadera, sacando el pañuelo que una vez dejara a su hermano para que se limpiara los labios. No lo había lavado desde entonces y siempre lo llevaba consigo. En el todavía se apreciaba los labios de su hermano.
Se llevó el pañuelo a los suyos y aspiró con los ojos cerrados suspirando, pensando que ojalá pudiera hacer retroceder el tiempo…detenerlo justo en el momento en el que él y su hermano estaban tan unidos y nadie se había metido entre los dos separándolos sin remedio.
Pero no poda hacerlo. Solo le quedaba ver como su hermano era feliz sin él a su lado. No podía construir un mañana del ayer. Simplemente, no podía…simplemente, su Bill se había ido para siempre…
F I N
Muchas gracias por leer!!
Aqui esta su video correspondiente, solo decir que el poema que aparece tanto en el video, como en el resumen y en las frases finales NO es mío (menos la frase «Mi Bill se fue para siempre», eso es de mi cosecha).
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