Que seas feliz 9

Que seas feliz 9

Fic Slash de lyra

Capítulo 9

Los días siguientes trataron de disimular, hacerles creer a sus compañeros que nada iba mal entre ellos. Pero los chicos no eran tontos, podían ver el abismo que se había abierto entre los gemelos, como no se hablaban y solo se dirigían frías miradas.

Y el productor era otro caso, le contaron sus temores y él solo les dijo que no se metieran donde no les hablan llamado, que dejaran que los hermanos resolvieran sus problemas ellos solos, sin la ayuda de nadie.

Pero ese era un mal plan. En cada actuación que daban, cada entrevista que concedían, cada sesión de fotos…la gente murmuraba. ¿Se han peleado los gemelos? ¿Por qué se tratan con esa indiferencia? ¿Afectaría al grupo su pelea?

A la única persona a la que afectaba era al cantante, que todas las noches acudía a la habitación del productor a derrumbarse entre sus brazos, donde le contaba llorando lo mal que le trataba su hermano.

—Lo he intentado…—sollozaba Bill—Pero Tom no quiere ni verme, y si lo hace es con odio en los ojos…trato de que me diga algo y solo me insulta con crueles palabras…

David le consolaba como podía, acariciando su espalda hasta que caía rendido por el llanto. Tenía que tomar cartas en el asunto, ya no como el novio de uno de los hermanos, si no como su productor. En la discográfica se lo habían ordenado, estaban cansados de leer malas críticas como que en una entrega de premios se negaron a posar juntos y decepcionaron a muchas fans.

&

Aprovechó el siguiente viaje que realizaron. Nada más llegar esa noche al hotel cogió al cantante de la mano y le obligó a que le siguiera a la habitación de su malhumorado hermano.

—David, déjalo. Es mejor no insistir—dijo Bill en vano.

Pero el productor no le hizo caso. Tiró más de él y llegó a la habitación del otro hermano, llamando a la puerta sin nada de suavidad.

— ¿Qué pasa?—preguntó Tom abriendo sin mirar.

David entró tirando del cantante, empujando a Tom con suavidad para que los dejara entrar. Cerró la puerta tras él y se apoyó en ella cruzándose de brazos.

—Ahora soy vuestro productor, no me veáis como el novio o el maldito depravado que se está aprovechando de tu hermano—habló mirando con firmeza a los chicos.

—No estoy para jueguecitos—murmuró Tom tumbándose en la cama.

—David déjalo, mi hermano es un cabezota—dijo Bill caminando hasta la puerta.

—Tenemos problemas, los tres—empezó a decir David reteniendo al cantante por la muñeca—La discográfica me ha encargado de que os diga que debéis resolver ya vuestros problemas, esto está afectando al grupo y solo atrae mala publicidad, por no mencionar que las fans están decepcionadas con vuestro comportamiento.

—Me importa una mierda las fans—estalló Tom.

—Ellas os dan de comer—estalló David a su vez—Si no fuera por ellas no venderíais ni un maldito disco, no tendríais toda esa ropa tan cara que os gusta llevar…si no fuera por ellas estarías en tu casa tocando tu guitarra soñando con ser algún día una estrella…

—Y si no fuera por ellas, mi hermano y tú jamás os hubierais conocido—se le escapó a Tom.

— ¿Es eso lo que te molesta?—se le encaró David—Te da igual que tu hermano sea desdichado, que gracias a mi haya encontrado algo de felicidad. Eres un egoísta Tom, tú siempre has sabido como divertirte sin ver que tu hermano era desdichado a tu lado, que estaba muy solo, y un buen día aparezco yo y eso te molesta…

— ¡Le doblas la edad, maldita sea!—gritó con cansancio Tom—Bill se merece a alguien mejor, y no me digas que me da igual su felicidad porque mi hermano es lo más importante para mi, y si él no es feliz…

—Lo soy Tom—intervino Bill— ¿Por qué no lo quieres ver?

—Si lo fueras no tendrías por qué esconderte—dijo Tom mirándole a los ojos por primera vez en mucho tiempo—Sabes que lo tuyo con David no puede ser, ¿has pensado en lo que dirá mamá cuando lo sepa?

—Si, lo he pensado—estalló Bill a su vez—Y me da mucho miedo su reacción al ver tu comportamiento. David, vámonos por favor.

David asintió, no había nada más que hacer para que el guitarrista entrara en razón. Le darían más tiempo, todo el que necesitara. Salieron de la habitación cogiéndose con firmeza de las manos, nada ni nadie iba a lograr separarlos.

Entraron en la habitación del productor y nada más cerrar la puerta unieron sus labios. ¿Por qué tenían que dejar de amarse solo para no hacer daño a los que les rodeaba? Ellos sufrían, y a nadie parecía importarle…

&

Cansado de los inútiles intentos de su hermano para que viera con buenos ojos su relación con el productor, Tom decidió salir a relajarse tomando algo. Salió de su habitación camino del bar, pero por el camino fue interceptado por sus compañeros, que le cogieron por los hombros y le llevaron a la habitación de uno de ellos.

—Vamos a tomar algo, relajemos esos ánimos—dijo Georg abriendo el mini bar.

—Chicos, no estoy para fiestas…—empezó a decir Tom negando con la cabeza.

—Sabemos que estas de morros con tu hermano, pero olvida a Bill por un momento—le cortó Gustav.

Cogió la cerveza que Georg le pasaba y brindó con sus amigos suspirando. Eso era lo que más quería en esos momentos, olvidar a su tozudo hermano pequeño.

—Mirad, tenemos espectáculo—dijo Georg señalando una ventana.

Todas las miradas se dirigieron hacia donde apuntaba su compañero. En la ventana de enfrente se podía vislumbrar las siluetas de dos personas que se abrazaban caminando de espaldas hacia la ventana.

— ¿Quiénes serán?—preguntó en voz baja Gustav.

—Ni idea, pero desde aquí no lo vemos bien—contestó Georg también en voz baja.

Apagó la luz de su habitación y les hizo una señal a sus amigos para que le siguieran. Todos se agacharon y le imitaron riendo por lo bajo, incluso Tom, que de repente le habían entrado unas ganas locas de divertirse.

—Callaos, que nos van a oír—riñó Gustav.

Se agolparon en la ventana, asomando por ella sus cabezas, sonriendo al ver como esa pareja gemía y suspiraba.

—Desde aquí nos vamos a enterar de todo… ¿y si les vemos las caras y mañana les seguimos?—preguntó Georg riendo.

—Está muy oscuro como para ver nada…—empezó a decir Tom.

— ¡Joder! Es David—gritó Gustav sin querer.

Se agacharon por instinto, todos menos el guitarrista, que desde donde estaba no podía apartar la mirada de la otra ventana. Había salido la luna y gracias a ella podía ver la silueta recortada de su hermano, como le daba la espalda inclinando hacia atrás la cabeza, haciendo que su largo pelo le cubriera parte de su desnudez.

—Joder…—susurró.

Veía como David se inclinaba hacia él, besándole el cuello….yendo más abajo…

— ¡Joder!—gritó esa vez.

Se levantó y corrió la cortina de golpe, haciendo que sus compañeros se levantaran con él.

—Tom, ¿qué pasa?—preguntó Gustav asustado.

—Que…que sois unos salidos los dos, espiando a David…—empezó a decir muy enojado.

—Está con una tía buena, quiero ver su cara—dijo Georg caminando hacia la ventana.

—No seas niño—resopló Tom cogiéndole del brazo—Haced lo que os de la gana, yo me bajo al bar a ver si pillo a una chica con la que pasar un buen rato. Vosotros podéis quedaros y haceros unas pajas espiando a David si os da la gana.

Caminó hacia la puerta y salió de la habitación de Georg. No podía hacer nada por su hermano, si sus amigos le pillaban mientras que él y David…allá ellos, que fueran más cuidadosos la próxima vez, no podía estar siempre pendiente de él…ya le había demostrado que había dejado de ser su hermano pequeño, que ya no le necesitaba para nada porque otra persona cuidaba de él…

Continúa…

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por lyra

Escritora del Fandom

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