Rookie Bill 18

Rookie Bill 18

Fic TOLL de lyra

Capítulo 18

Dos semanas después, Bill se volvía a poner el uniforme pensando que iba a ser la última vez que lo llevara. Tenía una vista con los altos cargos de la comisaría quienes le juzgarían para ver si era apto o no para realizar su trabajo. Si así lo decidían Bill se prometía más a sí mismo que los demás a darlo todo, a no distraerse y demostrar que era el mejor policía que podía tener la unidad 15.

En caso contrario, mucho se temía que su carrera se había truncado y no le quedaría más remedio que regresar con su padre a esa casa donde había crecido y tantos dolorosos recuerdos le traía.

Esas dos semanas no se lo pensó dos veces y las pasó con su padre. No podía estar más orgulloso de él, se había esmerado en dejar la bebida y lo estaba consiguiendo. Se le veía más ilusionado y feliz. Aun así, procuró ir con pies de plomo porque no sabía que pasaba con esa casa que cada vez que ponía un pie en ella sentía que se ahogaba, y todo lo que decía o hacía su padre le molestaba.

Y la primera noche a pesar de ponerlo todo por su parte, no pudo evitar estallar.

— ¿Has puesto en venta la casa?—gritó sin poderse contener.

—Eso he dicho—dijo Jörg carraspeando.

— ¿Pero por qué?—preguntó Bill.

—Bill vamos, la casa es muy grande para mí solo—contestó Jörg suspirando—Tú llevas tiempo viviendo con tus amigos y me han hecho una buena oferta que no puedo rechazar. Y por supuesto que tú recibirás una parte, te lo mereces.

—No la quiero—saltó Bill con rapidez.

—Sabes que esta casa nos trae dolorosos recuerdos a los dos—siguió explicando Jörg—Debí venderla hace tiempo, un error que pienso subsanar en las próximas semanas. Aprovecha este tiempo para recoger todo lo que quieras conservar.

—Pero… 2 semanas no es tiempo suficiente—susurró Bill empezando a notar que la cabeza le iba a estallar.

—Claro, no quiero meterte presión—dijo Jörg dando fin a la conversación—Aunque tampoco tienes mucho que mirar, te llevaste casi todas tus cosas cuando fuiste a vivir con tus amigos.

¿Y qué pasaba con las cosas de su madre? Esa era la pregunta que Bill no se atrevía a formular. En varias cajas del desván su padre aún conservaba algunas pertenencias de su mujer que le costaba mucho deshacerse de ellas. Eran recuerdos personales y no sabía si había llegado el momento de dejar atrás el pasado costara lo que costase.

Y a eso dedicó el tiempo libre que le dieron, miró cada rincón de su antigua habitación y en una caja fue metiendo algunos recuerdos de su infancia que quería conservar, ya encontraría hueco en el apartamento donde guardarlas sin que sus amigos pensaran que eran trastos que debían ir derechos a la basura.

El último día su padre le prometió darle todo el tiempo que necesitara para llevarse el resto de las cosas, sabiendo que se refería al temido desván donde estaban las pertenencias de su madre, sabiendo que él querría echar un vistazo y llevarse algo que recordara esa época tan bonita que vivió cuando formaban una familia hasta que su madre decidió poner fin a ella…

&

— ¿Ya estas listo, Bill?

La voz de Georg le sacó de sus pensamientos. Asintió y colocándose mejor la placa con su nombre se volvió y salió del vestuario con su amigo. Caminó a su lado tratando de no fijarse en lo que le rodeaba. El resto de sus compañeros le miraron sin poder evitarlo, recordándolo como el agente que puso en peligro la vida de un compañero por un mero capricho.

Tenía que admitir que todos ya sabían de su casi relación con Tom, podía oír sus cuchicheos a sus espaldas y tragándose toda su rabia procuraba caminar con la cabeza bien alta, sin poder evitar buscarle con la mirada…

—Tom fue readmitido hace unos días—explicó Georg en voz baja adivinando su pensamiento—Y encima le han ascendido.

— ¿Ascendido?—repitió Bill con asombro.

—Sí, ya es inspector—explicó Georg—Por lo visto su última misión fue el empujón que necesitaba.

—Es un buen agente, se lo merece—susurró Bill.

—Claro, yo no he dicho lo contrario. Pero veo injusto que a él le premien y a ti te castiguen—dejó bien claro Georg.

Bill asintió en silencio y siguieron andando. Se dirigieron a un sala en la que nunca habían estado. Una gran mesa ocupaba la estancia y una docena de sillas la rodeaban. Estaban ocupadas la mitad solo, siendo Oliver uno de sus ocupantes. Los demás no los conocía Bill en persona, solo de nombre. Reconoció a varios de de ellos, estaban el comisario principal, el subdirector general y el subinspector.

—Suerte—susurró Georg apretándole el brazo con cariño.

Bill asintió y entró en la sala cerrando la puerta tras él. Se había preparado un pequeño discurso y tomando asiento esperó hasta que le dieron la palabra. Se puso en pie y firme, cogiendo aire y procurando que no le temblara la voz. Empezó a hablar sintiendo todos los ojos fijos en él, pero no se dejó asustar. No quería alargarse mucho, pero si dejar varias cosas claras.

—He seguido todas las reglas al pie de la letra y si me readmiten seguiré haciéndolo—terminó su discurso con voz firme.

— ¿Qué me dice del inspector Kaulitz?—le interrumpió el subinspector.

—Tengo entendido que ha sido readmitido—murmuró Bill.

—Si, tras ser suspendido por conducta inapropiada—recordó el subinspector—Usted y el inspector Kaulitz pusieron en peligro una misión importante debido a su relación. En el mandato de su suspensión se estipulaba que no debían mantener contacto alguno.

—Y así ha sido—dijo Bill con firmeza—La última vez que le vi fue hace justo 2 semanas. He respetado todas las condiciones. Yo…cometí un error que casi me cuesta todo lo que tengo, no iba a cometer el mismo error otra vez.

—Gracias agente Trümper, se puede retirar mientras deliberamos—intervino el comisario.

—Si me lo permiten, me gustaría decir algo—dijo Oliver de repente.

Todas las miradas se dirigieron a él, siendo la de Bill la más tímida. No sabía si lo que iba a decir le iba a ayudar o pondría de patitas en la calle. Ya había dejado bien claro lo que pensaba de sus actos la última vez que hablaron.

—El agente Trümper es hijo de policía, y sabía bien qué quería ser cuando fuera mayor—empezó a decir Oliver—Lleva en las venas el uniforme, sabe que no es un trabajo sencillo y ha puesto todo de su parte para ser el mejor en todo. Gracias a ellos ha sido el mejor alumno de su promoción, y agentes como él no abundan. Sería una lástima perderlo por un error que lamenta mucho que haya pasado y que no está dispuesto a volver a cometer. Yo confío plenamente en él, y en inspector Kaulitz. Si le hemos dado otra oportunidad a uno, también se la deberíamos dar al otro.

—Gracias sargento—dijo el comisario tras sus palabras—Agente Trümper, salga por favor.

Bill asintió y dando media vuelta abandonó la sala. Había unos sillones a su derecha y sentó en ellos a esperar. Desde donde estaba tenía una amplia visión de la comisaria, podía ver a sus compañeros trabajar ajenos a sus problemas. Echaba de menos estar con ellos, salir a patrullar y luego reunirse todos en el Penny´s al acabar el turno…

Entonces le vio, sus trenzas eran inconfundibles, además del hecho de estar de paisano cuando los demas vestían de uniforme. El inspector Tom Kaulitz paseaba ajeno a su mirada, ni sabía que había regresado. O eso creía, le vio dejar sobre una mesa unos informes y de repente alzar la mirada hasta cruzarla con la suya.

Se puso tenso sin poder evitarlo, a pesar de haber roto con él no podía dejar de sentir algo muy fuerte…

—Enhorabuena Bill.

La voz de Oliver le hizo ponerse en pie de un salto. Se volvió sonrojándose, había prometido no volver a acercarse a Tom y le había pillado mirándole con el deseo aún en los ojos.

—Estás admitido—aclaró Oliver.

— ¿De verdad?—preguntó Bill sin podérselo creer.

—Sí, aunque estarás a prueba—explicó Oliver—Volverás a patrullar con un agente instructor y tendrás que hacer algunas horas extras.

—Haré lo que sea, no me importa—prometió Bill.

—Ahora ve a casa a descansar, mañana empiezas y te quiero en plena forma—dijo Oliver.

Bill asintió y se puso en marcha, sintiendo que Oliver caminaba en silencio a su lado. Se dirigieron al vestuario y antes de que abriera su taquilla Oliver se decidió a hablar tras comprobar que estaban solos.

—Estuve en la vista de Tom—empezó a explicar—Debes saber que te defendió en todo momento, que se echó él la culpa de todo. También dijo que si te echaban y a él le readmitían pensaba dimitir, y bueno, también dijo que su vida personal no era asunto de nadie y que no interferiría en su trabajo.

Bill escuchaba en silencio sin saber qué decir, por lo visto Tom seguía empeñado en mantener una relación con él sin importarle las consecuencias.

—No tuvieron más remedio que admitirle y ascenderle, ya se lo merecía—siguió diciendo Oliver—Lo había estado posponiendo porque le gustaba estar en la calle y ser agente instructor. Es el mejor en su trabajo y al fin ha obtenido su recompensa.

—Vaya, entonces le debo una—murmuró Bill.

Oliver asintió y le dejó que se cambiara de ropa. Y asi lo hizo Bill sin poder dejar de pensar en si hacía lo correcto al zanjar su relación con Tom o si tal vez debiera seguir con él justo donde lo habían dejado…

Continúa…

La parte de la vista, dialogo y discurso de Bill está sacado de la película. Gracias por leer.

por lyra

Escritora del Fandom

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