Sin tu conocimiento 15

Sin tu conocimiento 15

Fic original de JasonPeace. Traducido por lunallena

Capítulo 15

— ¿Cómo se está sintiendo? —Georg preguntó cuándo Bill entró al estudio.

—No muy bien, creo —Bill suspiró pesadamente, tirando su bolso en una silla. Estaban hablando de Tom, quien había estado enfermo en los pasados días, pero nadie sabía de qué. No tenía fiebre, o algo como eso, pero se estaba sintiendo enfermo y permaneció en cama, negándose hablar con alguien.

A estas alturas, todos estaban extremadamente preocupados y Tokio Hotel había estado en pausa; solo se reunían en el estudio para ensayar un poco, pero no era muy efectivo sin Tom.

Más duraba la enfermedad de Tom, más preocupado Bill comenzaba a sentirse porque sospechaba que Tom no estaba enfermo en lo absoluto, de hecho, devastado; recordaba bien cómo se había “enfermado”. Había sido ese día en el que había estado tan preocupado y preguntó sobre las Maldivas…a ese punto, Bill casi tenía la certeza de que él sabía, o al menos sospechaba de que había sido Bill todo el tiempo, y la razón por la que estaba “enfermo” era porque estaba muy molesto, decepcionado, espantado y perturbado de que haya sido su hermano en su cama todas esas noches.

Bill se odiaba, ¿por qué le había hecho eso a su hermano? Había sido tan idiota…su gemelo estaba completamente devastado sobre esto y era toda su culpa. Cómo podría él, por solo un momento, había creído que su hermano sentiría algo menos rencor y arrepentimiento una vez que lo descubriera. Y por supuesto, iba a descubrirlo tarde o temprano, nadie podría vivir con un secreto así por siempre.

&

Malhumorado, Tom empacó sus cosas en las maletas que llevarían a las Maldivas. Habían decidido ir ahí primero antes de ir a casa ya que ambos tenían miedo de lo que sus padres pensarían si los vieran así; por supuesto ellos no lo dirían, pero Tom tenía la certeza que ambos lo pensaban.

No podía esperar a finalmente salir de aquí porque estar encerrado en el apartamento con su hermano se había convertido insoportable en las pasadas semanas.

Aunque ambos sabían que algo estaba mal, ninguno de ellos tuvo la intención de solucionarlo, lo cual era muy diferente a ellos porque siempre intentaban solucionar sus problemas tan pronto sea posible. Aunque no esta vez; esta vez Bill no tenía intención de reconciliar, y estaba obviamente complacido con la devastación que había causado en la vida de Tom.

Las pasadas semanas solo le habían servido a Tom para caer más profundo en su desesperación, anhelado por el amante que su hermano nunca sería, cuánto más pasaba el tiempo, más lejos estaba de superarlo.

Las personas decían que tomaría tiempo; que lo superaría; estas cosas le suceden a todos; pronto se olvidaría; y cualquier otra mierda, pero Tom sabía que estaban equivocados. El tiempo estaba en su contra, y destruyendo la desolada relación aún les quedaba.

No era que Tom quisiera echar a su hermano de su vida, solo no veía otra opción porque estando cerca de él era pura tortura, y verlo le recordaba cuánto su hermano lo había lastimado deliberadamente; lo hacía querer derrumbarse cada vez que Bill se atrevía a darle una dudosa, esperanzadora sonrisa. ¿Por qué siquiera hace eso? ¿Estaba intentando molestarlo…?

De alguna manera, el comportamiento de Bill no iba bien con la situación en lo absoluto porque no parecía del todo feliz con los resultados aunque debería, debería estar alborozado por todo el daño que le había hecho a Tom.

— ¿Tom? —Fue bruscamente traído fuera de sus pensamientos por la voz familiar de Georg desde la sala. Un segundo más tarde, ingresó a la habitación sin tocar. —Oye amigo. ¿Listo para irte? —Georg hizo una mueca animosa pero Tom solo bufó en voz baja, mirando a sus maletas empacadas. Ni siquiera sabía porque estaba yendo a este viaje de pesadilla a las Maldivas, probablemente era la peor idea que había tenido.

—Genial, vamos entonces…la van está aquí —Georg anuncio, agarrando dos de las tres maletas de Tom.
—Geo, ¿qué estás haciendo? —Tom murmuró malhumorado, jalando la maleta permaneciente hacia la sala donde Bill y Gustav estaban ocupados con las maletas de Bill.

—Gus y yo los estamos viendo en el aeropuerto —Georg sonrió contento.

— ¿Por qué? —Suspiró sin importarle.

—Porque somos amigos y ustedes están teniendo serios problemas y necesitan apoyo. —Gustav interrumpió solemnemente.

Tom notó a Bill mirar sus pies con incomodidad pero no dijo nada.

—Cómo sea —Tom rodó los ojos, dirigiéndose con rigidez hacia la puerta; no es que Georg y Gustav pudieran cambiar lo que estaba sucediendo entre ello, así que no importaba lo que hicieran.

Lo suficiente pronto, todo estaba dentro del auto y condujeron hacia el aeropuerto; Bill y Georg estaban en frente, hablando sobre algo relacionado a la banda y en lo que Tom no estaba interesado últimamente, mientras él y Gustav estaban sentados en la parte trasera en completo silencio.

Tom notó a Bill mirar con extrañeza sus pies pero no dijo nada.

— ¿Todo bien entre tú y Bill? —Gustav susurró unos cuántos minutos en el viaje.

Tom le dio una mirada — ¿luce como que todo está bien? —Le había contado a Gustav hace mucho que Bill y él habían hablado sobre la noche de las Maldivas, pero no le había dicho sobre “Warren” escabulléndose en su cama, o que recientemente había descubierto que había sido Bill todo el tiempo.

— ¿Es aún sobre la situación en las Maldivas? —Gustav preguntó con voz más baja que antes.

—Sí —Tom murmuró.

— ¿Por qué están yendo ahí? —Preguntó un poco desesperado.

—No lo sé. Todo comenzó ahí, así que quizá deberá terminar ahí también —Tom suspiró en voz baja, no seguro de si quería creer eso o no. Sabía que la relación que él y su gemelo siempre habían tenido se había acabado de todos modos, así que ¿qué estaba esperando que suceda en las Maldivas de todos modos? ¿Qué las cosas se resolvieran mágicamente?

— ¿Por qué estás tan molesto por esto? ¿No debería ser Bill quien lo estuviera? —Gustav continuó preguntando, obviamente teniendo almacenada todas sus preguntas desde las semanas pasadas.

—Créeme, lo está —Tom suspiró miserablemente.

—Entonces ¿por qué no hablan al respecto? Están haciendo su vida más difícil con esto, Tom —Gustav dijo en voz baja.

Tom no había pensado realmente en cómo todo esto afectaba a todos a su alrededor; seguro, ellos estaban ahí y los relacionaba de algún modo, pero en las pasadas semanas, habían sido bastante ciegos ante el dolor de todos los demás.

—Lo siento, Gus —Suspiró suavemente —No sé cómo eso pudo sucederme a mí y a Bill…no sé cómo se supone que saldremos de esta mierda. Nuestra relación se acabó —Murmuró suavemente, intentando no derrumbarse en frente de su amigo.

—No se acabó. Ustedes son gemelos, estas cosas no solo acaban. Habla con él…dile que lo sientes y arréglalo. —Gustav insistió.

— ¡No! —Tom dijo lo suficiente fuerte para que Georg y Bill oyeran —Él es el que hizo esto…ya me disculpé e hice todo lo que pude, él es el que giró las cosas y decidió arruinar mi vida —Tom dijo de golpe, sintiendo toda la frustración por su hermano, viniendo como una fuerza completa.

—Bueno ¿¡de quién es la culpa!? —Gustav replicó, comenzando a perder la paciencia —Si no fueras un pendejo nada de esto hubiera sucedido. Bill tiene el derecho de estar molesto.

Aunque Tom sabía que su amigo tenía la razón, quería romperle el rostro. No había lastimado a Bill intencionalmente después de todo, aunque en realidad sentía como si mereciera lo que Bill le había hecho, no cambiaba el hecho de que era demasiado y muy doloroso. Bill hubiera pensado en una venganza menos cruel que esa.

—Tom —Gustav intentó de nuevo, más calmado esta vez —No solo estás arruinado tu vida, sino también la nuestra… hay más gente envuelta en este desastre, no solo Bill y tú. No sé exactamente cuál sea el problema con ustedes, chicos, pero por favor resuélvanlo. Por el bien de todos.

Tom suspiró pesadamente, cubriendo su rostro con sus manos; ¿cómo se supone que haría eso? ¿Pretender como si todo estuviera bien? ¿Por cuánto tiempo? Las cosas no mejoraría con solo esperar…alguien tenía que hacer algo. ¿Pero qué?

&

El vuelo y el corto viaje hacia su búngalo pasaron en total silencio en lo cual Bill deseaba que el avión se estrellara. O el auto. O algo más que detuviera la continuación de este terrible viaje.

Pero por supuesto, nada de eso sucedió y pronto ambos estaban de pie en la sala del mismo búngalo en donde habían estado el año pasado. ¿Tom había elegido ese mismo a propósito?

Nerviosamente, Bill miró la puerta de la habitación de la izquierda en la cual Tom había dormido la última vez que estuvieron aquí; la habitación en donde todo el desastre había comenzado. No siquiera entendía porque estaban de regreso en este lugar del infierno, solo estar ahí era una pesadilla.

Sin ni una sola palabra, Tom agarró su maleta y la llevó a la habitación de la izquierda, dejando a Bill de pie solo en medio de la semi oscura habitación con la hermosa vista al océano. Se sentía incluso más miserable que la última vez que había estado ahí en medio de la noche, abandonado e incomprendido por su hermano.

&

Una vez encerrado en la maldita habitación, Tom se deslizó en el suelo en miseria, mirando la cama la cual lucía igual que el último año. Las mismas sábanas esparcidas. Los mismos postes en donde había atado…a Bill.

Aún no podía entender cómo no se había dado cuenta de que era su propio hermano esa noche. ¿Cómo podía un pequeño error, tal como tener sexo con un extraño, destruir su vida entera? ¿Cómo pudo su hermano hacerle esto?

Mientras se sentaba en el piso a contemplar todo lo que había sucedido el año pasado, comenzó a sentirse más y más absorbido por el dolor y resentimiento que su hermano le había causado. En realidad, habían venido aquí porque Tom había esperado que las cosas mejores, pero la verdad es que solo empeoraban.

Todas esas cosas horribles que sentía por su hermano salían burbujeantes a la superficie, apoderándose de él con un deseo enfermo y sed de venganza; no merecía lo que Bill le había hecho. Su hermano había ido muy lejos y ahora pagaría por eso.

Mientras esperaba que su hermano se durmiera, Tom iba arriba abajo a un ritmo constante en su habitación, dejándose consumir por el desprecio; no solo por lo que su hermano había hecho, sino por haber conducido a su hermano a hacerlo…y a sí mismo por lo que estaba intentando hacer después.

Ya había pasado medianoche al momento que finalmente se escabulló fuera de su habitación, casi temblando de ansiedad, e hizo su camino a la habitación de su hermano.

Tan silencioso como sea posible, se adentró sigilosamente en la habitación que estaba débilmente iluminado por la luz de la luna que le daba un sereno, tranquilo brillo. Pero la serenidad era traidora y no podía al descubierto nada de lo que les estaba sucediendo.

Se pausó en la cama, mirando los rasgos durmientes, tranquilos de su hermano. Lucía tan calmado, como si nada estuviera mal en su vida. ¿Estaba ahí? ¿Estaba Bill sufriendo bajo todo lo que estaba sucediendo o no le importaba?

Había una parte de él que creía que a Bill le importaba tanto como a él, pero era irracional porque sí así fuera, nunca le hubiera hecho esto a él.

Temblorosamente, tomó a Bill de las muñecas y las levantó tan gentilmente como sea posible hacia el poste de la cama donde las aseguró con una de las prendas, moviendo lentamente a su hermano, así no despertaría.

Pronto, la segunda mano de su gemelo estaba sujetada también y Tom cuidadosamente trepó a la cama para acomodarse sobre él, asombrosas noches que habían pasado juntos, pero se retuvo a sí mismo; esto no era lo que iba hacer esta noche. Esta noche, Bill pagaría por lo que había hecho. Esta noche, estaría tan lastimado como Tom lo había estado por tanto tiempo.

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Bill fue sacado de su sueño por un peso incómodo sobre sus caderas. Era familiar aunque no lo había sentido por mucho tiempo.

Perezosamente, abrió sus ojos soñolientos, mirando alrededor de la oscuridad en un momento de confusión antes de recordar que estaban en las Maldivas. Y Tom se estaba inclinándose sobre él. Seguro, aún estaba durmiendo.

— ¿Cómo pudiste hacerme esto? —La voz molesta de Tom le aseguro, en efecto, que este no era un sueño en lo absoluto.

— ¿Q-Qué? Tom… ¿Qué estás haciendo? —Dijo adormilado, comenzando a sentirse nervioso; esta no era la manera en que las cosas iban en sus sueños. Intentó mover sus manos pero las encontró atadas en los postes de la cama. Le recordó la primera noche en la cama de Tom. Y justo como esa noche, comenzó a sentirse aterrorizado.

—Tom. Lo siento —Intentó nerviosamente, intentando moverse otra vez pero el peso de su hermano lo mantuvo en su lugar.

—Lo estarás.

Continúa…

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por lunallena

Escritora y traductora del Fandom

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