
Fic original de JasonPeace. Traducido por lunallena
Capítulo 17
Simone lo miró fijamente por unos segundos antes de hablar — ¿Queeeeeeé? —Preguntó lentamente — ¿Eso es todo? ¡Dios santo, Bill! ¡Casi me da un infarto! —Golpeó su brazo y rodó los ojos.
— ¿Qué…? —Bill murmuró confundido; ¿acaso no había entendido lo que había dicho? —No, mamá…estoy enamorado de Tom…como…quiero decir…—Intentó explicar pero no sabía qué otras palabras usar.
—Sí, lo entiendo. ¿De eso se trata todo esto? ¿Es en serio? ¿Tienes idea de qué tan preocupada he estado? —Preguntó ruidosamente, levantándose y gesticulando alrededor. —Pensé que algo malo estaba sucediendo contigo ¿y en todo lo que ustedes, chicos, se preocupan es en pequeñas riñas de pareja? Jesús, en serio…—Meneó la cabeza incrédula.
— ¿Qué…? Mamá…esto es serio —Bill dijo incrédulo.
— ¡Lo que es serio es que ustedes están arruinando su carrera y vida con esta basura! ¡Sal adelante, Bill! —Gesticuló alrededor del apartamento, obviamente no estando de acuerdo con la situación actual.
— ¿No estás molesta de que esté enamorado de Tom? Ya sabes… ¿mi hermano gemelo y eso? —Bill preguntó lentamente, solo para asegurarse que estaban en la misma página.
—No me malinterpretes, cariño, por supuesto que no estoy eufórica por ello, pero es mejor que todas las cosas que estaba pensando…—Se encogió de hombros y Bill se preguntó que había estado pasando en la cabeza rara de su madre.—Aunque es gracioso —Continuó —Tom parecía tener la opinión de que no le agradabas en lo absoluto. ¿Qué rayos pasa con ustedes dos? —Preguntó mientras se sentaba de regreso.
—Um…es una historia un poco larga —Bill murmuró, no seguro si quería decirle a su madre todo esto.
—Vine todo el viaje desde Alemania, tengo tiempo —Simone sonrió animándole.
—Uh…de acuerdo….bueno, todo empezó hace un año en las Maldivas…. ¿recuerdas que fuimos ahí de vacaciones? ¿Tom y yo? —Preguntó dubitativo.
—Cariño, ustedes viajan demasiado y es difícil de estar al tanto, pero está bien…Maldivas ¿entonces? —sonrió de lado con una sacudida de mano.
—Umm, había un chico…y…Bueno…él y Tom querían…ya sabes —Bill creía que estaba a punto de morir; ¿qué estaba pensando con contarle esto a su propia madre?
— ¿acostarse? —Simone preguntó divertida.
—Sí, eso —respondió rápidamente —O al menos iban hacerlo…pero…no lo sé, derramé red bull en mi cama y …sí…y entonces eso …no, sí —Bill divagó estúpidamente sin querer decir lo que sucedió.
— ¿Qué? —su madre preguntó con confusión.
—E-El punto es que terminamos…ya sabes…y sí —Murmuró en voz baja, moviéndose nerviosamente; ¿por qué seguía hablando de esto? ¿¡Había perdido la cabeza!?
—Espera ¿qué? Me perdí en la parte del Red Bull —meneó la cabeza —Comienza de nuevo.
—Nada. Olvídalo. Tuvimos sexo…—murmuró débilmente.
—Oh. Muy bien. ¿Qué más? —Simone asintió, aparentemente no perturbada con esto. ¿Qué le pasaba a esta mujer?
—Ummm… ¿quiero decir que Tom y yo tuvimos sexo? —Le dio otra mirada perturbada, ¿acaso ella no estaba entendiendo lo que él estaba diciendo o solo no le importaba?
—No, entendí eso. Entonces ¿qué pasó? —Preguntó calmada.
—…Tom no sabía que era yo. Pensó que era el otro chico con el que quería acostarse…pero he estado durmiendo en su cama y…no sé, él me confundía por él, creo —Bill murmuró, oyendo la historia en palabras por primera vez, sonaba una locura.
—Oh genial. Bueno saber que tanta atención Tom le presta a la persona que folla. —Simone rodó los ojos y meneó la cabeza.
—…Sí —Bill suspiró miserablemente.
— ¿Entonces? —Su madre pidió que continúe.
—Y entonces no lo sé…como que…desarrollé un gusto retorcido por él y…pretendí ser ese chico —Bill apenas se atrevió a decir las cosas horribles que le había hecho a su hermano; su madre lo mataría…
— ¿Pretendiste ser otro chico? Quiero decir ¿cuándo estuviste con él? —Preguntó incrédula.
—Sí, pretendí ser alguien más y Tom no lo sabía…pensó que era este chico llamado Warren —Admitió desesperanzado.
— ¿Es en serio? ¿Ni siquiera notó que eras tú? ¿Y en realidad estuvieron juntos? Como tener sexo y esas cosas ¿sin reconocerte? —Comenzó a mirarlo profundamente sin creerlo.
—Sí, exactamente —Asintió triste, arrepintiéndose de todo lo que había hecho.
Simone soltó una carcajada — ¿de verdad? ¿Estuvieron acostándose y no lo notó hasta la mañana siguiente? —soltó entre risas.
— ¡Mamá, no es gracioso! Y no fue la mañana siguiente. Duró meses… ¡casi un año entero! —Bill exclamó molesto; ¿cómo su madre podría estar riéndose de esto?
— ¿ustedes pasan el año entero juntos y él pensó que eras alguien más? —Ahora parecía más divertida e incrédula que antes. Bill solo asintió, sin saber qué decirle a su madre quién soltó otra carcajada.
—Esto no es gracioso, mamá —Dijo en voz baja, sintiéndose realmente fastidiado por el hecho de que se reía de su miseria.
— ¡Es hilarante! ¿Cómo pasó incluso? En realidad no quiero saber. Demonios, Tom es tan idiota —Ella rio un poco más antes de hablar otra vez —Entonces, se dio cuenta y ¿se molestó contigo o qué?
—Sí —Bill murmuró apenado.
—Oh muchacho, lo siento tanto cariño —ahora ya había terminado con sus carcajadas y acarició su brazo con simpatía —Ustedes deberían hablar de esto. De acuerdo, es una situación un poco retorcida, pero estoy segura que pueden solucionarlo.
— ¿Un poco retorcida? ¡Mamá! Pretendí ser el chico del que Tom se enamoró y rompí su corazón al dejarle saber que fui yo todo este tiempo —Se quejó miserablemente, jalando la manta hasta su cabeza.
—Oooh, ¿Tom se enamoró de ti sin saber que eras tú? —preguntó asombrosa; incluso sabía que tan fuerte la palabra era para Tom.
Pudo oír a su madre sonreír en sus palabras; estaba mal de la cabeza —Sí…y ahora está muy molesto y dolido —Bill dijo en un susurro amortiguado bajo la manta.
—Bueno, sí lucía un tanto dolido, pero no creo que estuviera tan molesto…parecía bastante triste que ustedes estuvieran separados. ¿Por qué no vas y hablas con él? —Sugirió gentilmente, alzando la manta de la cabeza de Bill.
—No. Ya intenté disculparme pero no me escucharía…—murmuró terco intentando quitarle la manta sobre su cabeza.
—Pero ahora ya ha tenido un tiempo para calmarse. Quizá deberías intentar otra vez. Por supuesto, no puedes forzar a tu hermano que sienta lo mismo también, pero al menos pueden hablar al respecto e intentar superarlo…no pueden dejarlo así como está y nunca más volverse hablar. —Razonó.
—No quiero hablar con él…no sé qué decirle —Bill estaba molesto y lastimado a cómo Tom había reaccionado; por supuesto su reacción fue natural, pero en las tontas fantasías de Bill, Tom lo aceptaría y querría estar con él, no odiarlo o abandonarlo.
—Bueno, no me refería ahora, algún momento más tarde. ¿Por qué no tomas un baño y te afeitas el caniche de tu rostro, luego vamos por un helado o algo? —Sugirió contenta, levantándose junto con él —Sé generoso con el jabón, querido.
Bill bufó mientras se dirigía al baño, aun intentando envolver su mente alrededor de la mente extraña de su madre. No parecía molesta o decepcionada, o algo más negativo, ¿estaba bien con todo esto? Bueno, no así de bien, pero…tan bien como alguien que pudiera estar con algo como esto. Cuando Bill tuvo su primer tatuaje en ese entonces, su madre había estado tan molesta que lo castigó por semanas, y ahora ¿estaba actuando como si nada pasara a tal gran problema? ¿Podría ser que su madre estuviera en drogas o algo? Quizá estaba embarazada…
Le tomó a Bill una buena hora para finalmente lucir y oler presentable una vez más y a esas alturas, salió del baño, era cerca de la hora de la cena y la sala lucía como una habitación normal otra vez.
—Muero de hambre. ¿Qué te parece una cena antes del helado? —Su madre le echo un vistazo a la vez que se dirigían al garaje.
—Sí, suena bien —Bill estuvo de acuerdo, sintiéndose un poco extraño; habían pasado semanas desde que había dejado su apartamento.
—Conozco un buen lugar al que podríamos ir. ¿Te importa si manejo? —Dijo entusiasmada.
—Me parece bien —Bill se encogió de hombros, sin importarle a dónde irían.
Lentamente, viajaron fuera de la ciudad, mayormente en silencio, y Bill comenzaba a preguntarse realmente a qué lugar se refería su madre.
—Gordon te manda saludos, por cierto —Simone interrumpió sus pensamientos —Quería venir pero el trabajo se metió en su camino. Además, pensamos que esto era más una “tarea de madre” —Añadió con una risa.
—Oh, gracias…sí —Bill asintió ligeramente. — ¿Estás…estás bien con esto? Quiero decir ¿qué debería hacer? ¿Ver un psiquiatra o algo? —Bill murmuró estúpidamente, dándole una mirada precavida.
—Puedes si quieres, pero dudo que ayude…creo que la única cosa que puedes hacer es lo mismo que todos hacen cuando han sido rechazados, continuar con sus vidas —Dijo suavemente, un poco más seria que cuando estuvo en el apartamento.
—No creo que pueda —Bill susurró.
—Sé que puede parecer así ahora mismo, cariño, pero con el tiempo, estoy segura que se volverá más simple —Su alcanzó su mano y lo acarició animosa, pero no estaba ayudando en lo absoluto; Tom era todo lo que siempre alguna vez había querido y no había forma de solo superarlo —Lo siento, amor —Simone dijo en voz baja, dándole una sonrisa triste.
— ¿lo estás? —Bill dijo secamente — ¿Estás intentando decir que preferirías que Tom sintiera de la misma forma por mí? —Preguntó dubitativo.
—Por supuesto que lo preferiría —Respondió simplemente y sin dudar —Quiero que ustedes muchachos sean felices. En donde sea y con quién sea ustedes encuentren la felicidad, no me importa, y no importa. Lo que importa es que sean felices y honestos el uno con el otro.
Bill rio amargamente —Sí…felices y honestos…eso es lo que somos… ¿¡Y dónde rayos estamos!? —Finalizó, mirando alrededor del suburbio fuera de la ciudad —No creo que haya un restaurante aquí, mamá. Tomaste la ruta equivocada…
—Oh, cielos. Tienes razón —Murmuró, mirando alrededor con confusión —Estas calles parecen lo mismo para mí…
—Ugh, genial —Bill gruñó, aunque su madre tenía razón; todas las casas y calles, incluso los malditos árboles lucían igual en el lugar.
—Estamos perdidos —Simone concluyó con un asentimiento.
—Maravilloso —Suspiró cansado, fritándose el rostro mientras su madre se detuvo en el paradero.
— ¿Por qué no le preguntamos a alguien? —Sugirió.
— ¿Cómo a quién? No hay nadie alrededor —Bill gesticuló las calles vacías.
—Ve a esa casa y pregunta cómo regresamos a la ciudad —Su madre señaló a la casa de la derecha en frente de ellos.
— ¿¡Estás loca!? ¡No voy a ir a casa una casa al azar y preguntar eso! —Bill exclamó furioso.
—Oh, no seas un cobarde, Bill. Solo ve —Rodó los ojos, señalando la casa.
—Pero mamaaaaá.
— ¡Ve!
—Bien, de acuerdo. —Bill gruñó, malhumorado saliendo del auto hacia la casa.
En el momento que tocó el timbre, el motor del auto de pronto se encendió y su madre condujo.
— ¡Mamá! ¡Espera! ¿Qué demonios…? —Bill gritó al carro que daba la vuelta en la esquina y salió fuera de su vista.
Mientras Bill estaba maldiciendo molesto y mirando el auto de su madre, la puerta se abrió detrás de él y se giró de inmediato, viéndose cara a cara con su gemelo.
—Oh…—Bill dijo estúpidamente, “Cómo no vi venir esto…”
—Bill —Tom dijo calmado.
—Tom —Bill respondió sin saber qué más decir.
Continúa…
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