Take me Home 14

Take me Home 14

Fic TOLL de lyra

Capítulo 14. Despedidas

No podía dejar las cosas así. Tras la marcha de David dio un corto paseo hasta el pueblo, pero cambió de idea y fue a la casa de David. Tardó un cuarto de hora en llegar y llamó a la puerta con timidez.

La abrió una mujer a la que reconoció como Natalie. Pensó que ya que estaba, le pediría perdón también a ella…

—Soy…soy Bill—se presentó carraspeando.

—Sé quién eres, y David no está—dijo Natalie con dureza—Tuvo que salir a ver un paciente.

—No quiero estar en medio, yo…—empezó a decir Bill.

—Es un poco tarde para eso—dijo Natalie riendo con ironía.

— ¿Puedo pasar?—preguntó Bill dejando a un lado la incomodidad que sentía—Me gustaría hablar contigo.

Se lo estuvo pensando, pero al final cedió y abriendo la puerta le dejó pasar. Le señaló la terraza y fueron hacia ella.

—Siento todo lo que ha ocurrido—empezó a decir Bill.

—Vaya, ¿qué se supone que debo decir?—preguntó Natalie resoplando— ¿Qué te perdono?

—No espero eso, yo…lo siento mucho—repitió Bill suspirando—No recuerdo como era antes pero sé que hice cosas terribles.

—Trataste de separar a mi familia, hiciste el amor con mi marido, en nuestra propia cama…—enumeró Natalie con rabia.

Bill se mordió el labio, no sabía que decir. Dijera lo que dijera, estaría mal y Natalie estaba a la defensiva, saltando y no aceptando sus disculpas. La escuchó resoplar y alzó la mirada. Había metido la mano en la cazadora que llevaba y sacado un mechero y cigarro, que se llevó a los labios y encendió.

Sus ojos se clavaron en la llama del mechero y una vez más tuvo uno de sus recuerdos…

«¡Socorro, papa!»

—Me das pena—siguió diciendo Natalie—Eras triste y patético.

Dejó de hablar al escuchar unos sollozos ahogados. Tiró al suelo el cigarro al ver como la niñera que habían contratado para que le echara una mano con Megan venía con ella en brazos.

—Se despertó echando de menos a su madre—explicó la chica.

—Mi niña…—murmuró Natalie tendiendo los brazos.

La niñera se la pasó y los dejó a solas de nuevo. Con su hija en brazos, Natalie empezó a mecerla mientras caminaba hacia Bill, observando que el llanto de su hija remetía e incluso sonreía.

—Le gustas—comentó Natalie mirando a Bill fijamente.

Bill se quedó mirando de la misma manera a la niña, extendiendo una mano y viendo como la niña extendía la suya y le agarraba un dedo con firmeza…

Algo saltó en su interior, otro recuerdo que literalmente le golpeó dejándole sin respiración…se vio a sí mismo, en la camilla de un hospital dando a luz un hermoso bebé que solo paró de llorar cuando se lo pusieron en su pecho y clavó sus ojitos en él, cogiendo en su mano uno de sus dedos…

Echó a correr y salió de la casa rompiendo a llorar por el camino. No paró hasta que llegó al pueblo y entró en la comisaría, viendo que Tom estaba allí y se levantaba de golpe al verlo entrar.

—Quería hablar contigo—dijo Tom tomando la palabra—He estado hablando con la gente del pueblo y recuerdan un incendio ocurrido hace 18 años en la misma casa que…

—Tengo un hijo—dijo Bill sin aliento.

— ¿Qué?—preguntó Tom sin entender.

—Lo acabo de recordar—explicó Bill aún emocionado—He estado con la hija de David y lo he recordado todo…el parto, la felicidad que sentí cuando le pusieron en mi pecho…

Tom le miraba sin saber que decir, pensando que…que si alguna vez hubo una oportunidad de emprender una nueva vida al lado de Bill, se acababa de esfumar…

—Regreso a Berlín—dijo Bill con firmeza—Voy a buscar a mi familia, y a su padre…

—Bill, es mejor…—empezó a decir Tom tratando de retenerle.

Pero Bill se negó en rotundo, y a que lo acompañara también.

—Tengo que hacerlo solo—dijo con firmeza—Os agradezco a ti y a tu madre todo lo que habéis hecho por mí, pero no puedo seguir escondiéndome en Büsum. Sé que tengo una familia y estarán preocupados por mí. Voy a por mi hijo, y a por mi padre…

&

Le costó despedirse de Tom y su madre, les había cogido mucho cariño y ellos a él. Gracias a Tom consiguió un billete de autobús para esa misma tarde y Simone le acompañó a comprarse algo de ropa. Le dejaron dinero que prometió devolver cuando hubiera encontrado a su familia y recordado todo su pasado.

Eligió unos vaqueros azules y un jersey negro de cuello alto. Mientras se estaba vistiendo en la habitación donde ya no volvería a dormir nunca más, no pudo evitar llevarse las manos al estómago y suspirar. Había tenido una vida creciendo sana y salva dentro de él, y…y la echaba mucho de menos.

No tenía ningún recuerdo de su bebé, no sabía si era niño o niña, ni que aspecto tendría ni edad. ¿Se acordaría de él cuando le volviera a ver? ¿Le estaría echando tanto de menos como lo hacía él?

Suspiró resignado, prometiéndose a sí mismo no separarse de su hijo una vez se hubiera re encontrado con él.

Terminó de vestirse y abrigándose con la cazadora de cuero negra que Tom insistió en regalarle, se calzó las botas nuevas que se había comprado y bajó a la cocina donde le esperaban Tom y su madre. Le llevaron a la estación de autobuses. Allí guardó en su cazadora el dinero que Tom le entregó junto con un móvil en el que iba su número y el de su madre por si los necesitaba.

—Llama si necesitas algo—dijo Simone abrazándole con fuerza—Y cuando encuentres a tu familia.

—Lo haré—prometió Bill emocionado.

Llegó el turno de despedirse de Tom…y no pudo evitar hacerlo con un breve beso en los labios. Le costó separarse, sentía que iba a ponerse a llorar…y que a Tom también le costaba retener las lágrimas que tenía en los ojos.

—Te…te quiero…—susurró Tom sin poder contenerse.

—Yo también te quiero—susurró Bill a su vez.

Se dieron un último beso, esa vez más largo y profundo y Tom vio como subía al autobús, pensando si le volvería a ver otra vez…

Continuará…

por lyra

Escritora del Fandom

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