
Fic TWC de lyra
Capítulo 15
No entendía que podía haber pasado. De repente Bill volvía a actuar como antes, quejándose de que Matthew no le dejaba dormir y necesitaba descansar, de que siempre se estaba manchando y cuando lloraba no le podía consolar. Tom comenzaba a perder los nervios también. Quería ayudar a Bill, pero cada vez que le preguntaba que le pasaba, él le contestaba que le agobiaba y entonces no insistía por temor a que decidiera irse de nuevo de su lado.
Ese día le había dejado solo con su hijo, al parecer se había levantado con buen pie y cuidaba de él con una ligera sonrisa en los labios. Camino del estudio de grabación se preguntaba si lo que tenía Bill era una depresión posparto, aunque ya actuaba de esa manera mucho antes de tener a su hijo en los brazos.
No, algo del pasado era lo que hacía actuar de esa manera a Bill. Y se negaba a contárselo.
Fue directo al despacho de Silke, ya habían pasado tres semanas desde que le pidiera ese gran favor. Por lo menos no había vuelto a tener noticias del supuesto padre de Matthew, le dijo que ya le llamaría y estaba esperando sin hacer nada. Tenía miedo de que se adelantara a los acontecimientos y una buena mañana viera en los titulares que aparecía diciendo que él era el padre y como se lo montó con Bill.
—Silke, por favor dime que tienes algo—dijo nada más entrar en su despacho.
—Tom, siéntate—pidió Silke muy seria.
La obedeció de inmediato, sentía que le temblaban las piernas. Sobre su mesa había abierta una carpeta y Silke la estaba estudiando con la frente arrugada.
—Es…es el padre de Matthew, ¿verdad?—preguntó con un hilo de voz.
—No Tom, no lo es—contestó Silke para su alivio—Les pedí que repitieran las pruebas todas las veces que hicieran falta para asegurarnos y siempre con el mismo resultado. Negativo.
Se llevó las manos a la cara y no pudo evitar sollozar contra ellas. Así que ese no era el padre de su sobrino, entonces… ¿quién?
—Se te ve muy cansado, tómate el día libre—le ordenó Silke con suavidad.
—A este paso el disco no se grabará nunca—murmuró Tom carraspeando.
—No estás en condiciones de dar dos notas seguidas. Vete a casa y procura descansar—insistió Silke.
Tom cedió de mala gana. Si volvía al piso tendría que enfrentarse a Bill, y no sabía si estaba preparado. Le dio las gracias a Silke y entró en el ascensor secándose por el camino las lágrimas. Entró en su coche y trató de mantener la calma mientras conducía.
.
Llegó al piso y nada más entrar por la puerta lo primero que escuchó fue el llanto amargo de Matthew. Maldijo por lo alto y entró en la habitación de Bill, cogiendo al bebé en brazos.
—No podía hacer que se callara—escuchó la débil voz de Bill.
Se giró con rapidez y le vio sentado en el suelo en un rincón de la habitación. Tenía muy mal aspecto, los ojos rojos por haber estado él también llorando y el pelo revuelto como si se hubiera pasado las manos por el, tratando de taparse los oídos y así no escuchar a su hijo.
Antes de decirle nada se entretuvo calmando a su sobrino, que se quedó dormido en sus brazos con un ligero hipo, cansado de tanto llanto. Lo acostó con cuidado y se volvió mirando seriamente a Bill. Pero antes de que pudiera decir algo, le vio levantarse y dirigirse al otro lado de la habitación. No se había dado cuenta cuando entró, pero había una pequeña maleta preparada que Bill cogió sin decir nada.
—¿Te vas?—preguntó Tom asustado.
—Está claro que no puedo cuidar de mi propio hijo, que tú lo haces mejor que yo y solo soy un estorbo—murmuró Bill sin girarse.
—De eso nada. No puedes abandonarle, ni a mi tampoco—dijo Tom cogiéndole del brazo.
—Ya intenté deshacerme de él, dos veces. Primero pensé en abortar y luego en darlo en adopción—le explicó a gritos.
—¿Y qué te lo impidió?—gritó Tom a su vez.
—¡Tú!—gritó Bill rompiendo a llorar.
Se le quedó mirando sin entender….o entendiéndole al fin.
—Déjame por favor, ya dijimos que solo me quedaría hasta que naciera el bebé. Quédate tú con él, eres el mejor padre que puede tener.
—Soy el mejor padre…porque soy su padre, ¿verdad?—susurró Tom.
—¿Qué dices? El padre de Matthew es…
—Deja de mentirme Bill—pidió soltándole con brusquedad—Me llamó el chico ese con el que te acostase, mandé hacer unas pruebas y han salido negativas.
—¿Cómo te has atrevido? A mis espaldas, tratándome como a un niño chico. No has cambiado nada Tom—le reprochó Bill entre lágrimas.
—Eso no importa ahora—dijo Tom tratando de mantener la calma—¿Qué vas a hacer? ¿Huir de nuevo de mí? ¿Tendré que enterarme por otra portada de que volveré a ser padre?
—No sabes de lo que hablas—musitó Bill.
—¿Cómo pudiste hacerlo? Éramos hermanos, te metiste en mi cama tras haber estado con ese…bastardo—estalló Tom sin poder evitarlo—¿Cómo lo hiciste? ¿Te aprovechaste de mí mientras dormía?
—No Tom, nunca haría eso—susurró Bill rompiendo más a llorar.
—Explícamelo, me lo debes. Dijiste que me contarías todo lo que pasó y el momento ha llegado. De aquí no saldrás hasta que me cuentes toda la verdad, luego te puedes ir al maldito infierno si te apetece.
Bill le miró con miedo. Nunca antes le había hablado usando ese tono y palabras. Se dejó caer al suelo y se quedó sentado apoyando la temblorosa espalda en la pared. Sabía que tarde o temprano la verdad saldría a la luz, y que iba a hacer mucho daño a Tom
—Lo siento Tom, actúe sin pensar—se disculpó Bill entre lágrimas.
—¿Qué hiciste? ¿Qué pasó esa noche?—preguntó Tom mirándole con los brazos cruzados.
—Me sentía mal por lo pasado y solo quería que alguien me consolara. Tú eras el único que estaba a mi lado y me metí en tu cama en busca de un abrazo. Me quedé dormido junto a tu cuerpo, pero me desperté entre tus brazos, me estrechabas con fuerza y aunque sabía que estabas soñando me dejé llevar…
Hizo una pausa para ver si Bill le quería detener, pero una furiosa mirada suya le hizo seguir con su doloroso relato.
—Te estabas frotando contra mi, podía sentir tu erección contra mis nalgas…me desnudé sin pensarlo, llevé atrás mi mano e introduje tu miembro en mi cuerpo…solo fue por un momento, un poco nada más, pero tú me embestiste con fuerza y te derramaste en mi sin querer. Me levanté corriendo y fui al baño a limpiarme, no podía pensar con claridad, que estuvieras dentro de mí lo suficiente para que tu semilla quedase implantada en mi vientre,…
—¿Cuándo supiste que el bebé era mío?—preguntó Tom tratando de no derrumbarse.
En parte era culpa suya, tal y como le había dicho Bill se estaba frotando contra él en sueños y cuando estuvo en su cuerpo le embistió hasta derramarse en su interior.
—No sabía de quien podía ser. Al principio pensaba que era de ese chico, por eso pensé en abortar. Al no conseguirlo, la única salida era darlo en adopción, pero empecé a pensar que podía ser tuyo y no pude firmar los papeles que David me preparó…
—Un momento, ¿qué tiene que ver David en todo esto?—preguntó Tom poniéndose tenso.
Pero Bill no le contestaba, solo se mordía los labios negando con la cabeza sin dejar de secarse las lágrimas. Se acercó a donde estaba y se arrodilló a su lado, cogiéndole de los hombros con cierta brusquedad.
—Dímelo—exigió.
—No sabía a quien acudir y pensé que con los contactos de David….usando a los abogados de la discográfica encontraría a la pareja adecuada que criaría a mi hijo, pero me arrepentí en el último momento…salí corriendo…
—¿Y…?—le animó Tom a seguir.
Pero Bill solo negó con la cabeza enterrándola entre sus manos, llorando tras ellas con más fuerza.
—Dios, Bill… ¿qué te hizo David?—preguntó Tom casi sin voz.
—Estaba muy furioso—empezó a contar Bill entre lágrimas—No solo por haberle dejado plantado, sino porque por mi culpa le relegaron de su trabajo…
—¿Te…te pegó?—preguntó Tom, sabiendo que eso no sería la venganza que David buscaría.
Vio que Bill negaba con la cabeza y se la descubría, mirándole con el labio inferior temblando y los ojos llenos de lágrimas. Maldijo por lo bajo y arrodillándose en el suelo le abrazó con todas sus fuerzas.
—Cuanto lo siento—murmuró contra su pelo.
Se quedó en silencio acunándole, dejándole llorar contra su pecho. Pensando que si en esos momentos no hubieran estado tan distanciados, hubiera matado a David con sus propias manos.
Continuará…
Pobre David, siempre es el malo de todos los fics..jajaja Pero en este caso, se merece lo peor!! Ya le podía Tom reventar la cara de un puñetazo…
¿Ahora que saben ambos la verdad qué va a pasar? Porque no ha habido acercamiento romántico antes y no me acuerdo de cuando leí el fic porque hace tanto tiempo… Un saludo y gracias por actualizar tan rápido