Tal vez 22

Tal vez 22

Fic TWC de lyra

Capítulo 22

Los días siguientes fueron los más felices para los hermanos. Tom se iba al estudio de grabación cada mañana para dejar el disco terminado, y cuando volvía a casa Bill le recibía con un profundo beso en los labios.

Comían juntos y luego daban una vuelta llevando en su sillita al hijo de ambos. Por la noche solían cenar solos o invitaban a sus amigos, Silke o incluso al mismo Sammy.

Tom respiraba más relajado al ver como Bill se relacionaba con gente que le era extraña. Antes le parecía que miraba a Sammy como con miedo, cortado de estar viviendo en su casa. Pero pasados unos meses le veía sonreírle y agradecerle todos los regalos que llevaba a su ahijado, pues decidieron que fuera su padrino.

Pero aún quedaba un tema pendiente, que Tom dejó para las primeras Navidades que iban a pasar como la familia feliz que eran. Unas semanas antes se armó de valor y una noche se enfrentó a Bill.

Tras acostar a su hijo en la habitación de invitados, ya compartían la suya y la otra la dejaron como tapadera por si alguien se asomaba y descubría que Bill ya no dormía en ella, le cogió con firmeza del brazo y le hizo sentarse en la cama que todas las noches compartían.

—¿Pasa algo?—preguntó Bill asustado.

—No, solo quería hablar contigo—se apresuró a responder Tom.

Se sentó a su lado y cogiéndole con firmeza las manos, se le quedó mirando fijamente a los ojos.

—Bill, Navidad se acerca—dijo sin más.

—Lo sé, y me hace mucha ilusión que la pasemos juntos tú y yo—dijo Bill sonriendo.

—Es una época para pasarla en familia….y nosotros tuvimos algo parecido a eso…

Bill dejó de sonreír, sabía a donde quería llegar. Su ex tutor legal o padrastro, según se mirase. Desde que huyó de su protección no había vuelto a saber nada de él, ni cuando tuvo a su hijo. Sabía que hablaba con Tom muy a menudo, preguntando por él y Matthew, pero nunca dijo nada de ir a visitarlos.

—Bill, entiéndelo—le pidió Tom—Gordon ha sido como nuestro padre, y todo lo ha hecho por nuestro bien. Queríamos tener un grupo y nos dejó, sabiendo que pasaríamos mucho tiempo de viaje contrató a Saki para que velase por nuestra seguridad…ha sido el mejor padre que podíamos esperar.

—Me he llegado a sentir tan agobiado por esa fama que obtuvimos tan jóvenes…le echaba a él la culpa de todo, más cuando vi la clase de contrato que había firmado. Se aseguró muy bien de que dependiéramos de él hasta que fuéramos mayores de edad…

—Seguro que David le convenció de que eso era lo mejor, que éramos solo unos niños y nos podíamos cansar de jugar. Solo se cubrió su maldita espalda, y mira al final como ha quedado.

Bill asintió en silencio. Desde el día en que le dijera que estuvo en la discográfica, no había vuelto a saber nada de él. Ni una sola palabra, aún así los primeros días que salieron a la calle a pasear con su hijo, no dejaba de mirar sobre su hombro por si se lo encontraba, pero nada. Era como si se lo hubiera tragado la tierra y bien tragado…

—No…no lo había pensado de esa manera—murmuró Bill.

—Te cuento lo que podemos hacer—empezó a decir Tom más animado al verle ceder—Gordon me llamó el otro día y le haría mucha ilusión que pasásemos juntos el día de Navidad. Podíamos invitarle a que viniera aquí a comer, que vea a su…nieto, y luego con el tiempo, ya veremos.

—Tiene todo el derecho en ver a Matthew. Cuando no haga tanto frío y tú no estés tan ocupado, podíamos ir a hacerle una larga visita, empezar desde cero olvidando el pasado—dijo Bill con firmeza.

—Claro que sí, solo que entonces….tendremos que dormir en habitaciones separadas—se lamentó Tom alzando una ceja.

Bill vio sus intenciones y se echó a reír al tiempo que se dejaba caer en al cama de espaldas, recibiéndole entre sus brazos.

—Habrá que recuperar el tiempo perdido—murmuró Tom antes de apoderarse de sus labios.

Bill asintió mientras levantaba las manos y las pasaba por su espalda, levantándole la camiseta que tanto le estorbaba. Se besaron acariciando el cuerpo de su contrario, hasta que la pasión pudo con ellos y se arrancaron las ropas del cuerpo, metiéndose bajo las sábanas para hacer el amor de forma lenta y pausada…

&

La Navidad se pasó muy rápido, pero todo salió según lo planeado. Gordon les visitó y se quedó encantado con Matthew. Bill le miraba algo avergonzado, pero Gordon solo le dio un fuerte abrazo y con eso lo dijo todo.

Después de las fiestas, a Tom le surgió mucho trabajo y rara era la noche que llegaba a casa y su hijo ya se había acostado, o Bill le estaba dando de cenar. Le encantaba asomarse a la puerta de la cocina y observar como le hablaba para que se tomara toda la papilla, resoplando cada vez que Matthew hacía un puchero y salía papilla disparada de su boca, que iba a parar al suelo o a la camiseta de Bill.

Entonces entraba del todo en la cocina y reñía en broma a su hijo mientras cogía el babero y le limpiaba la barbilla, haciendo lo mismo a Bill pero con sus labios.

Otras noches que regresaba tarde del estudio de grabación, su hijo y Bill ya estaban acostados. Con el tiempo había logrado convencerle que era mejor que su hijo durmiera en su propia habitación. Sabía lo mucho que le había costado alejarle de su lado solo por las noches, si hubo una vez que llegara a odiar a su propio hijo, en esos momentos lo compensaba amándole con toda su alma.

Nada más regresar a la casa, lo primero que hacía era entrar en la habitación de su hijo y besarle en la mejilla con suavidad para no despertarle. Luego hacía lo mismo a Bill, pero con menos cuidado. Se desnudaba y metía bajo las sábanas, atrayéndole a sus brazos y no paraba de besarlo hasta despertarlo.

Entonces le hacía el amor con las pocas fuerzas que le quedaban tras una larga jornada, cayendo rendido de sueño entre sus brazos que simplemente cerraba los ojos y suspiraba.

&

Llegado el momento, empezó una gira. Pero no estaba solo, Bill se empeñó en acompañarlo y Sammy le contrató la mejor niñera para Matthew.

Desde un lado del escenario, Bill veía como actuaba Tom y luego la entrevista que le seguía. Raro era que no le mencionara en alguna pregunta indiscreta, pero Tom siempre daba la misma y verdadera respuesta. Se había retirado del todo, ya no cantaba si no era para dormir a su hijo que ya contaba con casi un año de edad y su primera palabra fue papá, o guitarra, como solía Tom bromear…

Pero eso no era del todo cierto. Una noche en a que estaban pasando unos días libres en la nueva casa que Tom pudo comprar con sus ganancias, Bill se le acercó una noche y dejó sobre su regazo una libreta con una hoja señalada.

Tom la cogió y leyó lo que Bill le indicó.

Al fin encontré aquello que creí perdido

No estaba tan lejos como yo pensaba

Solo tuve que abrir bien los ojos y extender una mano

Agarrarlo con firmeza para luego nunca soltarlo.

—¿Qué es esto?—preguntó Tom como si no lo entendiera.

—El otro día me entraron ganas de escribir, y….no sé, pensé que a lo mejor te gustaría añadirlo en alguna de tus canciones…no es muy bueno, hacía mucho tiempo que no escribía y he perdido táctica.

Estaba a punto de coger la libreta y tirarla al suelo, cuando Tom se le adelantó. La dejó fuera de su alcance y le cogió con firmeza por las muñecas, haciéndole caer en la cama donde él ya estaba acostado.

Le hizo rodar y quedar bajo su cuerpo, acomodándose entre sus rodillas alzadas.

—Me encanta y me has dado una buena idea—dijo Tom sin parar de frotarse contra él.

—Para ti el sexo es la mejor de las ideas—rió Bill acomodándose mejor bajo su cuerpo.

—No me refería a eso…pero no te preocupes, que después de que te cuente mi idea lo haremos—le cortó Tom muy serio—Quiero que me ayudes con las canciones, que aparezcas en mi próximo disco como mi compositor o lo que sea…

—También podía ser tu asesor de imagen, el otro día vi unas camisetas que te quedarían estupendas—le cortó Bill esa vez.

—Lo que más te guste hacer, siempre que lo hagamos juntos….—murmuró Tom jadeando.

Bill asintió imitándole. Le tenía a escasos centímetros de sus labios, sentía como su aliento le hacía cosquillas en la nariz, pero como Tom le tenía aún cogido por las muñecas no podía rascarse.

—Y yo también podía asesorarte—susurró Tom soplándole en la mejilla.

Un mechón del largo pelo de Bill le estorbaba, no le dejaba ver como se había sonrojado desde que le cogiera de improviso de esa manera.

—Ni se te ocurra mirarme el pelo, no pienso cortármelo—dijo Bill con firmeza.

—Me gustaba como lo llevabas antes….encrespado y con las mechas…

—Ya, si te parece me hago una cresta—rió Bill en voz alta.

Viendo que era imposible hacerle cambiar de idea, Tom se dio por vencido y rodó de nuevo por la cama, dejándole acomodarse sobre su regazo y soltándole al fin sus muñecas.

Bill sonrió una vez libre y recogiéndose el pelo con una mano se lo echó a un lado, inclinándose hasta rozar con su aliento los labios de Tom.

—Dejemos las cosas claras—empezó a decir muy serio—Tú te encargas de la música y entre los dos de las letras. Yo te elijo la ropa con la que miles de chicas caerán rendidas a tus pies y tú a mí no me haces nada….o casi nada…

Tom rió en voz alta. Al decir las últimas palabras, Bill se había movido sobre su entrepierna y le había hecho pegar un bote en la cama.

—¿No habrá cresta?—susurró haciendo un puchero.

—No—contestó Bill con firmeza.

Tom se movió bajo su cuerpo y llevó ambas manos a su cadera, haciéndole moverse de atrás a adelante con insistencia.

—¿No?—repitió arqueando una ceja.

Sonrió más al ver como Bill se aferraba con fuerza a su cuello, empezaba a excitarse y eso que aún no le había tocado…o casi.

—No…no sé….tal vez….—musitó Bill.

Tom lo entendió como un sí y se apoderó de sus labios, besándole profundamente mientras pensaba en lo bien que le iban las cosas.

Desde que apareciera en la portada de esa revista proclamando a los cuatro vientos que tenía un bebé creciendo en su vientre, todo parecía que estaba condenado al desastre, pero con mucho esfuerzo logró convencerlo que eso era lo mejor que les podía haber pasado.

Tal vez, con el tiempo…le convenciera de que repitieran de nuevo. Esa vez no iba a perderse nada del embarazo, sería el único en ver como su vientre crecía cada día, se lo acariciaría con ternura y cuando tuvieran a su próximo hijo en brazos, serían muy afortunados.

La idea de tener otro bebé le hizo apoderarse del cuerpo de Bill con fiereza. Entró en él y se derramó con los ojos cerrados con una sola idea en mente….

Tal vez….”

Continuará…

Y con este capitulo terminé el fic en su momento, pero tiempo después se me ocurrió una idea para un fic con mpreg, pero no tenía ganas de empezar uno nuevo, montar toda la trama y tal asi que decidí añadir alguno capítulos más a este fic. El capítulo que saldrá mañana será algo más largo, como una pequeña introduccion. Luego vendra algo de accion y….bueno, lo terminare pero a lo mejor no es un final definitivo, quien sabe si no se me ocurre algo mas que le venga bien este fic…tal vez, ….

Gracias a todas por leer y comentar!!!

por lyra

Escritora del Fandom

Un comentario en «Tal vez 22»
  1. Esta historia siempre me hace llorar, son tantos momentos tristes pero con un final feliz ?, gracias siempre da gusto volver a leerla.
    Voy al siguiente capítulo.

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