Tal vez 27

Tal vez 27

Fic TWC de lyra

Capítulo 27

No sabía como había conseguido dormir, se quedó abrazando a Bill con los ojos cerrados, escuchando sus sollozos incontrolados…

Cuando abrió los ojos estaba amaneciendo y estaba solo en la cama. Se levantó con rapidez, preocupado de lo que pudiera haber hecho Bill. No era la primera vez que trataba de huir de él…pero le encontró en la habitación de su hijo aún llevando en sus brazos su peluche favorito. Miraba la cuna vacía al tiempo que por sus mejillas le resbalaban las lágrimas.

Se puso a su lado y le atrajo poniendo un brazo sobre sus hombros.

—Tienes que comer algo—susurró tras besarle en la mejilla.

Bill se dejó llevar. Permitió que le hiciera salir de la habitación de su hijo y bajó a la cocina. Se sentó con pesadez en una silla y mientras que Tom preparaba el desayuno él seguía aferrado a lo único que le quedaba de su hijo.

—¿Qué…qué te dijo la policía?—preguntó con un hilo de voz—¿Se llevó David a mi hijo?

Tom se dio la vuelta poniendo delante de Bill un bol con cereales al tiempo que negaba con la cabeza.

—David no tiene nada que ver—dijo sentándose en una silla al lado de Bill—La policía lo estará interrogando…

—¿Para qué?—cortó Bill—Si no ha tenido nada que ver, la policía se tiene que dedicar a buscar a Matthew y no perder el tiempo con él.

—Yo…les conté lo que te hizo—murmuró Tom arrugando la frente.

—¿Por qué?—gritó Bill sin querer.

—Porque tiene que pagar por ello, y era la única manera de tenerlo vigilado 48 horas—se explicó Tom—No me creo que no haya tenido nada que ver…

Dejó de hablar al ver como Bill rompía a llorar. Se mordió el labio y se apresuró a abrazarle.

—No tenías ningún derecho a contar…mi secreto—sollozó Bill contra su cuello—Ya no hay nada que hacer, después de tanto tiempo…

—No permitiré que se salga con la suya—cortó con firmeza Tom—Te hizo mucho daño, puede que en esa época tú y yo estuviéramos distanciados, pero ahora que te tengo a mi lado podré hacer algo para solucionarlo.

Se quedó abrazándole hasta que sintió que remitía el llanto. Se separó y le limpio la mejilla de lágrimas con ambas manos. Luego cogió la cuchara y le dio a probar el desayuno, arrugando al frente al ver que se negaba.

—Matthew te necesita en perfecto estado—susurró arrugando él también la frente.

Le vio asentir resoplando y terminó de llevarle la cuchara a los labios.

—¿Por qué no llama nadie?—preguntó Bill mirándole fijamente—El que se lo haya llevado, no pide ningún rescate ni nada….es extraño…

—Pagaría el doble de lo que me pidiera—aseguró Tom con firmeza—Él no me importa, solo recuperar sano y salvo a nuestro hijo.

Bill asintió con la cabeza y cogiendo él mismo la cuchara desayunó sin ganas. Tom tenía razón, si no se cuidaba caería enfermo y no estaría allí cuando su hijo le necesitara.

&

Terminaron de desayunar y decidieron ir a la comisaría, no podían quedarse en casa cruzados de brazos sin hacer nada. Se estaban vistiendo cuando llamaron a la puerta. Se miraron y echaron a correr escaleras abajo, abriendo la puerta….desilusionados al ver que era su padrastro.

—¡Gordon!—exclamó Bill arrojándose a sus brazos.

Gordon abrazó a su hijastro abrumado, nunca antes le había visto en ese estado, derrumbándose a sus ojos.

—Pensábamos que nos traían a Matthew—explicó Tom en voz baja.

Gordon asintió y entró en la casa sin solar a su hijastro, que sollozaba entre sus brazos.

—No podía quedarme sin hacer nada—dijo Gordon para explicar su presencia a primera hora de la mañana.

—Nosotros tampoco—murmuró Tom asintiendo—Nos íbamos a la comisaría a ver si tienen alguna pista, y luego íbamos a pasarnos por la discográfica.

—¿La discográfica?—repitió Gordon sin entender.

—Sammy tiene sus contactos—contestó Tom sin dar más explicaciones.

Gordon asintió. Sammy era un pez gordo por así decirlo, se había criado en la calle y contaba con sus viejas amistades. Alguien habría oído algo acerca de un niño robado, y si se ofrecía una suculenta recompensa, muchos irían a desembuchar lo que sabían.

—Vámonos ya, por favor—susurró Bill alzando la cara—Aquí no hacemos nada.

—Pero… ¿y si alguien llama?—preguntó Gordon de repente—O vienen a dejar una nota…yo me puedo quedar.

Tom miró a Bill y asintió. No habían contado con eso, y no se pensaban separar. Buscarían los dos juntos a su hijo.

Terminaron de vestirse y se despidieron de su padrastro. Entraron en el coche de Tom y media hora después estaban en una sala de interrogatorios de la comisaría. En una de sus paredes había un largo espejo que desde su lado era transparente como una ventana, y del otro lado se encontraba su antiguo productor, sentado en una silla y con grandes ojeras bajo sus ojos.

—Le hemos interrogado toda la noche—les explicó el agente encargado del caso—Tiene una buena coartada para la tarde del secuestro. Tenemos derecho a retenerle 24 horas, pero se nos acaba el tiempo…

—¿Qué hay…de lo otro?—preguntó Tom sin atreverse a mirar a Bill.

—Lo ha negado, dice que ocurrió de mutuo acuerdo—contestó carraspeando el agente.

—Miente—murmuró Bill.

—No podemos hacer nada si tú no lo denuncias—dejó bien claro el agente.

—No pienso hacerlo—murmuró Bill con firmeza.

—¡Bill!—le llamó Tom en un susurro.

—Que dejen que se vaya—se enfrentó Bill a Tom—Si no ha hecho nada que vuelva a la cloaca de la que se ha escapado. Nada de lo que hagamos podrá subsanar lo pasado. Nos hace perder el tiempo mientras que mi hijo está solo ahí fuera.

Tom asintió y miró al agente, que salió de la sala y los dejó solo mientras daba las órdenes necesarias para que soltasen al ex productor. Vio como Bill se sentaba suspirando y acudió a su lado cogiéndole con firmeza la mano.

—Me repugna su presencia—murmuró Bill cerrando los ojos.

Tom le iba a contestar cuando su móvil vibró en el bolsillo de su cazadora de cuero nueva. Se apresuró a contestarlo sintiendo fijos en él los ojos de Bill.

—Dime Silke—saludó al ver el nombre de su productora reflejado en la pantalla.

—Tengo al chico—explicó Silke muy orgullosa—Sammy le está interrogando en estos momentos, en la misma sala en la que retuvo a David.

Tom asintió y colgó tras despedirse con un hasta luego.

—¿Qué ha pasado?—preguntó Bill sintiendo que se le llenaban los ojos de lágrimas.

Tom le miró pensando en si contarle la verdad o no. Tampoco quería actuar a sus espaldas como ya había hecho con David, pero en esos momentos no le vía lo suficientemente fuerte como para enfrentarse a esa parte de su pasado…

—Oh, nada…me necesita para que firme unos papeles—contestó Tom con lo primero que se le vino a la cabeza.

Sabía que era una estúpida respuesta, más estando en esas circunstancias, pero quería que Bill no se preocupara.

—¿Ahora?—preguntó Bill sin podérselo creer.

—Será solo un momento, y aquí no hacemos nada. Vamos, los firmo y regresamos a casa a ver si Gordon sabe algo—propuso Tom.

—Estaba pensando…—empezó a decir Bill sin moverse de donde estaba.

—¿El qué?—preguntó Tom sin gustarle mucho la expresión que llevaba Bill en la cara.

—¿Qué hay de Gordon?—preguntó Bill sin pensárselo dos veces.

—No puedo creer que digas eso—murmuró Tom negando con la cabeza.

—¿Por qué no?—preguntó Bill poniéndose en pie—Ha sido todo muy extraño, me doy la vuelta y de repente Matthew no estaba a mi lado. Y esta mañana se presenta Gordon de repente y dice que se queda solo en casa…seguro que ha ido a por ropa o algo que calme a mi hijo mientras piensa que hacer con él.

Antes de que Tom pudiera contestar, ya había salido por la puerta en busca del agente encargado del caso….

.

—Puede irse a casa, pero no salga de la ciudad—le aconsejó el agente a David Jost.

—No tenían derecho a retenerme, tenía una coartada que han corroborado—protestó David.

—Solo hemos seguido las normas, le podíamos retener 24 horas y así lo hemos hecho.

—¿Basados en qué?—preguntó David con mucho interés—¿En mi antigua relación con Bill y Tom? No es culpa mía que les hayan secuestrado al niño, lo que tenían que hacer era salir a buscarlo y no ir reteniendo a gente inocente.

—Usted no es inocente del todo, y lo sabe perfectamente—dijo con firmeza el agente.

David tragó con esfuerzo, sabía muy bien a que se refería y le extrañaba que tras tanto tiempo el ex cantante hubiera encontrado las agallas necesarias para contarlo.

—No salga de la ciudad—repitió el agente abriéndole la puerta—Y recuerde que le estaremos vigilando.

David pasó por su lado resoplando. Salió al pasillo y allí se puso la cazadora que llevaba colgada del brazo. Alzó la mirada cuando se abrió la puerta de al lado y se quedó helado al ver quien salía por ella…

—Bill…—susurró echándole un buen repaso de arriba abajo.

La última vez que le vio lucía tristemente su embarazo. Recordaba como entró en su despacho y le vio sentado en el sofá. Sus ojos enseguida volaron a su vientre abultado que se destacaba en la camiseta ajustada que llevaba, su aspecto era algo desaliñado en comparación a como le gustaba vestir en el pasado. Sus pantalones eran algo más anchos, y la cazadora que llevaba se la veía vieja y muy usada. Por no hablar de sus sucias deportivas…

Nada que ver con lo que tenía delante de sus ojos en ese momento. Sus ropas eran caras, el pelo lo llevaba limpio y suelto y aun sin rastro de maquillaje se le veía sano.

—David…—susurró Bill a su vez retrocediendo un paso.

Enseguida sintió que le cogían del brazo y tiraban de él con suavidad. Le hicieron entrar de nuevo en la sala y entonces Tom se puso delante de él encarándose de nuevo con su antiguo productor.

—No se te ocurra tocar a mi hermano…ni mirarlo—siseó echando chispas por los ojos.

David iba a contestar cuando el agente encargado del caso hizo también acto de presencia. Carraspeó y le hizo una señal al productor para que siguiera su camino, cosa que David hizo agachando las orejas. Pasado el peligro, Tom dejó que Bill saliera, aunque no sabía si era buena idea…

—¿Qué hay de mi padrastro?—preguntó Bill nada más ver al agente encargado del caso—¿Le han investigado?

—No le consideramos sospechoso—contestó con calma el agente.

—Yo si, y con eso vale, ¿no?—preguntó Bill—Ahora mismo está solo en nuestra casa, se ofreció a quedarse por si llamaba o iba alguien con una nota de rescate, pero yo opino que fue allí a llevarse algo de mi hijo con lo que entretenerle y que no esté tan asustado…

—Eso no era necesario, hay un coche patrulla vigilando su domicilio desde anoche—explicó el agente—Si hubiera visto algo raro, lo hubiera comunicado de inmediato.

—¿Ves como puedes confiar en Gordon?—preguntó Tom en voz baja.

—No lo sé—susurró Bill llevándose una mano a la frente.

Se estaba sintiendo mal de repente, notaba que la cabeza le daba vueltas y que se estaba mareando. Tom también lo presintió y cogiéndole con fuerza del brazo se despidió del agente encargado del caso y salió de la comisaría llevando a rastras a Bill.

Continuará…

por lyra

Escritora del Fandom

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