
Fic TOLL de Laskake89
Capítulo 10
BILL
La noche caía, el recordatorio de que un día más estaría con Tom, aunque él no me quisiera, el me pertenecía, me sentía como la persona más repugnante..
¿Pero qué se hace cuando el impulso corroe tus venas? Cuando es tan imposible dejar ir lo que uno anhelo, lo que uno sufrió para obtener, rompiéndose el alma, quebrantando la paz del ser solo por el deseo.
No podía dejar ir a Tom, pensar que quizás otro hombre o una mujer lo tocaría, lo besara, o incluso la acción de respirar el mismo aire que Tom, me cegaba en rojo, me volvía loco. No iba a permitir eso.
Miré la ventana y me gire sobre mis pies, en un movimiento automático busque mis cigarros con el encendedor. ¿Qué acciones le podrían demostrar de mi parte que no era agresivo? Que su amor era mi religión, y que yo era su seguidor.
El dolor era parte de mis huesos, sus mentiras se volverían verdad, y faltaba poco para sentir el sabor de la satisfacción.
Mis labios temblaron por la ansiedad, en ese momento me lleve el cigarro a los labios, por fin el humo calando por mis entrañas, liberandose en el aire. Mis boca se seco suavemente por el humo. Solo un poco más.
Perdiendo la noción del tiempo, el cigarro me quemó la punta de los dedos, y ya me encontraba frente a la habitación, observando a Tom, durmiendo. Observando como un puto obseso.
De alguna forma, en lo más profundo de mi asqueroso ser, tenía el deseo de tomar su cuello y apretarlo, mientras me mirase, y tratara de rogarme que lo suelte. Sonreí un poco.
No lograba comprender mis propias emociones, solo sabía que estaba condenado a sentirme un asco pero a sentirme glorioso al final del día.
Apagué el cigarro, tirandolo al suelo y entre al cuarto con pasos sigilosos, observando su respiración, apoye mis rodillas en la cama cuando llegue a la orilla, sin quitarme los botines, apoye las rodillas y fui acomodando mi cuerpo a su lado.
Con mi nariz cerca de su cabello, para poder disfrutar de su esencia. Pegue mi cintura y mis caderas a su costado, miré fijamente su perfil. Cerré los ojos, llenando mis pulmones de su aroma.
Contuve el deseo de lamer su cuello, ese que emanaba un olor tan dulce y masculino. Con solo volver a tenerlo cerca, sentir su calor, la excitación me recorría…
Metí la mano dentro de mis pantalones, observando su rostro, tomándome mi tiempo de deleitarme, una apenas ereccion ya bombeaba en mi mano. Era tan insatisfactorio matarse a pajas, pero no iba a tocarlo sin su consentimiento, debía resistirme.
Cerré los ojos de nuevo, moviendo mi mano con suavidad, frotando la punta Roma de mi pene, olisqueando de forma superficial.
Bajé hasta rozar mis testiculos, necesitaba descargar…
Sin emitir ningún gemido, volví a tocarme, abrí la boca, se sentía tan bien, su calor intenso rozando mi cuerpo. En algún momento tuve el orgasmo. Solo me deje llevar, me limpie contra las sábanas y me acomode la ropa. Sintiéndome cariñoso, lo abrace, sonriente.
No podías escapar Tom.
Pronto caí dormido, después de tanto tiempo por fin podría descansar. Desde que no dormía con Tom, no dejaba de sentir el cansancio comer mi cuerpo, tal vez su aroma y su calor podrían dejarme encontrar la paz perdida.
Continúa…
Gracias por la visita. Te invitamos a dejar un comentario 🙂