
Espero que lo disfruten mucho.
“Tentación” Fic Twc de Aura Johannessen
Capítulo 15: Errores
—Tom, soy yo……. Soy tu Bill.
El corazón del trenzado se detuvo por un momento.
—¿Qué? —preguntó en shock.
—Soy yo, siempre fui yo, soy Bill Kaulitz, tu antiguo amigo de la escuela, el chico religioso, con el que compartiste sentimientos, alegrías, besos…—susurró la última parte.
—Pero… ¿No estás muerto? —preguntó Tom, su corazón latía a mil.
—No, nunca lo estuve, estoy vivo gracias a Josh, nuestro antiguo director del colegio, ¿te acuerdas? ¿Te acuerdas de esa vez en que nos castigaron por escribir en las paredes? ¿Esa vez en que nos inculparon? Todo era culpa de Andreas y Hayley, pero, a pesar de eso, nos divertimos mucho — dijo el pelinegro tratando de que Tom le creyera.
—… — El trenzado estaba sin habla.
—Te doy más pruebas. Para mi cumpleaños de quince años fuimos al cine con Georg y Gustav, yo estaba triste antes porque creía que te lo habías olvidado pero en realidad era una sorpresa.
—…
—Y esa vez en la Feria de Ciencias, nos fue muy bien, y cuando hacíamos el volcán, y cuando practicábamos para el Festival Deportivo, y cuando fuimos y ganamos, y la pijamada, todos esos momentos, esa vez en que dormimos juntos y te quedaste despierto toda la noche para protegerme, ¿te acuerdas? Tengo más pruebas, recuerdas esa vez que tú…. — Bill no logró terminar, porque Tom lo tenía en sus brazos. Lo estaba abrazando.
—Sí, lo recuerdo muy bien, en verdad eres tú — una lágrima cayó de sus ojos. –Todo este tiempo, y creí que estabas muerto, no sabes todo el sufrimiento que me causó.
—Perdóname, debí decírtelo antes, quería que sea una sorpresa.
—Pero, todo este tiempo, y nunca volviste al pueblo, te quedaste aquí, ¿por qué no volviste? — preguntó. Bill no sabía que responder.
—Ah, bueno, yo…. Tenía miedo, creí que si volvería, todos esos miedos que tenía volverían a mí, toda esa tristeza, y con mis padres muertos, sería peor, no quería volver a ese lugar en donde sufrí tanto.
—Sé que tu vida fue difícil pero, no todo fue tristezas y sufrimientos, tú mismo acabas de decir todas las cosas lindas que pasamos juntos, junto a Georg y Gustav. Yo diría que fueron momentos bastante divertidos, no entiendo por qué dices eso — dijo el trenzado.
—Solo estaba pensando en mí, y además, después de todo lo que había pasado, creí que te habías enamorado de alguien más y que…— suspiró— Decidí que me quedaría en la ciudad y olvidarlo todo, pero era un error, fue un error, no debí hacerlo, tienes razón, debí haber vuelto antes.
—No es el primer error que cometes, ¿lo recuerdas?
& Flash Back &
—Tom, esa noche, hice algo bastante malo. Perdón por decirte que no te amaba, es que, tenía miedo de que si llegaba a amarte, fuera algo malo, pero estaba equivocado, todo fue unerror, me di cuenta que te amaba, siempre te amé y te amo ahora. Por favor, discúlpame — dijo Bill apoyando su cabeza en el pecho del otro.
—No te preocupes, te disculpo, me alegra que tú también me ames — dijo Tom acariciando los cabellos del otro. Era lindo tener de nuevo a su pelinegro, y saber de que él lo amaba, era lo mejor.
& Fin Flash Back &
Aquel día fue el que el pelinegro y Tom, después de tanto tiempo, volvieron a estar juntos. Ese día en el que desafiaron las reglas de esa antigua reja que apartaba ambas casas y estuvieron juntos. Días antes de eso, Bill había cometido elerrorde decirle a Tom que no lo amaba, pero simplemente lo decía porque tenía miedo de aceptar su homosexualidad, pero logró superarlo y lo tomó como lo más normal del mundo, como si todos lo fueran.
—Sí, lo recuerdo — dijo el pelinegro. –¿Puedes perdonarme? — preguntó.
El trenzado no respondió.
Desde que tenía quince años, Tom tenía en la cabeza de que Bill estaba muerto, creía que se había ido para siempre, toda su vida había acabado. Se había salido de control. Al llegar a casa después de buscarlo por todos los lugares posibles, algo en él se rompió, su alma, su corazón. Destrozó todo a su alrededor, rasgó las paredes, cortó las cortinas, pateó las sillas, destrozó los estantes con solo sus manos, hizo trisas su única y amada guitarra, no quedó nada. Su razón de vivir había desaparecido. Cada noche se despertaba gritando, llorando, aterrado. En la es escuela siempre estaba solo, no dejaba que Georg ni Gustav lo consolaran, se quedaba tirado en un rincón temblando, más que aterrado, como si hubiera sufrido lo peor de su vida, porque así fue. Comenzaron a formarse ojeras en sus ojos por la falta de sueño, su mirada reflejaba tristeza y horror, vestía de negro cada día. Era como un fantasma. Hubo días en los que su hermana lo encontró cortándose las venas del brazo a oscuras en su habitación. Como lo hacía a menudo, perdía mucha sangre y permanecía mucho en cama. A veces no podía caminar, no podía sentir sus piernas y caía al suelo, débil. No podía vivir así.
Sus padres se preocuparon por primera vez de él y lo llevaron a un psicólogo. Fue difícil tratar con él, pero, con el tiempo, se fue calmando, sus padres le compraron una consola de juegos para que sea como un chico normal de su edad. Tom, logró curarse, jugaba algunos video-juegos para calmarse un poco. Pero lo que sus padres aún no sabían, era que el rastudo seguía con el alma destrozada y no podía seguir viviendo así. Fingía estar feliz, pero todo estaba mal, toda su vida se la pasó fingiendo, hasta que llegó a la ciudad.
Conoció a mucha gente, muchas chicas muy lindas, algunas muy parecidas a su Bill, pero ninguna lograba alcanzar su corazón. Tom no podía enamorarse, a pesar de que lo intentara, no lo lograba, era imposible. En su corazón estaba tatuado permanentemente el nombre de: Bill Kaulitz. Y ahí se quedo, a pesar de todo lo que hacía, ya no se borraba. Y si intentaba escribir sobre él, se borraba inmediatamente y desaparecía, era imposible sacarlo de ahí.
En cuanto lo conoció, a ese chico tan parecido a Bill, que le hacía tanto recuerdo, que pensaba que era un ángel, sintió una chispa encenderse en él, volvió a amar. Se olvidó de todas sus penas y solo pensaba en él, estaba locamente enamorado. Toda su crisis había terminado, se había borrado.
Pero, ahora que sabía que esa persona de la cual se enamoro, era Bill, todo cambió. No sabía que decir, su latidos se aceleraban, su respiración se hacía espesa, su cabeza daba vueltas. Lo único en que pensaba era que, todo este tiempo, había sufrido tanto, se había hecho tanto daño, siendo que en realidad, su amor estaba vivo. Todo este tiempo, y a Bill no se le había ocurrido volver al pueblo solo por un tal “error”. No sabía si perdonarlo, todo lo que había pasado por creer que estaba muerto, fue en vano. ¿Por qué Bill fue capaz de hacerle algo así? ¿Acaso creía que ya no le importaba? ¿Ya no lo amaba? ¿Simplemente pensó en sí mismo y no en las personas de su alrededor? Fue algo muy egoísta entonces.
—No sé — fue lo único que respondió el trenzado. –Sufrí mucho todos estos años, y nunca se te ocurrió volver al pueblo.
—Tenía miedo…
—No creo, ¿por qué alguien tendría miedo de volver a ver a sus amigos? ¿Por qué alguien tendría miedo de volver a amar? — Esa última pregunta fue más para él que para Bill.
—Había pasado tanto tiempo que, creía que se habían olvidado de mí, y, creí que tenías a alguien más.
—¿Por qué creerías eso? ¿Crees que nosotros seríamos capaces de hacerte eso? ¿Acaso soy tan malo como para dejarte en el olvido e irme con alguien más? ¿Soy tan malo, después de todo lo que hicimos juntos, después de todo lo que hice por ti?
Bill se quedó en silencio. Ya no tenía excusas, Tom estaba en lo cierto. Fue un completo tonto, egoísta, solo pensaba en él. Gracias a eso, seguramente Tom ya no querría volver a su amor de antes. Gracias a sus estupideces perdería a su único amor.
—Lo siento… Fui egoísta, solo pensé en mi mismo — dijo el pelinegro cabizbajo, su rostro era tapado por sus largos cabellos negros. –No pensé en lo que podría ocurrir— una lágrima cayó. –Creo que… será mejor que me vaya.
Bill se dio vuelta, caminó lentamente hacia la puerta, y al estar frente a ella, esperó a que Tom lo detuviera. Pero, no lo hizo.
& Continuará &