Tentación 5

Tentación” Fic Twc de Aura Johannessen

Capítulo 5: Sueños

—¿Tom?— preguntó Bill entre un bostezo.

—Que bien, ya estás despierto dormilón— dijo Tom con sueño. Era de mañana, y el rastudo no había dormido, ni siquiera había cerrado los ojos por nada del mundo, y todo por Bill. Por eso tenía sueño.

—Oh, Tomi, te quedaste despierto— dijo el pelinegro sorprendido.

—Claro que no, prometí que no iba a hacerlo, me quedé despierto toda la noche, por ti—

—No creí que lo harías, gracias Tom— lo abrazó.

—¿Cómo dormiste, tuviste pesadillas?— En realidad, Tom quería saber qué había soñado Bill por los gemidos que había escuchado de él la noche anterior.

—Bueno…— se sentó. —Es algo… muy… muy

—¿Qué pasa?— preguntó el de rastas.

—Es que, fue muy extraño, no sé por qué me soñé eso

—¿Qué cosa?—

—Si te digo te enojarás conmigo, y seguramente ya no me querrás, dejarás de ser mi amigo

—Bill, nunca lo haría, cuéntame, te prometo que no me enojaré— Tom era muy curioso, en especial en este caso, haría todo por saberlo.

—Está bien, confío en ti, te lo diré— dijo mientras acomodaba todos sus pelos parados. Tom prestó atención.

—Bueno, yo… me soñé contigo, y…. ah…. era de noche y, estábamos solos…. pero…. no recuerdo cómo pero….. tú…. y yo…. nos…. nos.. nos besamos y….hicimos… hicimos… ¡Hay no quiero decirlo!— chilló como una niña.

—Dilo, no importa que sea— insistió Tom.

—Hicimos el…. hicimos….. hicimos el, el, el, el…. ¡Hicimos el amor! Y me gustó, mucho, mucho, mucho, parecía tan real, y, podría jurar que en una de esas, me besaste y se sentía como si en serio lo hubieras hecho, en verdad me gustó Tom, ¡No puedo creerlo!— dijo mientras se cubría el rostro con sus manos. El pelinegro estaba muy avergonzado. Se sentía mal. Pensaba que seguramente Tom lo odiaría. No podía creer como se había soñado eso, siendo que ambos son hombres y solo se quieren como amigos. Era algo horrible para Bill, pero por el otro lado, sí, se había sentido muy bien y lo aceptaba, porque tal vez, sí, quería hacerlo. ¿Pero por qué?

Tom se quedó mirando un buen rato al pobre pelinegro, se notaba que en serio estaba avergonzado. Pero por el otro lado, el rastudo sonrió, le gustaba saber que a Bill le hubiera gustado que eso fuera real, además, había sentido el beso que le había dado la noche anterior, y eso era lo mejor para él. Al parecer, el plan, «Conquistar a Billi» daba resultado. Poco a poco iba a ser mejor, solo debía seguir por el camino en el que estaba. Se acercó a Bill y lo abrazó, dejando al pelinegro confundido y asombrado.

—Tom… yo

—Bill— lo interrumpió— No me importa lo que hayas soñado, o si lo sentiste real, o si te gustó. Los sueños son muy raros muchas veces. Una vez yo soñé lo mismo que tú— Decía la verdad. Esta vez no mentía.

—Pero…— Tom lo interrumpió con un beso en el cuello de Bill, lo cual lo dejó nervioso.

—Ah, Bill, tranquilo, no importa, está bien, te prometí que no te odiaría, jamás lo haría, porque, te amo— susurró la última parte en el oído del pelinegro.

—Gracias por no pensar mal de eso Tomi, yo también te amo, como un amigo, o tal vez… — susurró mientras miraba fijamente hacia el techo, blanco y brillante.

—¿O tal vez qué?— preguntó Tom entre un jadeo. Se sentía bien estar tan cerca de Bill. Si pudiera lo besaría, pero no, si lo hacía el pequeño pelinegro se asustaría, claro, porque es bastante religioso y cualquier cosa como eso lo haría perder el control.

—No, nada, creo que voy a ir a desayunar con los otros dos. ¿Tú no quieres ir?— preguntó Bill mientras se levantaba de la cama.

—No está bien, creo que dormiré un poco, además, es domingo, recuerda que una vez te prometí que iría a verte cantar hoy por la noche en la iglesia— dijo Tom mientras se acomodaba en la suaves almohadas, pero no tan suaves como tener al pelinegro junto a ti.

—Espera, ¡Es verdad me había olvidado de eso! No puedo creer que tú no, no puede ser tengo que ir a desayunar ahora para después ir a practicar un poco, me olvide de todo— dijo el pelinegro mientras sacaba sus ropas de su mochila. Tenía una camiseta negra, pantalones ajustados y sus zapatos favoritos blancos. Estaba a punto de quitarse la camisa de su pijama pero recordó que sentaba justo frente a Tom y se detuvo.

—¿Qué pasa? ¿No estabas apurado?— preguntó Tom observándolo.

—Sí, pero, me da un poco de cosa cambiarme frente a ti— dijo con las mejillas comenzando a sonrojarse.

—Pero si los dos somos chicos, no te debería dar cosa, es normal—

—Sí, pero…. No traigo ropa interior, y cuando me saque este buzo de dormir me verás todo— dijo con las mejillas muy rojas y comenzando a brillar como las lucecitas de un árbol de navidad. Tom se quedó sorprendido. Todo este tiempo, y no llevaba ropa interior, era la noticia que quería escuchar, había otra oportunidad, las cosas se ponían cada vez más fáciles.

—Okey ¿Y? Tranquilo, cuando te saques ese pantalón no veré nada, me cubriré con las sábanas— dijo el rastudo.

—Está bien— aceptó el pelinegro. No estaba seguro de hacerlo, pudo haberse ido al baño y ahí cambiarse, pero ya no tenía escapatoria. Comenzó por su camisa, se la sacó lenta y suavemente frente a la luz del sol dándole la espalda a Tom. Su piel era tan blanca como la leche, se veía tan suave como la seda y tan deliciosa como la miel. Daba ganas de tomarlo y probarlo. El rastudo se estaba poniendo muy duro de una parte, la cual en esos momentos le estaba molestando un poco. Pero después de encargaría de ese problemita. Tom estaba viviendo un hermoso momento, Bill tenía un cuerpo tan apetitoso, esbelto y tan sexy, era lo mejor. Pero en ese momento, vio algo extraño en su nuca, parecía una clase de mancha enorme que lo cubría, pero en eso se dio cuenta de que era.

—¡¿Tienes un tatuaje?!— preguntó el rastudo asombrado y al mismo tiempo en shock.

—¡Ah, Dios, oh, ya lo notaste! jejeje, que mal— susurró la última parte mientras se rascaba su nuca.

—¿¡De cómo, cómo pudiste, qué hiciste!?— preguntó el rastudo casi gritando.

—Ah, bueno, jejeje, es una historia muy graciosa— dijo Bill, quien aún tenía su cuerpo descubierto de arriba. —Lo que pasa es que, bueno, lo tengo desde hace algunos meses y, jaja, bueno. Estuve un día buscando por internet y me encontré con el modelo de este tatuaje y me gustó mucho. Comencé a dibujarlo y hacerlo en mis camisetas y esas cosas. Y decidí que lo quería para siempre, y la única forma era teniéndola en mi piel. Así que ahorré y en cuanto pude me lo hice hacer, y preferí hacérmelo en mi nuca pero no recuerdo porque razón, dolió mucho, pero me gustó mucho como quedó al final. Y hasta ahora mi padre no se ha dado cuenta de eso— dijo con una sonrisa sinvergüenza.

—¡O sea que hiciste una travesura!— gritó Tom.

—Sí, sé que soy muy religioso y esas cosas pero, pensé que tal vez no estaría mal tomarme un pequeño gusto con esto, además, es muy lindo— dijo mientras se lo mostraba a Tom. —No entiendo como tú tampoco no pudiste notarlo antes, siempre llevo mi cabello hacia arriba en puntitas—

—No me di cuenta porque no soy de esas personas que te está observando todo el tiempo, tal vez. Pero, significa que tienes tu lado salvaje, que sexy— susurró la última parte.

—Entonces ya sabes la historia, ahora voy a terminar de vestirme— terminó Bill.

Tom no podía creer lo que el pelinegro había hecho, era increíble que un chico como él sea capaz de hacer algo así, pero, tal vez no era tan malo, bueno, a pesar de habérselo escondido a su padre todo este tiempo.

Después de haber terminado de vestirse, Bill dejó a Tom durmiendo. Aunque en realidad se hacía cargo de esa cosa dura que lo estaba molestando un poco. El pelinegro fue hacia el sillón, donde estaban Georg y Gustav el día anterior viendo esa aterradora película. Al llegar, se encontró con una gran sorpresa. Algo raro y inusual. Georg y Gustav estaban dormidos juntos, abrazados como una pareja revolcados en el sillón. Georg estaba sobre Gustav con su rostro en el pecho del otro, mientras el rubio tenía sus manos muy cerca del trasero del otro. ¿Será que se movieron mucho o hicieron «algo» durante la noche?

Bill comenzó a reírse por la posición en que estaban, pero en eso, Tom apareció en su mente. E imaginó que esos dos de ahí, en realidad eran Tom y él, como en su sueño. Se quedó un buen rato pensando en eso. Algo en él le decía que quería, lo quería, ahora. Pero otra le decía que no se dejara llevar por esa tentación, Tom era su tentación. Todo lo que hacía, lo que decía, lo tentaba. Volvió al mundo real y sacudió su cabeza para alejar ese pensamiento. Y al haberlo hecho, despertó a los chicos.

—Hey, chicos, tenemos que ir a desayunar— dijo mientras los movía de un lado al otro.

—No quiero ir a la escuela— dijo Georg.

—Yo sí— dijo Gustav.

—¿Escuela? No, es domingo, tenemos que ir a desayunar, y rápido—

—Buenos días Bill— dijo Georg con los ojos aún cerrados y sin despegarse de Gustav.

—¿Qué pasó ayer que estaban durmiendo de esta forma?— preguntó Bill. En eso, los dos chicos se miraron y se dieron cuenta de la posición tan comprometedora en la que estaban y se levantaron de inmediato.

—Ah, no recuerdo— dijo Gustav.

—Yo tampoco, no sé qué pasó— dijo Georg.

—Bueno, no importa, los espero en la mesa para desayunar— dijo Bill mientras bajaba por las escaleras. Dejando solos a los otros dos.

—¿Qué fue lo que pasó?— preguntó Gustav.

—Ya te dije que no recuerdo—

—Un momento— dijo Gustav— ¿Qué es esto en mi cuello?— preguntó mientras notaba una marca algo roja en su cuello, parecía un chupetón.

—¿Y por qué mis labios están tan gastados?— preguntó Gerog. —¿Qué fue lo que nos pasó?

—Esto no es normal, quisiera poder recordarlo, pero no puedo hacerlo— dijo tratando de pensar en la noche anterior. Georg hizo lo mismo, hasta que al fin unos pequeños recuerdos llegaron a sus mentes.

& Flash Back &

—Bien Georg, ya hemos visto esta película más de una vez, tengo sueño— dijo Gustav.

—Pero yo no, hagamos algo más— pidió Georg.

—No, ya no más.

—Ohhh, por favor, Gusi, hagamos algo, algo divertido, muy, muy divertido— le rogó el castaño poniendo una tierna cara de perrito mientras pasaba su mano por la pierna del otro, lo cual puso muy nervioso al rubio.

—¿Qué quieres hacer?— preguntó Gustav.

—No lo sé, ¿tú qué quieres hacer?

—Yo creí que sabías

—Pero no sé— dijo mientras se apoyaba en el pecho del otro para acurrucarse. —Eres muy suave— le dijo mientras acariciaba su pecho. —Me recuerdas a un osito de peluche que tuve hace tiempo, lo amaba— dijo entre un bostezo.

—¿Tienes sueño?— le preguntó el rubio ignorando lo que dijo el otro.

—Ya te dije que no Gusi— dijo algo enojado.

—¿Por qué me dices así?

—Porque eres mi mejor amigo, y te quiero, mucho, mucho— dijo Georg. Con lo cual el rubio se sonrojó. Lo cubrió con sus brazos y acarició su largo y suave cabello castaño.

—Nunca creí ser tu mejor amigo, creí que era Tom, pero, me alegra serlo.

El castaño sonrió y lo miró. —Tom solo es un compañero, además el no me quiere, el quiere a Bill. Antes cuando él no estaba, solo estaba con Tom, siempre, yo era su favorito, me amaba, siempre me lo decía, y yo, me había dejado llevar por la tentación y me enamoré de él. Pero, cuando me dijo que ahora amaba a Bill. Me puse triste, no quería mostrárselo, simplemente comencé a actuar como un idiota tratando de llamar su atención. Pero no. ya no importa, tal vez yo no estoy hecho para él, su destino es estar con Bill, lo ama con todo su corazón. Yo solo seré otra persona en el mundo para él. Tú ahora, eres el único que me quiere, el único— dijo comenzando a llorar. El rubio sintió pena por él, nunca se habría imaginado que Georg amaba a Tom, pero no le importaba, estaba preocupado por él.

—Tranquilo Georg, tal vez Tom no era el indicado, seguro, hay otra persona que entiende como te sientes y quiere estar contigo. Quizá, en este momento quiere decirte que te ama con su corazón— terminó Gustav mientras secaba las lágrimas del castaño.

—¿Cómo sabes eso?

—Porque, creo que conozco a esa persona— dijo mientras miraba su tierno rostro.

—¿Y quién es?— le preguntó esperanzado. Hubo un buen rato de silencio, entre la oscuridad.

—Esa persona es….. es…. soy yo— y justo en ese momento, sus labios toparon los del castaño comenzando a besarlo con todo su amor y cariño. Georg estaba asombrado, no podía creer lo que sentía, era un sentimiento tan diferente, pero, se sentía bien, le gustaba. Cerró sus ojos y se dejó llevar por el beso. Transformándolo de una casto e inocente, a uno apasionado y húmedo.

El castaño comenzó a gemir entre el beso y empujó a Gustav hasta que cayó en el sillón, dejándolo a él arriba, eso era bueno. Bajó sus manos hasta el cuerpo del rubio para comenzar a sentir su piel tan suave. —Oh, Georg, ¿Qué…qué haces?— dijo entre gemidos.

—Te estoy tocando, ¿acaso no es obvio?— dijo entre otro beso. —¿No te gusta?

—Me encanta— En eso, el castaño dejó los labios del rubio y comenzó a besar su cuello, haciéndole después un gran chupetón. —¿Georg, ah, solo nos conocemos desde hace unos días, ah, ah, no creo que sea tiempo para esto— dijo entre gemidos.

—¿Y por qué me besaste entonces?

—Porque te amo, y quería compartir esta noche contigo—

—Para tu información, estamos haciendo justo lo mismo, te aseguro que hubiera pasado lo mismo si hacíamos lo que tú querías—

—Tienes razón, jaja, te amo—

—Y yo a ti Gusi— dijo mientras le daba otro largo beso en sus labios.

& Fin Flash Back &

—Creí que solo era un sueño— dijo Georg.

—Yo igual— dijo mientras tomaba la mano del castaño.

—Oye, ¿en verdad me amas, o lo dijiste por pena?—

—Te amo enserio Georg, cuando Bill me dejó por Tom me sentí así de triste. Pero, tu graciosa forma de actuar, tu forma de ser, de pensar, eres, único, eres hermoso, me gusto mucho eso de ti. Y poco a poco, sentí que, tal vez sentía algo por ti, y me di cuenta que sí

—Yo igual, me gusta cómo eres, siempre me gustaron los listos—

—¿Crees que soy listo?—

—Sip— dijo con una tierna sonrisa. Comenzaron a acercarse lentamente, sus labios por poco rosan hasta que.

—¡CHICOS, YA VAMOS A DESAYUNAR QUE TENGO HAMBRE!— gritó Bill.

—¡YA VAMOS!—gritaron los otros dos.

—Me pregunto cómo le irá a Tom con Bill—

—Sí, espero que lo logre, yo ya lo logré— dijo Gustav haciendo reír a Georg.

—Te quiero mi osito— dijo el castaño mientras lo abrazaba.

—Y yo a ti mi pequeño.

& Continuará &

Que tiernoooooo jajajaja. Espero que les haya gustado el capi, muy pronto vuelvo con el próximo, pero si lo quieren, tendrán que comentar, y muuuuuuuucho.

Hasta el próximo capi. Besos.

por Aura Johannessen

Escritora del fandom

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