Tritón 6

Notas de Acuraio25: Después de muchas semanas doy señales de vida.

«Tritón» (Por Acuario25)

Capítulo 6: ¿Qué está pasando contigo?

El tritón dirigió la vista hacia el humano que tenía una mirada llena de furia contenida y a juzgar por la forma en la que apretaba aquel objeto entre sus manos al punto de sangrar, delataban que estaba dispuesto a lanzarse a alguno de ellos dos hasta herirlo.

Observó aquel liquido rojizo escurría de sus manos hasta llegar al suelo y no pudo evitar pasarse la lengua por sus jugosos labios, estaba hambriento.

Veo que nuestro invitado ya ha despertado —dijo fríamente con cara de pocos amigos.

¿Tom, qué haces aquí? —Una gran molestia lo invadió al ver el hermoso ramo de rosas que llevaba con él.

Podría preguntarte lo mismo. ¿No te dijimos que dejaras descansar al invitado?

Y supongo que tú, solo estas aquí para asegurarte de que seguía durmiendo, ¿no es cierto? —rápidamente el mayor enrojeció y justo cuando estaba por decir algo, lo que fuera el hermoso chico de cabellos negros tomo el rostro de su hermano y lo besó enfrente de él.

Para un ser que toda su vida había estado bajo el agua, en donde no importaba el género, si había amor y era correspondido era aceptado, no le importaba demostrar ese cariño que sentía por el hombre de ojos azules y quizá por eso de igual forma no entendía la mirada sorprendida de ese otro humano que los miraba con los ojos muy abiertos. ¿Había hecho algo malo?

¡Biiiilll! —lo regañó al momento de alejarse rápidamente del extritón logrando que el corazón de ese doliera. ¿Por qué su humano se alejaba de él? Siempre correspondía a todos sus besos.

Te ha besado —dijo sorprendido y hasta envidioso— ¡Te ha besado! —levantó la voz asustando a ambos— ¡¿Qué significa esto!? —El hermoso chico asustado por los gritos, solo atinó a lanzarse a los brazos del rubio y temblar.

Tranquilo, Bill, todo está bien. —Mordió sus labios, el que un hombre amara a otro estaba más que prohibido, si alguien los descubría eran quemados en la hoguera hasta la muerte. Pero no tenía por qué preocuparse, o al menos eso esperaba, era su hermano mayor quien había visto como su amigo le daba un simple beso en los labios—. No es lo que parece. —Mordió sus labios, ¿Cómo explicarle que su amigo no era humano, que no entendía las reglas que los humanos habían puesto entre si y que para ellos un beso no era nada más que… un poco de afecto.

¿Por qué lo has besado? —Preguntó dirigiéndose al chico que aun seguía en los brazos de su hermano.

Pierdes tu tiempo, no puede entendernos —suspiró mientras pegaba a su Tritón aun mas a su cuerpo—. Cuando lo encontramos te dije que quizá no era de por aquí y ahora lo confirmo. La gargantilla que lleva puesta dice Bill, me imagino que ese es su nombre y lo del beso… no sé de donde venga, pero lo más seguro es que solo sea un simple saludo. —El mayor no respondió absolutamente nada, tan solo dejó caer el ramo de rosas al suelo y caminó decidido hasta la cama y con brusco movimiento, empujó a su hermano lejos de esa persona tan exquisita. En un abrir y cerrar de ojos sus manos se posaron en la cintura del hermoso chico de cabellos negros y sus labios fueron tomados entre los suyos. Un dulce beso robado.

Los ojos del Tritón se abrieron en sorpresa y luego los cerró, para después pasar sus manos por el cuello del hombre de trenzas. ¿Posar sus labios en los de los humanos significaba amistad en vez de amor? El tritón pareció entender porqué la molestia de esa persona, quizá eran demasiado sensibles respecto a eso, ¿debía besar a todo humano que estuviese frente a él de la misma forma en la que el trenzado hacía con sus labios?

Lo ves, es un saludo. —El nudo en el estómago y esas ganas de apuñalar a su mayor por la espalda, lo invadían cada vez más, al ver como succionaba el labio de su amigo para luego mordisquearlo un poco.

Jared, ¿Por qué no te retiras? —lo miró fríamente aun con las mejillas rojas.

¿Por qué hacerlo? —No sabía cómo sentirse o qué decir, su hermano había besado a Bill, lo miraba con tanta molestia y para acabar de empeorar todo, este le pedía retirarse, no podía hacer eso, su tritón no sabía caminar, hablar y lo más seguro es que tendría problemas a la hora de comer, su amigo no sabía nada de modales, después de todo en el mar no hacían falta. Tenía que estar a su lado en todo momento.

Tom mordió sus labios, solo quería quedarse a solas con esa belleza y robar todos, todos los besos posibles, ya que ese chico parecía no oponer resistencia.

¿De dónde venía y quien era? Ansiaba saber todo de esa belleza, pero al mismo tiempo… poco le importaba, solo deseaba que esa persona se quedara a su lado lo más que se pudiera.

La criatura del mar observó a su querido rubio y su corazón dolió al ver esa expresión de molestia. Puso ambas manos en el pecho del chico frente a él y trató de ponerse en pie cayendo nuevamente al suelo. Tom rápidamente lo ayudó a levantar logrando la molestia de ambos chicos.

No puede mantenerse en pie, tal vez ha perdido todas sus fuerzas y necesita algo de comer… si no es que es algo peor y se encuentra lastimado o enfermo —se apresuró a decir, mientras ignoraba a su hermano quien desaprobaba cualquier acercamiento que pudiera hacer.

En ese caso, será mejor que coma en la habitación, yo mismo me quedaré a hacerle compañía —dijo firmemente, mientras se tragaba esa rabia al ver como su mayor pasaba sus manos por esa delicada cintura y lo abrazaba con fuerza, solo como él podía hacer.

Tienes razón, la cena se servirá dentro de poco y si no puede mantenerse en pie no es recomendable que baje, sin embargo seré yo quien lo acompañe, es mi responsabilidad, después de todo fui yo quien lo encontró y salvó de una muerte segura. —Las manos del menor de los príncipes formaron un puño y las apretó con fuerza. Bill era su responsabilidad, era su amigo, su tritón y no sabía nada de cómo ser un humano, tendría problemas para comer o beber cualquier cosa… y lo peor al hacer un desastre con los cubiertos al no usarlos adecuadamente.

Pero…

Anda, avísale a nuestro padre que el invitado se encuentra incapaz de bajar y es necesario que cene en la habitación.

Como digas —pronunció secamente, mientras salía de la habitación, no podía hacer nada al respecto su maldito hermano le haría compañía a su tritón, a menos de que su padre lo evitara—. Tendré que pedir que le sirvan solo frutas, es lo único que sabe comer… si le llegasen a servir un pescado perfectamente cocinado, tal vez quiera comerlo con ambas manos y termine quemándose… ya no posee esos hermosos y afilados dientes tendría problemas al comerlo.

&

Al entrar al comedor, observó a su padre quien se encontraba mirándolo de forma poco amable.

Me enteré por los sirvientes que hay una ¨invitada¨ que no es de este reino y… por lo que me contaron, se trata de una plebeya que naufragó. Nada que ver con ese pobre noble que fue atacado al llegar a este reino, que según ustedes rescató. Nunca llegó un barco extranjero a este lugar, no se han visto más personas que vengan de otro lugar, ni reportes de algún robo. ¡Me mintieron! Quiero que se deshagan de esa persona. No quiero que manche nuestro amado castillo con su promiscuidad.

¡Padre, no es…!

¡Calla! —ordenó mientras se ponía de pie—. No solo me mintieron en eso, hicieron pasar a la vulgar mujer por un hombre, lo que es peor en un noble.

Te juro que no es una chica es…

¡Deja de mentir! Cabello sumamente largo, piel pálida, una cintura delicada y rasgos dignos de un ángel, es así como la describen y por lo que pude enterarme… vino aquí sin prenda alguna, no me digas que tu hermano y tu compartieron a esa mujer y la dejaron sin prenda alguna por lo brutal que fue, dime una cosa, ¿tan buena es en la cama que pensaron que dejaría que la conservaran?

¿Qué pretendes? —sus palabras arrastraban miedo, que le haría a su querido tritón, no podía si quiera atreverse a imaginarlo.

dejaré que pase la noche aquí, por lo pronto y mañana pensaré en un castigo adecuado para ustedes tres. Eso sí, no esperen que permita que coma algo de nuestra comida. Por cierto, ¿Dónde está tu hermano?

No lo sé —mintió con descaro y es que estaba seguro que si decía la verdad lo más probable es que en ese instante lo sacaran del castillo.

Ve a buscarlo que tengo asuntos importantes que tratar con él y más vale que sea antes de que comiencen a servir la cena sabes que odio comer solo. Por lo que solo él me hará compañía, después de todo es mi primogénito, el futuro rey en cambio tú me has decepcionado, no esperes piedad de tu castigo.

Como ordene mi padre el rey—fue lo único que pudo pronunciar.

&

Al estar enfrente de la habitación de su Bill ni siquiera se molestó en tocar.

Tenemos problemas, mi padre quiere deshacerse de Bill —dijo lo más fuerte posible y con la mirada baja para evitar mirar cualquier situación que lograra que perdiera la cabeza y terminara yendo en contra de su mayor.

¡¿Cómo?! —dijo indignado mientras se alejaba de su bello ángel dejándolo con los ojos cerrados y los labios preparados para ser nuevamente besados.

Dijo que mañana lo echaría del castillo y que no esperarnos que comiese algo. Está muy furioso, Tom, tienes que hacer algo, él no puede echar a Bill solo así.

No lo dijo ni dos veces cuando Tom se levantó furioso de la cama, yendo en busca de su padre, no dejarían que apartaran a su Bill de ellos.

&

Al llegar hasta donde su padre se encontraba, lo miró con rencor.

No me interesan sus explicaciones y mucho menos lo que puedan prometer u ofrecer para que la deje quedar —Tom lo miro sin entender—. Sé que él es un ella y que no lleva ni una pisca de sangre noble.

Padre estas en un error, te juro que…

¡Basta! Soy un rey muy piadoso Tom, pero tampoco me gusta que me vean la cara y usaré esto para obligarlos a asumir sus responsabilidades, si es que en serio les interesa tener a la intrusa en mi castillo, si se niegan simplemente no tendré clemencia y morirá.

¿Qué es lo que quieres? —El rey sonrió de forma irónica.

Antes que nada, deben saber que si están de acuerdo permitiré que mañana a primera hora comience a recibir alimento, la trataré como a una hija mas, si desean y se quedará cuando guste, pero a cambio… tendrán que casarse con quien yo elija, para ser la madre de mis nietos. Si se niegan, daré la orden para que vayan por ella y la encierren en el calabozo tal como llego aquí, sin ninguna prenda y mañana será ejecutada. ¿Qué dicen?

&

No sabía cuánto tiempo había pasado desde que lo habían dejado solo, pero sabía que era bastante. Tenía un hambre insoportable, pero no se comparaba con sus deseos de estar en los fuertes y protectores brazos de su amado. Suspiró un par de veces y se arrastró por la cama hasta caer al suelo. Un grito de dolor se escapó de sus labios, pero le restó importancia, quería ver a su humano y como pudo, se impulsó con sus pobres codos y manos, que se lastimaban al ser utilizados de manera torpe, para llegar a ese objeto que bloqueaba la salida. Pasó sus largas uñas por ese objeto de madera. No tenía una idea de cómo ponerse en pie y mucho menos de cómo lograr abrir una puerta. Sus labios se movían dejando salir miles de quejidos, tenía hambre y lo más importante, extrañaba a su humano, podía percibir su aroma y eso lo desesperaba, pues quería ir a su lado. Levantó una mano lo más que pudo y la pegó a la puerta y antes de siquiera intentar ponerse en pie la puerta fue abierta.

¡Oh, Bill!, lo siento tanto —se disculpó el rubio al momento de ayudarlo a ponerse en pie y es que al abrir la puerta su tritón cayó al suelo.

Mi amor, moría de ganas de verte, percibí tu aroma desde hace un rato, casi muero de felicidad cuando te sentí tras esa puerta. Extrañaba tanto sentirme tan protegido en tus brazos.

Mi pobre niño, has pasado por muchas cosas en tan poco tiempo, primero pierdes tu cola y te expones a un mundo tan cruel y extraño para ti, no te imagino viviendo como un humano. Pero no te preocupes, que yo daré todo de mí para mantenerte a salvo—atrayéndolo a un más a su cuerpo, lo ayudó a ponerse en pie para luego tomarlo en brazos—. He preparado una sorpresa, seguro mueres de hambre, mi niño.

Lo llevó al gran cuarto de baño, los ojos del tritón se iluminaron al ver toda esa agua lo sentó en la orilla de la piscinilla de agua y comenzó a ayudarlo a desvestir sonriendo por dentro al escuchar los suspiros y ver ese bello rostro de ángel cada vez que sus manos rozaban esa piel desnuda.

Para alguien que toda su vida ha estado desnudo, debe ser muy molesto llevarla puesta, ¿no mi Bill? —La criatura del mar lo miró con ojos brillosos, mientras terminaba de quitarle la camisa—. Ahora solo hay que quitarte ese odioso pantalón —suspiró mientras cerraba los ojos y rápidamente desabrochaba el cinturón y pantalón. Su corazón latía igual de fuerte que el de su amigo, sus manos temblaban y las ganas de desnudarlo por completo lo excitaban. Su Bill ya no era más una criatura del mar por lo que se preguntaba como seria verlo desnudo y mojado. Negó rápidamente con la cabeza y se alejó solo un poco logrando que su Bill lo mirase algo triste—. Perdona…he pensado algo indebido, será mejor que conserves lo que queda de tu ropa, después de todo no se dañará al ser mojada.

Lo que si hay que quitar son tus joyas. —Tomó su delicada mano y quitó ese hermoso anillo. Casi muere del susto al ver como el resto de la ropa de su chico se destrozaba y esas piernas se convertían nuevamente en una bellísima cola.

¿¡Pero qué demonios!? —Se levantó del suelo sorprendido observando la sonrisa coqueta de su Tritón— T-tienes tu cola, pero yo…—no terminó de hablar cuando su tritón se metió al agua dándole una hermosa vista de él nadando pacíficamente, sin poder hundirse en el agua debido a que no había tanta, la manera en que esa plateada cola se movía con rapidez lo hipnotizaba.

Extrañabas verme en mi verdadera forma, ¿no amor mío? Te complace verme nadar, seguro que sí, puedo verlo en tu mirar, yo sé cómo puedo complacerte más. —llegó a la orilla de la piscinilla y se impulsó con ambas manos y juntando sus manos, cerró sus ojos para comenzar a cantar hermosas melodías que podrían encantar el corazón de cualquier ser viviente.

No hay nada más hermoso que tu canto, pero… me sorprende que puedas cantar considerando que no has… —se maldijo al olvidarse del principal motivo al llevarlo a ese lugar—. Sé que mueres de hambre, por eso pedí que me trajeran pescado crudo perfectamente cortado, supongo no tendrás problema al comerlo en ese estado.

Tomó la cubeta y lanzó al agua los fragmentos de pescado, logrando que su amigo dejara de cantar y fuera directamente por su alimento, sin ser consciente de que alguien más miraba la escena sorprendido.

& Continuará &

Notas finales: Comenzare a meter pequeños fragmentos del cuento que me agradaron pero a mi manera, hay nuevas advertencias en este sexy cuento para que las lean y sepan lo que se nos viene. Besitos.

por Acuario25

Escritora del Fandom

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