Verdadero FIN

Verdadero FIN

Fic TOLL de lyra

Capítulo 41

A la mañana siguiente se despertó bien temprano, eran apenas las 8 de la mañana y tenía ante él un día demasiado largo. Se levantó de la cama y fue al baño a ducharse procurando no fijarse en la mesilla donde la noche anterior había dejado el libro de poesías.

Decidió hacer algo distinto ese día, saldría a dar un paseo y luego cogería papel y lápiz y se pondría a diseñar algo. Se había levantado esa mañana inspirado y aunque no le fuera a enseñar a nadie sus diseños, era una manera de desahogarse y no pensar en nada.

Salió del baño y se vistió con ropa cómoda. Iba a bajar a desayunar cuando pensó que mejor haría la cama antes. Se dirigió hacia ella y sus ojos vieron un papel blanco que había en el suelo. Se agachó a por el arrugando la frente, sentándose de golpe en la cama cuando leyó su nombre escrito con la letra de Robert.

Separó los labios, sentía que le faltaba el aire. En una esquina del papel había un logo que reconoció al momento, pertenecía a la libreta que Robert tenía junto a su mesilla donde las enfermeras apuntaban las medicinas que tomaba. Eso quería decir que era algo que Robert le había escrito antes de morir…

La hoja estaba doblada en dos, y en una de las caras en blanco estaba escrito su nombre con letra temblorosa. Y algo más.

«Bill, mi amor»—leyó Bill con lágrimas en los ojos.

Respiró hondo y cogiendo fuerzas, desdobló el papel y empezó a leer…

.

«Mi querido Bill, te escribo esta carta con el espíritu sosegado. Quiero que sepas que siento mucho no haberte dicho antes que nos quedaba poco tiempo mi amor, pero no quería que sufrieras más por mí. Ni que tras mi muerte te quedases triste y solo. Sé lo tuyo con Tom, comprendo todo lo que ha pasado quizás mejor que tú pero si piensas que necesitas mi perdón lo tienes de todo corazón. Enamorarse es tan natural como respirar, haz lo que te dicta tu corazón y quiero que sepas que siempre estaré contigo. Vive una vida feliz al lado de Tom amor mío, como hice yo contigo.

Con todo mi amor, Robert»

.

Cuando dejó de leer apenas podía respirar, las lágrimas bañaban sus mejillas y se descubrió sonriendo a pesar del dolor que estaba sintiendo. No lo podía explicar, pero las palabras de Robert le habían dado ese consuelo que tanto andaba buscando y no encontraba.

Dejó la nota sobre la cama y mirando la hora en el reloj de la mesilla se levantó y echó a correr escaleras abajo. Tom no podría irse sin que supiera que no podía dejar de amarlo, que había descubierto que si todas las noches se acostaba llorando era porque era incapaz de olvidarlo.

Si Tom había pasado la noche en Magdeburgo solo había un sitio donde podía estar y hacia allí echó a correr. Era una pequeña casita de huéspedes, y entró en ella sintiendo que le iba a salir del pecho el corazón. Se paró en seco y apoyándose en las rodillas recuperó el aliento mientras echaba un vistazo a su alrededor.

Se encontraba en un pequeño salón que hacía las veces de comedor, se estaba sirviendo el desayuno en esos momentos y la radio sonaba en un rincón.

So far away

Been far away for far too long

So far away

But you know, you know, you know…

Entonces le vio, desayunaba tranquilamente hasta que recayó en su presencia y se levantó. Bill fue hacia él y sin necesidad de decir nada le abrazó con fuerza y besó en los labios.

A su alrededor la poca gente que había les miraba extrañados. Bill y Tom seguían besándose ajenos a sus miradas, sumergidos en su amor y en la canción que sonaba.

I wanted

I wanted you to stay

‘Cause I needed

I need to hear you say

I love you

I loved you all along

And I forgive you

for being away for far too long

So keep breathing

‘Cause I’m not leaving you anymore

Believe it

Hold on to me, and never let me go

keep breathing

‘Cause I’m not leaving you

Believe it

Hold on to me never let me go

Keep breathing

.

TRES MESES DESPUES

El desfile estaba a punto de empezar y no podía evitar sentirse muy nervioso. Era la primera vez que pisaría una pasarela desde que decidió retirarse de ellas, solo que esa vez lo haría como diseñador y no como el modelo experimentado que era.

A su lado, Gustav le daba ánimos. Solo faltaban dos modelos más y le tocaría a él salir a cerrar el desfile y agradecer la presencia de toda la gente que estaba allí para apoyarle. Todo había ocurrido con demasiada rapidez, desde que regresara a Berlín y aceptase el puesto de diseñador que William Fox le había prometido, en solo unos meses había sacado varios diseños y le propusieron su primer desfile.

No pensó que pudiera con todo, pero a su lado estaba Tom apoyándole. Trabajaba codo con codo con él, el señor Fox también le había hecho un hueco en su empresa. Y Bill en su corazón…

Desde que encontrara la carta de Robert había tomado la decisión de dejar de esconderse y sufrir a solas. Tom le estaba ayudando cada día que sentía que se derrumbaba por los recuerdos, volver a trabajar en la moda le gustaba pero al mismo tiempo le daba mucha pena al pensar que fue en ese ambiente donde conoció a Robert.

Había regresado a Berlín junto con Tom, se buscaron un piso donde empezar una nueva vida dejando la casita de Magdeburgo para ir los fines de semana o cuando sentía que se agobiaba. Podía diseñar perfectamente desde allí y Tom le daba el espacio que necesitaba, sabía que le había conseguido pero el recuerdo de Robert asomaba de cuando en cuando y entonces Bill se alejaba, para regresar hambriento de su amor. Con el tiempo lograría superarlo, aún era pronto.

.

—¿Preparado?

La voz de Gustav le sacó de sus pensamientos. Asintió y cogiendo aire salió a la pasarela llevando uno de los últimos modelos que había diseñado. En cuanto dio dos pasos fue recibido por una lluvia de flashes y aplausos. Sonrió ampliamente y caminó hasta el final sin dejar de agradecer el reconocimiento que le estaban dando. Su mirada se encontró con la de Tom, quien no dejaba de sacarle una foto tras otra. Se paró ante él y dejó que le fotografiara sin dejar de sonreír en ningún momento, lanzándole un discreto beso.

Llevaban su relación casi en secreto, solo lo sabían sus más allegados y ningunos de ellos realizó ningún comentario del tipo «la muerte de Robert está aún muy reciente». Todo lo contrario, se alegraban de verlo feliz.

.

Tras el desfile había una pequeña recepción. Bill descansaba minutos antes en el camerino donde los modelos ya se habían puesto su ropa de calle y tras felicitarle le dejaron a solas. El último en marcharse fue Andreas, quien le dio un caluroso abrazo y un beso en la mejilla.

Una vez a solas pudo disfrutad de algo de paz, escuchaba emocionadas las voces que le llegaban a través de la puerta. Sonrió al escucharlas, había echado de menos el caos que se formaba en cada desfile.

Suspiró y dando media vuelta caminó hasta un espejo donde se retocó el pelo con los dedos. No sintió que la puerta se abría y entraba alguien hasta que una rosa blanca acarició con suavidad su mejilla.

—Para el diseñador más guapo—susurró Tom abrazándole por la espalda.

Sonrió y cogiendo la rosa en una mano se volvió en sus brazos, apoderándose de sus labios.

—Estaba muy nervioso—comentó tras el beso—Luego te vi y se me pasó.

—Tus diseños han sido un éxito—dijo Tom sin dejar de abrazarle—Escuché hablar al señor Fox, ya le han hecho un encargo y quieren que poses con todos ellos para un reportaje donde hablaran de tu vuelta a las pasarelas.

Bill le miró con miedo, su regreso al mundo de la moda había sido noticia durante semanas, más cuando se anunció que esa noche se presentaría su primera colección como diseñador. Raro era el día que saliendo del trabajo no se encontrara algún periodista que quisiera saber cuándo empezó a diseñar y si Robert había tenido algo que ver. Contestaba cada una de sus preguntas con calma, mencionando siempre que sin Robert él no sería en esos momentos nada.

También le preguntaban por la antigua empresa donde trabajó, Modas Miller no pasaba por una buena época. Las gestiones de David habían sido pésimas y estaba perdiendo mucho dinero además del prestigio adquirido por Robert. Pero ahí Bill no comentaba nada, le daba mucha que todo el esfuerzo de Robert por levantar una empresa acabara de esa manera, destruido por el egoísta de su hijo…

.

—¿Sigues queriendo asistir a la fiesta?—preguntó Tom enterrando la cara en su cuello.

Suspiró sonriendo, Tom le había hablado de tomarse la noche libre y regresar a casa, donde no saldrían de la cama en todo el fin de semana. Pero debía asistir, formaba parte de su trabajo.

—Estaremos unos minutos solo—prometió Bill—Luego seré todo tuyo.

—¿Ah, sí?—preguntó Tom alzando la cara.

Bill asintió con la cabeza y Tom se apoderó de sus labios entre risas. Le encantaba escucharle reír, últimamente lo hacía mucho gracias a él.

Cerró los ojos mientras le besaba, no podía dejar de pensar él tampoco en Robert. Le debía mucho, lo que empezó siendo un trabajo se convirtió en algo mucho más fuerte. Gracias a Robert conquistó a Bill, sentía mucho que su relación estuviera basada en una mentira pues nunca sabría toda la verdad. Robert así lo quiso cuando escribió esa nota que Bill le enseñara.

Callaría por respeto a Robert, por no hacerle más daño Bill…y por lo mucho que lo amaba con toda su alma…

F I N

*canción que suena cuando Bill y Tom se abrazan: «So far away», de Nickelback.

*Fic basado en la novela de Danielle Steel «A perfect strange», más bien en la película basada en el libro que en España se llamó «Un amor verdadero») y de donde saqué diálogos y la carta que Robert le escribe a Bill.

*también he de añadir que cambié el final, según la película, Robert se suicidaría para dejar libre a Bill, pero…no me gustó ese final para él así que lo cambié.

no puedo terminar el fic sin agradecer a todas las que lo habeis leido hasta el final, me alegro mucho que os haya gustado.

Administración: Si te gusta como escribe lyra, te invitamos a encontrar más de sus historias, pinchando su perfil.

por lyra

Escritora del Fandom

Un comentario en «Verdadero FIN»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!