Vidas eternas 6

Vidas eternas 6

Fic TWC de lyra

Capítulo 6. Inesperado

Con los ojos fuertemente cerrados, sintió como le cogían por la cintura con una mano y el cuello con la otra, como le pasaban la lengua por el arrancándole un gemido de placer.

Entonces sin esperarlo sintió una punzada de intenso dolor que le hizo abrir los ojos de golpe y separar los labios gimiendo esa vez por el sufrimiento. Trató de levantar las manos, pero sintió que se las aprisionaban contra el cuerpo.

Sabía que era su hermano, y que le estaba haciendo mucho daño.

—Tom…para…por favor…—suplicó entre sollozos.

Pero Tom no le escuchaba, o no quería hacerlo. Le mordía cada vez más fuerte, sentía como le clavaba los dientes hasta hacerle sangre, lo que le hizo gritar desesperado.

Eso pareció hacerle reaccionar, porque le soltó de inmediato. Se separó con rapidez de él y vio como se incorporaba en la cama como si nada. Se llevó una mano al cuello mientras derramaba lágrimas de dolor intenso.

—¿Qué estabas haciendo?—sollozó Bill entre jadeos.

—¿Has cambiado de opinión? ¿No es esto lo que querías?—pregunta extrañado Tom.

—No sé de que me hablas. Me encanta que me beses en el cuello…pero te has pasado—sollozó Bill saliendo de la cama enfadado.

Tom le imitó aun sin entender.

—Pero…si dijiste que sí…—susurró Tom cada vez más confuso—Estuviste en el sueño, me dijeron que olvidara tus sentimientos y que te tomara a la fuerza, pero yo me negué y por eso desperté. Luego dijiste que sí de nuevo y me ofreciste tu cuello…

—No sé de que me hablas, seguirás soñando—dijo Bill encendiendo la lámpara de la mesilla.

Cerró los ojos cuando la habitación fue iluminada de repente, ahogando un gemido ante el dolor que sentía. Se llevó las manos a los ojos y se los frotó, abriéndolos y parpadeando hasta que logró enfocar la vista, viendo como Bill le miraba mientras se limpiaba con una mano las lágrimas que bajaban por sus mejillas y con la otra se apretaba un lado del cuello.

—¿Dónde estamos?—preguntó Tom al ver que el decorado ha cambiado.

Miró a todos los lados, no era la habitación de Bill, sino la de….

—En la habitación de un hotel—confirmó Bill sus sospechas—Hemos dado una pequeña actuación en un programa y mañana regresamos a casa con los demás.

—No…no ocurrió así…—dijo Tom negando con la cabeza—Me fui con Cassandra, te dejé llorando en el parking…

—Tom, ¡despierta de una vez!—pidió Bill gritando sin querer—Lo has soñado…y me has hecho mucho daño.

Se quedó sin habla, separaba los labios pero de ellos no salían las palabras. Vio como Bill se cansó de esperar una explicación y dando media vuelta entró en el baño para curar esa herida que él le había causado.

Le siguió como si estuviera hipnotizado y se apoyó en el marco de la puerta, observando como cogía una toalla y la humedecía para pasársela por el cuello, arrugando la frente y cerrando los ojos.

Ya despierto del todo y confirmando que todo lo había soñado, entró del todo en el baño y le cogió la toalla, quitándosela del cuello para ver lo que le había hecho, viendo la señal de sus propios dientes marcados en la suave piel de su hermano.

—Lo siento mucho, es que ha sido un sueño muy extraño—se disculpó sin atreverse a mirarlo.

—Has tenido una pesadilla, olvídalo ya—dice Bill esbozando una sonrisa.

Tom levantó la mirada y le devolvió la sonrisa, fijándose que de la herida resbalaba una pequeña gota de sangre. No pudo evitarlo y se acercó más a Bill, poniéndole la mano en la cintura de nuevo y recogiendo esa gota con la punta de la lengua, saboreando la vida que corría por sus venas.

—Esto me gusta más—murmuró Bill al sentir su lengua lamerle con suavidad el cuello.

—Perdona, no sé que me ha dado—se disculpó Tom de nuevo soltándole.

Cubrió la herida con la toalla y apretó con suavidad para que dejase de sangrar sin apartar los ojos de su hermano y sonreír nervioso.

—¿Qué te hace tanta gracia?—preguntó Bill imitándole.

—Estar vivo de nuevo—contestó Tom sin pensar,

Bill le miró extrañado y antes de que se lo impidiera le puso una mano en la frente para comprobar que no tenía fiebre.

—Estoy bien—aseguró Tom entre risas.

—No sé yo…te noto un poco caliente…—murmuró Bill sin apartar la mano.

Tom se la cogió con la que tenía libre y tras llevársela a los labios se la besó tiernamente.

—Eres tú quien me pone en este estado—susurró contra sus dedos.

Un escalofrío recorrió el cuerpo de Bill, quien separó los labios y dejó escapar un profundo suspiro.

Tom se echó a reír al escucharlo y le soltó la mano para poder seguir curándole. Abrió el neceser de su hermano que siempre dejaba sobre el lavabo y sacó una tirita con una mano. La abrió y tras retirar la toalla y comprobar que ya casi no sangraba, se la puso con cuidado de no hacerle más daño.

Terminada la tarea, Bill le cogió de la mano y salió con él del baño, caminando hasta la cama sobre la que se echó sin decir nada, haciéndole tumbarse a su lado y recostar la cabeza sobre su desnudo pecho.

— ¿Me quieres contar el sueño?—preguntó acariciándole el pelo.

Tom negó con la cabeza mientras se acomodaba en su pecho. Una vez despierto, le parecía una tontería y solo quería tratar de olvidarlo.

—Me he llevado un buen mordisco, merezco saber el porqué—insistió Bill tirándole de una rasta.

Gimió sonriendo y levantó la cabeza de su pecho. Se acomodó mejor sobre su cuerpo y le miró fijamente a los ojos.

—Prométeme que no te vas a reír hasta que te lo haya contado todo—dijo Tom poniéndose muy serio.

Bill asintió con la cabeza y se preparó para escucharle.

—Me convertí en un vampiro, pero no quise pasar la eternidad solo, así que te iba a convertir a ti también—empezó a relatar Tom— Pero antes te lo pregunté, nunca te forzaría a hacer algo que no quisieras. Te lo pensaste detenidamente, no querías dejar atrás a mamá ni a papá ni a Gordon o nuestros amigos…pero luego cambiaste de opinión. Me amabas demasiado para dejarme pasar la eternidad solo…

—Y me mordiste para convertirme—terminó Bill la historia por él.

—Sí…ya puedes reírte—dijo Tom sonriendo.

Pero Bill negó con la cabeza. Subió las manos hasta ponerlas en su nuca y le atrajo a sus labios para besar los suyos dulcemente.

—Mi respuesta sigue siendo sí—susurró contra sus labios—Quiero pasar el resto de mi vida a tu lado.

Tom sonrió y abrazándole fuertemente hizo el beso más profundo, pensando que esa pesadilla había resultado ser el mejor sueño que jamás había tenido.

Gracias a ella había descubierto que su hermano le amaba con toda su alma, tanto que estaba dispuesto a anteponerlo a todos sus sentimientos. Era la persona más importante de su vida, con la que quería compartir la suya, todo el tiempo que les permitieran estar juntos.

Puede que no vivieran eternamente, pero su amor jamás moriría. Se amarían más allá de las fronteras, entre las nubes, a la luz de las estrellas.

Cada vez que mirara su cuello, esa pequeña cicatriz que le quedaría, la marca que le hizo, sabría que Bill le pertenecería.

Que era suyo para siempre.

Que estarían juntos eternamente.

F I N

¿Alguien se esperaba este final tan inesperado? 😀 más de una me querrá matar en estos momentos, tan metidas en la historia y luego resulta que todo es un sueño.

Hoy repasándolo pensaba que tenía que haberle añadido una parte al final donde bajasen al hall del hotel para irse a casa, entonces saldrían a firmar autógrafos y una chica llamaría la atención de Tom…Cassandra le pedía un autógrafo y él se negaba porque sabía quien era y lo que quería de él… entonces se daría cuenta que quizás no fue un sueño, que seguía siendo vampiro y Bill también… 😀 Una cosa así, como en las pelis de miedo donde cuando creen que han acabado con el asesino resulta que esta bajo la cama de la protagonista y le agarra por los tobillos terminándose así la película (como en Sé lo que hicistei el último verano)

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por lyra

Escritora del Fandom

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