Will it snow 14

Will it snow 14

«Will Snow for Christmas?»

Capítulo 14: What should I do?

Caminó hasta llegar a su puerta… se detuvo al ver que Tom estaba en la puerta de su piso. No quería verle en esos momentos, se sentía muy confundido. Dio un largo suspiro y empezó a caminar lentamente hacia su puerta…

 

Bill – le llamó Tom acercándose a él.

 

Ahora no, Tom – dijo pasando de largo.

 

Bill tengo que hablar contigo, es importante que hablemos.

 

Dije que ahora no, no entiendes eso?

 

Bill, por favor… — Tom le retuvo del brazo.

 

Bill se volteó con brusquedad y le miró fijamente. Se zafó del agarre y metió la llave en la cerradura de la puerta abriéndola.

 

Bill, por favor…

 

Quiero que te vayas ahora

 

No me iré hasta hablar contigo.

 

Lástima, porque yo no pienso hablar contigo.

 

Bill entró y cerró la puerta dejando a Tom afuera. Se apoyó en esta y soltó un largo suspiro. Empezó a deslizarse hasta llegar al suelo, quedando sentado. Abrazó sus rodillas y escondió su rostro entre sus piernas, ahogando pequeños sollozos que se le escapaban al oír al mayor llamándole a través del otro lado de la puerta.

 

Porque demonios no para y se va?… no puede dejar de hacer eso? QUIERO QUE SE VAYA Y NO LO HACE! No quiero oírle.

Me quede sentado apoyado en mi puerta durante unas horas…no le escuché más… pero tampoco le escuché marcharse. Acaso era posible que aún se haya quedado afuera? No lo sé, pero tampoco saldría para averiguarlo. Me levanté con pesar, y caminé hacia la ventana. Estaba amaneciendo. Miré el reloj que estaba en la pared. Apenas se veía, las luces estaban apagadas. Pero podía distinguir que eran las 4:30 am. Volví a mirar por la ventana. No había gente caminando. Todo estaba muy tranquilo, solo se veían las luces que adornaban las casas. Apagándose, prendiéndose, y volviéndose a apagar. Miré mi árbol. Recordé el momento en que lo armé junto a Tom… porque tenía que pasar esto? Pero lo que más me dolía, era que no sabía a quién creerle más, o a David o a Tom. Los hechos estaban tan enlazados que me confundían. No podía seguir con esto, pero tampoco quería dejar las cosas así como así con Tom, debía hablar con él, pero eso no iba a ser ahora. No ahora, estaba demasiado confundido como para hacerlo en esos días.

 

El sol comenzó a iluminar el rostro del pelinegro. Quién dormitaba apoyado en el vidrio de la enorme ventana. El pelinegro abrió con pereza los ojos. Miró hacia la luz que bañaba su rostro, achinando la mirada. Se removió en el suelo, con un ligero dolor de cuerpo. Volteó la mirada lejos de la luz que lastimaba su visión.

 

La espalda me dolía levemente, debe ser por lo que dormí en esta posición. Me levanté del suelo y caminé hacia la cocina. No había tomado mis píldoras anoche, y la respiración la tenía agitaba ligeramente. Estaba yendo a mi habitación cuando recordé lo de hace unas horas. Se habrá quedado realmente… o se habrá marchado a casa. La última opción era la más probable. Pero él dijo que no se marcharía hasta hablar conmigo. Se habrá quedado? Caminé lentamente hacia la puerta, posé la mano en la perilla de la puerta. No me atrevía a girarla. Si no estaba ahí? Mi corazón se agitó levemente al igual que mi respiración. Las manos me temblaban. Respiré profundo y giré la perilla, aún sin abrir la puerta. Jalé un poco abriéndola, saqué la cabeza por el espacio. Miré a ambos lados del pasillo. No estaba. Debía suponerlo. Él no se quedaría aquí toda la madrugada. Cerré la puerta nuevamente y caminé hacia mi habitación, entré al baño y abrí el espejo sacando el frasquito con mis píldoras. Cogí una, y la metí en mi boca, en mis manos cogí un poco de agua del grifo llevándola a mi boca para pasar la pastillita. Cerré el espejo y miré mi reflejo. Cuando había empezado a llorar? Veía pequeñas lágrimas en mi rostro. Volví a abrir el grifo y me lavé el rostro. Volví a mirarme en el espejo, mis lágrimas seguían cayendo, pero ahora se confundían con el agua que aún no secaba. Cogí una toalla y me sequé. Caminé fuera del baño y me senté en el marco de la ventana de mi habitación. Esta daba al otro lado de la calle, menos amplia que la otra vista, pues esta daba al estrecho callejón. Pasaba poca gente. Y el chico del periódico en su bicicleta. Saqué mi nuevo teléfono del bolsillo de mis pantalones. Llamé a Andreas, le dije que estaba bien. Terminó la llamada y me quedé mirando el fondo de pantalla. Era una foto que me tomé ayer con Tom. Debería llamarle?

——

 

Oye… desayunarás? Gustav ha hecho lo que te gusta…

 

Gracias, pero no tengo apetito.

 

Debes comer algo, no puedes estar así

 

Comeré algo después, no te preocupes mucho, estoy bien.

 

Como quieras – suspiró.

 

Georg abandonó la habitación del de trenzas. Caminó hasta la cocina en donde le esperaba su novio con cara de preocupación.

 

Como esta? Se ha levantado mejor?

 

No lo creo, sigue con la miraba perdida. Además, no se ve nada bien.

 

Que podemos hacer? – dijo seguido de un suspiro.

 

No tengo la menor idea. Dijo que fue a su casa y aun así  no le hablo.

 

Debe estar mal.

 

Ni te lo imaginas.

 

Entonces no comerá

 

Georg negó con la cabeza y se apoyó en el hombro de Gustav.

 

Debemos hacer algo por él…

 

Y que se supone que podemos hacer? … en estas situaciones, lo único que podemos hacer es apoyarlo, no crees?

 

Bueno, pero debe haber algo más que podamos hacer, realmente no le había visto así desde hace mucho. Y si hablamos con Bill?

 

Georg… escuchaste a Tom en la madrugada, no quiere que nos metamos en esto

 

Pero igual…

 

Nada… no podemos, es más, Tom dijo que él mismo quiere arreglarlo y que lo hará sin importar como. Solo hay que confiar en él.

 

Georg solo asintió con la cabeza y abrazó a su novio.

 

Tú no me dejarás así, cierto? – preguntó el castaño.

 

Cómo crees que yo te haría algo así?.. Jamás, entiendes?… te quiero demasiado como para dejarte

 

Yo también te quiero mucho.

 

Bueno, comamos algo y dejémosle su plato a Tom, tarde o temprano, saldrá a comer.

 

~*~

 

Abrázame”  decía un peluchito en su pecho. Bill estaba en una tienda comprando regalos para darles a Andreas, Nathan y a Minah. Había visto un conejo blanco de peluche con orejas rosadas y ojos grandes como para Minah. Lo puso en la canasta y siguió mirando. “Te amo” decía un gatito rosa. Lo miró con angustia. “Te extraño”, decía una jirafita. Dio un suspiro y se alejó de la zona de peluches. Era estresante que todo estuviera detrás de él cada 5 minutos que caminaba y veía algo que le recordaba a Tom. Entró al pasillo de antigudades, sabia que algunas de estas cosas le llamaría la atención a Nathan. Se decidió por un cuadro pequeño que vio de borde decorado en plata envejecida. Luego encontró un adorno que le gustaría a Andreas. Hizo sus comprar y se marchó de la tienda. Al entrar a su piso, dejó las bolsas en el sofá y se acercó a la gran ventana.

Se quedó cuarenta minutos viendo a través de esta… regresó a su habitación y se tumbó en la cama. No quería hacer nada.

El sonido de su celular le hizo dar un respingo en su lugar. Se levantó y busco el móvil.

 

Andy?

 

Bill? Estas bien? —

 

si… ocurre algo?

 

no, es solo que te llamaba para saber si quieres acompañarme mañana a eso de las 5 a un lugar antes de la cena de Navidad —

 

hmm… claro, no veo el porqué no

 

genial… entonces paso por ti? O prefieres venir? —

 

yo voy para allá , dijiste 5 no?

 

si… a las 5, ok entonces te espero mañana ok? —

 

ok

 

bueno, te voy dejando, Minah tiene que bañarse —

 

de acuerdo, adiós

 

cuídate precioso —

 

tu también Andy

 

Bill colgó la llamada y se volvió a echar sobre la cama.

 

Debería llamarle? No… aún no, no puedo hablarle aún, no sabría que decirle… aunque tuviera muchas cosas que preguntarle, no creo que pueda hacerlo… esto es tan confuso. Debería creer en David o en Tom? Conocía a David del trabajo, sabía al menos como era él. A Tom… a él le conocía recién de ahora, pero David hizo cosas que me hicieron cambiar mi visión sobre él. Tom siempre ha sido hasta el momento, alguien tierno, sensible, lindo… no se que pensar. Me estoy comiendo la cabeza con tantas cosas que ya no se que pensar. Debería hablar con alguien sobre esto? Mañana es Navidad… debería hablar con Tom y arreglar las cosas para mañana? NO SE QUE DEMONIOS HACER! Esto es frustrante! No puedo pensar con claridad. Si creo en David, ambos quedan mal. Si creo en Tom, ambos quedan mal igual. David por mentirme y Tom por ocultarme la verdad. A quién debería creerle?

& Continuará   &

por Park Min Yeon

Escritora del Fandom

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