¿Y qué? 15

«¿Y qué?» Fic de Earisu

Capítulo 15

Tom estaba sentado en un taburete frente a la barra americana de la cocina. Delante de él tenía un café, zumo, leche fresca, cereales, tostadas, una bolsa de bollitos, otra de galletas y otra de croissants.
Dio una palmada y frotó sus manos. No sabía qué comerse primero…Todo estaba tan rico…
Al final decidió que empezaría por las tostadas para que no se enfriasen. Le dio un buen bocado a la crujiente rebanada de pan y un gran sorbo a su café.
El desayuno es la comida más importante del día y él eso lo respetaba y con creces además.

En un momento dado oyó cómo la puerta de la habitación de su hermano se abría. Miró en aquella dirección y en efecto, descubrió que Bill había salido.
El chico iba vestido con una sudadera y unos pantalones de chándal: Ninguna de las dos prendas eran suyas. Tom lo sabía primero por que le iban muy grandes y segundo por que era la ropa que Dennis llevaba el día anterior.
Bill iba totalmente despeinado, bostezando y rascándose la cabeza.
A pesar de tener pinta de no haber dormido mucho, en cuanto terminó de bostezar y descubrió que Tom le estaba mirando sonrió con ojos brillantes, delatando una felicidad de enamorado que al resto de los mortales a veces tanta envidia y asco (aunque en el buen sentido) nos da.
-…Buenos días, Tomi.
-…Fuenos diaf.
-…¿Qué haces tú tan temprano en pie?…¿Te has caído de la cama? – Le preguntó mientras abría la nevera y cogía una botella de batido.
-…Um… – Tom tragó. – Me alegro de que me hagas esa pregunta.
Bill le miró mientras bebía a morro un buen trago de batido de fresa.
-…Bill, tío…Cuando te vayas a poner cariñoso con tu novio, dímelo, dame treinta euros y yo me voy al cine, a dar una vuelta o algo…Que a mi no me importa…Pero coño, avisa, no me dejes que me quede aquí con…
Tom no pudo terminar su advertencia por que a Bill ahora el batido le salía por la nariz. Empezó a toser y a ponerlo todo perdido de la bebida…
-…¡¡¿Tom?!! ¡¡¡No me digas que nos oíste!!!
-…Joder, para no oíros.
-…¡¡¡POR FAVOR, QUÉ VERGÜENZA!!! – El chico se puso como un tomate. – ¿Pero tú no llevabas tu Ipod? ¡Yo te vi!…
-…Sí, cojones. Pero cuando las paredes empezaron a temblar yo pensé »¿qué coño es eso?», me los quité y…En fin.
-…¡AGH! – Bill no sabía dónde esconderse, pero a esas alturas sabía que su hermano estaba exagerando sólo para reírse de él.
-…No pasa nada. Es algo natural. Pero eso…Avisa. Que los demás seguimos en sequía, ¿sabes? Un poco de consideración. – Tom por fin dejó escapar una sonrisa traviesa con la que dejó claro que estaba sólo picándole y bebió otro sorbo de su café.
-…Qué idiota eres.
Los gemelos se rieron.
Bill se apoyó en la barra.
-…¡Dios! ¡Qué hambre tengo! – Y cogió un bollito de la bolsa que Tom había sacado.
Empezó a comérselo a pellizcos con alegría, bailarín.
Tom le observaba tras su taza de café de repente muy callado.
-…¿Qué? – Le preguntó Bill con la boca llena.
El guitarrista sacudió la cabeza y le esquivó la mirada.
-…Es sólo…Que me alegra…Verte así. – El de las rastas se terminó su café y después miró al suelo incómodo por que no solía hacer esa clase de comentarios.
Bill dejó su bollito a un lado para comérselo a él con la mirada. Eran momentos como este los que le recordaban todo lo que adoraba a su hermano.
Se acercó a él y sin pensárselo dos veces le agarró de la cara y le dio un rapidísimo e inocente beso en los labios. Le soltó de inmediato y le sonrió.
Ambos lo hicieron.
De repente el silencio pesaba en la cocina. Aunque no era un silencio incómodo: Los dos sabían que no tenían por qué estar incómodos.
Lo que había pasado había sido un simple gesto de cariño que había surgido de una forma espontanea y natural…
Que no pasaba nada.
Eso no quitaba que los dos tuvieran ocasión de darse cuenta una vez más de lo intenso que era el flechazo que tenían el uno por el otro a pesar de que había estado ahí toda su vida.
Fue Tom el que rompió el silencio.
-…¡Puaj! ¡¡¡Qué asco, Bill!!! – Se limpió la boca con una mano. – ¡A saber dónde estuvo esa boca anoche!…
Bill abrió mucho los ojos y le pegó un manotazo en su brazo con todas sus fuerzas.
-…¡¡¡GUARRO!!! – Le regañó escandalizado.
-…¿El guarro no serás tú, Pelón?…
-…¡Uich! – Bill fue a recuperar la botella de batido y después cogió la bolsa de bollitos con aires. – ¡Pues ahora me llevo esto!… – Y apretando ambas cosas contra su pecho empezó a dirigirse a su cuarto no sin antes girarse una última vez para sacarle la lengua a su gemelo, burlándose como un niño pequeño. – ¡Muuu!…

Cuanto Tom se quedó a solas, sonrió de nuevo.
Y después suspiró.
Había que joderse todo lo que quería al renacuajo aquel.

&

-Mira lo que he robado. – Anunció Bill en cuanto hubo cerrado la puerta.
Dennis, que estaba sentado con la espalda echada en el cabecero de la cama y totalmente desnudo aunque con la sábana de seda negra cubriéndole de cintura para abajo, le miró y sonrió.
-…Bollitos y batido de fresa. Pero hay más cosas, ¿eh?…- Bill se metió en la cama, poniéndose de rodillas sobre el colchón. – Tú puedes pedir lo que quieras…
-…Nah, con eso está bien.
Bill le tendió la botella a Den y este bebió un poco también a morro.
De hecho fue al batido a lo único que los dos, por turnos, dieron buena cuenta.
Después empezaron a entretenerse con cosas más interesantes.
-…Pero…Tendré en cuenta eso de que puedo pedir lo que quiera…

Bill, que en ese momento estaba poniendo la botella vacía y la bolsa sobre la mesita de noche giró la cabeza y sonrió para después echarse a sus brazos, coqueto.
Dennis le cogió de la cintura y le pegó contra su piel.
Le acarició por la parte baja de su espalda y eso sumado al hecho de que Bill ahora tenía su desnudez quemándole la ropa fue suficiente para que Dennis consiguiera tenerle casi gimiendo.
Unieron sus bocas con lentitud…Sus lenguas fundiéndose como si no lo hubieran hecho en años…
-…Mmmm…Sabes dulce. – Susurró Bill contra sus labios. – Me gusta.
Dennis le quitó la sudadera y comenzó a lamerle el cuello despacio.
Bill le rodeó el suyo con sus brazos.
-…Mmm… – Soltó ahora muy suave en su oído.
Den le fue quitando los pantalones. Como no llevaba ropa interior, ya los dos estuvieron completamente desnudos.
Bill le cogió de la cara y empezó a besarle hambriento, casi con ansia.
Dennis recorrió con las palmas de sus manos su espalda, deteniéndose en sus muslos que masajeó con sus pulgares.
Kaulitz se detuvo para coger aire y su amante aprovechó esta ocasión para tomarle de las muñecas, besarlas y levantarse de la cama sin soltarle.
-…¿Adónde vas…?
-…Ponte más en el borde.
El cantante no podía hacer otra cosa más que obedecer. De rodillas como estaba en el colchón se aproximó al filo de la cama y al segundo se dio cuenta de lo que iba a suceder. El descubrimiento hizo que casi, casi empezara a retorcerse del deseo.
Dennis se puso de rodillas en el suelo y atrajo a Bill hacia a él agarrándole de los muslos.
-…Dennis… – Imploró el chico por que lo necesitaba y lo necesitaba ya.
El hombre no le haría sufrir y en cuanto la postura fue la adecuada agarró su sexo por la base y se lo metió en la boca con cuidado.
Primero empezaría lamiendo únicamente su glande pero Bill ya tenía que hacer verdaderos esfuerzos por no ponerse a gritar como un loco.
Tenía los labios contraídos en una línea intentando no emitir sonido alguno sobre todo después de la conversación que había mantenido con su hermano.
Pero en cuando Dennis empezó a moverse de arriba a abajo ya sin dejar ni un centímetro sin lamer tendría que abrirla para no morir de asfixia, ya que con los orificios nasales no tenía suficiente.
Bill abrió la boca echando para atrás la cabeza y empezó a respirar a un ritmo vertiginoso y fuerte…Se mordía la lengua para no gemir aunque no siempre le era posible.
Colocó su mano sobre la cabeza de Dennis, enredando sus dedos en su pelo. No lo hizo para marcarle ningún ritmo, por que el ritmo que llevaba él ya lo encontraba perfecto. Lo hizo para mantenerse en su sitio y no acabar desplomándose.
-…Um…Mmm… – Bill no quería hacer ruido, de verdad que no…Y por eso los gemidos sonaban casi como sollozos.
Pero Dennis no iba a tener piedad con él y seguiría con su deliciosa tortura.
En la habitación cada vez se escuchaban más ruiditos delatadores.
La saliva de Dennis, la humedad de su boca en general y el movimiento, todo unido, era lo que lo estaba provocando.
Y era lo que faltaba para encender aún más si cabía a Bill.
-…Den…nis… – Sollozó Bill mientras su cuerpo entero experimentara una intensa explosión de placer. – Ah…Ah…Aaaah… – Ya no pudo contenerse más y se dejó llevar, inclinándose ligeramente hacia atrás y ahora agarrándose de las sábanas con las dos manos.
Dennis ni siquiera hizo un amago de apartarse y dejó que su chico acabara en su boca.
Tragó todo lo que tuvo que tragar y después se incorporó mirando a Bill.
-…Sabes dulce…Me gusta. – Le dijo imitando sus palabras anteriores.
-…Grotesco. – Le imitó él a su vez sonriendo.

&

El agua corría en la ducha del cuarto de baño contiguo a la habitación de Bill.
Dennis y él estaban dentro.
Kaulitz había estado hasta ese momento de rodillas, pero tras un gemido de su pareja se puso en pie y se abrazó a él.
-…Ya no me acordaba de que… – Empezó a decir.
-…¿La tenía tan grande?…
-…No. De que una vez ya te dije que no te la volvería a chupar en la ducha.
Dennis empezó a partirse de risa.
-…¡Es verdad! ¡Que se me mete agua por la nariz y siento que me ahogo!
Dennis siguió riéndose con todas sus ganas.
-…¡Tú riéte! ¡Pero he estado al borde de la muerte!
Den se calló de golpe, pero entonces fue Bill el que se empezó a reir por que le vino a la cabeza una imagen mental.
-…¿Te imaginas qué muerte tan ridícula?…Que alguien tuviera que llamar a la ambulancia, que le pregunten que cuál es el problema y que tenga que decir »pues nada, que mi novio me la estaba chupando y…»
-…Tienes demasiada imaginación. Y un humor bastante negro. – Pero se empezó a reír negando con la cabeza.
-…Jajajajaja…Sí.

Abrazados como estaban guardaron silencio, dejando que el agua caliente limpiara sus cuerpos y sin dejar de acariciarse el uno al otro.
Así empezaron a pasar los minutos…Pero ellos no se cansaban de estar ahí. Estaban tan pegados el uno al otro que parecía que en realidad eran uno solo.
-…Um…¿Me enjabonas la espalda? – Preguntó Bill en un momento dado.
Dennis le dio la vuelta tras coger la pastilla de jabón.
Comenzó a frotarla con suavidad contra su piel. A la misma vez que le enjabonaba, el agua le iba aclarando y vuelta a empezar.
Bill respiró profundamente para llenarse del agradable olor del jabón de crema Dove, que de siempre había sido su favorito.
-…¿Bill?…
-…¿Um?…
-…¿Qué vamos a hacer ahora?…
-…Bueno. Ya lo hemos hecho en la cama, en la ducha…Podemos intentarlo en la mesa de la cocina, eso sí cuando Tom no esté…
-…Me refiero a…
Bill suspiró.
-…Sé a lo que te refieres.
Dennis siguió enjabonando su piel, esta vez con sus manos. Masajeó sus hombros, su cuello, sus brazos…
-…Tengo que decirle a Tom…Que quiero hablar con David…
-…Mmm…
-…Teníamos ya el nuevo disco grabado…Estábamos a punto de decidir cuál sería el primer single, cuando sucedió todo aquello. Quiero que retomemos todo por donde lo dejamos.
-…¿Tan pronto?
-…Eso decía David…Pero…Yo no quiero…Que todo esto me detenga más tiempo. Yo quiero trabajar. No quiero ser como esa gente que sobrevive a base de vender su vida. Yo quiero seguir trabajando…Como lo he hecho siempre…Todo lo que tengo…Me lo he ganado trabajando.
-…Lo sé.
-…David me dijo que bajara de mi nube. Que la gente no sólo me veía como un cantante. Dice que yo era todo un conjunto, que lo que vendía no era sólo la música, que también era el personaje y en gran medida además. Y que yo eso me lo he cargado. Y que la gente no suele perdonar cuando se les ha estado engañando.
-…Joder.
-…Soy consciente, ¿sabes?…Soy consciente de que a lo mejor no vuelvo a vender como antes. Pero yo con ganarme aunque sea una pequeña parte de lo que tenía, me conformo. Con que pueda sobrevivir con lo que hago, me basta. No aspiro a más. Pero para eso tengo que empezar a trabajar. Y empezar a hacerlo lo antes posible.
Dennis le rodeó por la cintura desde atrás. Bill apoyó su cara en su hombro y así se mantuvieron un par de minutos, con el agua cayéndoles encima abrazados.
-…¿No tienes miedo? – Le preguntó Dennis.
Bill le miró…Se pensó la respuesta durante unos segundos.
-…No. – Acabó diciendo. – Miedo tenía antes…Miedo pasé cuando me enteré de que estabas en el hospital, y todos esos días en los que pensé que a lo mejor no te despertabas…Ya no tengo miedo…

Y decía la verdad.

Continúa…

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por Earisu

Escritora del Fandom

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