¿Y qué? 3

«¿Y qué?» Fic de Earisu

Capítulo 3

Bill estaba tirado en el sofá de su habitación de hotel viendo una película mientras comía gominolas.
Estaba solo y a oscuras.
Las películas son para verlas a oscuras.
Llamaron a la puerta así que fue a abrir, eso sí, sin apenas despegar los ojos de la pantalla. Estaba en la mejor parte…
-…Hola…
-…Pasa.

Dennis obedeció frunciendo el ceño.
-…¿Qué coño ves que es tan interesante?… – Bill había ido a sentarse sin haberle saludado ni dado un mísero beso. Raro en él.
-…¡Psssst!…Batman.
-…Oh, pero ésta es la antigua, ¿no?…
-… – Bill no respondió. Siguió con los ojos como platos, admirando como el superhéroe daba su merecido a el malo de turno.
-…Creía que no te gustaban estas películas. – Dennis dio un culazo a Bill para que le dejara sitio en el sofá.
-…No me gustan, pero no daban nada mejor y al final me he picado.
-…Ah.
Dennis robó una gominola a Bill y esperó pacientemente a que la película terminara para que le hicieran algo de caso.

En cuanto salieron los créditos, Bill dio un saltito y se sentó sobre las piernas de Dennis, quedando cara a cara con él.
Sonriente, le rodeó el cuello con sus brazos.
-…¿Sabes por qué Batman decidió disfrazarse de murciélago para luchar contra el mal la primera vez?
-…Ni zorra.
-…Por que era a los murciélagos a lo único que le tenía miedo… Ya sé qué me voy a tatuar. – Bill se puso serio.
-…No me digas que te vas a tatuar el símbolo de Batman…
-…No. Voy a tatuarme la palabra »Libertad».
-…¿Por qué?…
-…Por exactamente la misma razón.

…Por que es a lo único que le tengo miedo…

&

Bill llevaba veinticinco minutos de reloj sentado en el brazo del sofá y mirando como si le fuera la vida en ello al teléfono.
Tom, que fingía ver un DVD de dibujos animados, estaba ya aburrido de la escena.
-…Bill, ¿por qué no le llamas?…Créeme, nadie va a localizarte por que llames por teléfono.
El aludido le miró mordiéndose el labio.
Pero no hizo nada más.
El de las rastas puso los ojos en blanco.
-…¿Qué no me has contado?…
-… – El moreno suspiró apesadumbrado. 
-…Suéltalo.
-…El último día que le vi…Me puse como una fiera con él.
-…¿Por?…
-…Estaba histérico, y la pagué con él.
-…Ah…
-…Luego, con todo el mogollón, con todo el rollo de la seguridad… No pudimos volver a hablar tranquilamente… – El cantante comenzó a masajearse las sienes.
-…Bah. Seguro que lo entiende.
Bill le miró sin cesar su masaje.
-…¿Tú crees?…
-…Claro. Y si no, es que es un capullo.
Tom subió el volumen de la tele y se rió ante una ocurrencia de Bob Esponja.

Bill, que ahora frotaba sus manos titubeante, acabó levantándose y cogiendo el teléfono que era inalámbrico, así que fue con él a encerrarse en su habitación.

Se sentó en la cama y marcó el número de Dennis.
Tenía el pulso a mil por hora…Le temblaban las manos…
Esperaba que Dennis no estuviera enfadado con él…
Ya sería lo que le faltaba…

&

El capítulo de Bob Esponja se había acabado y Tom decidió navegar un poco por la red.
En un momento de valentía total, dijo de indagar un poco y comprobar cómo estaba el panorama.
Se metió en una página donde estaban colgados los videos de su hermano.

Descubrió que eran dos.
En uno de ellos, al parecer (sólo leyó la descripción, no se le ocurriría ponerse a ver el video), aparecía Bill haciéndole una felación al tal Dennis.
Para ver los comentarios tuvo que entrar y por tanto no se pudo librar de ver una mini foto que servía de enlace al video.
Tom intentó apartar la mirada, pero demasiado tarde.
-…¡La madre que te…! – Exclamó poniendo cara de grima.
Sólo se veía la cara de Bill de perfil y por supuesto, aquello que estaba metiéndose en la boca.
Ahora Tom entendía por qué Dennis se había librado del acoso mediático.
Nadie iba a reconocerle sólo por su polla, desde luego.

Los comentarios eran hirientes.
Ninguna fan a la vista.
En todos se atacaba a Bill…
Era un odio hacia él absurdo e injustificado.

En muchos de ellos se le sugería que dejara de cantar y que se dedicara a chupar pollas profesionalmente, que saltaba a la vista que se le daba mucho mejor.

Tom puso los ojos en blanco.

Y fue a buscar el otro documento.
En el otro video, y tuvo que verlo por la mini imagen, como antes, se veía a Bill en la postura de un perrito a cuatro patas sobre una cama mientras que Dennis (aunque a éste sólo se le veía de cuello para abajo) le penetraba desde atrás.

Más de lo mismo en la sección de comentarios.
-…Joder, Bill.

Apagó el ordenador. Ya había tenido suficiente.
-…¿Pero cómo…?

&

-…¿PERO CÓMO SE TE OCURRE?
David Jost estaba al borde del infarto. Llevaba un buen rato echándole la bronca a Bill. Éste estaba sentado en el sofá de la sala de relax del tour bus con las gafas de sol puestas. De todos modos, no despegaría la mirada del suelo.

No lo sabían, pero el resto del grupo, Tom incluido, estaban escuchando a escondidas.
-…Ahora, ¿me quieres decir qué me invento? ¡No tengo manera de desmentirlo!… Grabarte en video y encima qué videos…No dejas nada a la imaginación, macho…¿Pero en qué estabas pensando?…¡Dime!… ¿Cómo coño explico yo esto? …Pfff…

David se encendió un cigarro.
-…Decir que es un montaje no colaría, desde luego. Podemos decir que…Yo que sé, que ibas borracho…O en todo caso que eres bisexual…
-…David…Eso es ridículo. – Se atrevió a decir Bill.
-…¡Ya lo sé!… – Reconoció el otro, desesperado.
-…No puedo dar marcha atrás…Lo único que puedo hacer es seguir adelante con esto. Negarlo sería…Pues eso. Ridículo.
-…Aaaahhh… – Espiró el manager apesadumbrado.

No se dijeron nada más en un buen rato.

-…David: ¿Tan mal pinta la cosa?

Jost suspiró de nuevo.

Su silencio fue peor que una contestación por agorera que fuera.

&

-…se te ocurre?… – Terminó de preguntarse Tom.
-¿Qué?…

Tom se giró sobresaltado.
-¿Bill? ¿Ya has terminado de hablar por teléfono?
El de las rastas se dio cuenta de que su gemelo tenía una expresión de extrañeza total en el rostro.
-…Lo tiene apagado. – Comentó Bill con la frente arrugada. – …Le llamaría a su fijo, pero no me sé el número de memoria…Como siempre le llamaba al móvil…Y claro, no puedo mirarlo por que yo ya no tengo el mío… – Dejó el inalámbrico en su sitio. Hablaba con un tono de voz a medias triste, a medias agobiado.
-…Vaya. – Por alguna razón, a Tom aquello no le gustaba un pelo. Pero se abstuvo de hacer comentarios al respecto.
-…¿Por qué tiene que tenerlo apagado, joder?

Bill se tiró en plancha y boca abajo en el sofá, enterrando el rostro en un cojín.
Tom se mordió la lengua y de nuevo, decidió no hablar.

&

Bill y Tom estaban cenando en silencio en la mesa de la cocina.
Coca-Cola y pizza de las congeladas : Ambas cosas se habían convertido en su base alimentaria en los últimos días. Apenas comían otra cosa.
Pero ninguno se quejaba.
Tenían cosas más importantes en las que pensar.
-…Mañana viene mamá. Va a hacernos una visita relámpago. – Soltó Tom de repente.
-…¿Qué?…
-…Que mañana…
-…Te he oído. ¿Cómo que…?
-…Estaba demasiado preocupada por ti. Y ha exigido venir aquí para ver cómo estabas con sus propios ojos. Ya sabes cómo se las gasta.
-…Ahg. – Bill soltó su trozo de pizza y se tapó el rostro. – …Dios, yo no quiero ver a mamá ahora. Se me cae la cara de vergüenza.
-…Algún día ibas a tener que volver a verla. Además, no te va a matar.
-… – Bill miró a Tom con cara de circunstancia.
-…Te gritará hasta que te sangren los tímpanos. Pero no te matará.

Bill pataleó, lamentándose por su mala suerte.
El de las rastas sólo se encogió de hombros y dio otro bocado a su pizza, como si nada.

Continúa…

Gracias por leer.

por Earisu

Escritora del Fandom

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