¿Y qué? 7

«¿Y qué?» Fic de Earisu

Capítulo 7

Bill acababa de prepararse un café.
Salió de la cocina removiéndolo con una cucharilla y arrastrando los pies haciendo un característico sonido con sus mullidas zapatillas de estar en casa que era lo único que se oía en todo el piso.
Llevaba unos pantalones de chándal grises y una camiseta roja, además de una mala cara que asustaba: Estaba de resaca.
Pasó por el salón y comprobó que su hermano se había quedado dormido en el sofá.
Él no lo sabía, pero después de estar toda la noche sin pegar ojo, Tom no había podido evitar caer rendido a las cinco de la tarde como eran.
Bill sonrió enternecido, por que el de las rastas había quedado en una postura un tanto extraña: boca arriba con los brazos en alto aunque flexionados y en cruz tapando su rostro.

El cantante miró en dirección a la ventana y entendió que entraba demasiada luz, así que fue hacía allí, bajó un poco la persiana y echó las cortinas.
Después regresó a la zona central del salón y se sentó en un pequeño espacio que su gemelo había dejado en el sofá. Soltó su taza en la mesita frente a él y cogió con toda la delicadeza que le fue posible los brazos de Tom y con suavidad trató de colocarlos mejor para que estuviera más cómodo.

Después acarició con el dorso de una de sus manos la mejilla en la que su hermano tenía la cicatriz que se hizo por su culpa, cuando de pequeños le empujó y éste cayó sobre una mesa de cristal.
Bill volvió a sonreír con algo de melancolía ante el recuerdo. Repasó la cicatriz con su dedo en un roce apenas perceptible y después la besó.

Cuando terminó, cogió su café suspirando.

&

Dennis estaba abrochándose los botones de sus pantalones después del tórrido encuentro con Bill, que por cierto estaba haciendo lo mismo que él, sólo que él intentaba subirse los suyos tumbado en la cama.
En la habitación pesaba un silencio algo incómodo.
Bill y Dennis eran hombres, como tales la necesidad sexual es mucho más inmediata y de esa misma forma la suplían. Pero a pesar de haber compartido algo tan íntimo escasos minutos antes, seguían sin tenerse la confianza suficiente y satisfechos sus instintos, volvió el pudor.

Sin embargo, como Bill seguía estando »alegre» esto último él lo sufría mucho menos.
-…Oye, Dennis. Te puedes quedar a dormir si quieres. – Le propuso al terminar de vestirse aunque fuera sólo de cintura para abajo y poniéndose de rodillas sobre el colchón, en una esquinita.
Mientras se ponía el cinturón, Dennis le miró dudoso…
Lo de antes había estado bien, era verdad. El problema estaba de nuevo en que no se podía ni decir que él conociera a Bill en realidad y por tanto sentía que él sobraba allí ya.
-…Em…
-…Mira: no ocupo mucho espacio. – Dijo Bill de un modo adorable mientras señalaba todo el espacio que quedaba libre en la cama.
Dennis sonrió enternecido. Pero seguía teniendo sus reticencias.
-…Además, si te quedas…Podremos repetir mañana por la mañana.
El hombre abrió mucho los ojos y después se rió.
-…Debo reconocer que tienes poder de convicción. – Y al final Dennis decidió quedarse, así que se dirigió hacia la cama de nuevo.
-…JAJAJAJAJAA…- A Bill le dio un ataque de risa echando para atrás la cabeza y tan en el borde estaba de la cama que perdió el equilibrio. -…Uy, ¡que me caigo!… – Y aunque luchó contra ello, fue inútil y efectivamente, al final se cayó de una forma bastante escandalosa.
Dennis fue corriendo a saltar sobre la cama y asomó la cabeza por el lado en el que Bill se había caído.
-…¡Bill!…¿Te has hecho daño?…- Le preguntó alarmado, pero pronto se dio cuenta de que Bill estaba en el suelo sin poder levantarse pero por que se estaba partiendo de risa todavía. Cuando vio aquello él no pudo evitar empezar a reírse a carcajadas también, retorciéndose.
Después de un rato, Dennis le tendió una mano.
-…Venga, que te ayudo a levantarte.
Bill la cogió sin parar de reírse.
-…Au, mi culo. Me duele. Jajajajajaa…
Dennis, que en ese momento estaba haciendo esfuerzos para levantarle, se empezó a reír de nuevo ante el comentario y perdió toda la fuerza y no sólo eso, si no que Bill casi le tira a él también de la cama.
Pero a la segunda consiguió que Bill regresara a su lado.
Los dos se acostaron divertidos, Kaulitz abrazándose a Dennis que le recibió sin poner pega alguna, pensando que el chico era muy dulce.

No sabía cómo sería Bill en circunstancias normales…Pero si era algo así, no le estaba pareciendo tan malo después de todo…

&

Habría pasado una media hora y Bill seguía dedicándose a dar pequeñas y suaves caricias a su hermano mientras que pensaba en sus cosas.
Tan inmerso estaba en ellas que no se dio cuenta de que Tom había abierto los ojos hacía un rato ya…
-…Bill… – Tom bostezó. – ¿Qué haces?…
-…Verte dormir. – Susurró el otro, como si nada.
-… – El de las rastas se estiró sin ningún tipo de reparo. – ¿Es que no daban nada mejor en la tele?…
En cantante torció la boca con inocencia.
-…Nup. – Contestó encogiéndose de hombros y rascó con la uña de su pulgar el lóbulo de la oreja de su hermano.
-…Um. ¿Y para verme dormir también tienes que estar sobándome?
Bill se cruzó de brazos haciendo un mohín.
-…Perdón. – Dijo con voz pequeñita y poniendo cara de pena. – …Es que ando escaso de afecto.
Tom puso los ojos en blanco.

-…Ven aquí, anda…

El moreno dio unas cuantas palmaditas de felicidad y se acurrucó entre los brazos de su hermano. Tom le dio un beso en una de sus sienes y después cogió su mano.
Comenzó a hacerle un masaje, deteniéndose por turnos en todas y cada una de las yemas de sus dedos.
Bill se sintió reconfortado al instante, recibiendo los mimitos que tanto anhelaba.
Se quedaron callados unos minutos así…Juntos.

Pero Bill acabaría rompiendo el silencio.
-…Tom…Quiero volver.
-…¿Volver adónde?…
-…Pues a Alemania. A casa…
Su gemelo le miró.
-…Es demasiado pronto…
-…Pero…
-…Es mejor que hagamos caso a lo que nos aconsejó David…Esperar a que se calmen las aguas…
-…Pero es que…Es verdad que llegará un momento en el que se calmen, pero es que estoy seguro de que cuando yo vuelva…Se avivarán otra vez…Entonces, es una estupidez lo que estamos haciendo. Tarde o temprano, voy a tener que enfrentarme a esto…
-…No sé, Bill…
-…¡No puedo seguir aquí escondido!…Necesito volver…Necesito…Saber…Qué está pasando…Sobre todo…Ya sabes con quién.
Tom intentó respirar profundamente para tranquilizarse, por que empezaba a crisparse. Le cambió el gesto y por supuesto, Bill se dio cuenta.
-…Tom, tú no lo entiendes…Yo no puedo seguir así…La incertidumbre me está matando…
-…Es una locura…
-…Lo que es una locura es estar aquí aislado del mundo…Esto es lo que no es real…
-…Bill, yo no sé si estás preparado para enfrentarte a la realidad AHORA. – Dijo Tom recordando lo sucedido en el supermercado.
-…Nunca se está preparado para algo así…Pero te repito que tarde o temprano, tendré que hacerlo… Y no puedo estar retrasándolo eternamente…
-…Vale…No eternamente, pero un poco más sí, Bill. Lo siento…Pero te conozco, te estás haciendo el fuerte y no te estás mentalizando de verdad sobre lo que te espera…
-…¿Cómo que no?…
-…De momento, me da la impresión de que te piensas que vale, que te espera aguantar todo el acoso mediático…Pero que como vas a ir a ver a tu amado novio el príncipe azul de los cojones, merece la pena. Y no quieres ni por asomo plantearte que a lo mejor no te vas a encontrar lo que te esperas…
-…Ohg, ya estás otra vez con eso…Tom, yo sé que Dennis debe estar enfadado por la escena que le monté el último día que le vi…Y no le culpo…Ya está…Por eso…
-…¡Venga ya, Bill!…Gilipolleces que es que no sé ni cómo te las crees tú. Si tú fueras mi novio…Em, quiero decir…Si yo tuviera una novia, si yo estuviera enamorado de ella…Y si ella estuviera pasándolo mal…Yo lo único que sé es que no la dejaría sola…Así me hubiera escupido o dado una patada antes.
Bill puso los ojos en blanco y se incorporó de golpe, colocándose bien sus zapatillas de estar en casa dispuesto a ir a su habitación.
-…Mira que eres cabezón. – Le recriminó a su gemelo.
-…¿Cabezón yo?…Cabezón tú que es que no escuchas. Pues tú sigue en tu mundo color de rosa lleno de amor y romanticismo. Luego vendrán los llantos.
Bill se levantó alterado y se puso en marcha.
-…Sí, huye…Desde luego, no hay peor ciego que el que no quiere ver.
El cantante paró abruptamente y se giró, achinando la mirada. Luego, levantó un dedo.
-…A ti lo que te pasa…Es que estás celoso.
-… – Tom se rió. – …¿Qué?…
-…Sí, no te rías. Celoso. Sé que no me lo reconocerás en la vida…Pero te encanta eso de ser Tom: El Hermano Mayor…En el fondo, no hay nada que te guste más que sentir que eres mi héroe. Mi único héroe…Te jode que ahora haya otra persona que me quiera igual que tú y que yo le necesite tanto como te necesito a ti…Por que te fastidia eso de tener que compartir el título oficial, ¿verdad?…
La mandíbula de Tom estaba a punto de desencajarse.

-…Eso es una tontería…Para empezar…Aunque vivieras un millón de años no encontrarías a NADIE que te quisiera como yo.
Bill sonrió complacido mientras asentía.
-…¿Ves lo que te digo?
Ahí, Tom tuvo que callarse.
-…Estoy seguro de que si todo lo que sospechas sobre Dennis fuera cierto, te alegrarías. – Los ojos de Bill se llenaron de lágrimas y su voz sonaba como si estuviera aguantándose las ganas de llorar. – Es eso lo que estás deseando, ¿no?…Para que así Súper Tom pueda acudir al rescate y recuperar el lugar que le pertenece… – Chistó y con esto, frustrado, se fue a encerrarse en su cuarto.

Tom se quedó helado en el sofá, sin parpadear siquiera.
Por que se había dado cuenta de una cosa…Y es que lo que Bill acababa de decir era verdad o al menos en parte.
Por supuesto, no quería que su hermano sufriera, no se alegraría de algo como eso. Pero sí era cierto que quizá fuera un poco egoísta en el sentido de que no le gustaba la idea de tener que compartirle.

Quizá llevara la razón…Quizá sólo estaba celoso y ha estado malmetiendo sólo por el hecho de que prefería tenerle sólo para él…

¿Por qué Dennis no podía quererle sin más?…¿Qué persona en su sano juicio después de conocer a Bill no le adoraría?…
Al menos a sus ojos, Bill le parecía una persona maravillosa. De esas que tanta falta le hacen al mundo por su escasez. Su hermano era uno de los pocos elegidos, los excepcionales.
Si lo miraba desde esa perspectiva, le costaba imaginárselo…Desde luego…

-…Mierda… – Maldijo entre dientes para la habitación vacía…

&

Pasaron unas horas y Tom llamó a la puerta de la habitación de su hermano.
No obtuvo respuesta pero él abrió de todos modos.
Se lo encontró tumbado de perfil sobre su cama.
-…¿Bill?…¿Estás durmiendo?… – No le veía por que le estaba dando la espalda.
-…No.
-…¿Estás enfadado?… – El chico fue tanteando el terreno.
Bill giró la cabeza y le miró. Tom comprobó que tenía los ojos e incluso los mofletes rojos.
-…No. – Fue su inesperada respuesta.
A Tom se le quitó en peso de encima de un plumazo y fue a sentarse en la cama junto a él.
-…Bill, yo jamás me alegraría si…Lo siento si te he hecho pensar que…
-…Ya lo sé.
-…¿Lo sabes?…
-…Sí.
-…
-…Es sólo que…Los ánimos están así y como siempre…La pago con el que tengo a mano. No debería haber dicho eso…No es justo. Perdóname.
-…Nah…No te preocupes.
-…¿Ves?…Como sigamos aquí encerrados mucho más, acabaremos saliendo en las noticias pero por que nos habremos matado mutuamente.
Tom se rió.
-…No creo…
-…
-…Bill, un poco más. ¿Vale?…Unas semanas…Serán sólo unas semanas…
-…Vale.
-…Bien.
-…
-…

Tom iba a levantarse e irse…Pero Bill desbarató todos sus propósitos.
-…Sigo necesitado.
-…Oh… – El de las rastas carraspeó.
-…De cariño, digo. – Aclaró el cantante.

El guitarrista captó la indirecta y se acostó en la cama. Comenzó a peinar los cabellos de su hermano usando únicamente sus dedos. A veces, le daba un pequeño beso sobre su cabeza. Cuando lo hacía, Bill le sonreía perezoso y se abrazaba mucho más a él.

Bill y Tom estaban enamorados el uno del otro. Pero esto no era algo que descubrieran ahora, no era nada nuevo, ninguna noticia fresca…Lo habían sabido siempre…Como sabían que el sentimiento era correspondido.

No era nada sexual o al menos nunca lo había sido. Pero tampoco era amor fraternal por muy intenso que este pudiera llegar a ser.

Tom era consciente de que si Bill no fuera su hermano, de que si fuera una chica…Es más, no hacía falta ni que fuera una chica: aunque él no fuera homosexual, perdería la cabeza por él. Estaba perfectamente seguro de que sería el amor de su vida.
Por que en realidad ya lo era siendo su gemelo incluso…

Como Bill era consciente de que el hombre que estuviera con él debía ser como o muy parecido a su hermano…Y que aún así, jamás existiría nadie que ocupara su corazón como él lo hacía.

Ni ellos mismos se planteaban el ir más allá ni buscar nada más…Esto era algo de lo que jamás hablarían ni en sueños: No estaban tan locos.

Aunque lo cierto…Es que tampoco hacía falta.
Era el pequeño secreto de los dos.
Un secreto a voces para ellos…

Pero secreto al fin y al cabo.

&

»Todo el mundo ha podido ver en internet los famosos y polémicos videos del cantante Bill Kaulitz practicando el sexo con el que hasta ahora ha sido un desconocido…Esta noche, aquí en Zoom In y EN EXCLUSIVA, conoceremos su identidad…»

Continúa…

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por Earisu

Escritora del Fandom

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