
Fic Toll de RIGHTTWINS
Capítulo 2
— Bill, el hospital está ocupado, ¿puedes ir a atender al paciente de la habitación cuatro, por favor? — Dijo Susan, unas de las enfermeras, ella es mi mejor amiga en el hospital, y la conozco demasiado bien, como para darme cuenta que lo hace por que en verdad necesita ayuda.
— Vale, sí — Dije mirándola, ella sonrió mientras comenzaba a hablar.
— Bien, mira el paciente ha quedado como «inválido» o sea que no puede hacer las cosas por si solo, de momento, entonces le tendrás que dar la comida en la boca y las pastilla, también se las darás en la boca.
— ¿Y adivina qué más? — Dijo sonriendo, mientras me miraba con las cejas alzadas, parecería bastante feliz.
— ¿Que, por qué tienes esa gran sonrisa? — Pregunte, se quedó un momento seria y volvió a sonreí, pero su sonrisa era más grande que antes.
— ¡Será tu primer paciente! — Grito que todo el hospital se le quedó viendo.
No sabía cómo reaccionar, solo me quedé serio sin mostrar alguna expresión, cuando ella se dio cuenta dejo de sonreír y se me quedo viendo extrañada.
— ¿Que pasa, no te gusta la noticia? — Pregunto triste, y bajando la cabeza.
— ¿Que? No, no, me encanta, si por mí ahorita estuviera saltando de alegría, pero me tomarían por loco, y me quisieran llevar al psiquiatra. — Dije, mintiendo, claro, no me importaba tener mi primer paciente, por que soy un secretario, no un enfermero, y además ese trabajo no me toca a mi, por muy egoísta que suene.
— Hay, gracias a Dios, pensé que no te había gustado la noticia, y además si sigues así puede que también seas enfermero, aunque no hubieras estudiado. — Dijo con una sonrisa tan grande que me sorprende.
Me despedí de ella, y fui directo a la habitación cuatro, como ella me había dicho. Cuando llegue, me di cuenta que era el paciente de la sala de cirugía, y estaba dormido.
Me acerqué y le toqué el hombro, y poco a poco fue abriendo los ojos.
— Buenos días, ¿cómo estás? — Dije super nervioso, no sabía cómo actuar, el solo me vio de reojo, y comenzó a girar la cabeza viendo toda la habitación.
— ¿Que hago aquí? — Pregunto muy confundido, iba a responder pero me quito la
palabra de la boca. — ¿Y mi padre? ¿Donde está? — Pregunto, y alterándose, al ver que no respondía.
— Tu padre está afuera esperando que salgas, con todas tus extremidades juntas, y si no quieres terminar loco, tranquilízate — Dije, el solo se me queda viendo, muy serio.
— ¿Y tu quien eres? ¿por que estas aquí? — Dijo mirando me muy extrañado. Suspire mirándolo y sacando una sonrisa.
— Yo soy tu enfermero y tienes que comer, asi que colabora. — Dije, enseñándole la fruta.
— ¿Crees que me vas a dar la comida en la boca? — Pregunto, mientras miraba como yo alzaba el tenedor con un pedazo de banana.
— Bien, como ya veo, no quieres que te de comida en la boca ¿no es así? — el solo asiente.
— Vale, entonces como tú solo, pero me quedaré por que tienes que comer. — Dije casi apunto de reírme en su cara, al ver cómo intentaba levantar la mano para comenzar a comer, pero sus brazos estaban dormidos por la anestesia, y todavía no se le había pasado.
— ¿Por qué no puedo coger la comida? — Pregunto haciendo un puchero, (creo que se le salio inconsciente) pero se vio tan tierno que casi me derrito por tanta ternura. — No lo puedes coger por que todavía tienes la anestesia, por lo tanto tienes dormidas tus extremidades, por eso no puedes — Dije riéndome un poco.
— ¿Quieres que te de la comida en la boca? — El solo volteo la cabeza indignado e hizo un asentimiento poco visible, pero a mi me bastó con solo eso, para volver a coger la fruta.
— ¿Puedes voltear la cabeza? Por qué si no, no podré darte la comida — Dije alzando un poco la comida, el volteo la cabeza poco a poco, pero no me volteo a ver con la mirada. Le acerque, el tenedor a su boca y el la abrió y cazó la banana (como quisiera ser esa banana). Y comencé a masticar lentamente, mientras lo miraban.
Como quisiera volver a ese tiempo, y quedarme encerrado, pero la vida da muchas vueltas, a veces a tu favor o en tu contra.
¡No, no, puede estar pasando esto, tiene que ser un error!
Como es posible que Tom Trümper, le estén dando de comer en la boca y no solo eso, si no que un ¡enfermero! Por favor que alguien me saque de aquí. Pensé mientras él enfermero Bill ( vi su nombre en la plaquita de su camisa) me daba de comer en la boca, me estaba muriendo de vergüenza, de seguro tenía las mejillas ruborizadas, si no tuviera esa estúpida anestesia, comería yo mismo, pero no, tengo que aguantar esta humillación.
Que diría mi novia Elizabeth, si me ve en este momento, de seguro que terminaría conmigo, y también no me reconocería, y todo esto es por culpa de Derek, ese desgraciado me la va a pagar cuando vuelva lo machacare tanto, que terminará como un puré de patatas, le cortaré los huevos y los ojos se los sacaré, la cabeza se la cortaré, y para que sufra más le echaré sal, por todo el cuerpo, hare que sufra el doble, no, triple que yo.
— ¿Quieres ya la gelatina? — Dijo, Bill, mientras dejaba el plato en la mesita. — ¿O no? Por así le puedo decir a cocina que te la traiga, claro si quieres, por que te acabaste toda la fruta. — Dijo sonriendo. — No, así estoy bien. — Dije respondiéndole y volteando la mirada. — Vale, si es así, tómate tus pastillas. — Dijo, mientras cogía uno, de los tres botes de pastillas, y vi cómo sacaba dos pastillas de le bote.
— Toma te estás. — Dijo, y acercó las pastillas hacia mi boca, la abrí y las metió dentro de mi boca, cogió el vaso de agua, y los cerco a mi boca. — Por la tarde te tomarás una dosis de estas, y por la noches estás. — Dijo mientras me tomaba las pastillas, y señalaba cada uno de los frascos de pastillas.
— ¿No necesitas nada más? — Pregunto, mientras se paraba de la silla que estaba a la par de mi camilla. Negué con la cabeza, el solo asintió con la cabeza, y salió de la habitación.
En unos momentos cerré mis ojos y me dormí no se cuanto dormí, pero me sentía tan cansado, que solo necesitaba dormir.
Continúa…
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Me esta encantando este fic