
Fic TOLL de lyra
Capítulo 3
Terminada la cena apareció Andreas y tal y como habían quedado se llevó a Bill para que le echara una mano con las actuaciones que habría esa noche tras la cena.
Le llevó a una gran sala que resultó ser un pequeño teatro con su escenario al fondo y filas de sillas dispuestas ante el. En los laterales de la sala había mesas y sillas para las familias que quisieran tomar algo mientras veían el espectáculo.
—Esta noche actuará el mago, verás que bien lo hace—explicaba Andreas mientras subía al escenario seguido de Bill—Ven, podemos verlo desde bastidores mientras me ayudas a que todo salga perfecto.
Le entregó una carpeta antes de que pudiera decir nada y empezó a explicarle el orden de las actuaciones de esa noche, acercándose todo lo que pudo sin importar que Bill tratara de huir de su contacto.
—Mira, primero actuará el mago y después el humorista—dijo Andreas señalando cada actuación de la lista—Y luego terminaremos con una actuación musical a cargo de un pequeño grupo formado por algunos empleados del hotel.
Bill leyó el nombre del grupo, Devilish y a continuación los nombres de los empelados que lo formaban: Georg como bajista, Gustav como batería, Sam como cantante y Tom como guitarrista y segunda voz.
—Tom…—no pudo evitar susurrar.
— ¿Sabes que esta noche estás muy guapo?—soltó de repente Andreas.
Bill se puso tenso al escucharle, la verdad es que apenas había tenido tiempo de escoger la ropa que se iba a poner esa noche. Se había decantado por unos vaqueros estrechos negros, una camisa de manga larga del mismo color y botas oscuras con algo de tacón. El pelo lo llevaba perfectamente liso rozando sus hombros y se había aplicado un ligero maquillaje por respeto a sus padres.
No quería que Andreas pensara que se había vestido o maquillado especialmente por él. Pero al parecer, eso era justamente lo que estaba pensando, ya podía sentirle inclinándose sobre él para poner la cara en su cuello y aspirar el olor del champú que despedía su sedoso pelo.
—Hueles a fresas—susurró contra su piel Andreas.
Le hizo ladear la cabeza y Bill cerró los ojos al sentir como olfateaba su cuello, yendo incluso más lejos al separar los labios y posarlos sobre su piel para a continuación empezar a lamerle con suavidad, lo que hizo que se estremeciera a su contacto. Apretó los ojos con fuerzas, dejó que siguiera con sus caricias no pudiendo evitar pensar que era como sentirse violado.
Quería que parara, pero no hallaba las palabras adecuadas para no quedar como un maleducado o que Andreas pensara lo que de verdad era.
Virgen.
Nunca antes había estado con nadie y los únicos besos que había compartido habían sido con un completo desconocido al dejarse llevar por una vez por un impulso. El deseo de estar con alguien por primera vez, aunque solo fuera compartiendo inocentes besos que no fueron a más y eso Bill lo agradeció en su momento ya que se sintió respetado.
Todo lo contrario que en esos momentos.
Nadie jamás le había tocado de esa íntima manera, y eso que solo le estaba olfateando y lamiendo el cuello, pero para él era más suficiente. No creía que jamás fuera a estar preparado para ir más lejos, pero en el fondo pensaba que llegada la persona adecuada podría dejar a un lado su timidez.
Como le pasaba cada vez que veía a Tom.
Imágenes de ambos cruzaban por su cabeza de como sería estar desnudo bajo su cuerpo, sentirle entrar en él y que le hiciera tiernamente el amor…algo imposible desde luego, pues no había intercambiado más de dos palabras con él y sus caminos apenas se habían cruzado.
Además, tampoco sabía si Tom era gay o qué. Lo único que sabia de él era que le gustaba ser el centro de todas las miradas con su comportamiento, que no sabía si lo hacía a propósito o qué pero era verle solo caminar y sus ojos volaban tras él sin poder dejar de observarle de arriba abajo suspirando sin poder evitarlo.
—En serio Bill, no puedo evitar excitarme cada vez que te tengo a mi lado—susurró Andreas contra su piel atreviéndose a pasarle la mano por la espalda— ¿A ti no te pasa lo mismo?
Bill tuvo que mentir y asentir con la cabeza mientras tragaba con esfuerzo, lo que estaba sintiendo en esos momentos eran unas arcadas tremendas. Apretaba con fuerza entre sus brazos la carpeta sintiendo que le dolían las manos y sus nudillos fijo que se habían puesto blanco. Sentía mucho asco de la manera en la que Andreas le estaba tocando y besando, y solo pedía a gritos que alguien pudiera hacer algo para que su tortura terminase.
—Perdón, siento molestar.
Se separaron al momento, Bill sentía sus mejillas sonrojadas y tuvo que girarse para que el recién llegado no lo viera, muerto de la vergüenza y a la vez aliviado de que sus plegarias hubieran sido escuchadas.
— ¿Y ahora qué pasa?—preguntó Andreas de mala gana.
Estaba realmente enfadado, les había cortado el rollo y había estado a punto de probar al fin los labios de Bill.
—Hay varias focos fundidos—murmuró el chico que les había interrumpido.
— ¿Y a qué esperas para cambiarlos?—gritó Andreas— ¿O quieres que lo haga yo mismo?
El chico negó con la cabeza y corrió a hacer él mismo el trabajo. Bill se volvió de nuevo, a tiempo para reconocerle como uno de los chicos que se había encargado de llevar ese mediodía su equipaje.
— ¡Dios, estoy rodeado de inútiles!—exclamó Andreas sin poderse contener.
Se quedó mirando a Bill y cogiendo aire lo soltó despacio para calmarse.
—Perdona que haya gritado, pero es que hay veces que mi trabajo es muy estresante—se disculpó Andreas esbozando una sonrisa.
Bill no supo que decirle, el pobre chico tampoco es que hubiera matado a nadie.
—En fin, sigamos con lo nuestro—murmuró Andreas.
Bill se puso tenso, pero para su alivio le cogió la carpeta que llevaba en sus manos y pasando la hoja empezó a explicarle parte del que iba a ser su trabajo.
—Antes de la actuación del grupo se suelen retirar las sillas de la pista de baile, a los clientes les gusta bailar y necesitan espacio—empezó a explicar con tono serio—Eso es trabajo de los camareros, tienen que retirarlas con rapidez y dejarlas al fondo de la sala, puedes encargarte de que todo salga según lo planeado mientras yo estoy en el escenario despidiendo al humorista.
Bill asintió encantado de estar lo más lejos posible de él. Por suerte no tuvieron más tiempo de estar a solas, las puertas de la sala se abrieron y empezaron a entrar los clientes del hotel. Poco a poco fueron ocupando las sillas y Andreas le dejó un momento a solas mientras hablaba con el mago que acababa de llegar.
Bill se asomó al escenario, viendo a sus padres ocupar una de las mesas que había a los laterales de la sala. Al momento fueron atendidos por uno de los camareros, desde donde estaba Bill buscaba a Tom con la mirada pero si iba a tocar con su grupo seguro que se estaba preparando en esos momentos.
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Minutos después empezó el espectáculo, desde bastidores observaba atento a cada truco que realizaba el mago y tuvo que admitir que era muy bueno con las cartas. El público no dejaba de aplaudir tras cada truco, y la media hora que duró su número a Bill se le pasó volando.
Aplaudió entusiasmado cuando terminó, se lo había pasado realmente bien. Y luego le llegó el turno al humorista, que también era muy bueno aunque no tanto como el mago. Bill empezó a aburrirse y escuchando susurros a su espalda se volvió interesado.
Ahí estaba de nuevo, Tom llevando en sus manos una guitarra que colgó al hombro mientras hablaba en susurros con el resto de sus compañeros de grupo. Seguía llevando su uniforme de camarero, lo que le decepcionó a Bill pues pensaba que tendrían la libertad de poder vestirse con la ropa que quisieran y se moría de ganas por ver a Tom llevando algo más que esas ropas anticuadas.
A su lado, Bill pudo reconocer de nuevo al chico que le había llevado el equipaje y luego interrumpido el magreo de Andreas. En el fondo le estaba realmente agradecido. Le vio coger un bajo y afinarlo mientras conversaba con Tom.
Bill había leído su nombre en la carpeta que Andreas le había pasado y sabía que se llamaba Georg. Y el chico rubio con gafas sería Gustav, ya que llevaba unas baquetas en sus manos. Y luego estaba Sam, cantante de la banda. Cuando Bill le vio…era como si estuviera mirando su reflejo en un espejo.
Sam era moreno como él, pero con el pelo un poco más corto y lo llevaba peinado de una forma extraña, encrespado y fijado con un bote entero de laca. Vestía un atuendo diferente al resto de la banda, privilegios por ser el cantante, que constaba de unos pantalones de cuero negro y una camisa de seda del mismo color semitransparente. Calzaba unas botas oscuras de tacón alto.
Se volvió unos segundos, lo suficiente para que Bill se fijara en el ligero maquillaje que llevaba, en sus ojos castaños al igual que los suyos…y que el tal Sam era una mujer al ver como a través de la fina tela de su camisa se transparentaba el top de encaje negro que realzaba sus pechos.
Vio como sonreía ante las palabras de Tom, quien acercándose todo lo que pudo susurraba en su oído mientras que una de sus manos se posaba en su cintura.
No pudo evitar sentir unos celos enormes al ver ese gesto, y no solo porque a él también le gustaría algún día tener un grupo como ese por no hablar de una oportunidad de cantar al lado de Tom, sino porque estaba claro que le gustaba mucho y verle intimar con una chica mandaba al traste todos y cada uno de sus sueños.
Y por otro lado, su enfado también se debía a que mientras que Tom tonteaba en sus narices con Sam, una vez más se había dado cuenta de que le estaba mirando y fijando sus castaños ojos en él sonreía ampliamente con todo descaro.
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Minutos antes de que empezara la actuación del grupo, Andreas le hizo una señal con la mano y Bill se le acercó al momento, dejando que Sam y Tom siguieran con su coqueteo.
—Ahora haremos un descanso de 10 minutos mientras que los camareros retiran las sillas, ¿puedes bajar y asegurarte que todo salga según lo planeado?—le preguntó, asintiendo Bill con la cabeza—Luego puedes ver la actuación con tus padres , no quisiera que pensaran que te voy a tener trabajando toda la noche. Tocarán 5 canciones y luego tengo que encargarme de que quede todo limpio y recogido, tardaré como una hora y después podré reunirme de nuevo contigo.
Bill asintió de nuevo con la cabeza, contento de librarse de la compañía de Andreas. Pasaría un rato con sus padres y luego pondría con excusa que le dolía de nuevo la cabeza y así podría huir a su bungalow antes de que Andreas volviera a tratar de sobrepasarse con él.
Corrió a hacer lo que le había encomendado, dejando a Tom a solas con su banda tras el escenario. Bajó a la sala y mientras que los clientes se levantaban dejando libres las sillas que habían ocupado durante las actuaciones del humorista y mago, entre Bill y los camareros las recogieron con toda la rapidez que pudieron.
A Bill no le importó echar una mano, no se le iba a romper una uña por trabajar un poco, no como Andreas que parecía que su trabajo solo consistía en dar órdenes a diestro y siniestro.
Una vez terminado el trabajo y dejada la sala despejada se reunió con sus padres que sentados en su mesa le ofrecieron una amplia sonrisa.
—Te manejas muy bien—dijo Simone entusiasmada—Te he visto a un lado del escenario, atento a las actuaciones y que todo salga correcto.
—Bueno, tampoco era mucho trabajo—murmuró Bill, encogiéndose de hombros.
No tuvieron tiempo de seguir hablando, minutos después Andreas anunció a Devilish y los componentes del grupo aparecieron tras el telón. La batería ya estaba montada y Gustav tomó asiento tras ella. Georg se colocó a la derecha del escenario y Tom a la izquierda, dejando el micrófono del centro para Sam que esbozando una cándida sonrisa dio las buenas noches a los clientes y empezaron con el repertorio de los temas que tocarían esa noche.
A Bill no le extrañó que fueran canciones de la misma época en que estaba decorado el hotel, tenía que reconocer que no las había escuchado nunca pero con la dulce voz de Sam las empezaba a encontrar de su gusto.
Los clientes empezaron a bailar en parejas, siendo los padres de Bill una de ellas. El se quedó a solas sentado en la mesa, sin poder apartar los ojos de Tom que tocaba la guitarra con mucha destreza sin necesidad de tener los ojos fijos en ella, era como si le estuviera buscando con la mirada y cuando al fin le localizó a solas sentado en un rincón de la sala esbozó una de sus pícaras sonrisas y no dejó de tocar con sus ojos fijos en él.
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Terminada su actuación, se despidieron del público y el telón se bajó. Apareció entonces de nuevo Andreas aplaudiendo al grupo que había desaparecido tras el escenario, cogió el micrófono de Sam y dio por terminada la velada, anunciando a los huéspedes del hotel que podían salir a disfrutar de la noche a la terraza donde se iba a servir unas bebidas y aperitivos.
Bill se reunió con sus padres, que parecían encantados con la velada que habían pasado.
— ¿Te has divertido?—preguntó Simone pasando un brazo por los hombros de su hijo.
Bill asintió con la cabeza, no podía negar que la noche había sido más entretenida de lo que se había imaginado.
Salieron de la sala y se dirigieron a la terraza del hotel y enseguida se acercaron los camareros con bandejas en sus manos llenas de refrescos y algo de picar. Bill cogió un zumo en una mano y en la otra un canapé.
Enseguida Klaus se reunió con ellos y sus padres parecieron olvidarse de su presencia, lo que Bill agradeció y decidió dar un paseo por los jardines antes de que Andreas tratara de localizarle.
Bajó las escaleras que comunicaban la terraza con un camino de arena y echó a andar por el a ver dónde le llevaba. Esa tarde cuando paseaba con Andreas habían ido por caminos de piedra, pero ese de arena parecía llevar a otra parte del complejo hotelero que aún no había visto, y picado por la curiosidad decidió investigar.
Se internó en los jardines, iluminados por las farolas que había a lo largo del camino hasta llegar a una curva donde ya la iluminación escaseaba. El camino se perdía cuesta abajo y aunque sabía que no debía internarse sin saber dónde le llevaría, la curiosidad pudo con el y emprendió el camino con paso decidido.
Continúa…
Gracias por la visita. No te vayas sin comentar 😉
Este fic ya me tiene enganchada!! Espero por más🤞
muchas gracias, basándose en una película magnífica, poco trabajo he tenido que hacer
No, por wie siempre lo dejan en la mejor parte jaja necesito ya interacción con mi Tollcito 🫠🔥
No te preocupes, que pronto tendremos 3 nuevos capítulos 😉
son pocos capítulos, pero lo bueno si es breve, 2 veces bueno (como se dice aquí en España)
en el siguiente capítulos, y en los próximos habrá más de una inteacción con Tom
muchas gracias por leer!!