
Administración: Y aquí tenemos el nuevo trabajo de Namyukaulitz. Si desean leer más de sus obras, pinchen su «perfil«. Y ahora, a disfrutar.
One-Shot Toll de Namyukaulitz
«Prettiest boy in the morgue»
Bill siempre tuvo una fijación anormal con la muerte, al principio sus padres creyeron que se trataba únicamente de la curiosidad común de un infante a su entorno, por lo que pensaron que al crecer aquello desaparecería pero fue todo lo contrario, su interés creció y dejó de limitarse a cosas como querer estar cerca del ataúd del fallecido cada que iban a un funeral solo para verlo de cerca, sino que también se extendió hasta el punto en el qué con ayuda de sus amigos conseguía dvds de películas gore, ya fueran actuadas o no, para sus amigos era solo el morbo y la necesidad de sentir algo shockeante al punto de que les generara nauseas, pero para Bill todo era sumamente espectacular, claro, no amaba ver a la gente morir de formas horribles o siendo torturadas, pero le gustaba el resultado final.
Conforme crecía, ver películas ya no le era suficiente, quería verlo con sus propios ojos, que sus fosas nasales se llenaran de ese aroma a sangre y carne en putrefacción, por lo que siempre estaba atento al cementerio cerca de su hogar, de cuando hubiera un recién fallecido, iba al día siguiente del entierro, debido a que sabía de que para el dia siguiente la tumba ya estaría profana por manos ajenas a las suyas que buscaban las riquezas con las que podrían haber enterrado a aquella persona, y sabía que esos ladrones no tenían respeto alguno por la muerte, por lo que no se molestarian en volver a enterrar el ataúd, así que le era fácil ver cadáveres tan de cerca, pero nunca acercándose lo suficiente porque tampoco quería que lo culparan de un robo que no había cometido, solo era un adolescente raro con un gusto por los cadáveres.
Con un gusto tan definido como ese, no fue de extrañar para nadie cuando Bill expresó su sentimiento por estudiar medicina forense al salir del instituto, era una buena carrera después de todo, por lo que sus padres no pusieron muchas trabas.
En cuanto estuvo dentro de la carrera, demostró su interés y conocimiento sobre cadáveres, cosa que dejaba sorprendidos a sus maestros y compañeros, pero aquellas cosas solo eran cosas que habían aprendido a lo largo de los años en internet, metido en paginas gore o blogs en donde algunos forenses rompían su codigo de etica, y mostraban fotos de sus pacientes, solo para enseñar un poco sobre las distintas cosas que podía abarcar la descomposición, sobre lo diferente que se comportaba la piel dependiendo de su entorno, si era uno frío, caliente o húmedo.
Por lo mismo, no tardó mucho en ganarse la confianza de uno de sus profesores, que era un médico forense ya bien formado y con años de carrera, que debido a su poder socioeconómico ya constaba con su propio hospital, y al ver la pasión que demostraba el muchacho por la profesión, decidió ofrecerle un puesto como ayudante en la morgue.
Cosa que Bill por supuesto aceptó, más allá de que ganaría un poco de dinero extra por eso, también podría pasar tiempo con los cadáveres, que era lo que más le interesaba.
Pese a que todavía no se graduaba, Bill hacía muy bien su trabajo, siendo instruido por su profesor, pero Bill aprendía rápido, por lo que no necesito mucha ayuda para saber cómo tratar con un cuerpo por sí mismo.
Decir que se sentía pleno con esto, era muy poco, lo que para algunos podría ser asqueroso y vomitivo, para él era excitante. Sus favoritos eran las víctimas de accidentes de tráfico, ya que a sus propias palabras: “Eran los más interesantes”. Debido a que nunca sabía en qué estado iban a llegar, si totalmente destrozados o con unos cuantos rasguños, sus menos favoritos eran los que morían por dejar demasiado tiempo avanzar enfermedades terminales, que encima podrían ser contagiosas por medio de fluidos.
No importaba que fuera, hombre o mujer, anciano o joven, Bill siempre iba a estar fascinado por ver su interior, claro, tambien tenia limites como cualquier otro, y ese eran los niños, no sentía nada al tener que ver a un pequeño sobre la fría plancha de acero, por lo que esos se los dejaba a alguien que pudiera con ellos.
Todo iba tan bien, que no siendo tan diferente a los médicos que seguía en blogs gore, también decidió abrir su propio blog para compartir su conocimiento, con la diferencia de que al menos tenía la decencia de censurar los rostros de sus pacientes.
¿Era fuera de su ética? Si, claro que lo era, sobre todo por conservar fotos de los chicos que le parecían bellos en su celular, no hacía nada especial con esas fotos, más allá de admirarlas, ya que para Bill, esas personas se miraban bellas sin una pizca de vida en sus cuerpos.
Para Bill, la muerte era un arte, uno que muy pocos lograban comprender, pero del que él disfrutaba a la idea de que algún día y dependiendo su forma de morir, sería parte de eso.
Así que, cuando un día al llegar a la morgue y abrir la cámara frigorífica se encontró sobre la plancha a un joven de rastas rubias, con su piel pálida y ligeramente demacrada, sintió que había encontrado al cuerpo más hermoso y perfecto que había llegado a la morgue.
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Bill siempre solía arreglarse para ir a la morgue, y estar lo suficientemente presentable para atender a sus queridos pacientes, pero desde que él de rastas había llegado a la morgue y que su cuerpo se mantenía ahí, había comenzando a arreglar su largo cabello azabache y maquillaba sus ojos con más sutileza.
Al llegar a la morgue se apresuró a ir al lugar a donde sabía que estaría, ya que pareciera que solo estaba ahí, esperándolo a él específicamente, y Bill lo sentía.
Abrió el compartimiento de la cámara y ahí estaba, con sus ojos totalmente cerrados, se había aguantado las ganas de tocarlo por días, ya que sentía que era demasiado precioso como para tocarlo, pero esta vez no iba a aguantarse.
Por lo que, lo tomo con sus propios brazos y lo cargó hasta la plancha, que se había encargado de limpiar bien con anterioridad, dejó el cuerpo sobre la fría plancha y sin importarle de que no llevara guantes ni mascarilla, le tocó el rostro, que era tan suave y terso como podría ser la seda.
Lo aprecio de cerca, aprendiendo cada una de sus facciones, como las más mínimas cicatrices del paso de la adolescencia, y de ojeras oscuras y profundas.
Tomó el bisturí y lo acercó hasta el pecho del joven, donde deslizó la filosa hoja por sobre la tela de la camisa, comenzando a cortarla, hasta dejar el pecho totalmente al descubierto.
Bill respiró cerca de la piel del muchacho, y sonrió ladino, podía decir que estaba enamorado, enamorado de ese joven, del cual después de investigar un poco, sabía que se llamaba Tom Kaulitz, un chico de su edad.
Acercó el bisturí hasta el medio del pecho y presionó con sutileza, provocando un ligero corte, pero antes de continuar, observó a esos ojos de color café oscuro que lo miraban fijamente.
—No pensé que realmente fueras capaz.
Bill sonrió mostrando sus dientes.
—Te advertí de que si te encontraba nuevamente durmiendo en la cámara te haría una necropsia —respondió con simpleza. —Sabes que a tu tío no le gusta verte por aquí.
—Ya se que a mi tío no le gusta que venga a pasar el tiempo aquí, pero es mucho más tranquilo que estar allá arriba en medio de doctores que se acuestan con las enfermeras en los consultorios mientras sus esposas los llaman —Tom rodó los ojos, quedándose acostado. —Por cierto, has roto mi camisa favorita —masculló observando su pecho desnudo.
—Tengo una camisa extra en mi casillero, no te preocupes —Bill se subió en la plancha, quedando sobre el cuerpo del de rastas. —Ahora, sé un buen cadáver y quédate quieto…
Tom cerró sus ojos y se quedó inerte, para luego sentir la lengua de Bill por sobre la cortada que le había hecho en su pecho minutos atrás, trató de no arquearse ante el ardor para no salir de su papel.
Bill terminó por romper lo que quedaba de camisa, dejando el torso desnudo, pasando sus manos por sobre la piel desnuda, imaginando lo que sería cortarlo con su bisturí. Lo acarició hasta llegar al inicio de sus pantalones, los cuales bajo, hasta terminar de retirarlos por completo.
El frío de la morgue golpeó la piel desnuda de Tom, haciendo que temblara ligeramente, sintió a Bill moverse por sobre él, no sabía que hacía, hasta que con cautela Bill se abrió paso entre sus piernas y las abrió, dejándolas a sus costados.
Pero el siguiente movimiento de Bill lo tomó por sorpresa, al sentir como se enterró en él sin ningún tipo de cuidado ni preparación, haciéndolo inevitable gemir, pero Bill rápidamente le cubrió la boca con su mano.
Tom abrió sus ojos en grande, observando directamente al azabache, quien sonreía, y se acercó a su rostro para dejarle un pequeño beso en la frente.
—Muy bien, algunas personas incluso después de muertas emiten ruidos —acotó Bill, sintiendo como Tom lamía su mano con lascivia. —Pero no lamen… —apartó su mano de la boca del de rastras y comenzó a besarlo para callar sus ruidos, al mismo tiempo que comenzaba a embestir, no importando si el hecho de que no hubiera lubricación lo hiciera doloroso e incomodo para ambos.
Tom podía soportar el dolor de haber sido literalmente desgarrado, porque era algo que le excitaba, el que Bill estuviera siendo tan grotesco con él. Quería envolverlo con sus piernas y presionarlo contra él, pero sabía que un cadáver nunca atraparía a su médico de una forma tan obscena.
Con cada embestida que Bill daba, la plancha de acero se movía con él, haciendo un ruido que los hacía estremecer a ambos, no les importaba hacer demasiado ruido, ya que no era como que muchas personas pasarán cerca de la morgue.
Bill tomó la cadera del de rastas embistiendo con más fuerza, golpeando la próstata del contrario con dureza, hasta que terminó por venirse en su interior, llenándolo con su semen, que se mezcló con la sangre del desgarro.
Se apoyó en uno de sus brazos para no dejar caer su cuerpo por completo sobre él de Tom después de su orgasmo, y masturbo al contrario ya que podía ver en su rostro el deseo por tocarse a sí mismo, y lo ayudó, haciendo movimientos ágiles con su mano, hasta hacerlo correrse y al mismo tiempo hacerlo contraer tanto su interior que apretó su miembro que seguía adentro.
Satisfecho, Bill salió de su interior con el mismo cuidado con el que entró y se bajó de la plancha, para luego acomodar su pene debajo de su ropa interior y acomodar sus pantalones, como si no hubiera ocurrido nada.
Agarro su celular y se situó a un costado de la plancha donde se mantenía el de rastas y tomó un par de fotografías de su cuerpo.
Una vez terminó se quedó observando las fotos de su más reciente necropsia.
—Bien, doctor Tanzler, ¿piensa subirme a su blog? —preguntó Tom, sentándose sobre la plancha para observar al azabache.
Bill negó con una sonrisa, para después apartar la vista de su celular.
—No, estas fotos me las quedo yo —Bill guardó su celular en uno de los bolsillos de su pantalón y luego se acercó al de rastas, acariciándole los muslos.
—¿Ahora soy uno de tus chicos lindos de la morgue? —inquirió Tom pasando sus manos juguetonamente por el cuello del contrario.
—Tú no estás muerto —soltó Bill apreciando el ligero corte que había quedado en el pecho de Tom.
—Aún… —respondió Tom manteniendo su actitud juguetona y coqueta. —Podría quitarme la vida, solo para que tú me toques y adores tanto como a ellos.
Bill se quedó en silencio y besó los labios del de rastas, con suavidad y por unos largos segundos, siendo correspondido gustosamente por Tom.
—Me gustas vivo, aunque también lo harías si estuvieras muerto —Bill se separó del beso y rodeo su cintura con sus manos. —Quiero invitarte a salir.
—¿No lo hacíamos ya?
—Vernos aquí en la morgue aunque es mi cosa favorita, no es muy romántico, Tom.
—Podremos ir al cementerio, ya sabes, puedes profanarme mientras profanamos una tumba.
—Me parece bien, aunque yo estaba pensando en ir a por un helado.
F I N
¿Qué les pareció? Los invitamos a comentar si les gustan esta clase de fics (guiño, guiño) con temas diferente.
ESTOY ENAMORADA DE ESTE FIC, SE CONVIRTIÓ EN MI FAVORITO DEFINITIVAMENTE <33333 amo que sea un tema diferente ademas de que me encanta leer libros con este tipo de tematicas, nunca pensé encontrar un fic así de los gemelos y ahora que encuentro uno ME FASCINO COMPLETAMENTE!! por favor trae mas fics de este estiloo
Amee el fic