Zurdazo

(Drabble de Nochi)

«Zurdazo»

Las palabras de un momento a otro tomaron un carril agresivo, y era más que seguro que se trasformarían en violencia casi física.

Tom no había incitado aquella situación, pero tuvo que frenarla. Y de qué manera.

Fue tan enérgico el golpe izquierdo que recibió en medio del estómago, que lo próximo que vio fue la mullida alfombra que decoraba su habitación.

—¡Por los cielos! —oyó desde lo alto la voz de su hermano—. ¿Viste lo que le has hecho? —recriminó a la persona que les estaba acompañando a ambos en ese momento, y de la que desafortunadamente, Tom tuvo que conocer una pequeña y poco sutil prueba de su fuerza bruta.

—Mi madre, Tom… ¿Estás bien? —fueron las ásperas y miedosas palabras que recibió el guitarrista al tiempo en que se sentía abrazado por un cuerpo musculoso.

Pero dada la zurra tan certera no podía hilar las palabras por su falta de aire y dolor de abdomen. Luego de unos instantes, comenzó a toser.

Intentó ponerse de pie, pero las piernas le fallaron y volvió a acomodarse en esos brazos tan calentitos y esponjosos que en poco tiempo conocía tan bien.

Y todo había sido a causa de que al inocente de Gustav se le ocurrió comunicarle a Bill que había comenzado una relación con él. Bill lo tomó como una broma y fue tirando frases más o menos defensivas, hasta llegar a que el pacífico baterista intentase pegarle, efecto que era demasiado increíble.

Aunque ciertamente habían comenzado algo; como un nosequé, una relación interpersonal que era algo más que amistad y menos que noviazgo puro donde ambos prestaban más atención a detalles pequeñitos que el resto del grupo ni siquiera llegaban a percibir. Por ejemplo, las pequeñas notitas que Tom dejaba en la litera de Gus en el bus, las sonrisas que resplandecían en mitad de los conciertos cuando ambos chocaban sus miradas, cosas que comenzaban a conocer del otro que, siendo sinceros, no imaginaban que existían.

—Me sentiré mejor… —tosió el guitarrista—. En un momentito.

Esas pocas palabras hicieron que Bill se sintiera aliviado aunque la culpa comenzase a clavársele más dentro como un puñal. Terminó entonces disculpándose y marchándose de la habitación, dejando tras de sus pasos un nidito de afecto que en sus más oscuros celos debía aceptar. Un hermano no siempre le pertenece a uno, por desgracia.

Pasados un par de minutos de total silencio, el rubio se animó a moverse despacio para llevar a Tom hacia su cama.

—¿Estás bien? —volvió a preguntar más calmado que antes y acariciando el costado izquierdo del chico a quien accidentalmente había violentado. A pesar de que físicamente se consideraba más tranquilo, psicológicamente se sentía aterrado por haber reaccionado de tan mala manera, incluyendo que había errado a la persona a quien hubiera querido por lo menos pellizcar.

—Supongo que en vez de estar en una banda musical, deberías ser boxeador —susurró Tom—. Tienes un gancho izquierdo fuerte, pequeño Gusti.

Y ambos daban fe de ello.

F I N
Gracias por leer! Sinceramente, nunca creí que me iba a salir escribir un Tomstav :3 espero que les haya agradado.

por admin

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